Esta es una edición especial para Internet del libro digital en cd  “El Sentido de la Vida – Ética y otros ensayos desde el Faro de la Utopía”.

La providencial aparición del Papa Francisco, y el resurgimiento y renovación de un mensaje profundamente humanístico, nos invita a volver a las fuentes y replantearnos la temática de los valores espirituales, tan necesarios de promover hoy día a fin de que cada ser humano encuentre un sentido a su vida, realice su proyecto personal y comunitario, y trascienda interiormente hacia “la presencia ignorada de Dios”.  Se lo he obsequiado al Papa Francisco por intermedio de un sacerdote amigo que se lo entregó en el Vaticano, y he recibido como agradecimiento su Bendición Apostólica, que obra también aquí en el Capítulo 8.  Es mi deseo que este libro les sirva de estímulo en la búsqueda del sentido de la propia vida, les sea útil en ese camino y les aporte felicidad, realización personal y la paz que excede a toda comprensión. No es mi intención recetar soluciones hechas ni academicistas, sino despertar inquietudes espirituales para la reflexión personal.    Muchas gracias por su interés.

Este libro digital fue distribuído gratuitamente en una edición limitada en cd, durante la realización del 6to.Congreso Latinoamericano de Logoterapia y Análisis Existencial (Tiempos Modernos y Sentido), en la UCA – Universidad Católica Argentina, Bs.As., Argentina, del 20 al 22 AGOSTO 2015

 

“Mucha gente, especialmente la ignorante, desea castigarte por decir la verdad, por ser correcto, por ser tú.  Nunca te disculpes por ser correcto o por estar años por delante de tu tiempo.

Si estás en lo cierto y lo sabes, que hable tu razón.  Incluso si eres una minoría de uno sólo, la verdad sigue siendo la verdad.”  Mahatma Gandhi

 

 

Recomiendo guardar este archivo en la PC, y luego ir leyéndolo con calma, e incluso imprimir todo o partes que se deseen. Para guardarlo es fácil: click con botón derecho acá sobre este archivo abierto en Internet, click en "Guardar como", click guardar como "Pagina web completa", y listo.   También puede ser descargado directamente del sitio web Faro de la Utopía   http://farodelautopia.webcindario.com en el link obrante casi al comienzo donde figura la Bendición Apostólica de Francisco.

 

0   INDICE:  CONTENIDO DEL CD

1  Portada (imagen) del libro digital en cd el Sentido de la Vida – Etica  y otros ensayos desde el Faro de la Utopía

2  Libro digital  el Sentido de la Vida – Etica  , y otros ensayos…

3  Papa Francisco , tango, futbol y barrio

4  Padre Antonio Spadaro, S.J.-Superior Jesuita, Director de La Civiltà Cattolica, la revista jesuítica de Roma, en su Entrevista exclusiva a Francisco, de eco mundial.  Y Nuevas tecnologías y nueva evangelización – Evangelii Gaudium Y Encíclica Verde: Laudato si   Y Rehabilitar la política (la visión de Francisco)    Y El primer Papa Peronista, Argentino, Americano y Jesuita.   Y  El Padre Pepe y su tarea de Prevención de la Drogadicción

5  Faro de la Utopía - (Portal Web: como se ve en Internet)        Ver el sitio web directamente  http://farodelautopia.webcindario.com

6  Educomunicación Social Salesiana de Don Bosco –Y- Bibliotecas Digitales ISES (Instituto Salesiano de Estudios Superiores de Rio Gallegos) –Y Misión Padre Pepe

7  Links a You Tube (videos y música) : a TANGOS y Marchas del club atlético Huracán y San Lorenzo de Almagro.  Mapas de los barrios de Flores -natal del Papa Francisco- y de Boedo, Parque Patricios, Pompeya.

8 Bendición Apostólica de Francisco y obsequio de Monseñor Guido Pesce

9 Fotos de participación en 4to.Congreso Latinoamericano de Logoterapia UCA-Universidad Católica Argentina-2011     Ver en sitio web directamente, por columna central cerca del comienzo.  http://farodelautopia.webcindario.com   Y  en 6to.Congreso Latinoamericano de Logoterapia UCA-Univ. Católica Argentina-08/2015

10  PPS  Power Point presentación en el mismo Congreso UCA.    No disponible para cargar en servidor web por su formato

11  Música y Canto (ingresar): tango Sur y otros. MAPAS BARRIOS  -  Ver Mapas en Capítulo 7, ahí también acceder con links a Música y Canto.      Los Mp3 de este Cap.11 no están  disponibles para cargar en el servidor web por su formato

12 y 13   PPS Power Point: Así piensa Francisco y El Tango de la Vida  No disponibles para el servidor web por su formato

14  MAPAS de los barrios de Flores -natal del Papa Francisco-, de Boedo, Parque Patricios y Pompeya.     -  Ver en Capítulo 7 

 

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - -  - - -

 

1  Portada (imagen) del libro digital en cd el Sentido de la Vida – Etica  y otros ensayos desde el Faro de la Utopía

 

2  Libro digital  el Sentido de la Vida – Etica  , y otros ensayos…

 

 

Utopía: (del gr. ou, no, y topos, lugar: un lugar que no existe -aún-; país imaginario inventado por el canciller inglés Tomás Moro  para título de su conocido libro). Concepción imaginaria de un gobierno ideal. Sistema o plan que parece imposible de realizar.       Dícese de un proyecto extraordinario.

 

 

 

Premio

Certamen Ibero-americano de

ETICA Elena Gil Edición 2005. Centro Felix Varela  de Estudios Éticos, (ONG)  La Habana, Cuba

 

 

 

 

 

 

 

             El sentido de la vida

             RE-VALORIZAR LA ÉTICA

  EL IMPERATIVO ACTUAL

 

 

 

ensayos desde el Faro de la Utopía

http://farodelautopia.webcindario.com

 

 

Incluye también:

- Mensaje a nuestros hijos: prevención de adicciones

-  La adolescencia en la posmodernidad

-  Análisis Existencial-Logoterapia y Filosofía Yoga: un ideario espiritual coincidente, que opera como útil herramienta proactiva en la búsqueda de sentido de la vida.  Su análisis en el marco situacional de la educomunicación social salesiana.

- Crisis Global, Etica Trascendente y Religiosidad

-  ¡el Sur también resiste!       

- Crisis mundial: debemos cambiar los valore$  económicopor los valores ético-espirituales

Juan Martín S. Nuñez

Licenciado en Psicología Universidad Buenos Aires

Posgrado Logoterapia Universidad Católica Argentina

 

Edición Digital actualizada a Agosto 2015

                        Interactiva con el sitio web Faro de la Utopía                       http://farodelautopia.webcindario.com

           - Visita también el blog espiritual   http://farodelautopia.blogcindario.com

 

                                  E-mail : farodelautopia@yahoo.com.ar  

 

 

 

“No es necesario creer en Dios para ser una buena persona.  En cierta forma, la idea tradicional de Dios no está actualizada.

Uno puede ser espiritual pero no religioso.  No es necesario ir a la iglesia y dar dinero.  Para muchos, la naturaleza puede ser

una iglesia.  Algunas de las mejores personas en la historia no creían en Dios, mientras que muchos de los peores actos se

hicieron en su nombre.”  Papa Francisco

 

 

 

 

Para todos los trabajadores de la vida:

A veces sentimos que todo lo que hacemos

Es solo una gota en el mar, pero el mar

sería menos si le faltara una gota.

Madre Teresa de Calcutá

 

 

 

“No tengo ningún interes en crear robots ni loros que repitan la voz del amo.

Más deseo para el futuro, que la causa de la Logoterapia sea llevada

por espíritus creativos, independientes, inventivos e innovadores.”

Dr. Viktor Emil Frankl (1905-1997)

La Psicoterapia en la práctica médica (Edit.San Pablo, pág.311)

 

                                             INDICE TEMÁTICO

Introducción....................................................................................... pág.

Re-valorizar la Ética: el imperativo actual.........................................pág. 

La Liberación Religiosa – y – El retorno a la Filosofía (dos escritos

precursores del año 1973, de pasmosa ysorprendente actualidad)….pág

Bienvenida Ultramodernidad.............................................................pág.  

No globalizar el corazón.....................................................................pág. 

Mensaje a nuestros hijos: prevención de adicciones.........................pág.

Adolescencia en la posmodernidad...................................................pág.

Carmen de Patagones:¿violencia escolar o social?.........................pág.

Carta Urgente desde los Santos Lugares.........................................pág.

What the bleep is  this movie?,¿Qué carachos es este film?...........pàg.

Crisis global, Ética trascendente y religiosidad..............................pág.

¡el Sur también resiste! ....................................................................pág.

Lucisterris (introducción al sitio web Faro de la Utopía)..............pág.

 Crisis mundial: debemos cambiar los valore$ económicos  por

   los valores ético-espirituales.........................................................pág.

Indígnate!!!  y  Promover valores éticos en las naciones…………pág.

Yoani Sanchez ,de Cuba : ¡hasta la libertad siempre!....................pág.

Análisis Existencial-Logoterapia y Filosofía Yoga, senderos de

trascendencia espiritual (versión del Congreso y Ampliada)..........pág.

Sri Swami Pranavananda Saraswati, Yoga para la humanidad…pág.

NEUROCIENCIAS: ¿Déjà vu o âkâsic vu – precognición espiritual?  pag.

Francisco, el Papa de la utopía del fin del mundo……………….pág.

 

                        Miscelánea

Tengo un sueño (Martin Luther King)............................................pág.

Gandhi, un santo político................................................................pág.

Extraño suceso al estrechar la mano de Juan Pablo II..................pág.

Para Padres, Hijos y Abuelos...........................................................pág.

Abrazos: su poder sanador................................................................pág.

Bandurrias (poema sureño)..............................................................pág.

La Gran Invocación..........................................................................pág.

El Nuevo Grupo de Servidores del Mundo......................................pág.

Bibliografía recomendada...............................................................pág.

 

INTRODUCCION

Es ésta una época de grandes crisis pero también de múltiples oportunidades y cambios.  Alborea una nueva era espiritual allende la posmodernidad estéril y materialista plagada de lacras que hoy sufrimos y enfrentamos, tales como el hambre, guerras, enfermedades, miseria, desempleo, falta de salud, educación, vivienda y seguridad; producto la mayoría de políticas egoístas y de una injusta e inequitativa distribución de la riqueza planetaria.    

En este desolador contexto mundial, también denominado la globalización del capitalismo salvaje, constituye una poderosísima herramienta de cambio y un imperativo actual el re-valorizar la Ética  -entendiendo la misma como la existencia moral de una persona, su conducta y modo de vivir, de obrar-, a fin de dotarla de valores espirituales trascendentes que guíen la conciencia moral y permitan discriminar acertadamente el Bien del Mal, lo esencial de lo transitorio, pues como dice la sabia sentencia bíblica: “de qué vale al hombre conquistar el mundo si pierde su alma”.

En el marco de la sociedad occidental actual, pluralista, democrática, liberal, podemos afirmar que la ética de la responsabilidad (del dar respuestas trascendentes) es el paradigma de la Ética contemporánea, contrapuesta a la ética moderna secular.

En ese sentido, estos ensayos exploran el despliegue de la Ética en distintas temáticas como la adolescencia y la caída de valores, el peligro de las adicciones, la nueva psicología trascendente, la crisis global y la religiosidad, la filosofía en sus vertientes materialistas y espirituales, la violencia escolar y social, la política auténtica, la enorme responsabilidad de los políticos y la esperanza en un cambio ético profundo que nace desde nuestra patagonia austral, desde el sur del Sur, y se proyecta continentalmente en busca de la hermandad latinoamericana; siempre desde un enfoque humanista y cristiano, trascendentemente espiritual. 

Se busca con modestia generar ideas e inquietudes, dar respuestas y sugerir rumbos de acción ante las grandes cuestiones de todos los tiempos que preocupan al ser humano hoy en día.

Son así expuestas ideas-simiente, que buscan despertar el interés del lector por continuar ahondando las mismas y profundizar su compromiso con su propia condición humana, asumiendo una concreta responsabilidad para con el prójimo sufriente.

He asimismo incorporado una miscelánea de breves textos de rico contenido espiritual que seguramente disfrutará el lector.

Se prioriza el concepto tan bien expresado por el Papa Juan Pablo II de que la globalización en sí no es buena ni mala, y que es necesario globalizar el conocimiento y la bondad. Por eso, desarrollos educativos que incorporan nuevas tecnologías, tales como la edu-comunicación social salesiana son aquí también aplicados y promovidos al concebir este libro en una interacción dinámica con el sitio web de Internet (punto crucial de encuentro del hombre moderno) Faro de la Utopía, hoy en http://farodelautopia.webcindario.com/ , donde podrá el lector encontrar permanentes actualizaciones y nuevos aportes a estas conceptualizaciones aquí publicadas.

Es necesario asimismo remarcar que no todo está perdido, que si bien el mal aún persiste y  hay mucho egoísmo individualista, por otra parte son muchísimas las personas de buena voluntad que guían sus vidas por propósitos nobles y solidarios y actúan con amor en todos los campos de la actividad humana.  Son genéricamente conocidas como el nuevo grupo de servidores del mundo y constituyen la avanzada espiritual que con su luz ha de transformar profundamente las conciencias y también las estructuras políticas del mundo posibilitando un nuevo salto evolutivo del ser humano hacia el quinto reino, en busca de re-unirse con su creador, aquel Ser a quien vagamente damos el nombre de Dios.  En este camino, es de destacar la fundamental participación que en forma creciente a todo nivel tiene actualmente la mujer, con su innata capacidad de sacrificio.

Con su sensibilidad y transparencia ética, sus tiernos dones femeninos, su tenacidad y extraordinaria capacidad de amor -de lo cual la Madre Teresa de Calcuta es un excelente ejemplo-, la mujer nos brinda cotidianamente respaldo, aliento y fuerzas para persistir y avanzar en el sendero espiritual.

En el plano profesional, va mi eterno reconocimiento y gratitud en especial a la Lic. Marta Giuliano de Iglesia, Titular de Cátedra y Directora del Posgrado trianual en Logoterapia de la Universidad Católica Argentina, por sus excepcionales conocimientos y capacidad docente para transmitirlos, y sobre todo por su valía como ser humano profundamente espiritual.  En dicho Posgrado tomamos contacto también con la muy valiosa obra acerca de las enseñanzas de Viktor Frankl del Dr. Luis Guillermo Pareja Herrera, peruano radicado en México hace muchos años, excelente profesional y persona de gran calidez humana a quien traté personalmente durante el 2º Congreso Latinoamericano de Logoterapia y Análisis Existencial llevado a cabo del 21 al 23 de Junio de 2007 en Buenos Aires en la Universidad Catòlica Argentina (renovado gratamente en el 3er.Congreso de estos días de Junio de 2009) , y al que le agradezco la gran inspiración y aliento que sus sabias palabras transmiten.   También menciono al Dr. Oscar Oro, Director de la Fundación Argentina de Logoterapia, y al Dr. Flavio Nuñez (in memorian), Titular de la Cátedra de Psicología Médica de la Facultad de Medicina y destacado epistemólogo y psiquiatra, el mayor especialista argentino en los postulados del notable médico psiquiatra y filósofo alemán Karl Jaspers.  Va también mi gran agradecimiento al destacado médico y filósofo hindú Sri Swami Pranavananda Saraswati, una verdadera personalidad mundial, un santo mahatma que dedica su vida desde hace 50 años a la difusión de las enseñanzas de la filosofía Yoga en numerosos países, y con quien tuviera la dicha de formarme en Buenos Aires hace años en el conocimiento de la filosofía oriental en especial el Yoga, religiones comparadas y el Bhagavad Gita, fuentes todas de inagotable sabiduría universal.  Asimismo agradezco a los amigos de la Fundación Lucis-Arcane School de Buenos Aires, con quienes compartí varios años el estudio de las profundas y excelentes enseñanzas espirituales de Alice Bailey y el Maestro Djwhal Khul, también conocido como El Tibetano, guías serios y muy preclaros en el sendero de evolución espiritual. Por último, un sentido reconocimiento a los Hermanos Salesianos de nuestro profundo sur patagónico, que vuelcan sus enseñanzas en el Instituto Salesiano de Estudios Superiores de Río Gallegos, en especial el Profesor Sergio Pelliza Director de la Biblioteca del Instituto, con quienes tuve el honor de colaborar en la realización de su proyecto educativo-cultural Infociber-ISES (encarado en forma conjunta con la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, México), que al igual que las utopías visionarias de Don Bosco fue creciendo hasta ser declarado de interés educativo nacional por el Honorable Congreso de la Nación Argentina, y mediante el cual se generó un gran aporte educativo para nuestra juventud, tan necesitada hoy día de valores cristianos que la orienten sanamente.

Por último, agradezco a mi familia, mi esposa Alicia e hijas Paula y Lucía, y a otros seres a quienes me une una amorosa amistad, la paciencia y apoyo para concretar este modesto aporte literario-educativo, y en especial a la Asociación Mutual Empleados de Aduana en la persona de su  Presidente Dn. Guillermo Potenza, quien sensiblemente se hizo eco de los valores humanos solidarios que implica la temática ética, su concordancia con el noble ideario mutualista, y la gran importancia educativa que reviste su promoción y difusión.  También agradezco al pueblo hermano de Cuba por la Distinción Internacional otorgada en el 12º Certamen Iberoamericano de Ética Elena Gil, Ediciòn 2005, organizado por el Centro Félix Varela de Estudios Ëticos (ONG-Organización No Gubernamental) de La Habana, así como también en enriquecedor intercambio producido con la amiga Yoani Sánchez, figura ya emblemática en la lucha por la libertad del pueblo cubano, a quien siempre le manifiesto: ¡ hasta la libertad siempre!.  Mi intención es solo ser un canal a través del cual fluya la luz, el amor y conocimiento divinos, pues como dice Cristo, “sólo por el amor será salvo el hombre”, y si esto se lograra aunque fuere con un ser humano, debiera constituir para todos nosotros la mayor recompensa y fuente de alegría, pues “quien salva un alma, salva toda la Humanidad”.

Addenda diciembre 2013: Los mezquinos avatares políticos han complicado el mantenimiento planificado de las bibliotecas digitales, pero luego de arduo trabajo ya se está  por reponer a la brevedad su disponibilidad en Internet. La tarea educativa además de fortalecer aún más los vínculos con los viejos amigos como la Lic. Lucía Copello, actual titular del Centro de Logoterapia y Análisis Existencial de la Universidad Católica Argentina, el Dr. Guillermo Pareja Herrera, excepcional estudioso peruano radicado en México, y otros, ha continuado también forjando muy  positivos lazos con el Padre Bustamante titular del Consudec, con Monseñor Guido Pesce, con el Padre Eduardo Redondo de los Operarios Diocesanos,  con Monseñor Lucio Ruiz –Director de Servicios de Internet del Vaticano-, con el Padre Pepe afincado en Villa La Cárcova, José León Suárez, quien nombrado por el Papa como jefe de los sacerdotes que se desempeñan en las villas de emergencia, desarrolla ahí una excelente y esforzada tarea pastoral y de prevención y cura de adicciones –drogas en especial- por lo cual merece todo nuestro apoyo a su ímproba tarea pues es el futuro de nuestra juventud y nuestra patria lo que está en juego.  Y por último, la gran alegría de contar también con el reconocimiento y apoyo del mismísimo Francisco, quien me ha transmitido el mes pasado su Bendición Apostólica como agradecimiento por el obsequio de este libro digital en cd que le hiciera llegar al Vaticano mediante un sacerdote amigo. Creo sinceramente que su nombramiento como Papa es obra del Espíritu Santo, y sus enseñanzas tan humildemente franciscanas siguen la vía regia de restaurar el verdadero y auténtico espíritu crístico en la humanidad.  Son todos signos y señales que estamos en el buen camino espiritual, inspirados por Aquel que viene, nuestro Señor Jesucristo cuya luz resplandeciente se avizora cada vez más cercana, iluminando y llamando a nuestros corazones para despertarnos a la verdadera vida del Espíritu, para que dejemos de preocuparnos por atesorar tantos bienes materiales (los malos políticos en especial), y empecemos a atesorar bienes espirituales junto a Dios, donde “el orín y la polilla no corroen”.  Dice el respecto Nuestro Señor: “Yo soy la Luz del mundo, quien a Mí viene no andará entre tinieblas”, escuchemos pues Su Palabra, meditemos en sus enseñanzas y encontraremos la Paz que excede a toda comprensión.  Que así sea, y Dios nos proteja en nuestro camino hacia Él.

Juan Martín Nuñez

Licenciado en Psicología (UBA-Univ.de Bs.As.) – Posgrado en Logoterapia (UCA-Univ.Católica Argentina)

Desempeño en Consultorios Externos de Psicología Médica del Hospital de Clínicas José de San Martín de Buenos Aires. Docente de la Cátedra de Psicología Médica de la Facultad de Medicina (U.B.A.) y de la Cátedra de Orientación Psicológica de la Facultad de Psicología (U.B.A.). Participante de jornadas, seminarios, congresos  y cursos de especialización.  Formación en Religiones Comparadas, Filosofía Oriental y Filosofía Espiritual con el destacado Médico de India Sri Swami Pranavananda Saraswati y Fundación Lucis Argentina-Lucis Trust Inglaterra. Formación Bianual Logoterapeuta, Fundación Argentina de Logoterapia. Cursante Doctorado en Psicología Universidad del Salvador. Asesor Cultural de la Asociación Mutual AEANA. Representante en Capital Federal de los Proyectos Educativo-Culturales INFOCIBER-ISES y AIKE HACER MAS del Instituto Salesiano de Estudios Superiores-ISES de Rio Gallegos, Provincia de Santa Cruz, Patagonia Austral, Argentina, (con aporte profesional en ambos), desarrollados en conjunto con la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, México, bajo el auspicio del CONSUDEC, Consejo Superior de Educación Católica. Tutor de la Sección Psicología de la página web del I.S.E.S.. Realización de Diseño, Redacción, Estilo, Compaginación y Contenido Teórico (psicológico, filosófico, cultural, religioso) del Proyecto U.N.E.S.C.O. en Argentina. Integrante de la Academia del Pensamiento Nacional. Conferencista, Ensayista, Escritor y Periodista (como Colaborador Profesional).

Santos Lugares, Argentina, 2005 (actualizado 2013)

farodelautopia@gmail.com         farodelautopia@yahoo.com.ar

 

Juan Martin Nuñez   Psychologist Degree (UBA, Buenos Aires University) - Graduate Logotherapy (UCA, Catholic University of Argentina). Creator and Director of the website Lighthouse of Utopia http://farodelautopia.webcindario.com  E-mail: farodelautopia@gmail.com Performance Outpatient Medical Psychology Clinical-School Hospital José de San Martín in Buenos Aires. Chair Professor of Medical Psychology, Faculty of Medicine (UBA) and Chair Professor of Psychological Guidance of the Faculty of Psychology (UBA). Participation in conferences, seminars, congress and specialized courses. Training in Comparative Religion, Eastern Philosophy and Spiritual Philosophy with leading Indian Medical Sri Swami Pranavananda Saraswati and Lucis Trust Foundation of England-Argentina. Biannual training Logotherapist in Argentina Foundation of Logotherapy. Psychology PhD course in Del Salvador University (USAL). Cultural Counselor AEANA Mutual Association. Representative in the Federal District-Argentina of Educational and Cultural Projects INFOCIBER-ISES and  AIKE HACER MAS of the Salesian Institute of Advanced Studies-ISES, Rio Gallegos, Santa Cruz, Patagonia Argentina (with professional contribution in both), developed jointly with the Autonomous University of Puebla (BUAP), Mexico, with the auspices of CONSUDEC, Consejo Superior de Educación Católica-Superior Council of Catholic Education. Tutor of Psychology Section of the ISES website. Design, Writing, Style, Collation and Theoretical Content (psychological, philosophical, cultural, religious) of the UNESCO in Argentina Project.  Member of the National Academy of Thought.  Lecturer, essayist, writer and columnist (as Professional Collaborator).

Santos Lugares, Argentina, November 16, 2009

Indice de artículos al final del libro.

 

“Si no hay comida cuando se tiene hambre, si no hay medicamentos cuando se está enfermo, si hay ignorancia y no se respetan los derechos elementales de las personas, la democracia es una cáscara vacía, aunque los ciudadanos voten y tengan Parlamento”. Nelson Mandela

                                                                                                                                                                                          

                  

     

Con Lic.Martha Iglesia, directora Posgrado UCA.   Con Dr.Guillermo Pareja Herrera, de México.  Con Padre Bustamante, titular CONSUDEC      

 

         

 Con Lic. Lorena Aquino, de Chaco. --  En el V Encuentro Latinoamericano de Logoterapia y Congreso Internacional de la Familia, al centro la nieta del Dr. Viktor Frankl, Dra. en Leyes en Viena, Austria, otras dos colegas y mi compañera de curso en el Posgrado Trianual en Logoterapia de la Universidad Católica Argentina, la Hermana Agustina, que descansa en la paz de Dios.  La nieta del Dr. Viktor Frankl vino en su representación por encontrarse él delicado de salud. Foto tomada en el Aula Magna de la Facultad de Medicina, Universidad de Buenos Aires, año 1994.  --  En el mismo evento de tres jornadas, cursé un Seminario sobre Corrientes de Psicología y Logoterapia dictado por el Dr. Eugenio Fizzotti, de Italia, sacerdote salesiano.  --   Monseñor Guido Pesce, capellán castrense de 92 años, oficiando una misa carismática en San Expedito, Buenos Aires.

 

   

 

Con el excelente sacerdote y gran ser humano, el Padre Pepe, en la Villa La Cárcova, donde desarrolla una sacrificada y tesonera labor para promover y ayudar a sus habitantes a mejorar su precaria condición social y espiritual. Como se aprecia, el Padre Pepe es hincha-simpatizante del mismo club que yo: Huracán, nuestro querido Globo de Parque Patricios, y en otra foto se lo ve junto a Francisco sosteniendo una camiseta del club, vecino y tradicional rival del club del cual es hincha el Papa: San Lorenzo de Almagro.

 

 

   

 

En las últimas fotos, con el Padre Antonio Spadaro, de visita en la Villa La Cárcova, es italiano, Superior Jesuita, y Director de la prestigiosa editorial católica La Civiltà Católica, muy bello y sensible ser humano, de mucha humildad y sapiencia, me honra con su amistad. Se incluye en este libro digital su extensa y excelente entrevista a Francisco. 

 

  

 

 

Re-valorizar la Etica: el imperativo actual

Las consideraciones sobre la ética vertidas en este ensayo tienden a demostrar no solo la importancia que la misma adquiere hoy día ante la meneada corrupción, sino también los importantes beneficios que su ejercicio trae en todas las áreas del accionar humano, especialmente en el trabajo.

La palabra Etica (Ethos) designa la existencia moral de una persona, su modo de obrar, se refiere a la vida moral, mientras que la Moral (Mores) se refiere a lo nominativo, lo establecido, lo que está escrito, el catecismo, lo codificado, por así decir. Son características básicas del ser hombre su libertad y responsabilidad; aunque sin libertad no hay responsabilidad, la responsabilidad agrega algo nuevo a la libertad, pues uno puede ser libre sin ser responsable.

La Etica es algo existencial, está en la persona, es su conducta, es la moral vivida, real.

La Etica entonces, no designa un código moral (ej.: Doctrina Cristiana), sino a cómo se vive ese código, a un modo de vida, a cómo viven los hombres en la actualidad.

En el marco de la sociedad occidental actual, pluralista, democrática, liberal, podemos afirmar que la ética de la responsabilidad (del dar respuestas) es el nombre de la Etica contemporánea.

La ética es el proceder fiel, respetuoso, a la palabra del sujeto moral que antes de obrar promete cumplir con ella. La conducta ética responde a una promesa, un compromiso, a la palabra libremente asumida por una persona.

El Ser ético obra de modo libre y responsable. El Ser moral es el Ser cuando actúa de acuerdo al deber ser (lo normado), a los valores.

La ética es la moral vivida, esta encarnada en la persona, es la forma en que se manifiesta la conciencia moral. Cada individuo y cada pueblo tiene su moral diferente. Una moral (Cristiana, Budista, Musulmana) es un código moral, una normativa.

Hay códigos de moral más modernos, como los establecidos por los colegios profesionales (ej.: deontología Médica). La ética implica un libre obrar, elegir con libertad un curso de acción o conducta, pero esta libertad se ve complementada por la responsabilidad, por el responder por los propios actos.

La libre elección conlleva al universo de valores, estos son universales, reglas de conducta probadas con el tiempo que pueden ayudar a tomar decisiones en situaciones vitales.

El valor es el grado de utilidad o aptitud de las cosas para satisfacer las necesidades, o proporcionar bienestar o deleite. El valor es la cualidad que poseen algunas realidades, por lo cual son estimables, dignas de elección o no. Tiene polaridad (positiva o negativa) y jerarquía (superior o inferior).

El valor es una idea supramundana que solo el hombre introduce en lo real, re-conociendo su presencia en el mundo. El obrar ético es el obrar libre y responsable en base a un proceso valorativo que determinará un ordenamiento armónico de las necesidades, pero dependientes de juicios de valor (lo bueno para mí).

En la percepción de un objeto o acontecimiento se produce una valencia (rasgo de atracción o rechazo). Por ser heterogéneos los objetivos a que me dirijo, los organizo en un sistema jerárquico de prioridades y preferencias: importancia objetiva o subjetiva, diferentes evaluaciones o valencias.

Se establece un orden, un cuadro organizado, al que la personalidad subordinará la diversidad de aspiraciones, deseos o fines.

Un objeto solo tiene valor cuando es deseable para el sujeto en el marco de su propia escala valorativa, de ahí su aspecto subjetivo individual. Pero existen valores que son comunes a todos los hombres y por ellos buscados y aceptados: los valores ideales o trascendentales, que son los que persiguen la perfección ontológica de todo ser humano, y encierran la intencionalidad axiológica del mismo (ej.: unidad de la humanidad, amor, verdad, bondad, belleza).

Los valores son esencias objetivas y con validez a priori existentes en la realidad exterior. Son descubiertos por el pensamiento y preexisten a él.

Valorar es re-conocer un valor residente en el objeto aún cuando él no esté concorde con el punto de vista personal del sujeto.

Según Viktor Frankl, creador de la Logoterapia, el hombre es libre para dar una respuesta personal ante los condicionamientos, es responsable para responder ante cada circunstancia y mediante la autotrascendencia (que es su condición fundamental) redimensiona permanentemente su realidad, básicamente en la realización de valores, que pueden ser de tres tipos: a) Creativos, relacionados con el dar y la obra, el trabajo, la creatividad; b) Vivenciales, relacionados con el recibir-percibir: el amor, la belleza, el arte; c) De actitud, la que se asume ante las situaciones límite, el sufrimiento, la culpa, la muerte.

Los valores de actitud son los que más plenifican al ser humano y ante la falsa dicotomía Éxito-Fracaso propuesta por la sociedad consumista es menester considerar asimismo la antítesis Plenitud- Desesperación. Un aparente fracaso para esta sociedad mercantilista (como el no poder enriquecerse), no lo será tal si se le encuentra sentido a la vida, lo que llevará a la Plenitud existencial; y al contrario un rutilante Éxito (ser rico y famoso) si hay falta de sentido conduce a la Desesperación existencial.

Socialmente abundan los ejemplos al respecto: grandes personajes cuyo afán de poder y status económico los sumergen en una vida frívola, egoísta e improductiva, insolidaria con el prójimo, propensa a todo tipo de adicciones, con abandono de los valores cristianos y el debido cuidado por la familia, y que muy frecuentemente acaban en la miseria moral o material, en la desesperación, la alienación o el suicidio.

El ser humano, como integridad bio-psico-socio-espiritual, obra éticamente al elegir en libertad y con responsabilidad, moralmente iluminado por un horizonte de valores trascendentes. Esta imbricación entre la ética, la moral, la libertad, la responsabilidad y los valores, nos da la idea de la íntima relación y necesaria interconexión existente entre dichos elementos, y sirve para entender la crisis ética que vivimos actualmente.

El estilo de vida posmoderno precipitó una caída de valores, de la moral normativa.

La posmodernidad, con su pragmatismo materialista ha llevado a la ética del todo vale, donde todo esta permitido, todo es igual, no hay valores, modelos ni reglas, solo se adora al becerro de oro.

Esta grave crisis de la ética contemporánea ha sido denunciada sorprendentemente desde las antípodas del espectro humano.

El Papa Juan Pablo II en sus escritos y encíclicas, si bien reconoce las bondades del liberalismo económico como factor de desarrollo de los pueblos, alerta expresamente contra las injusticias y abusos económicos egoístas del capitalismo salvaje que al alienar y degradar al hombre solo lo llevan a alejarse de sí mismo, de su propia esencia espiritual y de Dios.

En el otro extremo, el supremo gurú de las finanzas internacionales, el Pope del desarrollo capitalista George Soros, ha proclamado (en una inesperada autocrítica) las inequidades del sistema capitalista, que si bien permitieron su enriquecimiento personal, con su afán de lucro indiscriminado y desmedido, no contribuye a un desarrollo más justo, más equilibrado y equitativo de los pueblos, pues cada vez la minoría de ricos son más ricos y la mayoría de pobres son más pobres.

Ante estas contundentes críticas al modelo social capitalista carente de valores humanos, debemos recordar aquí la sabia sentencia bíblica: “de qué vale al hombre conquistar el mundo si pierde su alma”.

Hoy a esta sociedad con crisis de valores se la llama la sociedad pluralista. Se caracteriza por un gran conglomerado de gente, mucho más que en la antigüedad; se vive diferente al pequeño círculo de la familia, el barrio, el pueblo.

Hay una gran mezcla de gente, de etnias raciales y de culturas. El pluralismo es pues cuantitativo y cultural.

En la sociedad pluralista no hay una unidad moral desde el punto de vista normativo, mientras que en la vieja sociedad había una relación más estrecha de los padres con los hijos, con valores religiosos más importantes y enraizados.

Esta sociedad pluralista, entonces nos plantea una exigencia mayor para tener un comportamiento étnico y ser morales.

Aunque los valores tradicionales hayan desaparecido o estén en retirada, sin embargo aparece ahora la enorme importancia de la conciencia individual como guía interna ante la falta de guía externa.

Es prioritaria entonces una buena educación dirigida a formar la conciencia de responsabilidad, a inculcar sanos valores, a fomentar el surgimiento de la intuición en la conciencia individual como instrumento que permita descubrir la jerarquía de valores trascendentes que guíen éticamente nuestra acción. Así, aunque los valores tradicionales hayan caído, esta madurez de conciencia permite igual al hombre descubrir los sentidos únicos de la existencia y cumplir su misión en el mundo.

En una sociedad pluralista se vive en un relativismo. Existe pluralismo cultural pero no debe confundirse con pluralismo ético que no debe existir. La moral no puede ser relativa, toda moral reclama absolutez, lo que debe ser, debe ser (sin entender esto como rigidez).

Es cuestión de encontrar algo absoluto en la sociedad pluralista que permita ser moral en dicha sociedad; algún valor que reconozca todo el mundo.

Existe eso absoluto que no hace diferencias de raza, culturas, religiones y que está en todos: la común condición humana (que en potencia y esencia es espiritual y divina).

Todos somos mortales y compartimos las mismas penurias, miserias y alegrías humanas en el camino hacia la perfección espiritual. La común condición humana es un valor absoluto, no idealmente abstracto sino tremendamente concreto, encarnado en el semejante que tengo delante mío.

Cuando se empieza a descubrir lo que nos hermana a todos en la sociedad pluralista, comienza entonces a haber más solidaridad y fraternidad, se va afinando el sentimiento moral.

La común condición humana es un valor absoluto porque es algo que nos trasciende, no depende de nosotros.

Descubrimos que su condición de valor absoluto, trascendente, lo hermana espiritualmente con los más puros valores  cristianos: “ama a tu prójimo como a ti mismo”  es entonces el paradigma a imitar.

Hallamos de esta manera un anclaje absoluto de la nueva moral, está fundada en un valor absoluto que es la común condición humana, a la vez terrestre y celeste, todos los hombres son iguales porque son mortales, con sus bondades y maldades.

Ser moral implica respetar la condición humana del otro, dar la mano, ayudar.

Debemos percibir lo común, lo que nos fraterniza: todos somos hombres finitos, abiertos a la trascendencia infinita.

Hay que ser solidarios, ver lo que aflige al otro.

En esta sociedad pluralista el individuo está aislado, solo, a veces entregado a sí mismo, no cuenta como antes con la ayuda del otro. Hay problemas y necesidades comunes, a veces se persigue el consumo desenfrenado, hay falencias en la salud, la alimentación, la educación, la seguridad jurídica.

La vida es difícil, hay angustias y temores que se deben vencer. Es posible ser moral ayudando al hermano, al semejante, respondiendo a ese reclamo y esperando que también nos ayude.

Creo haber realizado un adecuado diagnóstico de la situación. Pero eso no basta: hay que buscar una solución a la crisis de la ética contemporánea.

No basta con el imperativo racional categórico de Kant dirigido a la subjetividad del individuo, con su postulado voluntarioso que dice: “Obra únicamente según la máxima que hace que puedas querer al mismo tiempo que ella sea una ley universal”; ya que cualquier energúmeno de mala conciencia pregonaría constantemente que la ley de la selva es ley universal.

El imperativo de hoy es re-valorizar la ética, hay que infundirle nuevamente valores espirituales a esta ética actual tan vacía, light y superficial.

El problema de fondo a resolver se halla en recuperar los valores trascendentes que guían la conciencia moral, que nos permitan distinguir el bien del mal. Solo en la medida que podamos dilucidar claramente esto nos encaminaremos a una conciencia moral esclarecida.

Por supuesto no es este un camino llano, la conciencia moral se desarrolla progresivamente desde la más tierna infancia hasta la adultez, durante toda la vida. Nadie está exento de haber padecido alguna claudicación ética alguna vez  -a sabiendas o no- pero como “quien esté libre de culpas que lance la primera piedra”, debemos con indulgencia, comprensión y justa firmeza buscar el arrepentimiento y la toma de conciencia que posibilite que sean más los avances que los retrocesos; la obtención de la limpieza de conciencia y paz espiritual es la justa recompensa a tales esfuerzos.

Un adecuado equilibrio entre la imaginación provista por los sentimientos y el conocimiento propio de la razón, no sólo permite superar el viejo enfrentamiento Romanticismo-Racionalismo, sino que se convierte en el instrumento adecuado para accionar correctamente en la realidad.

De ahí la importancia de fortalecer no sólo la actitud racional sino básicamente toda enseñanza espiritual (sea o no estrictamente religiosa) y moral que, haciendo hincapié en los principios y valores cristianos privilegie el valor a la familia, al prójimo, a Dios, y busque realizar el supremo Bien.

Asimismo, desde un punto de vista psicológico, los beneficios se multiplican geométricamente, ya que una persona que accede al universo de los valores y dedica su tiempo y ajusta su conducta a realizarlos, encuentra un significado, un sentido a su vida; ya no vive en vano, supera la tríada neurótica de nuestro tiempo posmoderno (la violencia-agresión, la depresión-suicidio y las adicciones –alcohol, drogas, poder) plenificando así su existencia individual y su participación comunitaria a través  de su trabajo y obras, haciéndose útil y solidario para sí mismo y la sociedad en su conjunto.

Este enfoque permite así recuperar la iniciativa, creatividad y responsabilidad individual, el hombre vuelve a ser artífice de su propio destino; ni caerá en el conformismo consumista de hacer lo que otros hacen ni en el totalitarismo masificante de hacer lo que otros exigen que haga.

Dentro del libre juego de las instituciones democráticas debemos formarnos para la responsabilidad, hacernos cargos del otro, responder al otro, al hijo, al desamparado, al enfermo.

Ser moral hoy es una ética de servicio, un hombre es servidor del semejante.

Dice la destacada espiritualista Alice A. Bailey: servicio a la humanidad es servicio a Dios. Y aquí hallamos el punto nodal que da fundamento a la ética en el trabajo.

Entendiendo el trabajo como una de las más importantes fuentes de realización de valores, y como una dación, una prestación que el individuo hace a la comunidad toda, es evidente el ámbito más apropiado (en especial en la función pública) para canalizar su obra como una ética de servicio, que responde moralmente a las necesidades comunitarias de la más variada índole.

En este sentido, es muy plausible y encomiable la elaboración de los códigos de ética para los distintos desempeños laborales, ya que al brindar sanas pautas orientativas induce al individuo a re-conocer auténticos valores morales, consiguiendo así no sólo obrar adecuadamente en su función sino también encontrar un sentido a su trabajo, a su vida, y trascender humanamente en la realización de su esencia espiritual y divina.

Dos escritos precursores del año 1973, de pasmosa e inquietante actualidad: LA LIBERACIÓN RELIGIOSA (sobre la reaparición de Cristo),  y  EL RETORNO A LA FILOSOFÍA  

LA LIBERACIÓN RELIGIOSA

     El grito de liberación resuena por doquier.  Las viejas formas se derrumban ante el impulso avasallador de lo que hasta ayer permaneció oculto y hoy emerge a la manifestación.  La liberación, estremeciendo la injusta estructura social, se perfila en los campos de la política, la economía, la educación, la ciencia, las artes y también singularmente en el religioso.

     Es que ya nada ni nadie puede permanecer indiferente ante las aceleradas trasmutaciones que está sufriendo la humanidad.  Los pueblos están más esclarecidos mentalmente y ya no se contentan con anticuadas e irracionales explicaciones religiosas, sino que exigen definiciones más precisas, acordes con la época de gran progreso tecnológico que vivimos.

LA CRISIS RELIGIOSA      

     Se produjo fundamentalmente porque la presentación de la verdad divina no se ha ajustado al desarrollo intelectual del espíritu humano.  Los arbitrarios dogmas, las deformaciones doctrinarias, las antojadizas interpretaciones posteriores al fundador, conspiraron contra la esencial libertad de conciencia que el hombre esperó hallar en la religión.

     La iglesia, refugiada en los grandes templos, en la pompa y el oropel, se fue desentendiendo paulatinamente de las necesidades apremiantes de los desposeídos, aquellos que constituyeron la principal preocupación del humilde carpintero de Galilea. El ocultamiento y el silencio ante la injusticia permitieron al crudo materialismo afirmar con razón que “la religión es el opio de los pueblos”.  Claro que deberían haber dicho más correctamente que “la MALA religión es el opio de los pueblos”.

     Se considera que la inclinación religiosa se halla potencialmente en todo ser humano y generalmente se despierta con la búsqueda de Dios o algún ideal superior, coincidiendo siempre en realidad con la búsqueda de uno mismo.

     Es por eso que la religión será redefinida en el futuro como “la llamada invocadora de la Humanidad y la respuesta a esa demanda por parte de Dios”.

UN SOLO DIOS

     Así como ahora advertimos que pese a las diferentes características étnicas, solamente hay una raza: la humana, así también los pueblos comienzan a vislumbrar que sólo existe un mismo y único Dios, adorado con diferentes nombres, variables de acuerdo a los sitios y características antropológicas y culturales de los adoradores.

     Los que ejercitan su pensamiento comprenden ya que sólo existe un Dios que es Espíritu, es Luz, es el Ser, el Absoluto, y está mucho más allá de las conformaciones antropomórficas que se le han pretendido endilgar.  No solamente se halla afuera manifestándose en el esplendor de su Creación, sino que también palpita dentro de cada uno de nosotros insuflándonos la Vida Eterna.

     Trascendente en el Universo e Inmanente en la Humanidad (porque es el Todo) en plena superconciencia desarrolla el Plan de Evolución que abarca desde el Gran Universo hasta la pequeña Tierra.

LA NUEVA RELIGIÓN MUNDIAL

     Aunque tendrá como pilar la enunciación de que “sólo por el Amor será salvo el hombre”, también se basará sobre ciertas verdades que han soportado la prueba del tiempo.  Será reconocida la Realidad de la existencia de Dios, Inmanente y Trascendente.  El hombre revalorizará su relación con Él, hallando nuevos puntos de contacto, no sólo el religioso.  Asimismo concientizará su propia inmortalidad y persistencia eternas.

     El conocimiento de la continuidad de la Revelación y los Acercamientos Divinos en respuesta a la súplica humana por mayor luz, evitará la cristalización dogmática de las ideas y posibilitará su reemplazo por superiores una vez cumplido su ciclo y misión.

EL VERDADERO CRISTO

     El nombre de Cristo es el símbolo de un estado espiritual de perfección, alcanzado en la época romana por el Maestro Jesús.  Este estado, caracterizado por la expansión de la conciencia espiritual reconociéndose libre de las limitaciones materiales, eternamente autoexistente, sintonizada en estrecha afinidad con todas las almas y con Dios, puede ser alcanzado por todos aquellos que quieran subir los peldaños de la escalera que lleva al Creador.

     Tal estado interno de perfección es la meta de toda la Humanidad y no pertenece a ninguna raza, religión, nación o credo en especial.  El hombre perfecto, ya se llame Cristo, Buda, Krishna, Osiris, es en realidad el Hijo de Dios que ha retornado al Padre.

SUS ENSEÑANZAS

     Jesucristo enseñó a desear los tesoros espirituales antes que los terrenales.  A combatir la injusticia y el fariseísmo.  A defender la libertad.  A cultivar la fe, la piedad, la redención y el perdón de los pecados.

     Pero la principal enseñanza de Cristo fue la de “Ama a Dios por sobre todas las cosas y a tu prójimo como a ti mismo”.  Lamentablemente los hombres no le han hecho mucho caso.  Pero la continuidad de la revelación divina garantiza que Cristo vendrá nuevamente a establecer rectas relaciones humanas, disipando el espejismo emocional y mental que es causa de las complejas situaciones terrenales.

     Otros tópicos importantes sobre los que se hará mayor luz son los referentes a la Ley de Renacimiento y su colateral la de Causa y Efecto, y el restablecimiento de los Misterios de la Iniciación, o sea las enseñanzas para hollar el sendero de retorno a Dios mediante la paulatina expansión de la conciencia.

LA REAPARICIÓN DE CRISTO

     Siempre que los hombres llegaron al límite de sus fuerzas, cuando se vieron impotentes para controlar los caóticos acontecimientos y resolver sus problemas, cuando las dificultades los abrumaron, invocaron la ayuda de un divino Mediador o Intermediario, para que defendiera su causa ante Dios y trajera la salvación.  Y Dios siempre ha respondido al clamor invocador, enviando al Mesías, al Salvador, el Mediador, el Avatar que permitiera a la Humanidad dar un nuevo paso adelante.  Estos hombres extraordinarios, exponentes de la perfección divina, aparecen generalmente para producir grandes cambios y restauraciones, para inaugurar una nueva era, una nueva civilización y conducir al hombre más cerca de lo divino.

     Ya en la antigua escritura espiritual hindú, el Bhagavad Gita o Canto Celestial, Sri Krishna, hablando como Dios, dice majestuosamente: “Siempre que haya un quebrantamiento de la Ley y un surgimiento de la ilegalidad en todas partes, entonces Yo me manifiesto.  Para la salvación de los justos y la destrucción de los que hacen el mal, para el firme establecimiento de la Ley, Yo vuelvo a nacer Edad tras Edad”. (#)

     Los Salvadores mundiales más conocidos han sido Buda en Oriente y Cristo en Occidente.  Ambos han transmitido –en su carácter de Intermediarios- energía divina a la Humanidad.  Buda transmitió la energía mental de la Iluminación, y Cristo transmitió a la Humanidad por primera vez la energía divina del Amor, permitiendo que Dios fuera conocido como Amor Supremo, Amor como meta y objetivo de la Creación y Amor regulando todas las relaciones humanas.

     Hoy, cuando los seres humanos parecen haber olvidado Sus palabras y más que nunca se viven momentos de tensión y expectativa, Cristo se prepara para reaparecer y culminar su tarea relacionada con el reino humano.  Actuando internamente podría estimular la conciencia espiritual del hombre y plasmar en las mentes directrices los nuevos conceptos que regirán la vida humana.

     Quizás también camine en persona sobre la Tierra.  Aunque no se conoce la fecha y momento de Su reaparición, se cree que esta es inminente.  Todo depende de la llamada invocadora de la Humanidad, del apoyo que le brinden sus discípulos actuantes en diversos grupos religiosos, políticos, económicos, y de la Voluntad inescrutable de Dios.

     Grande es la responsabilidad que a los hombres concierne a medida que se aproxima el Día de la Oportunidad.

     Velemos entonces por la amorosa vida, enseñanza y obra de Cristo, el Abanderado de la Liberación, pues “a la hora que menos imaginéis, Él vendrá”.

 

(#) Estudios del Padre Ismael Quiles – SJ (Superior Jesuita)

P/D: Artículo escrito el 06/05/1973

Juan Martín Silvano Núñez 

SER HUMANO

Licenciado en Psicología (UBA-Universidad de Buenos Aires)

 Posgrado en Logoterapia (UCA-Universidad Católica Argentina) 

Creador y Director Portal Web Faro de la Utopia - http://farodelautopia.webcindario.com

EL RETORNO A LA FILOSOFÍA

     Acertadamente se ha dicho que “el hombre puede vivir sin filosofar, pero no puede vivir sin filosofía”.  En otras palabras, esto quiere decir que aún la más pueril de las acciones que el hombre ejecute, y aunque él no sea totalmente consciente de ello, responde a una peculiar concepción de la vida, a una posición doctrinaria, a una ideología, a una filosofía.

     El determinar más acabadamente los procesos de crecimiento y maduración propios de cada ser humano que paulatinamente construyen esta estructura mental, como así también los numerosos factores biológicos, sociales y de toda índole que inciden en su conformación, pertenece mas bien al dominio de la psicología, y exigiría una detallada explicación accesoria, por lo que momentáneamente prescindiremos de ella en aras de la brevedad de este artículo.

     Retomando el hilo, podemos afirmar que, sin duda, la Filosofía como teoría y el filosofar como práctica están indisolublemente unidos.  Teoría y práctica en continua interacción dialéctica se recrean y redescubren mutuamente en el marco de una realidad temporal y por ello relativa y cambiante.

     La filosofía o teoría es esencialmente el contenido mental innato y el adquirido por la experiencia vital, la luz racional y espiritual, el motor de la voluntad, el acervo cultural nacido de la perenne observación de la naturaleza y sus fenómenos, máximas morales, normas de conducta, sentimientos, conocimientos, etc.

     El filosofar, o sea la práctica, es un correcto preguntar, un eterno indagar sobre los misterios de la vida, un pensar y repensar siempre nuevo, una plena utilización de la razón, un meditar y contemplar lo universal, un cultivar elevados sentimientos propios de una fecunda vida interior, un actuar imbuido de sabiduría y de justicia.

     De ahí que cuando decae nuestro filosofar, y la filosofía no se renueva, ésta corre el peligro de envejecer, marchitarse y morir.

     ¿Y qué será del filosofar cuando haya desaparecido su base sustentadora?, ¿qué sucederá cuando el alma filosófica que le presta vida deje de alimentar la hoguera de la acción?.

     Probablemente ésta asuma formas grotescas cada vez más pálidas, hasta que finalmente en un último y desesperado resplandor, consuma todas sus energías y desaparezca, convencida de su futilidad.

     Por ello, y previendo este peligro, al “vivir por vivir” que las opresoras, superficiales y espiritualmente decadentes formas sociales actuales pretenden instaurar como modelo de vida, opongamos firmemente el filosófico “vivir en plenitud”.  No es que deba ser rechazado el vivir por el solo hecho de vivir, de gozar de las posibilidades que la vida nos brinda, sino que además debemos saber o querer saber por qué y para qué se vive.  El vivir es algo mucho más profundo y significativo que el simple respirar.  El vivir, además de las básicas y elementales funciones fisiológicas y sensoriales, implica fundamentalmente el pensar.

     Tan importante es el ejercicio del pensamiento, que el gran filósofo racionalista Descartes, el inaugurador de la modernidad, no vaciló en afirmar: “pienso, por lo tanto existo”.

     En la medida que hagamos actuar nuestro pensamiento, seremos más conscientes y disfrutaremos más de nuestra existencia, nos capacitaremos paulatinamente para penetrar en el corazón de las cosas y de los seres, y se develarán a nuestra mirada interior los tesoros espirituales que ellos ocultan.

     Descubriremos entonces que la vida, la existencia, posee una motivación inteligente que es esencial e intrínseca a ella misma, que todo responde a un Plan divino y que es posible armonizarnos con él y cooperar en su realización.

     El filosofar sobre temas elevados enriquecerá nuestra propia filosofía y nos proveerá de un arte de vivir que conjugue el derecho a la libertad que tenemos como seres humanos con la responsabilidad u obligación que esa misma condición nos depara.

     Este proceso filosófico se ve entorpecido pues aún es grande la confusión mental imperante debido principalmente al rapidísimo progreso tecnológico que no se vio balanceado con el correspondiente progreso espiritual, influyendo además otras complejas causas (educación deficitaria, insuficiente explotación de los recursos naturales, miseria causada por la mala distribución económica y nacida de un egoísmo imperialista, enfermedades, etc) derivadas de la peculiar condición planetaria.

     Por la tanto, la Nueva Filosofía que está naciendo en la mente de los hombres deberá hacer hincapié en la proverbial sentencia: “de qué vale al hombre conquistar el mundo, si pierde su alma”.

     Es fundamental tener siempre presente esto, pues nos enseña que por sobre las efímeras posesiones materiales, y a poco que clarifiquemos nuestro pensamiento, se yergue nuestra alma como dueña de la naturaleza y de su condición infinita y eterna.     

    

P/D: Artículo escrito el 25/02/1973

 

Juan Martín Silvano Núñez 

SER HUMANO

Licenciado en Psicología (UBA-Universidad de Buenos Aires)

  Posgrado en Logoterapia (UCA-Universidad Católica Argentina) 

Creador y Director Portal Web Faro de la Utopia - http://farodelautopia.webcindario.com

 

 

Hay más cosas en el Cielo y en la

Tierra, Horacio, que las que has

podido soñar en tu filosofía.

Hamlet,   Shakespeare.

El corazón tiene razones que la

razón no comprende. Pascal

 

Lo esencial es invisible a los

ojos. Saint Exupery

 

Mi enseñanza no es mía sino de

Aquél que me envió. Cristo 

 

Bienvenida, ultramodernidad!, y todo lo que siempre me

asombró sobre las insólitas vueltas calesita del inefable conejo Mochono.

El que las éticas clásicas se hayan referido a todas las cuestiones de la vida buena (la distinción entre el Bien y el Mal, y la búsqueda del Summum Bonum, el Supremo Bien de Platón),   y las éticas modernas principalmente a los problemas relativos a la acción correcta o justa, hace pensar inevitablemente en lo acertado de la frase “todo tiempo pasado fue mejor”.

Podemos considerar a la ética emparentada más directamente con la facticidad normativa, la acción y la conducta, con el modo de obrar, el cómo viven moralmente los hombres en la actualidad. La ética es la moral vivida, encarnada en la persona; es la forma en que se manifiesta la conciencia moral.

La moral se refiere primordialmente a lo codificado, lo establecido, lo normado. Cada individuo y cada pueblo tienen su moral diferente; una moral (cristiana, budista, musulmana) es un código moral, una normativa.

Son características básicas del ser hombre su libertad y responsabilidad; aunque sin libertad no hay responsabilidad, la responsabilidad agrega algo nuevo a la libertad, pues uno puede ser libre sin ser responsable.

Si bien existen valores relativos (subjetivos, individuales) acordes para cada sujeto según el marco de su propia escala valorativa, también existen valores absolutos comunes a todos los hombres y por ellos buscados y aceptados: los valores absolutos, ideales o trascendentales, que son los que persiguen la perfección ontológica de todo ser humano y encierran la intencionalidad axiológica del mismo (ej: unidad de la humanidad, amor, verdad, bondad, belleza). 

Filosóficamente existen básicamente dos tipos de teorías sobre los valores: las teorías relativistas y las teorías absolutistas. Para las teorías relativistas mi deseo de algo hace que ese algo tenga un valor para mi. Para las teorías absolutistas el valor es una cualidad intrínseca del Ser, que es valioso por si  mismo,  y cuyo valor me atrae, apela a mí para realizarlo.

Por otra parte, la biología, psicología y sociología han efectuado un cuestionamiento reduccionista sobre los sentidos y valores, arguyendo en forma simplista que no son  mas que fabricaciones que se pueden tipificar como sublimaciones, mecanismos de defensa, patrones de conducta heredados o formas de pensamiento de la clase social que se introyectan por la fuerza de la ideología dominante en el momento histórico.

Si bien no se pueden negar las influencias medioambientales, también puede establecerse claramente la esencial capacidad de autodeterminación del ser humano ante tales condicionamientos, que no son determinismos absolutos.

Esta autodeterminación se opera por la intrínseca libertad del ser humano que toma actitud ante las situaciones específicas.

El problema de fondo es operar con frecuencia una objetivación de lo que hay de subjetivo en el ser humano y una subjetivacion de lo que es objetivo en el mundo.

Por eso si al ser humano lo objetivamos en lo que tiene de subjetivo   -su espiritualidad, libertad y responsabilidad- obtendremos nada mas que una cosificacion del mismo, que le des-personaliza, le niega y quita su radical capacidad de autodeterminación en el mundo.

Así, el ser humano pierde su calidad de sujeto que se-decide-ante y pasa a ser un objeto-que-es-impulsado-y-movido-por sus pulsiones. Incluso la voluntad que busca un sentido es negada.

Pero se debe tener presente que hay situaciones que tienen un denominador común y en consecuencia hay sentidos que son compartidos por los seres humanos en las sociedades a través de la historia.

Estos sentidos, en lugar de estar referidos a una situación vital única, se refieren a la condición humana. Estos sentidos se comprenden entonces como Valores. Así pues los Valores pueden ser definidos como aquellos significados o sentidos universales que una sociedad o la humanidad entera encarna porque ellos se cristalizaron en situaciones especificas o típicas de la historia (V.Frankl, G.Pareja).

La conciencia de tener una jerarquía natural de valores no me dispensa de la necesidad de tomar decisiones. Mi postura ante los valores es libre y me siento atraído por ellos para encarnarlos en el mundo, en el presente histórico.

Los valores me atraen, las pulsiones me impulsan. Y la atracción de los valores va mas allá  de ser atracción pues ante ella me decido.

La moral, la ética tradicional y las convenciones sociales guardan estrecha relación con los valores, en cuanto los canalizan en la practica social. Sin embargo, toda esa estructura ha de someterse a la prueba de la conciencia del ser humano, que siempre tendrá  la ultima palabra (G.Pareja).

Según Viktor Frankl (eminente neurólogo, psicólogo y filosofo, creador de la tercera escuela vienesa de psicología: la Logoterapia), el hombre es libre para dar una respuesta personal ante los condicionamientos, es responsable para responder ante cada circunstancia, y mediante la autotrascendencia (que es su condición fundamental) redimensiona permanentemente su realidad básicamente mediante la realización de valores, que pueden ser de tres tipos: a) Creativos, o lo que un ser humano le da al mundo en forma de trabajo, obra, creación, transformación; b) Vivenciales o de Experiencia, lo que un ser humano recibe gratuitamente del mundo en forma de vivencia estética, contemplación de la naturaleza, y el encuentro humano amoroso; c) de Actitud, la que se asume ante las situaciones límite (las tipificadas por su irreparabilidad, irreversibilidad y fatalidad), el sufrimiento, la culpa, la muerte.

La ética moderna secular, al centrarse en la racionalidad y dejar de lado el primordial enfoque sobre los valores (mores), abandona en verdad el campo de la moral y se transforma en in-moral.

Esto ha tenido una acabada demostración en la actual posmodernidad, donde asistimos a una caída y retroceso de los valores tradicionales, al auge de una ética light, superficial y consumista caracterizada por el “todo vale”, donde ya no hay normas, reglas ni parámetros morales validos.

En una palabra, al no aportar la ética moderna secular ninguna solución, forma parte del problema.

Es que la racionalidad por si sola no puede dar cuenta de que conductas son buenas o malas, solo tenderá  a justificar ilusoriamente lo que es correcto o incorrecto, considerándolo como una guía para la acción práctica y otros subterfugios, queriendo así auto-engañarse y evitar tomar posición sobre los valores absolutos (como el Bien Supremo de Platon) que son los que en realidad manifestarán con su presencia o ausencia en la situación si una conducta es correcta o no.

La ética moderna secular adscribe a la teoría relativista de los valores, en tanto considera que es valioso aquello que yo deseo, al contrario de la ética espiritual-religiosa que postula que existen valores absolutos, trascendentales, valiosos por si mismos, que apelan a mi y despiertan mi atracción para que yo intente realizarlos.

Por considerar al deseo como definidor de lo valioso y los valores, la ética moderna secular sostiene posiciones afines al psicoanálisis freudiano-lacaniano ateo, cuya pobre conceptualizacion antropológica del ser humano como movido básicamente por sus instintos, es determinista y reduccionista: el ser humano es poco mas que un títere llevado de aquí para allá  por sus impulsos, desde un inasible inconsciente.

Como orientación básica apunta a la búsqueda del placer y el equilibrio; la orientación hacia el sentido y el valor está  fuera de su horizonte de referencia, no capta la intencionalidad de la dimensión existencial-espiritual.

Para el psicoanálisis el ser humano esta  confrontado con el peso de sus pulsiones, con su inconsciente y no con los valores; considera que la dimensión humana es básicamente una dinámica psíquica impulsiva y desconoce una dinámica de la dimensión existencial-espiritual.   

Contrasta esto con las conceptualizaciones de otras corrientes psicológicas como por ejemplo la logoterapia de Viktor Frankl, el análisis existencial de Ludwig Biswanger, la psicología comprensiva de Dilthey y Karl Jaspers, para las cuales el ser humano es una integridad bio-psico-socio-espiritual, abierto a la trascendencia, en relación con el mundo triple del ambiente, de los otros y de si mismo.

Estas corrientes tienen una orientación básica hacia el sentido y la búsqueda de valores originarios y descubren en todo lo espiritual su dimensión de intencionalidad; no sólo ven la impulsividad sino sobre todo el sentido. Descubren que delante del querer hay una urgencia, un deber que la persona descubre en su vida, en su conciencia, en el momento histórico social concreto. Conciben el ser humano como confrontado fundamentalmente ante los valores y atraído por ellos mas no impulsado.

La realización de los valores supone la actitud libre y responsable del ser humano, y esta actitud esta lejos de la pura impulsividad, ha de verse dentro del contexto de una dinámica de lo existencial-espiritual donde la impulsividad tiene un papel que puede llamarse de energía alimentadora (G.Pareja).

Vemos entonces que la ética moderna secular responde a una paupérrima concepción atea del ser humano, a una antropología materialista, a una filosofía nihilista de la cual Sartre es un acabado representante. El pesimismo y desesperanza de Sartre con su Ser para la Nada, con su conceptualizacion cosificante del ser

humano (explicitada por ejemplo en que la mirada del otro me cosifica y es diabólica, en lugar de pensar que también puede haber una mirada amorosa, comprensiva y compasiva), rebaja a este a la in-trascendencia, a la desesperanza, a la falta de sentido de su vida, al negro pesimismo existencial, a la ausencia de verdaderos valores por los cuales vivir y compartir solidariamente el humano destino; remite, simbólica y prácticamente en fin, al mal, las huestes lucifericas, los  ángeles caídos, a la gran herejía de la separatividad.

El otro no deja de ser una cosa, un otro apto para ser utilizado en la satisfacción de mis propias necesidades.

En cambio, para otros filósofos existencialistas teistas el otro llega a transformarse en un mediante una relación responsable, igualitaria y reciproca basada en el valor absoluto del amor, que permite asimismo abrirse al TU mayor (Martin Buber).

También la ética racionalista de Kant denota un déficit notorio para dar respuestas validas a la grave problemática moral contemporánea. Esto queda patentizado en la siguiente anécdota. Cuenta Kant que una vez un amigo suyo se refugia en su casa huyendo de un asesino. El criminal llega hasta la puerta, golpea y cuando Kant abre y lo atiende, le pregunta si allí se ha refugiado un hombre al que persigue para matarlo. Kant postula que su deber es decir la verdad, pues el imperativo moral categórico le indica decir la verdad en todo momento y bajo toda circunstancia, aunque como en este caso, su amigo fuera asesinado. Apenas analizamos con un poco de minuciosidad esta postulación advertimos que se comete un grave error de conceptualizacion. Kant parte de realizar un juicio racional parcial acerca de si una acción es correcta (decir la verdad) o no. Se sitúa en el plano de la ética aplicada y escamotea plantearse el verdadero dilema moral, el que se define como una situación de conflicto en la que entran a jugar valores o principios que se contradicen entre sí. Si hubiera hecho esto, habría ponderado los valores en juego, los hubiera jerarquizado y hubiera optado en consecuencia. En esta anécdota surge claro la oposición nítida de dos valores: el de decir siempre la verdad y el de preservar la vida humana.

Al optar, es evidente que preservar o defender la vida humana es un valor superior jerárquicamente al de decir siempre la verdad, por lo que podemos observar que la decisión que tomó Kant fue moralmente incorrecta e incluso gravísima y deleznable pues costaría la vida de su amigo.

Además de ver en forma patética a que tremendos errores nos puede conducir un racionalismo exacerbado en sus intríngulis metodológicos, también podemos captar en esta anécdota cuan poco se usó el sentido común (que lamentablemente suele ser el menos común de los sentidos) y como no se respetó el esencial valor de la vida humana.

La ética moderna secular esta basada en el materialismo nihilista sartriano y en el absurdo e inhumano racionalismo kantiano que no toma en cuenta los valores o normas morales que deberían guiar nuestra conducta, pretendiendo además asumir una ficticia autonomía moral (regularnos por normas autodefinidas y autoimpuestas), que al no tener respaldo o fundamento valorativo suprapersonal o supraterrenal alguno quedan libradas al relativo arbitrio de cada cual, con una escasa posibilidad de acatamiento generalizado de las mismas (concreción de las expectativas de cumplimiento reciproco).

Se pretende escindir erróneamente lo personal de la dimensión moral, ignorando que lo personal de un modo u otro siempre se manifiesta en relación con los demás de modo que la dimensión moral siempre esta  presente.

Es posible asumir una forma de vida y desarrollar una identidad, pero como vivimos en sociedad, el derecho de uno termina donde empieza la libertad del otro (por ejemplo los travestis escandalosos que quieren que respeten sus derechos, pero que no respetan los de los demás, alterando las buenas costumbres y la tranquilidad en la vía pública molestando con su conducta promiscua a los vecinos).

Así lo postulaban desde los antiguos griegos con la noción de Kosmos u orden universal -opuesto al kaos-, hasta Heidegger concibiendo al ser humano como un Dasein o Ser-Ahi, arrojado como proyectum a la existencia, en relación siempre con el triple mundo de las cosas, de los otros y del si mismo (Mitwelt-Umwelt-Eigenwelt).

Al dejar al arbitrio de cada cual el inventar sus propias normas morales sin el sustento de ningún valor, cae entonces la ética moderna secular en un relativismo y escepticismo moral y queda pedaleando en el aire, sin base de sustentación, de ahí esa ridícula manía actual de buscar un reaseguro o guía en las frías normas jurídicas sin comprender que en la medida que tampoco están inspiradas en genuinos valores sólo generarán desconfianza y transgresiones.

El problema básico de la ética moderna secular es que desconoce que vivimos en un mundo múltiple, en donde miles de millones de personas aún ajustan sus conductas a auténticos valores religiosos y espirituales que más allá  de que seguramente sean susceptibles de perfeccionamiento en su captación e instrumentación, no por eso dejan de ser eficaces guías para sus comportamientos y practicas cotidianas, ya que en el fondo responden a la esencial e intrínseca condición espiritual del ser humano, a su autotrascendencia.

Al elevarse paulatinamente sobre la falibilidad humana mediante la realización de esos valores, se le posibilita entonces al ser humano encarnar la moralidad y comportarse en forma realmente ética, generando una gozosa convivencia (“amaos los unos a los otros como hermanos que sois”) en el marco de un destino supramundano, trascendente.

Dadas las explicitaciones precedentes, el tomar la ética como objeto de estudio aislado de un contexto normativo moral que le da  sustento o priorizarla indebidamente por sobre la dimensión moral, equivale al viejo error de “poner el carro delante del caballo”.

Para V.Frankl como para Max Scheler (autor de”El puesto del hombre en el cosmos”) la persona esta  abierta a la trascendencia, y esta apertura radical se da  a través de la conciencia.

La conciencia en cuanto fenómeno no se queda ni se agota en si misma sino que va mas allá  de la persona. La persona, como ser dialogal esta  básicamente abierta al encuentro interpersonal y por eso la conciencia es la voz de la trascendencia.

La conciencia posibilita a la persona el sentir la presencia de una instancia supra-humana y la hace ser consciente de su ser contingente, es decir, no necesario, creado.

La conciencia no agota su propio significado en su dimensión de hecho psicológico sino que es sólo un aspecto de un fenómeno básicamente trascendente o metapsicologico. Scheler indica que la conciencia es la voz de la trascendencia y que por ella la persona capta la presencia, en la fe, de un juez invisible e infinito, o Dios. El material psicológico posibilita el paso a una presencia que se manifiesta y esa presencia es Dios.

Nikolai Hartmann reflexiona sobre las diferencias ontológicas en el ser humano, que él caracteriza como estratos (en número de cuatro), que son: el físico, el orgánico, el anímico y el del espíritu. Así quien quiera comprender la conciencia a partir de fenómenos psíquicos o el ethos del hombre mediante una ley que rija los actos psíquicos, tropezará con la ley de jurisdicción de los estratos, pues introduce categorías de otro estrato existencial en lo que es propio de un estrato de constitución más elevada. El mundo real tiene unidad, pero no la de un principio, sino la de un ordenamiento, surgido en un plano superior.

Por eso, la  fundamentacion de una acción, cada vez más humana, requiere la previa asimilación de una personal cosmovision.

Esta cosmovision esta  formada por elementos tan valiosos como una filosofía de la vida, una antropología filosófica, ética, valores, que como conjunto, apunta a una metafísica ontológica.

Se busca afirmar la presencia de diferencias ontológicas en el ser humano y al mismo tiempo la unidad antropológica del mismo.

En otras palabras, el ser humano es una unidad a pesar de su multiplicidad.

También, Heidegger considera que la existencia no es algo ya determinado, estático y estable de una vez para siempre. Como Frankl, señala la cualidad de apertura del ser humano y la vivencia simultanea en el presente del pasado que permanece y del futuro al que nos dirigimos. Aceptar la propia vida es la misión especifica que tenemos en la temporalidad en que nos movemos.

Esta aceptación es la responsabilidad específicamente humana.

Esta responsabilidad se vive en la cotidianeidad en la que oscilamos entre un escapismo -que sería la alienación según Heidegger en la exterioridad- y el dato insoslayable de hacernos cargo de nosotros mismos en el “cada día” de la vida (conciencia mas responsabilidad, según Frankl). Para Heidegger y Frankl el ser humano decide y se-decide sobre la base de las posibilidades que encuentra en si mismo y las que le proporciona su pasado. A partir de ellos se trasciende a si mismo llegando a constatar la esencial característica de la existencia humana que es la autotrascendencia (Frankl) o el ser-propio (Heidegger).

Para Karl Jaspers trascender es buscar el propio ser. Ningún objeto es el propio ser. Tenemos que ir mas allá  y por encima de lo objetivo, es decir: trascender. Trascender no es una obligación sino una posibilidad ante la libertad. Podemos entregarnos al mundo, a las cosas y vivir sin trascendencia.

Podemos incluso afrontar la muerte, el dolor, la culpa y la lucha como hechos pero no permitirles que nos afecten y condenarnos así a  la in-trascendencia. Pero la in-trascendencia es sinónimo de la deshumanización.

El ser, para Jaspers, es lo “envolvente”, y hace que la existencia humana se constituya por la trascendencia, es decir, por su abrirse al Absoluto, a Dios.

La creencia en un solo Dios personal, creador del mundo, único y ultimo refugio nuestro, es una creencia filosófica, un trascender de mi existencia que hay que ganar sin cesar. La vida sólo tiene sentido si esta  encaminada hacia Dios. Bajo esta perspectiva, todo el mundo se hace relativo, pero al mismo tiempo deviene este mundo el lugar de una opción incondicional entre el bien y el mal. Por ahí carga el hombre con toda su responsabilidad de tal.

Y de ahí se desprende el deber del hombre de luchar por el bien contra el mal, pero esta lucha sólo puede darse en el amor. El amor con el que todo hombre trata de comprender al prójimo, es la realidad fundamental del hombre que le hace eterno en toda su finitud (Frankl).

La libertad y la responsabilidad constituyen la esencia de la existencia humana, y junto con la espiritualidad (dimensión noetica, del logos o del espíritu, donde radica lo mas genuinamente humano) forman una trilogía.

De que, es responsable el ser humano?. Al tomar conciencia de su estar-en-el-mundo descubre que tiene la tarea de hacerse cargo en primer lugar de su propia vida, lo que implica en potencia, un proceso educativo altamente positivo, así estará preparado para comprender y acompañar a otros seres humanos en el proceso de descubrimiento y compromiso con la propia vida.

La responsabilidad fundamental de hacerse cargo de la propia vida es una tarea y misión intransferible y en ellas cada ser humano es irremplazable.

El ser humano responde ante si mismo, ante los demás y ante Dios (lo suprapersonal). El “lugar” donde el ser humano responde es la conciencia. La conciencia como fenómeno genuino y específicamente humano se nos presenta como original, no deducible de otra instancia intrahumana y es no reducible, intuitiva y creativa.

La conciencia es la dimensión donde el ser humano tiene el privilegio de encontrarse en la desnudez de su mismidad, en su más profunda intimidad y donde se manifiesta la presencia dialogal de Dios. La conciencia es quien guía a la libertad para que pueda responder de si, a los demás. También está  sujeta a la condición humana, a los riesgos de la falibilidad, el error y la engañosa distorsión que se presentan en el proceso de maduración y formación de la conciencia humana. La misma conciencia no escuchada por el ser humano puede extraviársele. Pero el riesgo de errar no nos dispensa de intentar, ni de la necesidad de juicio.

La conciencia manifiesta que el ser humano al estar-en-el-mundo, como ser-que-responde, tendrá  siempre delante de si a las personas y a las situaciones; por eso decimos que es un ser, que por su conciencia, responde “ad-personam” y “ad-situationem”.

Las situaciones que son múltiples y se presentan a modo de preguntas dirigidas a cada ser humano, pueden quedar sin respuesta. Las respuestas implican decisiones y las decisiones hacen referencia a la libertad humana. Así pues en la libertad humana se hace visible la existencialidad mientras que en la responsabilidad se revela la trascendencia.

El ser humano, para Frankl,  es responsable  de actual-izar y real-izar los significados y valores en el mundo y en su historia (G.Pareja). Este mismo proceso pedagógico de formar una conciencia, genuinamente humana, ha de considerar que la responsabilidad nos viene de una dimensión que no somos nosotros mismos. La conciencia no se deriva del Ello o del puro Superego y, si así se aceptara, tendremos un homúnculo en lugar de un ser humano y un homunculismo en lugar de una antropología.   

Avanzando mas lejos de considerar a la conciencia como un producto de la libido psíquica inconsciente, vemos que ella se manifiesta fenomenológicamente de modo espontáneo, en la dimensión consciente como inmediata, intuitiva y absoluta.

Según Frankl, la conciencia se presenta como básicamente inconsciente y no racional. Es no-racional porque es pre-logica, es decir, es anterior a cualquier reflexión racional.

La conciencia no es una ley universal al estilo de Kant pero, sin embargo, es una ley moral individual que ilumina la situación concreta de una persona específica.

La conciencia, tomada no como ley moral universal es, sin embargo, universal, y el fenómeno del ateísmo en esta perspectiva se consideraría como el tener conciencia y responsabilidad pero dándoles una interpretación inmanente, de tipo reductivo, en el ámbito psicológico. Así pues el no creyente puede pensar que su conciencia es un mero producto psicológico al cual puede desatender dado el caso de que sólo tiene que obedecerse a si mismo. El solipsismo psicológico y moral se hacen patentes como consecuencia. Esta postura no se pone en búsqueda de algo mas allá  de su conciencia y responsabilidad que podría ser el camino a la trascendencia.

La maduración de este proceso nos conduce a ver que la responsabilidad ante la propia conciencia permite plantear la pregunta de si hay alguien mas allá  de la conciencia.

En un último análisis ciertamente debe aparecer cuestionable si el ser humano realmente puede ser responsable ante algo, o si la responsabilidad es solamente posible cuando está ante alguien.

Entonces, la conciencia encuentra su lugar de fundamentación en un dato original que es Dios.

Así tenemos que detrás del superego del ser humano esta  el Tu-Dios y en la conciencia se revela el Tu-Palabra de la trascendencia. Todas las declaraciones sobre Dios valen tan sólo “per analogiam”. Lo mismo puede decirse, por tanto, de todas las declaraciones sobre su personalidad: es como si fuera personal; es pues, suprapersonal (Frankl, Pareja).

El inconsciente entonces es una dimensión amplia que tiene dos aspectos: un inconsciente impulsivo (Trieb), lugar de las pulsiones inconscientes; y un inconsciente espiritual, lugar de la espiritualidad inconsciente.

El inconsciente es algo mas que impulsividad inconsciente o reprimida, por el contrario, es lo espiritual inconsciente, la existencia. La existencia, es decir lo espiritual, tiene como característica ser irrefleja y, por tanto, es en si misma irreflexionable.

El ser humano es plenamente humano cuando es capaz de ir mas allá  de donde es “impulsado” y llegar al  ámbito en que es “libre y responsable”, donde decide. El ser humano se deshumaniza cuando deja de ser responsable.

La ética implica un libre obrar, elegir con libertad un curso de acción o conducta, pero esta libertad se ve completada por la responsabilidad, por el responder por los propios actos.

Esta libre elección conlleva el acceso al universo de valores, estos son universales, cualidades o normas de conducta que pueden ayudar a tomar oportunamente una mejor decisión.

El ser humano, como integridad bio-psico-socio-espiritual, obra éticamente al elegir en libertad y con responsabilidad, moralmente iluminado por un horizonte de valores trascendentales.  

Esta imbricación entre la ética, la moral, la libertad, la responsabilidad y los valores, nos da  la idea de la íntima relación y la necesaria interconexión existente entre dichos conceptos, y sirve para entender la crisis ética que vivimos actualmente. El estilo de vida posmoderno precipitó una caída de valores, de la moral normativa.

La posmodernidad, con su pragmatismo materialista ha llevado a la ética del todo vale, donde todo esta  permitido, todo es igual, lo mismo un burro que un gran profesor, no hay valores, modelos ni reglas, sólo se adora al becerro de oro. Pero considerando al modelo social capitalista carente de valores humanos, criticado tanto por Juan Pablo II como por George Soros, debemos recordar aquí la sabia sentencia bíblica: “de qué vale al hombre conquistar el mundo si pierde su alma”.

Hoy a esta sociedad con crisis de valores se la llama la sociedad pluralista. Se caracteriza por un gran conglomerado de gente, mucho más que en la antigüedad; se vive diferente al pequeño círculo de la familia, el barrio, el pueblo. Hay una gran mezcla de gente, de etnias raciales y de culturas. El pluralismo es pues cuantitativo y cultural.

En la sociedad pluralista no hay una unidad moral desde el punto de vista normativo, mientras que en la vieja sociedad había una relación mas estrecha de los padres con los hijos, con valores religiosos más importantes y enraizados.

Esta sociedad pluralista, entonces nos plantea una exigencia mayor para tener un comportamiento ético y ser morales.

Aunque los valores tradicionales hayan desaparecido o estén en retirada, sin embargo, aparece ahora la enorme importancia de la conciencia individual como guía interna ante la falta de guía externa. Es prioritaria entonces una buena educación dirigida a formar la conciencia de responsabilidad, a inculcar sanos valores, a fomentar el surgimiento de la intuición en la conciencia individual como instrumento que permita descubrir la jerarquía de valores trascendentales que guíen éticamente nuestra acción.

Así, aunque los valores tradicionales hayan caído, esta madurez de conciencia permite igual al hombre descubrir los sentidos únicos de la existencia y cumplir su misión en el mundo.

En una sociedad pluralista se vive en un relativismo. Existe pluralismo cultural pero no debe confundirse con pluralismo ético que no debe existir. La moral no puede ser relativa, toda moral reclama absolutez, lo que debe ser, debe ser (sin entender esto como rigidez).

Es cuestión de encontrar algo absoluto en la sociedad pluralista que permita ser moral en dicha sociedad; algún valor que reconozca todo el mundo.

Existe eso absoluto que no hace diferencias de raza, culturas, religiones y que esta en todos: la común condición humana (que en potencia y esencia es espiritual y divina).

Todos somos mortales y compartimos las mismas penurias, miserias y alegrías humanas en el camino hacia la perfección espiritual.

La común condición humana es un valor absoluto, no idealmente abstracto sino tremendamente concreto, encarnado en el semejante que tengo delante de mí.

Cuando se empieza a descubrir lo que nos hermana a todos en la sociedad pluralista, comienza entonces a haber más solidaridad y fraternidad, se va afinando el sentimiento moral.

La común condición humana es un valor absoluto porque es algo que nos trasciende, no depende de nosotros.

Descubrimos que su condición de valor absoluto, trascendente, lo hermana espiritualmente con los más puros valores cristianos: “ama a tu prójimo como a ti mismo” es entonces el paradigma a imitar. Hallamos de esta manera un anclaje absoluto de la nueva moral, esta  fundada en un valor absoluto que es la común condición humana, a la vez terrestre y celeste, todos los hombres son iguales porque son mortales, con sus bondades y maldades. Ser moral implica respetar la condición humana del otro, dar la mano, ayudar. Debemos percibir lo común, lo que nos fraterniza: todos somos hombres finitos, abiertos a la trascendencia infinita.

Hay que ser solidarios, ver lo que aflige al otro.

En esta sociedad pluralista el individuo está aislado, solo, a veces entregado a si mismo, no cuenta como antes con la ayuda del otro.

Hay problemas y necesidades comunes, a veces se persigue el consumo desenfrenado, hay falencias en la salud, la alimentación, la educación, la seguridad jurídica.

La vida es difícil, hay angustias y temores que se deben vencer.

Es posible ser moral ayudando al hermano, al semejante, respondiendo a ese reclamo y esperando que también nos ayude.

Hay que buscar una solución a la crisis de la ética contemporánea. No basta con el imperativo racional categórico de Kant dirigido a la subjetividad del individuo, con su postulado voluntarioso que dice:”obra únicamente según la máxima que hace que puedas querer al mismo tiempo que ella sea una ley universal”; ya que cualquier energúmeno de mala conciencia pregonaría entonces que la ley de la selva es ley universal.

El imperativo de hoy es revalorizar la ética, hay que infundirle nuevamente valores espirituales a esta ética actual tan vacía, light y superficial; debemos recuperar los valores trascendentales que guían la conciencia moral, que nos permitan distinguir el bien del mal. Solo en la medida que podamos dilucidar claramente esto nos encaminaremos a una conciencia moral esclarecida.

Un adecuado equilibrio entre la imaginación provista por los sentimientos y el conocimiento propio de la razón, no solo permite superar el viejo enfrentamiento Romanticismo-Racionalismo sino que se convierte en el instrumento adecuado para accionar correctamente en la realidad.

De ahí la importancia de fortalecer no solo la actitud racional sino básicamente toda enseñanza espiritual (sea o no estrictamente religiosa) y moral que, haciendo hincapié, en los principios y valores cristianos privilegie el valor del amor a la familia, al prójimo, a Dios, y busque realizar el supremo Bien.

Asimismo, desde un punto de vista psicológico, los beneficios se multiplican geométricamente, ya que una persona que accede al universo de los valores y dedica su tiempo y ajusta su conducta a realizarlos, encuentra un significado, un sentido a su vida; ya no vive en vano, supera la triada neurótica de nuestro tiempo posmoderno (la violencia-agresion, la depresion-suicidio, y las adicciones, alcohol-drogas-poder) plenificando así su existencia individual y su participación comunitaria a través de su trabajo y obras, haciéndose útil y solidario para si mismo y la comunidad.

Este enfoque permite así recuperar la iniciativa, creatividad y responsabilidad individual, el hombre vuelve a ser artífice de su propio destino; ni caerá en el conformismo consumista de hacer lo que otros hacen ni en el totalitarismo masificante de hacer lo que otros exigen que haga.

También resulta valioso escudriñar el enfoque que las principales religiones  (del latín re-ligare, re-unir al hombre con Dios) tienen sobre la dimensión espiritual del ser humano, ya que podremos descubrir una gran riqueza conceptual y practica.

En el famoso poema épico hindú Bhagavad Gita (Canto Celestial o Canto del Bienaventurado) situado históricamente unos 1400 años antes de Cristo, teniendo como excusa el desarrollo de una gran batalla, se expone el elevadisimo diálogo espiritual entre Krishna (como la encarnación de Dios) y su fiel discípulo Arjuna.

Es el Bhagavad Gita un compendio de profundísimas enseñanzas espirituales de la filosofía hinduista y alcanza en Oriente la estatura de la Biblia en Occidente.      

En su parte VII, titulada Discernimiento Espiritual, dice Krishna:

·        “Escucha ahora mis palabras, ­oh Arjuna!, y sabrás como con la mente fija en Mi y observando las enseñanzas del Yoga llegarás a conocerme.

Pero, entre los millones de hombres de la raza, pocos tienen suficiente discernimiento para desear la perfección.

Y de los pocos que la desean, resultan muy raros los que la alcanzan, pues son contados los que conocen mi naturaleza esencial.

Tierra, agua, fuego, aire, eter, mente, razón y equidad representan la óctuple modalidad de mi naturaleza inferior.

Pero, además, poseo mi naturaleza superior, que es el principio que mantiene en el universo la matriz de la creación.

Porque soy el Creador y al mismo tiempo el Destructor del universo.

Todos los objetos del universo dependen de Mí, y los sustento como sostiene el hilo a la sarta de perlas en que están enhebradas.

Oh príncipe pandava! Soy humedad en las aguas; refulgencia en el sol y la luna; en monosílabo sagrado, AUM en los Vedas; sonido en el aire; virilidad en los hombres; llama en el fuego; vida en todos los seres, y el Yoga de los yoguis.

Reconóceme, Arjuna, por eterna semilla de todos los seres. Soy la sabiduría del sabio y el esplendor del héroe.

Soy la fortaleza del fuerte; el amor a la recta acción en quienes sirven por medio de rectas acciones.

Las tres cualidades de armonía, actividad e inacción están en Mi, aunque Yo no estoy en ellas.

Sugestionados los hombres por la ilusión de estas tres cualidades, no comprenden que las trasciendo, inmutable e imperecedero, aún en medio de sus innúmeros cambios y vicisitudes.

Difícil es que la vista humana trascienda la densa ilusión producida por las cualidades; pero vendrán directamente a Mi los capaces de ver la luz de mi llama.

Los que no pueden trascender la ilusión no llegaran a Mi, porque no Me conocen, sino que adoran a los dioses del mundo material y sensorio, que son los únicos reales para ellos.

Los que me adoran son de cuatro clases oh príncipe!: los desgraciados, los investigadores de la Verdad, los vanidosos y los sabios.

El mejor de todos es el sabio que reconoce al Uno, vive en el mundo del Uno y obra iluminado por el conocimiento.

Muchísimo me ama el sabio y yo lo amo aún más.

Lo amo como a Mi mismo, porque se ha identificado conmigo y sólo vive en Mí.

Después de muchas vidas, el sabio llega a Mi y me reconoce como el Todo.

Difícil es para los hombres ordinarios hallar uno de estos sabios, llamados mahatmas.

Los que, faltos de conocimientos, adoran a tal o cual dios con variedad de ritos y ceremonias, hallan aquello que es conforme con su naturaleza.

Pero sabe, Arjuna, que aunque los hombres adoren muchos dioses e imágenes y forjen muchos conceptos de la Divinidad, de modo que parecen en contradicción unos con otros y conmigo, en el fondo todos me presuponen.

Su fe en los dioses e imágenes es el alborear de la fe en Mi, y al adorarlos solo desean adorarme, si bien lo ignoran.

En verdad te digo que cuando con sincera fe adoran, alcanzan de

Mi los beneficios que de su dios impetran.

Tal es mi amor, mi sabiduría y justicia.

Pero advierte, oh príncipe!, que la recompensa de los deseos finitas es también finita.

Los hombres de corto entendimiento piden cosas perecederas, y, por lo tanto, se les han de dar en recompensa cosas igualmente perecederas.

Los que adoran a los falsos dioses van a los sombríos mundos regidos por los sombríos dioses.

Pero los sabios que Me conocen en esencia, como siendo el Todo en el Uno, vienen a Mí, a mi mundo de Realidad, donde no hay sombras, donde todo es real como luz que disipa las tinieblas.

Los faltos de discernimiento espiritual creen que Yo, el Inmanifestado, me manifiesto visiblemente a sus ojos.

Pero has de saber, Arjuna, que en mi esencia no soy visible a los ojos de los hombres.

Tras las formas por Mi emanadas, permanezco invisible para el ignorante.

No he nacido y no moriré jamás, aunque el obcecado mundo lo ignore, porque toma la sombra por la substancia.

Yo conozco, Arjuna, los innumerables seres que han pasado ante mis ojos por el ancho campo del universo.

También conozco a los que ahora están en el campo.

Y además (formidable misterio este para los hombres) oh príncipe!

conozco a todos los que en adelante hollarán el campo.

Pero de todos ellos -pasados, presentes y futuros-, nadie me conoce totalmente.

Los tengo a todos en mi mente, pero sus mentes no pueden contenerme en esencia.

Los hombres están ofuscados por la ilusión de los pares de opuestos, y en vez de la Unidad ven las antitéticas formas de atracción y repulsión .

Pero algunos están ya libres de la ilusión de los pares de opuestos y saben que soy Todo en Uno.

Quienes así Me conocen, se acogen a Mi como lactantes al pecho de la madre.

Se esfuerzan por librarse de la rueda de nacimientos y muertes. Conocen al Eterno. Me conocen. Conocen mis obras, mi sabiduría, mi Señorío universal.

Saben que toda vida es mi Vida; que toda adoración recae en Mi

Con la mente armonizada y el corazón henchido de amor, me conocen en vida y en la hora de la muerte”.

Cuando 600 Años antes de Cristo, el León de la Ley y la Misericordia, el Príncipe Siddartha Gautama salió de su palacio a ver por primera vez el mundo, descubrió la vejez, la enfermedad, el sufrimiento y la muerte. Perplejo por esa visión decidió a sus 29 años hollar los polvorientos caminos de la India en busca de respuestas a los enigmas de la existencia. Convertido en asceta trashumante peregrinó de sitio en sitio sin hallar la verdad, hasta que decidió sentarse a meditar bajo la sombra del  árbol Bo, proponiéndose permanecer allí hasta alcanzar el supremo conocimiento. Tras largo y fecundo tiempo de meditar, alcanzó la suprema luz, transformándose en Buda, el Iluminado.

Entonces, la Luz de Asia, el Señor de Compasión y Amigo de la Humanidad, decidió transmitir al mundo el néctar de su sabiduría y reuniendo a sus discípulos les dijo:

“Presten atención a estas cuatro Nobles Verdades:

El existir como una personalidad separada condena al sufrimiento y al dolor.

La causa suprema de la miseria es el deseo de poseer y conservar lo poseído.

La liberación se logra desechando todos los deseos salvo el de recto conocimiento.

El Sendero de la Liberación y de la cesación de todos los opuestos es el Octuple Noble Sendero, el sendero de la inmortalidad”.

Las ocho santas virtudes, perfecciones o senderos de iluminación del Sakhyamuni (Buda) son: la recta creencia, la recta aspiración, la recta palabra, la recta conducta, el recto medio de vida, el recto esfuerzo, la recta atención, la recta meditación. Mediante estos ocho senderos de iluminación se alcanza la suprema perfección y se entra en el Nirvana, que no significa ningún aniquilamiento sino todo lo contrario: la expansión de la estrecha conciencia de la personalidad hasta abarcar el espíritu universal y unificarse con el núcleo espiritual subyacente a todas las criaturas.

Como perenne legado (y quizás previendo el error kantiano), el Tathágata dejó a sus más cercanos y fieles discípulos su más preciado tesoro espiritual en estas palabras:

“sabed que si bien la doctrina del Buda es una, ésta se desdobla en dos: la doctrina del Ojo, la externa, basada en las palabras y los conceptos racionales, dirigida a las masas y los eruditos; y la doctrina del Corazón, la interna, basada en la suprema compasión y caridad, en la íntima comunión espiritual; a esta última debéis prestar especial atención, pues aún la ignorancia misma es preferible a la Sabiduría de la Cabeza si ésta no tiene la Sabiduría del Alma para iluminarla y dirigirla”.

Cuenta la leyenda que encontrábase un día el Buda sentado en compañía de un discípulo muy cerca de la orilla de un lago, vecino a las altas cumbres. En ese momento, lentamente se acercó a la orilla del lago un elefante, y tras observar su imagen reflejada en las tranquilas y cristalinas aguas, se alejó.

Al poco tiempo, vieron acercarse un caminante a la misma orilla. Tras mirar su imagen reflejada en el calmo espejo de agua, señalando la misma este hombre exclamo :­soy yo, soy yo!.

Dijo entonces Buda a su fiel discípulo: “mira, el elefante ha resultado ser el mas sabio de los dos, pues luego de mirarse en el espejo de agua no se reconoció y se alejó, mientras que el hombre en su ignorancia creyó reconocerse, sin darse cuenta de su error, pues has de saber, amado discípulo, que el verdadero Yo está  más allá  de los lazos de la maya (ilusión)”.

Contemporáneamente a Buda, en China floreció una doctrina, el Taoísmo, que implica realizaciones en el orden metafísico, relacionada mas con el mito y la cosmogonia que con la historia; por eso el simbolismo y las imágenes tienen mayor importancia que los hechos históricos a que aluden.

Lao Tse, en realidad elaboró el Tao Te King en base a antiquísimos aportes culturales (entre ellos el I Ching, Libro de los Cambios) siendo su idea rectora concebida en primera instancia como principio del orden universal impersonal, que en sus sucesivas elaboraciones metafísicas, sociales, políticas y morales dio vida a todo el pensamiento chino, tanto el de Confucio como el de Lao Tse. Así es de una extraordinaria riqueza la concepción del Yin -Yan, principios polares complementarios, mas que opuestos, donde el desequilibrio entre ellos determina la falta de armonía.

Para el taoísmo la conciencia del “yo” se adueña de la acción, la estropea y la malogra, porque la subordina -más o menos claramente- a sus propios fines.

La aceptación receptiva (y no pasiva) de la voluntad del Cielo es la que está  representada repetidamente en el Tao, mediante el símbolo del “valle” y el “espíritu del valle” (Ku Shen); es la ley del sabio, y el actuar de acuerdo a esta ley -sin tener en cuenta los deseos particulares o la voluntad propia- es el camino trazado por el Cielo, es llegar al Tao, puesto que la ley de la tierra es el Cielo, y la ley del Cielo es el Tao.

En su capítulo XVI, Volver a la Raíz, el Tao dice:

“Sea tu meta el máximo de vacío.

Conserva la firmeza de la paz.

Nacen las cosas y entran en la existencia, pero desde allí las vemos regresar a su reposo.

Mira todo lo que florece: cada una vuelve a su raíz.

Volver a la raíz es encontrar el descanso.

Este descanso significa regresión al destino.

Regresar al destino significa durar constantemente.

Conocer lo constante es estar iluminado.

Pero no conocer lo constante es caer en la ceguera y el desastre.

Quien conoce lo constante, lo abarca todo.

El que todo lo abarca es justo con todos.

Siendo justo con todos es universal.

Lo universal es el ritmo del Cielo.

Y lo que está  en ritmo con el Cielo, lo está  con el Tao.

Y lo que está  en ritmo con el Tao perdura eternamente.

Aunque su cuerpo muera, nunca perecerá”.

Aquí el texto manifiesta una visión de desapego propia del sabio que sabe que las cosas del mundo tienen su ciclo vital y que luego retornan a su propia esencia (a lo no manifestado). También el I Ching dice: el Cielo es el antepasado y rector de todo lo que existe.

En las primitivas enseñanzas judías, en el santuario oculto de los hebreos, el oficiante decía en ciertos días al Sumo Sacerdote: Schem-Ham-Phoras?, que significa cuál es su nombre? (el nombre de Dios). Y el Sumo Sacerdote contestaba: Yod-He-Vau-He, o en una sola palabra: YEV o YOH, lo que significaba Dios, la naturaleza y el hombre, o bien lo indecible e inexpresable, Yo humano y Divino. Es merced a ese Yo inefable, inexpresable e incomunicable, como el hombre se eleva por encima de todos los demás seres terrestres, de todos los animales y de toda la creación. Y es gracias a él como el hombre mismo se comunica con el Yo Infinito, con Dios mismo. Así Dios le dice a Moisés en el monte Sinaí¡: “Yo soy el que Es”.

Cuando Jesucristo, el humilde carpintero de Galilea, la más sublime expresión del amor divino que pisó la tierra, comenzó su prédica continuadora y superadora de las primitivas enseñanzas hebreas, destacó la cualidad divina fundamental: ”Dios es amor por sobre todas las cosas”, y propuso al hombre obrar a su imagen y semejanza: ”amáos los unos a los otros como hermanos que sois; esta es la Ley y los profetas”.

Los inapreciables valores transmitidos por el Señor de Amor y Sacrificio han resistido la prueba del tiempo y ayudan al ser humano a cruzar este valle de lagrimas en su camino evolutivo espiritual.

Así la Fe, el Amor, la Esperanza, la Solidaridad, la Caridad constituyen el corazón de la enseñanza cristiana y una normativa moral adecuada a toda época y lugar (“He aquí, Yo estoy con vosotros hasta el fin de los tiempos”).

Más allá  de las humanas falencias al transmitir los preceptos del Salvador del Mundo, y excesos dogmáticos que se produjeron a lo largo de la historia y que ahora están en sana revisión, las enseñanzas cristianas son esencialmente buenas en su espíritu y están llamadas a perdurar en el corazón de la humanidad (“Si vosotros permaneciéreis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará  libres”).

A esta altura del ensayo, sé que el lector se ha de preguntar....

¿y el conejo?... El conejo que me supo acompañar ya no está  físicamente entre nosotros.

Se llamaba Mochono, era blanco con lunares negros en el lomo, las orejas y el hocico.

Por supuesto, sólo le faltaba hablar; veía la tele en el sofá  con mi esposa y las nenas, degustaba los cables que quedaran a su alcance, y tenía un extraño comportamiento que siempre nos intrigó. Cuando nos parábamos en el medio del pequeño patio posterior de la casa en que vivíamos, él comenzaba una rara danza circular alrededor de uno, daba vueltas y vueltas cual una calesita sin ningún objetivo aparente que mas no fuera demostrar su interés y agrado ante la presencia humana.

¿Por qué haría esto Mochono?.

Adonde se marcha la llama cuando apagamos la vela? (Koan, pensamiento simiente  -que produce un choque mental-  del Budismo Zen japonés).

Quizás el extraño comportamiento de Mochono permanezca como uno más de los insondables misterios que nos acompañan durante la vida, o quizás algún día nos sea permitido develarlo…

Aún lo mas ínfimo y en apariencia pueril está en relación con todo (“así como es arriba es abajo”, Hermes Trimegisto): el pequeño enigma de Mochono nos remite al Todo mayor, al Gran Interrogante.

Lo importante es no olvidar, es estar despierto, es emprender el camino.

Lo más importante no es la meta que siempre retrocede infinitamente, sino la búsqueda; es ahí donde se aprende, se encuentra el sentido de la vida y se forja la conciencia espiritual.

Muy interesantes investigaciones se hallan en curso actualmente en referencia a la dimensión espiritual del hombre y sus consecuencias éticas y morales, tanto en el aggiornamiento de las principales religiones (son realmente importantes las recientes manifestaciones del Papa Juan Pablo II en “Cruzando el umbral de la esperanza”, y la Declaración Mundial de Etica elaborada por el Parlamento Mundial de las religiones -Chicago,1995-), como en otros campos filosofico-espirituales, por ejemplo las realizadas por la Universidad de los Siete Rayos en New Jersey, EEUU, y las de la Fundación Lucis en Londres, Inglaterra, ambas respondiendo básicamente a las enseñenzas de la destacada espiritualista Alice A. Bailey : “servicio a la humanidad es servicio a Dios”(que sin esfuerzo reconocemos coincidente con el pensar y obrar de la Madre Teresa de Calcuta).

Grandes cambios espirituales comienzan a esbozarse en el mundo: en medio de la lucha contra las iniquidades de un capitalismo salvaje carente de valores humanos e incapaz de promoverlos, hay un renacer del sentimiento religioso en los pueblos , conscientes que no basta con solo acceder al consumo digno y propio de la vida moderna sino que también es primordial encontrar una respuesta al enigma de la existencia y  un sentido trascendente a la propia vida.  

Está  agonizando la posmodernidad, se perciben los últimos estertores de su moral hueca y su fracasada ética racional secular, vacía y superficial.

Allende la estéril posmodernidad ya alborea la ultramodernidad;

resuena la voz del silencio y el grito lejano del espíritu :

¡el Hombre ha muerto, vive Dios!.

Perece la idea reduccionista del homunculismo, del hombre ficticiamente autónomo y libertino.

Crece la conciencia de una libertad situada, condicionada-incondicionada, con responsabilidad para decidirse ante los valores, realizarlos y trascender hacia el Absoluto.

Renace purificada la esencia espiritual del Ser humano y a través de la oración y meditación (hacia adelante y hacia arriba) se le abren los portales del quinto reino y del camino de evolución superior (“Nadie puede venir a Mi, si no lo atrae el Padre que me envió”); siéndole posible acceder a la Vida más abundante y alcanzar la Iluminación (“Yo soy la Luz del Mundo, quien a Mi venga no andará  entre tinieblas”).

Le es factible entonces al Ser humano sintonizar su pequeña voluntad con la del Creador colaborando con la obra divina, pudiendo al fin exclamar: “¡hágase Tu voluntad, así en la Tierra como en el Cielo!”.

Que así sea.

( Ultramodernidad: neologismo creado para este ensayo, 1997).

 

NO GLOBALIZAR EL CORAZÓN

(Recordemos al Dr.Favaloro)

La globalización del capitalismo salvaje, flamante lacra de la posmodernidad, se ha cobrado una nueva víctima: el Dr. René Favaloro, quien se ha suicidado con un disparo en el pecho. Tal vez no era un pobre estructural ignoto, un marginado y excluido sin relevancia económica, seguro sí una personalidad más notoria, más trascendente por su quehacer médico y social, pero víctima al fin.

Quienes le conocieron bien aseguran que era un hombre de pueblo, modesto y llano, humilde y sensible ante el sufrimiento del prójimo. En sus cartas postreras nos hace saber de su terrible preocupación por la asfixia económica de su conocida internacionalmente Clínica Cardiovascular (que inclusive realiza transplantes cardíacos), ante deudas que no podía cobrar aunada al maltrato de oscuros burócratas estatales y de obras sociales, lo que le impedía ya prácticamente continuar con su obra médica solidaria a la que había dedicado su vida entera. Abandonado a su suerte, ignorado y maltratado por los poderes institucionales terminó trágicamente como ya parece un sino en todos los grandes precursores. No parece una metáfora la forma que adquirió su trágica determinación, quizás sólo hizo realidad lo que ya sentía interiormente hace tiempo: su corazón destrozado.

Para tratar de extraer alguna enseñanza positiva de tan nefasto suceso es menester ser claro de un principio: podemos entenderlo, pero no justificarlo. Entenderlo desde su soledad personal, viudo sin hijos y ya sin el hermano colega, con una formación científica empírica básicamente escéptica sin creencias espirituales o religiosas acendradas que le sostuvieran ante la adversidad o fortalecieran el sentido de su vida, cansado ya de luchar contra los molinos de viento y jaqueado por dificultades económicas reales pero sobredimensionadas al extremo de desencadenar un acting suicida. 

Al respecto es sin duda preocupante la grave situación mundial producida por el avance de lo que se conoce como globalización: en el plano económico con su capitalismo deshumanizado, brutal concentración de la riqueza en pocas manos, precarización laboral, pauperización salarial, desempleo y exclusión de grandes mayorías;  y en el plano espiritual con su vacío existencial, su huída de los límites sanos, de los verdaderos valores y tareas de la vida, de la responsabilidad personal y social, con su nihilismo, falta de fe y motivación trascendente que llevó al auge e incremento de la tríada neurótica de nuestro tiempo posmoderno: la violencia-agresión, la depresión-suicidio y las adicciones (drogas, alcohol, dinero, poder, sexo). 

Pero también debemos reconocer que existen antídotos ante tan devastadora situación, que en el plano económico inclusive destacados gurúes financieros como Soros alertan contra las inequidades del capitalismo salvaje y propugnan una reformulación humanizada de su desarrollo. En el plano religioso, destacados contemporáneos como la Madre Teresa con sus obras de servicio a la humanidad y Juan Pablo II con su inteligente aggiornamiento de la Iglesia que camina hacia Dios y su clara defensa de los humildes excluidos dan testimonio  que otro camino es deseable, posible y urgente de transitar. También en el plano psicológico espiritual el mundialmente reconocido Dr.Víctor Frankl, eminente médico, psicólogo y filósofo creador de la Logoterapia (de logos: sentido) que alguna vez visitó Argentina, propugna volver a recuperar la dimensión trascendente del hombre concebido como un ser integrado bio-psico-socio-espiritual, con una libertad responsable y orientado a realizar los valores de creación (obras), vivenciales (amor, belleza) y de actitud (afrontar las situaciones límite de sufrimiento, enfermedad, muerte). 

Inclusive otro argentino notorio, mi ilustre vecino de Santos Lugares el escritor Ernesto Sábato, ha ido moderando en los últimos años su primitivo tono escéptico para acercarse más a una visión trascendente del ser humano, diría gracias a Dios sin ironía, por su valía como ser humano y su  importancia como modelo ético para una juventud muy sana pero a veces desesperanzada, sin ideales y confundida por el consumismo y la caída de los valores tradicionales. 

Creo sinceramente que los hombres sólo pueden dividirse entre buenos y malos; más allá de toda otra distinción el problema del Bien y del Mal sigue siendo el fundamental, por eso es dable suponer que como etapa superadora de la actual posmodernidad con su  economicismo decadente y deshumanizado está lentamente alboreando la ultramodernidad o hipermodernidad, como un nuevo proyecto de vida más espiritualizado y pleno de sentido, basado en la  buena voluntad y rectas relaciones humanas, y en el Bien divino, pletórico de auténticos  valores solidarios por los cuales luchar.                

En lenguaje sencillo esta postura significa que para salvarnos como seres humanos, para no suicidarnos como especie, debemos volver a las fuentes espirituales, al mensaje cristiano de amar al prójimo, volver a revalorizar la insustituíble contención afectiva de la familia más allá de los defectos que pueda tener; volver a sentir con el corazón a los seres queridos, las pequeñas cosas, el mate compartido, el bullicio de los niños, el cariño de los animalitos, el barrio, los vecinos, las plantas del jardín y las arboledas, la calesita y los amigos de la niñez, las calles y el potrero del parque fatigados cuando chicos, nuestros viejos poemas, el club que se lleva en el alma, los amaneceres, las puestas de sol y las noches estrelladas, volver a sentir el milagro de abrir los ojos cada día, volver a sentir que con cada latido participamos de la creación divina, nos abrimos a su amor y descubrimos el sentido a nuestra vida contribuyendo así con la evolución universal.

Tal vez éste, el de luchar por el bien y los humildes, el recuperar los sentimientos y el amor, y las lágrimas con que estoy terminando de escribir este artículo, sea el mejor legado que el Dr. Favaloro nos haya dejado y el mejor homenaje que él desearía y podemos hacerle hoy

 

 

 

MENSAJE A NUESTROS HIJOS

PREVENCIÓN DE ADICCIONES, UN ENFOQUE CON SENTIDO

 

Como adolescente estás enfrentando una edad muy especial plena de cambios físicos y psicológicos. Estás comenzando a crecer, a madurar, a percibir nuevos horizontes ante vos y a definir de a poco tu personalidad, a descubrir tu propia identidad, a ir afianzando tu ser espiritual.

Como ser humano sos una integridad bio-psico-socio-espiritual; ¿qué quiere decir esto?

Que para vivir sanamente y desarrollar todas tus facultades, tu cuerpo, tu mente, tu relación social y tu potencia espiritual deberían madurar en conjunto y armónicamente. Para eso lo primero y más importante a considerar es que tu vida no es el mero resultado de los factores que te pueden influenciar. Siempre va a haber en vos un grado de libertad –mayor o menor según cada caso particular- que te va a permitir enfrentar y superar las dificultades que puedan surgir en tu camino.

Para el cuidado de tu cuerpo serán pertinentes buenos hábitos de higiene, de atención médica, alimentación adecuada y la práctica de algún deporte. Todo esto ha de favorecer que tu mente esté también equilibrada, y más predispuesta a asimilar tus estudios escolares, a ir incorporando un conocimiento que de a poco facilitará tu inserción en la sociedad.

Descubrirás que la sociedad moderna es compleja y problemática, que no es siempre lo justa que debiera ser y aún hay muchas cosas que debieran ser mejoradas: un más racional aprovechamiento de los recursos naturales cuidando la ecología, un mayor desarrollo y prosperidad social, más justa y equitativamente distribuída; que estén garantizadas la salud y educación para todos, la igualdad de oportunidades. Bueno, ese es un desafío para todos y ahí también vos podrás aportar tu granito de arena, simplemente descubriendo tu vocación y siendo lo más auténtico que puedas ser.

Recuerda que una base fundamental para tu crecimiento y maduración va a ser tu familia. Tus padres, aún con sus imperfecciones, con su amor por vos van a ser una guía segura y un apoyo permanente en estos años de tantos cambios físicos y psicológicos importantes.

Con su ayuda y/o la que brinden personas de sanos ideales, vas a comprender que hay valores y tradiciones intemporales, que están más allá de las modas pasajeras y son los que verdaderamente te acercarán a la felicidad; ni autoritarismo ni libertinaje, un equilibrado límite alcanzará.

Verás que siempre es posible encontrar en la vida un sentido por el cuál vivirla, y que aún en medio de todas las dificultades siempre conservás una libertad de decisión y una responsabilidad personal ante la vida.

Le encontrarás un sentido a la vida realizando los valores de creación, o sea mediante tu trabajo, estudio, tus obras y acciones; mediante los valores vivenciales experimentando las maravillas de la naturaleza, y descubriendo en el encuentro con otro ser humano su irrepetibilidad, en una experiencia trascendente que va desde la amistad, el enamoramiento hasta el amor profundo. Así aprenderás que el amor es la meta última y más alta a que puede aspirar el hombre, sea o no religioso, y que el verdadero amor es bondad y solidaridad en acción.

Así, tu despertar sexual también adquiere sentido y podrás integrar no sólo la atracción física sino también las vivencias anímicas y psicológicas de la relación amorosa hasta culminar en el amor profundo, genuinamente humano, del otro ser como persona irrepetible, irremplazable.

El hombre no es sólo un ser que se limita a satisfacer necesidades, pues de ese modo el mundo entero y las otras personas son solo medios para un fin; así no se percibe correctamente al hombre al servicio de una causa porque tiene un sentido o que ama a su pareja porque es digna de amor, y esta errónea visión lleva a la pérdida y olvido de la facultad espiritual del hombre.

También los valores de actitud, la que se asume ante el sufrir, la culpa, lo irreparable, son puntos de decisión que permiten al ser humano agigantarse y ejercer la esencial libertad interior para intentar superar aún así todas sus limitaciones.

Por eso, en estos tiempos de apuro, de consumismo y superficialidad inútil, de promoción de modelos humanos intrascendentes y banales, siempre será importante que te hagas un momento para meditar y reflexionar, para encontrarte interiormente con la voz espiritual de tu conciencia o de Dios si eres creyente y poder mantener tu conexión con los verdaderos valores de la vida: el amor, la fe, la esperanza y solidaridad.  

Es esta sana perspectiva de la vida la que ha de evitar la triste sensación de falta de sentido, de vacío, ociosidad, aburrimiento. Es esta sensación la que lleva a considerar la vida como un absurdo y arrastra a los jóvenes a la depresión y el suicidio, a la violencia y agresión, a las adicciones –drogas, alcohol-.

Si todo carece de sentido y no tiene importancia, si no se reconoce la posibilidad trascendente de desarrollar un proyecto de vida, se cae en el vacío de la existencia y no se utilizan las fuerzas del espíritu latentes: “quien no tiene un porqué para vivir no encuentra alegría en ningún cómo”.

Cuando los jóvenes se sienten frustrados en su necesidad de sentido, decepcionados por la familia y la sociedad y sin salida, recurren a objetos con un sentido aparente, ilusorio, e ignoran y marginan los verdaderos valores y tareas de su vida.

Las adicciones reconocen entonces dos orígenes principales: ya sea para olvidar y escapar de los problemas y dificultades, o para experimentar un mundo ilusorio que llene un vacío de sentido. O resulta insoportable la desgracia y el sufrimiento, o resulta insoportable el hastío y el aburrimiento.

Otras causas como la violencia, la curiosidad, la inducción por otros, la rebeldía, la falta de conocimiento, la marginalidad, la falta de interés de los padres, el estrés escolar, si bien son importantes no afectan el núcleo profundo del problema.

La droga, el alcohol, entorpece el poder del espíritu y las fuerzas de la voluntad, oscurece la conciencia de responsabilidad y disminuye la dimensión de la libertad en el hombre.

Una vida sana, en contacto con la naturaleza, plena de sentido y valores trascendentes es la mejor prevención contra las adicciones.

Vos tenés en tus propias manos esa posibilidad de ir encontrando un sentido a tu vida fortaleciendo día a día tu voluntad.

El espíritu no enferma ni muere, tu vida tiene un inmenso valor y son muchos los aportes que podés realizar. Descubriendo el sentido a través de los verdaderos y profundos valores -no los pregonados por una sociedad mercantilista- podrás desarrollar tu proyecto de vida, influenciar positivamente a tu familia y a la sociedad y expresarte propiamente en tus obras, en el diálogo y la reflexión.

Te sentirás amado y podrás amar reconociendo el encuentro con el otro, expresando necesidades cualitativas, relacionándote con un sujeto no con un objeto.

No necesitarás entonces recurrir al alcohol y la droga para llenar ningún vacío existencial pues serás libremente responsable de tu propio ser y vivirás una vida plena de sentido.      

 

 

 

                                                                                                                         LA ADOLESCENCIA EN LA POSMODERNIDAD

CRISIS Y OPORTUNIDADES

Si aconsejamos a padres de adolescentes en esta época tan conflictiva, seguramente debemos tener en cuenta un cúmulo de factores que trataré de desarrollar brevemente en este ensayo.

Es menester comenzar por situarnos temporalmente: nos hallamos en la tan remanida posmodernidad, aunque a lo lejos ya alborea la ultramodernidad o hipermodernidad. En la cultura occidental que básicamente se caracteriza por la coexistencia del capitalismo, la industrialización y la democracia, la posmodernidad sustenta en el fondo la muerte de las ideologías –sobre todo las progresistas, las utopías- apelando a un pragmatismo sin precedentes que cabalga sobre la impotencia explicativa de la razón, la orfandad de valores espirituales, la actividad política vaciada de concepciones idealistas y alejada de las reales necesidades de la gente, destacando más la imagen que la plataforma de propuestas; las falencias de la justicia que persigue nimiedades inventadas de inocentes desvalidos mientras hace la vista gorda ante los corruptos culpables pero poderosos, todo apuntando a instalar un nuevo paradigma: el consumo hedonista, el puro placer mercantilista para unos pocos, mientras que para la gran mayoría restante solo queda la exclusión y marginación que van de la mano de la desocupación, los ínfimos salarios, la desprotección social, sanitaria, de educación y seguridad.

Asistimos entonces a una gran crisis de credibilidad de todo el sistema, que también abarca en su mayor parte a la adolescencia, un grupo social intrínsecamente idealista. Y este escepticismo deriva en una ética sin valores, donde “todo vale”,  todo está permitido, nada es bueno ni malo, nada es absoluto, todo es relativo y depende del criterio de cada uno. Hay un libertinaje moral, rige el dejar hacer, dejar pasar (como dice el tango: dale que va, si allá en el horno nos vamo a encontrar...).

Hay una sobresaturación de información, la mediocridad y superficialidad son totales. Cualquier modelo pechugona siliconeada o futbolista pelilargo con arito opinan sesudamente sobre cualquier cosa, azuzados por los medios de comunicación que fomentan el pasatismo y la banalidad con tal de vender más y con su morbosidad transforman a los noticieros en verdaderas galerías del horror.  Nos atiborran con entretenimientos y timbas de toda laya, culebrones soporíferos y series y  películas de tremebunda violencia.

Se propugna el consumismo a ultranza.  Al lado de las villas miseria, favelas y bolsones de pobreza coexisten las autopistas, los countries residenciales, los megashoppings, las fábricas con su polución y la destrucción ecológica. Sí, es la Biblia junto al calefón...

Todo se vacía de sentido, ya no es posible confiar en una verdad única y segura. Se nos quiere vender el modelo-éxito del “self made man” o yuppie americano, el “pasota” español, el “chanta” argentino.

Es el “hombre light”, diet, descafeinado, sin profundidad, sumido en una libertad irresponsable, propenso a la corrupción. Todo es posible porque todo está permitido.

Una obsesión

Esto ha creado una obsesión enfermiza: huir de los límites sanos, de los verdaderos valores y tareas de la vida, de la responsabilidad personal y social. Pero no fue gratuitamente, sino a costa de una gran angustia, desesperación y abrumadora sensación de vacío que llevó al auge e incremento de la tríada neurótica de nuestro tiempo posmoderno: la violencia-agresión, la depresión-suicidio, y  las adicciones (drogas, alcohol, sexo promiscuo, dinero fácil, juegos de azar, videojuegos, etc).

El hombre está encerrado en si mismo, cada uno conectado en su casa al gran chupete televisivo o la computadora; cada uno inventando sus propios códigos de conducta y valores, sin asumir responsabilidad personal en la construcción del bien común.

Se nos propone una adolescentización banal de la sociedad. Estamos sometidos a un permanente bombardeo de pautas y consignas inspiradas para colmo en aquellos aspectos parciales de la adolescencia más conflictivos y negativos: la irresponsabilidad, la fugacidad y superficialidad del compromiso, la indiscriminación, el consumismo irrefrenable y compulsivo.

La juventud es propuesta como único paradigma a imitar, se evade asumir la responsabilidad de la adultez, todo está sustentado en el aquí y ahora adolescente. Sólo importa el presente, no hay proyecto (del latín “pro-yectum”, lanzado hacia) de futuro, todo es efímero, importa más la cáscara, lo externo, la apariencia, que el contenido.

Esta irracionalidad posmoderna  tipo mercachifle también se refleja  en las normas personales que arbitrariamente cada uno establece: hay una ética pragmática que presenta al hombre cerrado en si mismo, dictándose sus propios valores.

Cualquier mención de algún absoluto externo y distinto es ignorado y vivido como una represión de su libertad.  Lo sociocultural es entendido como un enjambre de costumbres y valores que impiden en cierto modo cualquier juicio de valor específico. La religiosidad, cuando se la tiene, es  sustentada artificial y ritualmente, olvidando que una fe sin obras es una fe muerta. Los fanatismos y fundamentalismos dividen a los seres humanos y en nombre de Dios se cometen las peores atrocidades, desde las masacres étnicas, las guerras de conquista por las riquezas del suelo hasta los más sangrientos atentados terroristas.

Dimensión espiritual

La psicología apela a un criterio mecanicista y determinista de un efectismo fácil: un misterioso e inasible inconsciente hace que seamos títeres de los instintos sin que medie responsabilidad alguna de nuestra parte. Cualquier contratiempo basta para apoltronarse cómodamente en el diván, dejar que el tiempo pase  removiendo lejanos traumas y justificar así nuestra inacción mediante abtrusas interpretaciones psicoanalíticas que, en su positivismo y reduccionismo materialista, dejan de lado lo más importante: la dimensión espiritual del hombre.

Ante este panorama global es válido preguntarse:  ¿es entonces éste “el fin de la historia”, como dice Fukuyama?.  Si así fuera, como Humanidad estaríamos perdidos.

Por suerte todavía somos muchos seres humanos los que hacemos funcionar algunas neuronas aún no atrofiadas por este gigantesco cambalache y tratamos de mantener encendida una llama de  esperanza que ilumine y guíe al ser humano en su camino; también son muy numerosas las organizaciones no gubernamentales que desarrollan actividades cooperativas y solidarias cumpliendo con esta vital función de ayudar al prójimo, esclareciendo y mitigando así los dolores de su alma.

Siempre me pareció muy atinado destacar esta actitud con un bello ejemplo de raigambre platónica: en la mítica y antiquísima caverna de la Humanidad todo su interior es sombras y negrura. Si quiero desalojar la oscuridad, por más que la ataque con bombas, disparos de ametralladoras, obuses y morteros, no conseguiré nada.

Pero bastará que ingrese y encienda un pequeño fósforo para que la oscuridad de miles de años se disipe y desaparezca. La luz del espíritu vence así a las tinieblas de la sinrazón y la ignorancia. Ese es el camino: educar, iluminar las mentes y los corazones.

Ante esta anormalidad posmoderna con su adolescentización social, para evitar confusiones es legítimo por otra parte recordar que, si bien la adolescencia está caracterizada por desarrollos, sentimientos y conductas a menudo atípicas y anormales, éstas son sin embargo propias de la edad y superadas paulatinamente a través del crecimiento y la maduración.

La adolescencia, que principia con la etapa de la pubertad cerca de los 10 años, es ese puente oscilante que se extiende entre las orillas de la niñez y la adultez.

En la pubertad empiezan los cambios físicos más acelerada y perceptiblemente, el desarrollo de la capacidad sexual, las manifestaciones sexuales secundarias (vello, cambio de voz) y un patrón personal de organización psicológica.

En la adolescencia temprana, ya cerca de los 14 años, comienza una búsqueda del equilibrio emocional para superar esa inestabilidad tan característica (“amores de estudiante,  flores de un día son”) y encarar una lenta definición de la propia identidad.

Comienza la elaboración de una escala personal de valores, aunque muy influenciada por el contexto grupal (hay una apertura mayor al mundo, a otros intereses sociales) por lo cual es de suma importancia para los padres acompañar a los hijos en la elección y conocimiento de su núcleo de amistades (por ejemplo, no son lo mismo los “skinheads-cabezas rapadas” que los jóvenes ecologistas).

El desequilibrio emocional combina factores hormonales y psicológicos, pues el adolescente vive tres duelos o pérdidas fundamentales: su cuerpo infantil,  su rol e identidad infantil y sus padres de la infancia. Todo cambia y empieza a verse desde una nueva perspectiva.

Esta gran alteración trae como consecuencia esa inestabilidad anímica, manejos psicopáticos, perturbaciones del pensamiento, personalidad esponjosa, identidades ocasionales, ansiedad y depresión.

Y  aquí es bueno reflexionar y rescatar entonces los aspectos positivos de la adolescencia. Si bien ésta es una crisis vital, recordemos que la sabiduría china representa la palabra crisis con un ideograma compuesto: una parte representa peligro, y la otra oportunidad.

Si bien esa edad enfrenta peligros y padecimientos, por otro lado es pletórica en oportunidades de descubrirse a si mismo, de forjar una sana identidad, de acrisolar los más elevados ideales, de cultivar los más nobles sentimientos, de descubrir el amor no sólo físico sino también profundamente espiritual, y comenzar a dar los primeros pasos en la verdadera vocación que se ejercerá plenamente en la adultez.

Familia

Para posibilitar todos esos logros será fundamental la familia. Los padres son los encargados, con responsabilidad indelegable, de ayudar a su hijo en su despliegue existencial.  Lo corporal se transmite mediante la herencia, y lo psicológico se encausa mediante la educación. Pero lo espiritual se manifiesta sólo en la realización de la existencia. La familia brinda reparo a la persona infantil que no puede existir por sí sola.

Los niños y adolescentes deben ser reconocidos como seres humanos diferentes; deben ser respetados sus derechos en su propia vida. Por ende, los  padres funcionan para ellos como modelos a seguir, mostrando con sus acciones los valores en que creen, pues lo que el hijo cree es lo que el padre hace, no tanto lo que dice.

La familia es la comunidad natural en la que el hijo se hace cada vez más libre, nace y es en ella educado hacia su libertad autodeterminada. Este despliegue de la libertad del adolescente presupone un paulatino desarrollo de la independencia y responsabilidad de su conciencia, que posibilita sus elecciones personales.

Debe ser acompañado por los padres (aunque les sea trabajoso) sin elegir por ellos, pero tampoco cayendo en el facilismo de desentenderse del tema.

Un justo y equilibrado término medio entre libertad e imposición es la más difícil tarea de los padres y la actitud más deseable: ni desatención que produzca el libertinaje o el escapismo, ni un autoritarismo que genere conformidad, indecisión, cobardía, traumas o rebeldía.

Límites claros y comprensivos  que cuidan y acompañan, son imprescindibles para el adolescente; y aunque él a veces no lo exprese verbalmente, los agradece y necesita íntimamente, pues son índice del valor e importancia que él tiene para sus padres. Son como las guías que posibilitan al retoño crecer rectamente hasta ser un árbol adulto.

Autoritarismo

El autoritarismo propicia el conformismo y la no creatividad. Ante su impotencia, el hijo puede tratar de huir o darse por vencido. Puede escaparse a través del abandono, soñar despierto, ver excesiva televisión,  adicciones, o retirarse cobarde e indeciso de la lucha por la vida, sintiéndose completamente dependiente e incompetente.

Por eso, la mejor conducta de los padres  ha de ser compartir con los hijos sus ideas, conocimientos y experiencia,  predicar más que imponer, sugerir más que exigir.

Al sentirse aceptado, el hijo se siente amado, lo cual estimula enormemente su crecimiento bio-psico-socio-espiritual. Para  hacerle sentir su aceptación deben emplearse las fórmulas de comunicación más adecuadas, más constructivas, más sanas, respetando su autoestima, siendo sensibles para captar sus propios valores, diciéndole  cotidianamente con gestos y palabras cuanto lo amamos.

El habla y la actitud amorosa curan y fomentan cambios positivos y permiten que pueda ir expresando  sus propios valores, refuerzan su autoestima y previenen sentimientos de poco valor  que podrían generar en un futuro conductas transgresoras o delictivas.

Debe inculcarse al hijo el no entregarse a la apatía ni al ocio, y que aún en medio de contrariedades la mejor actitud siempre va a ser la entrega de si y el servicio a una causa, a una misión. Esto es lo que dará sentido a su vida y lo hará sano mentalmente  al permitirle escuchar la voz de su conciencia, ”la  voz de la trascendencia”.

Por supuesto, vemos que todas estas sugerencias implican que los padres dediquen tiempo a sus hijos y esto a veces no es tan fácil. El tiempo es oro, pero pasa y no vuelve más. Las palabras no dichas, las caricias no dadas en el momento preciso, van a ser muy difíciles de realizar en otro momento, de plasmar esa situación en el futuro.

Debemos recrear la poesía, el asombro cotidiano  ante el milagro de ver y sentir crecer a nuestros hijos a nuestro lado. Todo a su tiempo, en su medida y armoniosamente.

El estar inmersos en la lucha cotidiana por subsistir, o luchar para pagar la hipoteca o comprar el segundo coche  (a distintos niveles económicos), pueden llegar a ser obstáculos que deben ser superados aún a costa de sacrificios.  No hay tarea más ardua, comprometida y trascendente para un ser humano, que desempeñar el rol de padres y llevar adelante una familia. Esto fue y seguirá siendo un pilar de la evolución humana,  así de cierto es que la familia es la célula básica de nuestra sociedad.

Resurgimiento

Por más adelantos tecnológicos que sigan produciéndose, nada podrá nunca reemplazar en importancia al ser humano. Está próxima la superación de la posmodernidad como propuesta  incoherente  e insuficiente que se agota  en sí misma.

Se avizora  un resurgimiento espiritual; cuatro áreas del saber humano ocuparán un lugar preponderante y fundamental en este nuevo siglo que hemos comenzado a vivir: la psicología humanista y trascendente; la educación; la filosofía y la religión.

La adolescentización posmoderna será reemplazada por una visión psicológica más adulta e integrada del ser humano, a quien definitivamente se le reconocerá un destino espiritual: el supremo bien. De la adolescencia se rescatarán y profundizarán sus aspectos más positivos: su intrepidez, su creatividad, su solidaridad, su idealismo desinteresado.

En este campo psicológico, los postulados de la Logoterapia de Víctor Frankl  constituirán un importantísimo aporte, al concebir al hombre como un ser integrado bio-psico-socio-espiritual, con una libertad responsable y orientado a la trascendencia, realizando los valores de creación (obras), vivenciales (amor, belleza) y de actitud (conducta ante el sufrir, la enfermedad, la muerte), siempre en la búsqueda del sentido de la vida.

La educación estará entonces dirigida  a formar la conciencia de responsabilidad, a fomentar el surgimiento de la intuición en la conciencia individual como instrumento que permita descubrir la jerarquía de valores trascendentes, mediante los cuales puedan tomar las decisiones existenciales más adecuadas.

Así, aunque los valores tradicionales hayan caído, esta madurez de conciencia permite igual al hombre descubrir los sentidos únicos de la existencia y cumplir su misión en el mundo. Será una educación para el espíritu, no meramente informativa.

La eterna pregunta filosófica “¿quién soy?”, tendrá respuesta y nuevos y vastos campos de conocimiento se abrirán ante el pensador.

Los estudios sobre filosofía oriental y religiones comparadas permiten vislumbrar un creciente acercamiento entre Oriente y Occidente, dado que más allá de las diferentes concepciones culturales se abre paso la idea de una sola humanidad, unida por un destino común: realizar su esencia espiritual; de lo cual vimos un indicio en el Segundo Parlamento Mundial de las Religiones celebrado en 1993 en Chicago, EEUU con la presencia de todos los más importantes credos mundiales, donde se aprobó una ejemplar Declaración de Ética Mundial, conceptos que luego se reforzaron en el Forum Mundial de Barcelona 2004.

Se sabrá fehacientemente que el nihilismo ateo, la nada, a nada conduce. La religión (del latín “re-ligare”, re-unir) será menos pomposa, dogmática y ritualista; se mostrará más práctica realizando los mandamientos del humilde carpintero de Galilea (“por sus obras los conoceréis”) y constituirá realmente un puente de unión entre la criatura humana y su creador.

Será reconocida científicamente la existencia del alma y de Dios en sus aspectos inmanente en el ser humano y trascendente en el universo; decrecerán las diferencias religiosas externas y se incrementará en cada ser humano la vivencia interna de los atributos divinos de luz, amor y sabiduría, junto con la íntima convicción de estar transitando, acompañados por el prójimo, un camino de evolución espiritual.

Los valores cristianos (esencialmente buenos) irán prevaleciendo mundialmente; la solidaridad y la fe con obras se harán carne en cada uno de los seres humanos y superarán  las debilidades y flaquezas que puedan existir en las instituciones y sus estructuras.

Todo esto traerá profundos cambios en la conducta del hombre. Su vida  se reorientará y resignificará espiritualmente, dejando atrás su egoísmo y sus afanes individualistas. Sus miras serán cada vez más elevadas, y esto se reflejará en la comunidad organizada con una efectiva justicia social que mediante una equitativa distribución de las riquezas asegure una vida digna para todos, surgirán metas altruistas y solidarias, rectas conductas humanas y buena voluntad a nivel planetario.

Por lo tanto, es menester asumir como padres, las sacrificadas pero también gratificantes responsabilidades a que esta visión esperanzada nos convoca. 

 

 

 

                                                                                Carmen de Patagones: ¿violencia escolar o social?

Un excelente trabajo denominado Desde el ojo de la tormenta, ha sido elaborado por alumnos de nivel medio y universitario, profesores y personas en general de la comunidad de Viedma-Carmen de Patagones, afectada por un terrible hecho de violencia escolar en el cual un alumno disparó un arma de fuego en la escuela dando muerte a varios compañeros. 

En dicho escrito, que puede ser leído en el sitio web Faro de la Utopía, http://farodelautopia.webcindario.com , describen con meridiana claridad una situación de violencia social generadora por ende de episodios de violencia escolar.

Coincidimos claramente en la postulación esencial de que la violencia escolar no es en principio generada por la misma institución educativa ni por los alumnos (salvo algún caso aislado), sólo es una réplica bizarra o mala copia de la violencia ejercida sobre los actores sociales (entre ellos los escolares) por una estructura social injusta que solo busca grandes ganancias económicas para unos pocos, y que se expresa en el desinterés por la educación y por la seguridad, en la falta de empleo con su consecuente miseria, empobrecimiento y subalimentación, en la falta de cobertura de salud, en la exclusión social y psicológica de una gran mayoría, en la corrupción endémica, en su falta de respeto por los derechos y valores humanos, por el medio ambiente y la ecología, etc; constituyendo en su conjunto esta lacra que hoy día es denominada a nivel mundial como la  globalización del capitalismo salvaje

Esta violencia circulante e instaurada casi institucionalmente en la sociedad, es la causa última y originaria de cualquier otro brote de violencia que luego pueda aparecer en alguno de los integrantes de la comunidad –sea individual o institucionalmente-.

En varios artículos, en especial en “La adolescencia en la posmodernidad: crisis y oportunidades”, y en “Revalorizar la Ética: el imperativo actual” (que también pueden ser leídos en el sitio web Faro de la Utopía), analizo este fenómeno con profundidad, y en los mismos se hacen aportes para su mejor comprensión, que muy brevemente reproduzco en lo esencial a continuación para un correcto enfoque del tema.

Básicamente, el punto nodal de esta inédita crisis es la gran pérdida de los auténticos valores (el amor y solidaridad para con el prójimo, la cooperación mutua, la comprensión de la común condición humana), que son los que orientan y guían la conducta humana, y promueven la plena realización del ser humano como tal, concebido como una integridad bio-psico-socio-espiritual).  Esta pérdida de valores es lo que ha exacerbado la posmodernidad, y produjo una grave dificultad para el correcto funcionamiento de las estructuras sociales, comenzando en orden de importancia por la  política, cuyo accionar impacta muy directamente sobre la vida y destinos de los millones de personas que conforman la estructura comunitaria.  Esto lo hemos padecido sobre todo en esta última década neoliberal, con su secuela de violencia, hambre, miseria, desempleo, destrucción de la trama comunitaria y exclusión social  Estas malas políticas, fundadas en premisas egoístas, en valores individualistas o directamente corruptos propagados por una etica light y superficial (el famoso “no te metás”, “todo vale”, “hacé la tuya” promovido por el capitalismo salvaje),  con su accionar impactan muy negativamente sobre toda la trama social, produciendo una cruel desintegración de la misma.  Esto comienza por la disgregación familiar ante la imposibilidad de sostener una estructura mínima de reparo básico como sería poder acceder a una vivienda digna, un empleo que permitiera obtener primariamente una adecuada alimentación y en forma secundaria el acceso a la educación a los niños, que no se verían obligados a salir a trabajar en su infancia por lo cual desertan de la escuela.  La deserción escolar lamentablemente se ha agravado últimamente: acabamos de conocer que ha crecido la deserción escolar primaria y del secundario polimodal en forma grave y preocupante sobre todo en la Provincia de Buenos Aires, donde en el último año más de 100.000 adolescentes han abandonado sus estudios del secundario polimodal, y otros 74.000 niños de 6 a 15 años han desertado de la EGB – Educación General Básica.  Esta situación no es totalmente determinante, pero sí predispone y es el caldo de cultivo para que luego estos jóvenes ociosos y desocupados (influenciados por la crisis familiar, y ante el mal ejemplo, por desinterés o corrupción, que observan a nivel de la dirigencia social)  se inicien en conductas delictivas y el ejercicio de la violencia o caigan en las garras de las adicciones (drogas, alcohol, ciberjuegos violentos), en la depresión-suicidio y en la falta del sentido de sus vidas, abonado esto más todavía mediante la búsqueda de valores sucedáneos superficiales y artificiales (por ejemplo los heavy-metal, los skin-heads) que reemplacen o llenen el vacío que los auténticos valores no han ocupado debido a las causas que mencionamos: falta de adecuada promoción de los mismos por la dirigencia social (esto incluye a la clase política, dirigentes sociales laicos o religiosos, medios de comunicación, profesores, todos nosotros en general), la educación faltante, etc.

Vemos entonces que es un tema complejo y multicausal, pero que tiene su nudo central en la gran crisis de valores actual.  Pero también por suerte este análisis permite visualizar su posibilidad de resolución en implementar lo antes posible por parte de todos los actores sociales una firme reimplantación de los valores humanos más esenciales ya mencionados. 

Esta re-valorización de la ética o moral social, es posible efectuarla a todo nivel mediante la prédica, ya sea oral o por el ejemplo de una vida dedicada.  Nunca de más adecuada aplicación aquí que el consabido precepto bíblico “por sus obras los conoceréis”, o a nivel político las conocidas “hechos, no palabras”, o “la realidad es la única verdad”.

En el tan importante nivel político, es necesario que cada ciudadano afronte una doble tarea: por un lado reasuma su compromiso social dejando de mirar para el costado u ocultando la cabeza como el avestruz, y participe instrumentando la aplicación de valores en todo su accionar comunitario, y por el otro asuma su responsabilidad individual de luchar por la evocación, construcción, promoción y propagación de valores humanos solidarios que hagan la vida digna de ser vivida y brinden un significado a la existencia.  En ambos supuestos, sin abandonarse a la engañosa formulación y la actitud cómoda que sería dejar la deliberación y gobierno solo en manos de sus representantes, ya que estos han probado asiduamente que no los representan y en general han obrado en forma contraria a lo deseado por los ciudadanos, solo buscando satisfacer intereses espurios, egoístas y corporativos; recién en estos últimos dos años pareciera que esta situación hubiera comenzado a cambiar un poco, tanto por una mejor calidad de gestión política como por una mayor participación popular en la misma.  

Asumir este nuevo rol participativo y de mayor control de los actos de gobierno, marca sin duda un punto de inflexión y progreso en el desempeño ciudadano, y denota un mayor grado de madurez y compromiso ante la vida, ya que se asume más plenamente la responsabilidad por el propio destino y el crecimiento humano de la sociedad en la que se haya inserto, colaborando así cada uno desde su puesto de lucha y con la capacidad individual de que dispusiere para construír esa comunidad organizada en la cual cada persona aporta individualmente lo mejor de sí para el logro del bien común, para la realización y felicidad de todos.

 

 

 

 

Carta Urgente desde los Santos Lugares

(Reflexiones acerca de la Ética)

 

Hay miles de historias en la ciudad desnuda, y miles de maneras de comprender la Ética: ésta es una de ellas.

En principio debemos considerar  que no es posible entender la ética aisladamente. En el presente ensayo reflexivo, se postula con modestia (no desde una soberbia torre de marfil) un modelo pensado con el fin pedagógico de mejor abordar y esclarecer esta compleja problemática filosófica que lleva siglos de estudio (indicativo de su difícil comprensión).

Este modelo postula cinco conceptos fundamentales que a manera de pentágono conforman la estrella de cinco puntas como mítico símbolo de la Conciencia, del Ser con posibilidad de trascender, que existe, que es, que elige en libertad y con responsabilidad un rumbo ético (entre el bien y el mal) moralmente iluminado por un horizonte de valores trascendentes.

                           VALORES

ETICA                                MORAL

                  CONCIENCIA

 

LIBERTAD                     RESPONSABILIDAD

Tomando estos cinco conceptos cual estrella cuyos rayos confluyen interiormente en un núcleo denominado conciencia al cual influyen y por el cuál son influenciados, podemos describir brevemente algunas de sus características.

La Libertad y la Responsabilidad son características básicas del ser hombre, aunque sin libertad no hay responsabilidad, la responsabilidad agrega algo nuevo a la libertad, pues uno puede ser libre sin ser responsable.

Esta libertad es siempre situada en un aquí y un ahora, y mi responsabilidad (compromiso íntimo asumido) determinará el uso correcto o incorrecto que yo haga de ella, todo acorde al grado de Conciencia (núcleo de este modelo estelar) que haya desarrollado por el crecimiento, maduración y evolución.

Este desarrollo de conciencia siempre se da inmerso en la interacción permanente (al modo de la tesis-antítesis-síntesis hegeliana) de estos cinco conceptos entre sí y con el núcleo central de conciencia descripto (el que a su vez es susceptible de abarcar también estados inconscientes).

La Etica abarca globalmente a lo personal, la máscara, la conducta, la acción, lo externalizado, el espacio, lo situado, y refiere a lo relativo.

La Moral remite en forma global a lo histórico-social, los usos y costumbres, lo heredado, lo internalizado, lo mítico, el tiempo, lo vivenciado, y también refiere a lo relativo.

Los Valores, que no por casualidad están situados en el vértice superior del modelo, definen lo trascendente, lo que está más allá, la evolución espiritual superior, lo apelativo a mi realización personal y social, y refieren a lo absoluto, lo eterno.

El ser humano, como integridad bio-psico-socio-espiritual, obra éticamente al elegir en libertad y con responsabilidad, moralmente iluminado por un horizonte de valores trascendentes. Esta imbricación entre la ética, la moral, la libertad, la responsabilidad y los valores, nos da la idea de la íntima relación y necesaria interconexión existente entre dichos elementos, y sirve para entender la crisis ética que vivimos actualmente.

Aquí es oportuno recordar que esta posibilidad que tiene el ser humano de libre elección personal (influenciada por lo social), tiene lugar en el marco de un contexto histórico (temporal, por ende relativo), que en nuestra época actual se conoce como posmodernidad.

Algunas de las características básicas de la posmodernidad son: globalización del capitalismo salvaje con su injusta distribución de los recursos económicos (caída del imperio comunista, concentración de la riqueza en poder de pocos a costa del empobrecimiento de las mayorías); grandes avances científico-tecnológicos (biogenética, Internet); crecimiento de las sociedades occidentales consumistas y  pluralistas (diversas etnias y morales); abroquelamiento en oriente de estructuras sociales generadas en  fundamentalismos  religiosos; debacle en occidente de los valores morales tradicionales, lo que provoca la vigencia de una ética superficial, light, no comprometida, donde “vale todo”.

La ética (éthos) se refiere principalmente al aspecto fáctico de la moral, a la acción, a la conducta del hombre, su modo de obrar, al cómo viven y expresan su moralidad los seres humanos en la actualidad.

Para expresarlo  claramente, la ética es la moral encarnada en la persona, es la moral vivida, real; es la forma en que se manifiesta la conciencia moral.

La moral (mores) se refiere a los usos y costumbres corporizados en una normativa; implica entonces lo establecido, lo escrito, lo codificado, por así decir. Cada individuo y cada pueblo tiene su moral diferente. Una moral (cristiana, budista, musulmana, atea) es un código moral, una normativa que expone reglas a las cuales ajustar la conducta, la expresión ética.

La moral, si bien refiere a los usos y costumbres, tiene su sustento fundamental en los valores.

Si bien existen valores relativos (subjetivos, individuales) acordes para cada sujeto según el marco de su propia escala valorativa, también existen valores absolutos comunes a todos los hombres y por ellos buscados y aceptados: los valores absolutos, ideales o trascendentales, que son los que persiguen la perfección ontológica de todo ser humano y encierran la intencionalidad axiológica del mismo (ej: unidad de la humanidad, amor, verdad, bondad, belleza). 

Filosóficamente existen básicamente dos tipos de teorías sobre los valores: las teorías relativistas y las teorías absolutistas. Para las teorías relativistas mi deseo de algo hace que ese algo tenga un valor para mi.

Para las teorías absolutistas el valor es una cualidad intrínseca del Ser, que es valioso por si  mismo,  y cuyo valor me atrae, apela a mí para realizarlo.

Por otra parte, la biología, psicología y sociología han efectuado un cuestionamiento reduccionista sobre los sentidos y valores, arguyendo en forma simplista que no son  mas que fabricaciones que se pueden tipificar como sublimaciones, mecanismos de defensa, patrones de conducta heredados o formas de pensamiento de la clase social que se introyectan por la fuerza de la ideología dominante en el momento histórico.

Si bien no se pueden negar las influencias medioambientales, también puede establecerse claramente la esencial capacidad de autodeterminación del ser humano ante tales condicionamientos, que no son determinismos absolutos.

Esta autodeterminación se opera por la intrínseca libertad del ser humano que toma actitud ante las situaciones específicas.

El problema de fondo es operar con frecuencia una objetivación de lo que hay de subjetivo en el ser humano y una subjetivacion de lo que es objetivo en el mundo.

Por eso si al ser humano lo objetivamos en lo que tiene de subjetivo -su espiritualidad, libertad y responsabilidad- obtendremos nada mas que una cosificacion del mismo, que le des-personaliza, le niega y quita su radical capacidad de autodeterminación en el mundo.

Así, el ser humano pierde su calidad de sujeto que se-decide-ante y pasa a ser un objeto-que-es-impulsado-y-movido-por sus pulsiones. Incluso la voluntad que busca un sentido es negada.

Pero se debe tener presente que hay situaciones que tienen un denominador común y en consecuencia hay sentidos que son compartidos por los seres humanos en las sociedades a través de la historia.

Estos sentidos, en lugar de estar referidos a una situación vital única, se refieren a la condición humana. Estos sentidos se comprenden entonces como Valores. Así pues los Valores pueden ser definidos como aquellos significados o sentidos universales que una sociedad o la humanidad entera encarna porque ellos se cristalizaron en situaciones especificas o típicas de la historia (V.Frankl, G.Pareja).

La conciencia de tener una jerarquía natural de valores no me dispensa de la necesidad de tomar decisiones. Mi postura ante los valores es libre y me siento atraído por ellos para encarnarlos en el mundo, en el presente histórico.

Los valores me atraen, las pulsiones me impulsan. Y la atracción de los valores va mas allá  de ser atracción pues ante ella me decido.

La moral, la ética tradicional y las convenciones sociales guardan estrecha relación con los valores, en cuanto los canalizan en la practica social.

Sin embargo, toda esa estructura ha de someterse a la prueba de la conciencia del ser humano, que siempre tendrá  la ultima palabra (G.Pareja).

Según Viktor Frankl (eminente neurólogo, psicólogo y filosofo, creador de la tercera escuela vienesa de psicología: la Logoterapia), el hombre es libre para dar una respuesta personal ante los condicionamientos, es responsable para responder ante cada circunstancia, y mediante la autotrascendencia (que es su condición fundamental) redimensiona permanentemente su realidad básicamente mediante la realización de valores, que pueden ser de tres tipos:

a)  Creativos, o lo que un ser humano le da al mundo en forma de trabajo, obra, creación, transformación; b) Vivenciales o de Experiencia, lo que un ser humano recibe gratuitamente del mundo en forma de vivencia estética, contemplación de la naturaleza, y el encuentro humano amoroso; c) de Actitud, la que se asume ante las situaciones límite (las tipificadas por su irreparabilidad, irreversibilidad y fatalidad), el sufrimiento, la culpa, la muerte.

La ética moderna secular, al centrarse en la racionalidad y dejar de lado el primordial enfoque sobre los valores (mores), abandona en verdad el campo de la moral y se transforma en in-moral.

Esto ha tenido una acabada demostración en la actual posmodernidad, donde asistimos a una caída y retroceso de los valores tradicionales, al auge de una ética light, superficial y consumista caracterizada por el “todo vale”, donde ya no hay normas, reglas ni parámetros morales validos.

En una palabra, al no aportar la ética moderna secular ninguna solución, forma parte del problema.

Es que la racionalidad por si sola no puede dar cuenta de que conductas son buenas o malas, solo tenderá  a justificar ilusoriamente lo que es correcto o incorrecto, considerándolo como una guía para la acción práctica y otros subterfugios, queriendo así auto-engañarse y evitar tomar posición sobre los valores absolutos (como el Bien Supremo de Platon) que son los que en realidad manifestarán con su presencia o ausencia en la situación si una conducta es correcta o no.

La ética moderna secular adscribe a la teoría relativista de los valores, en tanto considera que es valioso aquello que yo deseo, al contrario de la ética espiritual-religiosa que postula que existen valores absolutos, trascendentales, valiosos por si mismos, que apelan a mi y despiertan mi atracción para que yo intente realizarlos.

Por considerar al deseo como definidor de lo valioso y los valores, la ética moderna secular sostiene posiciones afines al psicoanálisis freudiano-lacaniano ateo, cuya pobre conceptualizacion antropológica del ser humano como movido básicamente por sus instintos, es determinista y reduccionista: el ser humano es poco mas que un títere llevado de aquí para allá  por sus impulsos, desde un inasible inconsciente.

Como orientación básica apunta a la búsqueda del placer y el equilibrio; la orientación hacia el sentido y el valor está  fuera de su horizonte de referencia, no capta la intencionalidad de la dimensión existencial-espiritual.

Para el psicoanálisis el ser humano esta  confrontado con el peso de sus pulsiones, con su inconsciente y no con los valores; considera que la dimensión humana es básicamente una dinámica psíquica impulsiva y desconoce una dinámica de la dimensión existencial-espiritual.

Contrasta esto con las conceptualizaciones de otras corrientes psicológicas como por ejemplo la logoterapia de Viktor Frankl, el análisis existencial de Ludwig Biswanger, la psicología comprensiva de Dilthey y Karl Jaspers, para las cuales el ser humano es una integridad bio-psico-socio-espiritual, abierto a la trascendencia, en relación con el mundo triple del ambiente, de los otros y de si mismo.

Estas corrientes tienen una orientación básica hacia el sentido y la búsqueda de valores originarios y descubren en todo lo espiritual su dimensión de intencionalidad; no sólo ven la impulsividad sino sobre todo el sentido.

Descubren que delante del querer hay una urgencia, un deber que la persona descubre en su vida, en su conciencia, en el momento histórico social concreto.

Conciben el ser humano como confrontado fundamentalmente ante los valores y atraído por ellos mas no impulsado.

La realización de los valores supone la actitud libre y responsable del ser humano, y esta actitud esta lejos de la pura impulsividad, ha de verse dentro del contexto de una dinámica de lo existencial-espiritual donde la impulsividad tiene un papel que puede llamarse de energía alimentadora (G.Pareja).

Vemos entonces que la ética moderna secular responde a una paupérrima concepción atea del ser humano, a una antropología materialista, a una filosofía nihilista de la cual Sartre es un acabado representante.

El pesimismo y desesperanza de Sartre con su Ser para la Nada, con su conceptualizacion cosificante del ser humano (explicitada por ejemplo en que la mirada del otro me cosifica y es diabólica, en lugar de pensar que también puede haber una mirada amorosa, comprensiva y compasiva), rebaja a este a la in-trascendencia, a la desesperanza, a la falta de sentido de su vida, al negro pesimismo existencial, a la ausencia de verdaderos valores por los cuales vivir y compartir solidariamente el humano destino; remite, simbólica y prácticamente en fin, al mal, las huestes lucifericas, los  ángeles caídos, a la gran herejía de la separatividad.

El otro no deja de ser una cosa, un otro apto para ser utilizado en la satisfacción de mis propias necesidades.

En cambio, para otros filósofos existencialistas teistas el otro llega a transformarse en un mediante una relación responsable, igualitaria y reciproca basada en el valor absoluto del amor, que permite asimismo abrirse al TU mayor (Martin Buber).

También la ética racionalista de Kant denota un déficit notorio para dar respuestas validas a la grave problemática moral contemporánea. Esto queda patentizado en la siguiente anécdota. Cuenta Kant que una vez un amigo suyo se refugia en su casa huyendo de un asesino. El criminal llega hasta la puerta, golpea y cuando Kant abre y lo atiende, le pregunta si allí se ha refugiado un hombre al que persigue para matarlo.

Kant postula que su deber es decir la verdad, pues el imperativo moral categórico le indica decir la verdad en todo momento y bajo toda circunstancia, aunque como en este caso, su amigo fuera asesinado. Apenas analizamos con un poco de minuciosidad esta postulación advertimos que se comete un grave error de conceptualizacion.

Kant parte de realizar un juicio racional parcial acerca de si una acción es correcta (decir la verdad) o no. Se sitúa en el plano de la ética aplicada y escamotea plantearse el verdadero dilema moral, el que se define como una situación de conflicto en la que entran a jugar valores o principios que se contradicen entre sí.

Si hubiera hecho esto, habría ponderado los valores en juego, los hubiera jerarquizado y hubiera optado en consecuencia. En esta anécdota surge claro la oposición nítida de dos valores: el de decir siempre la verdad y el de preservar la vida humana.

Al optar, es evidente que preservar o defender la vida humana es un valor superior jerárquicamente al de decir siempre la verdad, por lo que podemos observar que la decisión que tomó Kant fue moralmente incorrecta e incluso gravísima y deleznable pues costaría la vida de su amigo.

Además de ver en forma patética a que tremendos errores nos puede conducir un racionalismo exacerbado en sus intríngulis metodológicos, también podemos captar en esta anécdota cuan poco se usó el sentido común (que lamentablemente suele ser el menos común de los sentidos) y como no se respetó el esencial valor de la vida humana.

La ética moderna secular esta basada en el materialismo nihilista sartriano y en el absurdo e inhumano racionalismo kantiano que no toma en cuenta los valores o normas morales que deberían guiar nuestra conducta, pretendiendo además asumir una ficticia autonomía moral (regularnos por normas autodefinidas y autoimpuestas), que al no tener respaldo o fundamento valorativo suprapersonal o supraterrenal alguno quedan libradas al relativo arbitrio de cada cual, con una escasa posibilidad de acatamiento generalizado de las mismas (concreción de las expectativas de cumplimiento reciproco).

Se pretende escindir erróneamente lo personal de la dimensión moral, ignorando que lo personal de un modo u otro siempre se manifiesta en relación con los demás de modo que la dimensión moral siempre esta  presente.

Es posible asumir una forma de vida y desarrollar una identidad, pero como vivimos en sociedad, el derecho de uno termina donde empieza la libertad del otro (por ejemplo los travestis escandalosos que quieren que respeten sus derechos, pero que no respetan los de los demás, alterando las buenas costumbres y la tranquilidad en la vía pública molestando con su conducta promiscua a los vecinos).

Así lo postulaban desde los antiguos griegos con la noción de Kosmos u orden universal -opuesto al kaos-, hasta Heidegger concibiendo al ser humano como un Dasein o Ser-Ahi, arrojado como proyectum a la existencia, en relación siempre con el triple mundo de las cosas, de los otros y del si mismo (Mitwelt-Umwelt-Eigenwelt).

Al dejar al arbitrio de cada cual el inventar sus propias normas morales sin el sustento de ningún valor, cae entonces la ética moderna secular en un relativismo y escepticismo moral y queda pedaleando en el aire, sin base de sustentación, de ahí esa ridícula manía actual de buscar un reaseguro o guía en las frías normas jurídicas sin comprender que en la medida que tampoco están inspiradas en genuinos valores sólo generarán desconfianza y transgresiones.

El problema básico de la ética moderna secular es que desconoce que vivimos en un mundo múltiple, en donde miles de millones de personas aún ajustan sus conductas a auténticos valores religiosos y espirituales que más allá  de que seguramente sean susceptibles de perfeccionamiento en su captación e instrumentación, no por eso dejan de ser eficaces guías para sus comportamientos y practicas cotidianas, ya que en el fondo responden a la esencial e intrínseca condición espiritual del ser humano, a su autotrascendencia.

Al elevarse paulatinamente sobre la falibilidad humana mediante la realización de esos valores, se le posibilita entonces al ser humano encarnar la moralidad y comportarse en forma realmente ética, generando una gozosa convivencia (“amaos los unos a los otros como hermanos que sois”) en el marco de un destino supramundano, trascendente.

Dadas las explicitaciones precedentes, el tomar la ética como objeto de estudio aislado de un contexto normativo moral que le da  sustento o priorizarla indebidamente por sobre la dimensión moral, equivale al viejo error de “poner el carro delante del caballo”.

Para V.Frankl como para Max Scheler (autor de”El puesto del hombre en el cosmos”) la persona está abierta a la trascendencia, y esta apertura radical se dá a través de la conciencia.

La conciencia en cuanto fenómeno no se queda ni se agota en si misma sino que va mas allá  de la persona.

La persona, como ser dialogal esta  básicamente abierta al encuentro interpersonal y por eso la conciencia es la voz de la trascendencia.

La conciencia posibilita a la persona el sentir la presencia de una instancia supra-humana y la hace ser consciente de su ser contingente, es decir, no necesario, creado.

La conciencia no agota su propio significado en su dimensión de hecho psicológico sino que es sólo un aspecto de un fenómeno básicamente trascendente o metapsicologico. Scheler indica que la conciencia es la voz de la trascendencia y que por ella la persona capta la presencia, en la fe, de un juez invisible e infinito, o Dios. El material psicológico posibilita el paso a una presencia que se manifiesta y esa presencia es Dios.

Nikolai Hartmann reflexiona sobre las diferencias ontológicas en el ser humano, que él caracteriza como estratos (en número de cuatro), que son: el físico, el orgánico, el anímico y el del espíritu. Así quien quiera comprender la conciencia a partir de fenómenos psíquicos o el ethos del hombre mediante una ley que rija los actos psíquicos, tropezará con la ley de jurisdicción de los estratos, pues introduce categorías de otro estrato existencial en lo que es propio de un estrato de constitución más elevada. El mundo real tiene unidad, pero no la de un principio, sino la de un ordenamiento, surgido en un plano superior.

Por eso, la  fundamentacion de una acción, cada vez más humana, requiere la previa asimilación de una personal cosmovision.

Esta cosmovision esta  formada por elementos tan valiosos como una filosofía de la vida, una antropología filosófica, ética, valores, que como conjunto, apunta a una metafísica ontológica.

Se busca afirmar la presencia de diferencias ontológicas en el ser humano y al mismo tiempo la unidad antropológica del mismo.

En otras palabras, el ser humano es una unidad a pesar de su multiplicidad.

También, Heidegger considera que la existencia no es algo ya determinado, estático y estable de una vez para siempre. Como Frankl, señala la cualidad de apertura del ser humano y la vivencia simultanea en el presente del pasado que permanece y del futuro al que nos dirigimos. Aceptar la propia vida es la misión especifica que tenemos en la temporalidad en que nos movemos.

Esta aceptación es la responsabilidad específicamente humana.

Esta responsabilidad se vive en la cotidianeidad en la que oscilamos entre un escapismo -que sería la alienación según Heidegger en la exterioridad- y el dato insoslayable de hacernos cargo de nosotros mismos en el “cada día” de la vida (conciencia mas responsabilidad, según Frankl).

Para Heidegger y Frankl el ser humano decide y se-decide sobre la base de las posibilidades que encuentra en si mismo y las que le proporciona su pasado. A partir de ellos se trasciende a si mismo llegando a constatar la esencial característica de la existencia humana que es la autotrascendencia (Frankl) o el ser-propio (Heidegger).

Para Karl Jaspers trascender es buscar el propio ser.

Ningún objeto es el propio ser. Tenemos que ir mas allá  y por encima de lo objetivo, es decir: trascender.

Trascender no es una obligación sino una posibilidad ante la libertad.

Podemos entregarnos al mundo, a las cosas y vivir sin trascendencia; podemos durar, pasar, y no haber sido.

Podemos incluso afrontar la muerte, el dolor, la culpa y la lucha como hechos pero no permitirles que nos afecten y condenarnos así a la in-trascendencia.

Pero la in-trascendencia es sinónimo de la deshumanización.

El ser, para Jaspers, es lo “envolvente”, y hace que la existencia humana se constituya por la trascendencia, es decir, por su abrirse al Absoluto, a Dios.

La creencia en un solo Dios personal, creador del mundo, único y ultimo refugio nuestro, es una creencia filosófica, un trascender de mi existencia que hay que ganar sin cesar. La vida sólo tiene sentido si está encaminada hacia Dios. Bajo esta perspectiva, todo el mundo se hace relativo, pero al mismo tiempo deviene este mundo el lugar de una opción incondicional entre el bien y el mal. Por ahí carga el hombre con toda su responsabilidad de tal.

Y de ahí se desprende el deber del hombre de luchar por el bien contra el mal, pero esta lucha sólo puede darse en el amor. El amor con el que todo hombre trata de comprender al prójimo, es la realidad fundamental del hombre que le hace eterno en toda su finitud (Frankl).

La libertad y la responsabilidad constituyen la esencia de la existencia humana, y junto con la espiritualidad (dimensión noetica, del logos o del espíritu, donde radica lo mas genuinamente humano) forman una trilogía.

¿De qué es responsable el ser humano?. Al tomar conciencia de su estar-en-el-mundo descubre que tiene la tarea de hacerse cargo en primer lugar de su propia vida, lo que implica en potencia, un proceso educativo altamente positivo, así estará preparado para comprender y acompañar a otros seres humanos en el proceso de descubrimiento y compromiso con la propia vida.

La responsabilidad fundamental de hacerse cargo de la propia vida es una tarea y misión intransferible y en ellas cada ser humano es irremplazable.

El ser humano responde ante si mismo, ante los demás y ante Dios (lo suprapersonal). El “lugar” donde el ser humano responde es la conciencia. La conciencia como fenómeno genuino y específicamente humano se nos presenta como original, no deducible de otra instancia intrahumana y es no reducible, intuitiva y creativa.

La conciencia es la dimensión donde el ser humano tiene el privilegio de encontrarse en la desnudez de su mismidad, en su más profunda intimidad y donde se manifiesta la presencia dialogal de Dios. La conciencia es quien guía a la libertad para que pueda responder de si, a los demás. También está  sujeta a la condición humana, a los riesgos de la falibilidad, el error y la engañosa distorsión que se presentan en el proceso de maduración y formación de la conciencia humana. La misma conciencia no escuchada por el ser humano puede extraviársele. Pero el riesgo de errar no nos dispensa de intentar, ni de la necesidad de juicio.  VER

La conciencia manifiesta que el ser humano al estar-en-el-mundo, como ser-que-responde, tendrá siempre delante de si a las personas y a las situaciones; por eso decimos que es un ser, que por su conciencia, responde “ad-personam” y “ad-situationem”.

Las situaciones que son múltiples y se presentan a modo de preguntas dirigidas a cada ser humano, pueden quedar sin respuesta. Las respuestas implican decisiones y las decisiones hacen referencia a la libertad humana. Así pues en la libertad humana se hace visible la existencialidad mientras que en la responsabilidad se revela la trascendencia.

El ser humano, para Frankl,  es responsable  de actual-izar y real-izar los significados y valores en el mundo y en su historia (G.Pareja).

Este mismo proceso pedagógico de formar una conciencia, genuinamente humana, ha de considerar que la responsabilidad nos viene de una dimensión que no somos nosotros mismos. La conciencia no se deriva del Ello o del puro Superego y, si así se aceptara, tendremos un homúnculo en lugar de un ser humano y un homunculismo en lugar de una antropología.

Avanzando más lejos de considerar a la conciencia como un producto de la libido psíquica inconsciente, vemos que ella se manifiesta fenomenologicamente de modo espontaneo, en la dimensión consciente como inmediata, intuitiva y absoluta.

Según Frankl, la conciencia se presenta como básicamente inconsciente y no racional. Es no-racional porque es pre-logica, es decir, es anterior a cualquier reflexión racional. La conciencia, tomada no como ley moral universal es, sin embargo,universal, y el fenómeno del ateísmo en esta perspectiva se consideraría como el tener conciencia y responsabilidad pero dándoles una interpretación inmanente, de tipo reductivo, en el ámbito psicológico.

Así pues el no creyente puede pensar que su conciencia es un mero producto psicológico al cual puede desatender dado el caso de que sólo tiene que obedecerse a si mismo. El solipsismo psicológico y moral se hacen patentes como consecuencia. Esta postura no se pone en búsqueda de algo mas allá  de su conciencia y responsabilidad que podría ser el camino a la trascendencia.

La maduración de este proceso nos conduce a ver que la responsabilidad ante la propia conciencia permite plantear la pregunta de si hay alguien mas allá  de la conciencia.

En un último análisis ciertamente debe aparecer cuestionable si el ser humano realmente puede ser responsable ante algo, o si la responsabilidad es solamente posible cuando está ante alguien.

Entonces, la conciencia encuentra su lugar de fundamentacion en un dato original que es Dios.

Así tenemos que detrás del superego del ser humano está el Tu-Dios y en la conciencia se revela el Tu-Palabra de la trascendencia.

Todas las declaraciones sobre Dios valen tan sólo “per analogiam”. Lo mismo puede decirse, por tanto, de todas las declaraciones sobre su personalidad: es como si fuera personal; es pues, suprapersonal (Frankl, Pareja).

El inconsciente entonces es una dimensión amplia que tiene dos aspectos: un inconsciente impulsivo (Trieb), lugar de las pulsiones inconscientes; y un inconsciente espiritual, lugar de la espiritualidad inconsciente.

El inconsciente es algo mas que impulsividad inconsciente o reprimida, por el contrario, es lo espiritual inconsciente, la existencia. La existencia, es decir lo espiritual, tiene como característica ser irrefleja y, por tanto, es en si misma irreflexionable.

El ser humano es plenamente humano cuando es capaz de ir mas allá  de donde es “impulsado” y llegar al  ámbito en que es “libre y responsable”, donde decide. El ser humano se deshumaniza cuando deja de ser responsable.

La conciencia, tomada no como ley moral universal es, sin embargo,universal, y el fenómeno del ateísmo en esta perspectiva se consideraría como el tener conciencia y responsabilidad pero dándoles una interpretación inmanente, de tipo reductivo, en el ámbito psicológico. Así pues el no creyente puede pensar que su conciencia es un mero producto psicológico al cual puede desatender dado el caso de que sólo tiene que obedecerse a si mismo. El solipsismo psicológico y moral se hacen patentes como consecuencia. Esta postura no se pone en búsqueda de algo mas allá de su conciencia y responsabilidad que podría ser el camino a la trascendencia.

La posmodernidad, con su pragmatismo materialista ha llevado a la ética del todo vale, donde todo esta  permitido, todo es igual, lo mismo un burro que un gran profesor, no hay valores, modelos ni reglas, sólo se adora al becerro de oro. Pero considerando al modelo social capitalista carente de valores humanos, criticado tanto por Juan Pablo II como por George Soros, debemos recordar aquí la sabia sentencia bíblica: “de qué vale al hombre conquistar el mundo si pierde su alma”.

Hoy a esta sociedad con crisis de valores se la llama la sociedad pluralista. Se caracteriza por un gran conglomerado de gente, mucho más que en la antigüedad; se vive diferente al pequeño círculo de la familia, el barrio, el pueblo. Hay una gran mezcla de gente, de etnias raciales y de culturas. El pluralismo es pues cuantitativo y cultural.

En la sociedad pluralista no hay una unidad moral desde el punto de vista normativo, mientras que en la vieja sociedad había una relación mas estrecha de los padres con los hijos, con valores religiosos más importantes y enraizados.

Esta sociedad pluralista, entonces nos plantea una exigencia mayor para tener un comportamiento ético y ser morales.

Aunque los valores tradicionales hayan desaparecido o estén en retirada, sin embargo, aparece ahora la enorme importancia de la conciencia individual como guía interna ante la falta de guía externa. Es prioritaria entonces una buena educación dirigida a formar la conciencia de responsabilidad, a inculcar sanos valores, a fomentar el surgimiento de la intuición en la conciencia individual como instrumento que permita descubrir la jerarquía de valores trascendentales que guíen éticamente nuestra acción.

Así, aunque los valores tradicionales hayan caído, esta madurez de conciencia permite igual al hombre descubrir los sentidos únicos de la existencia y cumplir su misión en el mundo.

En una sociedad pluralista se vive en un relativismo. Existe pluralismo cultural pero no debe confundirse con pluralismo ético que no debe existir. La moral no puede ser relativa, toda moral reclama absolutez, lo que debe ser, debe ser (sin entender esto como rigidez).

Es cuestión de encontrar algo absoluto en la sociedad pluralista que permita ser moral en dicha sociedad; algún valor que reconozca todo el mundo.

Existe eso absoluto que no hace diferencias de raza, culturas, religiones y que esta en todos: la común condición humana (que en potencia y esencia es espiritual y divina).

Todos somos mortales y compartimos las mismas penurias, miserias y alegrías humanas en el camino hacia la perfección espiritual.

La común condición humana es un valor absoluto, no idealmente abstracto sino tremendamente concreto, encarnado en el semejante que tengo delante de mí.

Cuando se empieza a descubrir lo que nos hermana a todos en la sociedad pluralista, comienza entonces a haber más solidaridad y fraternidad, se va afinando el sentimiento moral.

La común condición humana es un valor absoluto porque es algo que nos trasciende, no depende de nosotros.

Descubrimos que su condición de valor absoluto, trascendente, lo hermana espiritualmente con los más puros valores cristianos: “ama a tu prójimo como a ti mismo” es entonces el paradigma a imitar. Hallamos de esta manera un anclaje absoluto de la nueva moral, esta  fundada en un valor absoluto que es la común condición humana, a la vez terrestre y celeste, todos los hombres son iguales porque son mortales, con sus bondades y maldades. Ser moral implica respetar la condición humana del otro, dar la mano, ayudar. Debemos percibir lo común, lo que nos fraterniza: todos somos hombres finitos, abiertos a la trascendencia infinita.

Hay que ser solidarios, ver lo que aflige al otro.

En esta sociedad pluralista el individuo está aislado, solo, a veces entregado a si mismo, no cuenta como antes con la ayuda del otro.

Hay problemas y necesidades comunes, a veces se persigue el consumo desenfrenado, hay falencias en la salud, la alimentación,

la educación, la seguridad jurídica.

La vida es difícil, hay angustias y temores que se deben vencer.

Es posible ser moral ayudando al hermano, al semejante, respondiendo a ese reclamo y esperando que también nos ayude.

Hay que buscar una solución a la crisis de la ética contemporánea. No basta con el imperativo racional categórico de Kant dirigido a la subjetividad del individuo, con su postulado voluntarioso que dice:”obra únicamente según la máxima que hace que puedas querer al mismo tiempo que ella sea una ley universal”; ya que cualquier energúmeno de mala conciencia pregonaría entonces que la ley de la selva es ley universal.

El imperativo de hoy es revalorizar la ética, hay que infundirle nuevamente valores espirituales a esta ética actual tan vacía, light y superficial; debemos recuperar los valores trascendentales que guían la conciencia moral, que nos permitan distinguir el bien del mal. Solo en la medida que podamos dilucidar claramente esto nos encaminaremos a una conciencia moral esclarecida.

Un adecuado equilibrio entre la imaginación provista por los sentimientos y el conocimiento propio de la razón, no solo permite superar el viejo enfrentamiento Romanticismo-Racionalismo

sino que se convierte en el instrumento adecuado para accionar correctamente en la realidad.

De ahí la importancia de fortalecer no solo la actitud racional sino básicamente toda enseñanza espiritual (sea o no estrictamente religiosa) y moral que, haciendo hincapié, en los principios y valores cristianos privilegie el valor del amor a la familia, al prójimo, a Dios, y busque realizar el supremo Bien.

Asimismo, desde un punto de vista psicológico, los beneficios se multiplican geométricamente, ya que una persona que accede al universo de los valores y dedica su tiempo y ajusta su conducta a realizarlos, encuentra un significado, un sentido a su vida; ya no vive en vano, supera la triada neurótica de nuestro tiempo posmoderno (la violencia-agresion, la depresion-suicidio, y las adicciones, alcohol-drogas-poder) plenificando así su existencia individual y su participación comunitaria a través de su trabajo y obras, haciéndose útil y solidario para si mismo y la comunidad.

Este enfoque permite así recuperar la iniciativa, creatividad y responsabilidad individual, el hombre vuelve a ser artífice de su propio destino; ni caerá en el conformismo consumista de hacer lo que otros hacen ni en el totalitarismo masificante de hacer lo que otros exigen que haga.

También resulta valioso escudriñar el enfoque que las principales religiones  (del latín re-ligare, re-unir al hombre con Dios) tienen sobre la dimensión espiritual del ser humano, ya que podremos descubrir una gran riqueza conceptual y practica.

Así la Fe, el Amor, la Esperanza, la Solidaridad, la Caridad constituyen el corazón de la enseñanza cristiana y una normativa moral adecuada a toda época y lugar (“He aquí, Yo estoy con vosotros hasta el fin de los tiempos”).

Más allá  de las humanas falencias al transmitir los preceptos del Salvador del Mundo, y excesos dogmáticos que se produjeron a lo largo de la historia y que ahora están en sana revisión, las enseñanzas cristianas son esencialmente buenas en su espíritu y están llamadas a perdurar en el corazón de la humanidad (“Si vosotros permaneciéreis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará  libres”).

Muy interesantes investigaciones se hallan en curso actualmente en referencia a la dimensión espiritual del hombre y sus consecuencias éticas y morales, tanto en el aggiornamiento de las principales religiones (son realmente importantes las recientes manifestaciones del Papa Juan Pablo II en “Cruzando el umbral de la esperanza”, y la Declaración Mundial de Etica elaborada por el Parlamento Mundial de las religiones -Chicago,1995-), como en otros campos filosofico-espirituales, por ejemplo las realizadas por la Universidad de los Siete Rayos en New Jersey, EEUU, y las de la Fundación Lucis en Londres, Inglaterra, ambas respondiendo básicamente a las enseñenzas de la destacada espiritualista Alice A. Bailey : “servicio a la humanidad es servicio a Dios”(que sin esfuerzo reconocemos coincidente con el pensar y obrar de la Madre Teresa de Calcuta).

Grandes cambios espirituales comienzan a esbozarse en el mundo: en medio de la lucha contra las iniquidades de un capitalismo salvaje carente de valores humanos e incapaz de promoverlos, hay un renacer del sentimiento religioso en los pueblos , conscientes que no basta con solo acceder al consumo digno y propio de la vida moderna sino que también es primordial encontrar una respuesta al enigma de la existencia y  un sentido trascendente a la propia vida.  

Está  agonizando la posmodernidad, se perciben los últimos estertores de su moral hueca y su fracasada ética racional secular, vacía y superficial.

Allende la estéril posmodernidad ya alborea la ultramodernidad;

resuena la voz del silencio y el grito lejano del espíritu :

¡el Hombre ha muerto, vive Dios!.

Perece la idea reduccionista del homunculismo, del hombre ficticiamente autónomo y libertino. Crece la conciencia de una libertad situada, condicionada-incondicionada, con responsabilidad para decidirse ante los valores, realizarlos y trascender hacia el Absoluto.

Renace purificada la esencia espiritual del Ser humano y a través de la oración y meditación (hacia adelante y hacia arriba) se le abren los portales del quinto reino y del camino de evolución superior (“Nadie puede venir a Mi, si no lo atrae el Padre que me envió”); siéndole posible acceder a la Vida más abundante y alcanzar la Iluminación (“Yo soy la Luz del Mundo, quien a Mi venga no andará  entre tinieblas”).

Le es factible entonces al Ser humano sintonizar su pequeña voluntad con la del Creador colaborando con la obra divina, pudiendo al fin exclamar: “¡hágase Tu voluntad, así en la Tierra como en el Cielo!”.

Que así sea.

 

 

 

 What the bleep is  this movie??

(Qué carachos es esta película??)

 

El día 06-10-2005 tuve la ocasión de ver en Buenos Aires en una función privada la tan mentada película  What the bleep do we know? (Qué rayos sabemos nosotros?),  circulante en grupos de estudio esotérico-espirituales, producida por un grupo de científicos estadounidenses especializados en su mayoría en física cuántica, y en la cuál supuestamente dan respuesta novedosa a los grandes enigmas que nos plantea la existencia, desde un punto de vista pretendidamente espiritual.

En EEUU la película es promocionada en un sitio de internet con toda la parafernalia, espejitos de colores, marketing y merchandising con que los yanquis suelen adornar este tipo de producciones.

Debo reconocer que la película es visualmente atractiva, por su colorido y gama de efectos especiales que en nada tienen que envidiar a grandes superproducciones hollywoodenses. Cuenta además con buenas actuaciones, en especial de su actriz principal.

El problema no es la atrayente cáscara externa con que está revestida, sino el mensaje casi subliminal que nos envía.

En mi modesta opinión, oculto tras un mensaje en apariencia espiritual se agazapa y mimetiza el más crudo materialismo.

En la película, y fieles a la tradición pragmática de los estadounidenses en todos los campos del quehacer humano, estos científicos hacen hincapié en fenómenos atómicos de física cuántica, en conceptos de bioquímica, biología, neurofisiología y psicología conductista, para extrapolarlos muy discutiblemente a una “trascendencia” light y descafeinada.

Se construye una melange de ideas sin el debido rigor metodológico ni epistemológico; esta mezcla se aprecia en diversos momentos de la película, siempre machacando la importancia de los procesos cerebrales aunados a lo instintivo y fisiológico (que nadie pone en duda a esta altura), pero escamoteando la presencia indubitable del espíritu (sentida en mayor o menor grado según cada persona y su momento evolutivo). Se pone el acento en la conducta instintiva y hay pasajes bien logrados en lo humorístico al respecto (en las escenas del baile cuando los jóvenes detectan zorras dispuestas o vacas, o cuando son espiadas unas atrayentes piernas que deja ver una minifalda, donde se relaciona esto con la erección masculina por una sola fantasía sexual).

El tema es que se postula permanentemente una concepción hedonista, de disfrute del placer libremente, casi como única meta. Por supuesto no se justifica hoy día apelar a una mojigatería hipócrita para criticar esto, además no tiene nada de malo que el hombre aprecie la belleza del cuerpo femenino, unos hermosos senos, torneadas piernas, linda cola, pero no aparece en la película la dimensión afectiva que también existe, el amor trascendente y profundo nacido del espíritu que el ser humano tiene, que abarca, incluye y completa a su sexualidad (este tema lo desarrolla muy bien el Dr. Víctor Frankl, creador de la Logoterapia, en su libro Psicoanálisis y Existencialismo). 

Estas conceptualizaciones dispersas se van mezclando confusamente con otras como adicción emocional, siempre apuntando a propiciar un hedonismo individualista a ultranza, donde no aparece el aspecto profundo de la relación con el otro como un Tú, ni el compromiso social solidario.

Lo que agrava el cuadro y lo hace realmente preocupante por su mensaje, son los conceptos vertidos por una especie de Chamana o Guía espiritual, que en la película va diciendo: “no tengamos en cuenta lo bueno y lo malo, no importa esa diferencia…”, “solo disfrutemos…”, “somos dioses…”,”seamos libres…”.   Ante tales afirmaciones lo menos que podemos decir es que Platón (el buscador del Supremo Bien) debe estar revolviéndose en su tumba, junto con toda la filosofía griega y la filosofía oriental, pues la distinción entre el Bien y el mal, y la consiguiente aspiración al Bien Supremo mediante la conducta correcta es la piedra fundamental de toda filosofía, ética y religión serias y comprometidas. Esto se une con otro mensaje claudicante de la película pues tambien critica a la religión como expresión de un genuino sentimiento de búsqueda espiritual.  Aquí vale acotar que si bien las religiones han tenido y tienen grandes falencias que aún deben corregirse, tanto en su formulación como en sus conductores, no por ello se ha de renegar de esa vía que la mayoría de la humanidad aún abraza como medio para retornar a un estado de divinidad y encontrar a su verdadero Ser.

Tal pareciera que se pretende postular como nuevos dioses a la física cuántica y al cerebro, sin que ambos ameriten demasiadas virtudes para merecer tal distinción, siendo que solo son instrumentos refinados a través de los cuales se expresa el espíritu inmortal. 

Esta falta de discriminación entre lo bueno y lo malo es realmente alarmante, pues coincide totalmente con la ética materialista posmoderna, carente de valores espirituales, y se expresa en conductas y acciones concretas, donde solo importa el disfrute individual y no se asume un compromiso social solidario. Es una postulación muy inmadura, se propugna una adolescentización light, sin asumir responsabilidad alguna por nada, todo da lo mismo, el asunto es disfrutar y pasarla bien.  No extraña que esta película provenga de EEUU, pues vemos un ejemplo concreto de esta conducta adolescente de no hacer distinción entre el bien y el mal, por ejemplo en su actitud de continuar utilizando grandes autos que consumen muchísima nafta, despilfarrando así los pocos recursos energéticos que quedan, en lugar de volcarlos a algo más provechoso como combatir el hambre en el mundo, y al mismo tiempo contaminando el sistema ecológico mundial, provocando la destrucción de la capa de ozono atmosférica y destruyendo la vida humana, animal y vegetal en todas partes, solo por un capricho individual como país de continuar disfrutando de manejar sus grandes autos (negándose a suscribir el Protocolo de Kyoto de regulación de estas prácticas sobre el medioambiente).  La naturaleza les está empezando a hacer recordar que no se puede proceder así tan irresponsablemente, y ya los está comenzando a afectar a ellos también, como pasó recientemente con el huracán Katrina en Nueva Orleáns. 

Otro ejemplo más local lo constituyó en Argentina, hace más de una década, el accionar irresponsable y cuasi-fraudulento de bancos, financieras, organismos de crédito internacionales y el propio Estado, que con sus manejos económicos usurarios, privatizaciones salvajes, incautaciones, devaluaciones, estatización de la deuda privada, etc, generaron deudas ficticias imposibles de pagar que llevaron a la quiebra, desamparo y desastre económico a miles de empresas, pequeños ahorristas y particulares en general, armando un descalabro social en millones de hogares y un inédito incremento de la pobreza, todo lo cual se fue agravando y desembocó luego en la rebelión popular del cacerolazo que en el 2001 hizo caer al gobierno de De la Rúa, generó cinco Presidentes en una semana, una situación social gravísima de pobreza al borde del estallido, el deterioro de la salud, educación, vivienda y seguridad, pretendiendo inclusive en algunos casos estos actores económicos proceder con reclamos como si nada hubieran ellos provocado socialmente con su voracidad e irresponsabilidad propia del capitalismo salvaje. Recién en los últimos dos años, un cirterioso y eficiente manejo de la situación económica-social por parte del gobierno del Dr. Kirchner ha conseguido estabilizar el deterioro y comenzar un lento pero sostenido crecimiento en un marco democrático y soberano, que busca reparar el tejido social dañado y clausurar ese período negro de la historia argentina.

Toda esta problemática ética ya la he tratado en diversos artículos (“Re-valorizar la ética el imperativo actual”, “Crisis global, ética trascendente y religiosidad”, “La adolescencia en la posmodernidad”, “Carta urgente desde los Santos Lugares”, y otros, que el interesado puede consultar en mi sitio web  http://farodelautopia.webcindario.com  ), habiendo estos ensayos sobre ética obtenido una distinción internacional en el Certamen Iberoamericano de Ética 2005 organizado por el Centro Felix Varela de Estudios Ëticos (ONG) de La Habana, Cuba.

Para colmo, y como frutilla del postre, vuelve la película a la carga con el viejo y remanido truco materialista de la victimización, diciendo que si alguien sufre es porque se pone en el papel de víctima, que solo basta intentar creativamente un camino nuevo para ser feliz y estar bien;  sería como si a nivel macro les dijeran a los países que se ven afectados por la rotura de la capa de ozono que son ellos mismos los culpables de su situación ambiental, que la conducta irresponsable e insolidaria con el uso de los grandes autos no tiene nada que ver con lo que les sucede a ellos. Vemos que el hacer aparecer a la víctima como victimizándose a si misma es una mentira insostenible, que se utiliza lo que en psicología se conoce como mecanismo de proyección haciendo responsable al otro de algo que uno causa, que no es la regla general autovictimizarse, si bien pudiere haber algún caso individual en que esto se verifique patológicamente, y que este es un mecanismo perverso por el cual se mistifica y enmascara la realidad y el victimario pretende engañar a la víctima y quizás autoengañarse como un moderno Poncio Pilatos. Al ser este un mundo interconectado, la actitud correcta sería trabajar solidariamente en conjunto fijando objetivos de progreso material y espiritual, basados en valores de desarrollo sustentable y de honda raigambre espiritual, en un compromiso ético con nuestros semejantes, expresado a nivel individual en el encuentro yo-tú, en amar al prójimo y en correctas conductas fraternales (el Dharma budista)..

Tampoco hace mención la película a Dios, sus características, la evolución espiritual y verdadera constitución del ser humano, y al Plan que desarrolla actualmente la Jerarquía de la Luz y los Maestros conjuntamente con el nuevo grupo de servidores del mundo, los discípulos mundiales hoy en encarnación, para restablecer el Plan de Dios en la tierra, sellar la puerta donde se halla el mal y colaborar con la reaparición (física o espiritual) de Cristo, el Instructor de ángeles y de hombres.  En tal sentido, siempre han de ser una guía segura las enseñanzas de los predecesores más reconocidos en el sendero, como H.P.Blavatsky, Annie Besant, Alice Bailey y el Maestro Tibetano D.K., Paramahansa Yogananda, Yogui Ramacharaka, Mabel Collins, Krishnamurti, Vicente Beltrán Anglada, Sri Swami Pranavananda Saraswati y tantos otros sinceros buscadores espirituales, científicos inspirados como Víctor Frankl y líderes religiosos espirituales como lo fuera el Papa Juan Pablo II

Sintetizando, es una película engañosa que puede conducir a interpretaciones desviadas de la verdadera espiritualidad pues tras su aparente mensaje espiritual esconde una propuesta individual egoísta de mero disfrute intrascendente basado en una ética materialista posmoderna.

 

                                                              Crisis Global , Etica Trascendente y Religiosidad: el mito del eterno retorno.

Si bien la crisis que azota Argentina desde hace casi treinta años es esencialmente ficticia, ya que no responde a ninguna catástrofe natural ni a una pobreza intrínseca del país (ya que en realidad éste es inmensamente rico en muchos aspectos), y sólo tiene explicación en el voraz saqueo económico a que ha sido sometido sistemáticamente al amparo de estructuras democráticas ineficientes e inoperantes (deuda externa generada ilegítimamente, privatizaciones fraudulentas, lavado de dinero, corrupción social endémica); lamentablemente sufrimos en carne propia los reales efectos devastadores de la misma: millones de pobres y excluídos, hambre y miseria, pavoroso desempleo, pauperización salarial, destrucción de la red estatal y social reguladora, protectora y proveedora de salud, educación, justicia y seguridad, en fin, las mil y una joyitas que adornan la corona del reinante capitalismo salvaje globalizado, el nuevo imperio cuyos objetivos principales son el lucro, la generación y acumulación de riquezas en pocas manos a cualquier costo, y no precisamente la protección del medio ambiente y promoción personal y social del ser humano que lo habita.

En esta ocasión nuevamente es muy útil echar una mirada no solo sobre aquellas consecuencias prácticas estrictamente individuales de orden psicológico e incluso social derivadas de la actual crisis global sino que también resulta aleccionador recurrir a la ética y la historia de las religiones para tratar de entenderla y pensar qué podemos hacer ante ella. Ambas vertientes de análisis se complementan perfectamente, y si bien el tema es muy vasto para ser desarrollado en un artículo, por lo menos es un aporte terapéutico positivo sembrar la semilla de la inquietud para favorecer la participación dinámica de cada uno en este proceso de superación de la crisis global que enfrentamos.

En principio, recordemos que la sabiduría china representa la palabra crisis con un dibujo o ideograma compuesto: una parte representa peligro, y la otra oportunidad. Vemos entonces que la crisis representa peligros y padecimientos, pero al mismo tiempo genuinas oportunidades de crecimiento y maduración. El peligro es el estancamiento, la anulación como ser humano participante, el entregarse mansamente a la inacción, al pensamiento fatalista de que nada puede ser cambiado, al vacío existencial y la huída de los límites sanos, de los verdaderos valores y tareas, al nihilismo y falta de fe, a no asumir la misión personal y no buscar el sentido de la propia vida como aporte solidario al prójimo, todo lo cual ha llevado psicológicamente al incremento de la tríada neurótica de nuestro tiempo posmoderno: la violencia-agresión, la depresión-suicidio y las adicciones (drogas, alcohol, dinero, poder, y sexo indiscriminado).

Como contrapartida, la oportunidad que genera una crisis es poder participar solidaria y activamente y comprometerse responsablemente con el propio ser, con el prójimo y con aquellos valores trascendentes (sean o no religiosos en sentido estricto) que nos conectan con el Cosmos donde vivimos y desarrollamos nuestra existencia. Muchos son los ámbitos donde esta participación puede y debe darse: organizaciones comunitarias solidarias barriales, parroquiales, asistenciales, gubernamentales o no, también de índole gremial, mutualista o cooperativista, e inclusive políticas, que mediante nuevas formas de organización y expresión permitan encontrar y desarrollar más transparentes y efectivos caminos de realización de una equitativa justicia social.

Aquí es ya pertinente señalar un dato no menor, que nuestro tiempo posmoderno con su pragmatismo materialista precipitó una caída de valores, de la moral normativa, por lo cual vivimos una gran crisis ética. La ética moderna secular resulta ser una ética del todo vale donde todo es relativo, está permitido y es igual, da lo mismo un burro que un gran profesor, por lo que el imperativo de hoy es revalorizar la ética, recuperando los valores espirituales trascendentes que guían la conciencia moral, que nos permitan distinguir el bien del mal para obrar éticamente en libertad y con responsabilidad, cumpliendo nuestra misión en el mundo. Y el valor absoluto que nos permite actuar éticamente en esta sociedad pluralista es la común condición humana, dado que es algo que nos trasciende, no depende de nosotros, todos somos mortales y compartimos las mismas penurias, miserias y alegrías humanas en el camino de evolución espiritual.

La común condición humana nos hermana a todos en esta sociedad pluralista, el descubrirla hace surgir la solidaridad y fraternidad, ser moral implica entonces respetar la condición humana del otro, dar la mano, ayudar y ser ayudado. La común condición humana es un valor absoluto, no idealmente abstracto sino tremendamente concreto, encarnado en el semejante que tengo delante de mí, por ello hermanada espiritualmente con los más puros valores cristianos: “ama a tu prójimo como a ti mismo” es entonces el paradigma a imitar.

Aún en medio del atroz dolor que esta crisis nos ha generado, es preciso asumir que una nueva oportunidad de crecimiento espiritual se ha abierto ante nosotros, y mientras que luchamos socialmente en lo cotidiano para cambiar este destino aciago que nos quiere imponer esta globalización salvaje, también debemos generar la fortaleza y entereza para reflexionar profundamente sobre la crisis, reacomodarnos y crecer pese a ella. Esta dualidad característica de peligro y oportunidad, junto con la existencia de una crisis en la ética secular actual carente de valores espirituales trascendentes podemos también relacionarla provechosamente con el concepto de religiosidad y el de simbología mítica desarrollados ampliamente por el mundialmente conocido historiador de las religiones Mircea Eliade con base en “el mito del eterno retorno”.

Entendemos el mito como una tradición alegórica, una fábula o relato, que tiene por base un hecho real, histórico o filosófico. Los más conocidos son los mitos griegos, en que los dioses eran la personificación de elementos, fuerzas físicas (aire, agua, sol, trueno, etc) o ideas morales; a través de la fábula mitológica accedemos a los tiempos primigenios de los dioses, semidioses y héroes de la antigüedad; mediante el relato mítico encontramos asimismo una vía regia para acceder a la vivencia religiosa de lo sagrado como oposición a lo profano.

La religión, del latín religare, re-ligar, re-unir al hombre con Dios, con lo trascendente en un sentido espiritual amplio (más allá de sus falencias o errores históricos, reconocidos recientemente por Juan Pablo II) posibilita mediante la vivencia y experiencia religiosa que toda la Naturaleza en su totalidad se revele al hombre como sacralidad cósmica, el Cosmos u Orden en oposición al Caos primordial, puede en su totalidad convertirse en una hierofanía, o sea una muestra de lo sagrado.

Una hierofanía elemental, por ejemplo la manifestación de lo sagrado en una piedra, o un templo, al ser captada por la vivencia religiosa, justificará que sean venerados, pero no por sí mismos, sino por mostrar lo sagrado, y aunque sigan siendo los mismos objetos pues continúan participando del mundo circundante, para quienes se revelan como sagrados se transmutan en una realidad sobrenatural, trascendente. La piedra, que permanece siempre igual, asombra al hombre por lo que tiene de irreducible y absoluto, y le devela por analogía la irreductibilidad y lo absoluto del Ser, de Dios.

El simbolismo religioso, trascendente, desempeña un papel fundamental en la vida de la humanidad; gracias a los símbolos el Mundo se hace “transparente”, puede “mostrar” la trascendencia, lo espiritual subyacente. Lo sagrado equivale a la divina potencia creadora, está saturado de ser, equivale a la realidad por excelencia, a la perennidad y eficacia, por oposición a lo irreal o pseudo real. De aquí todas las admoniciones que en general las religiones e incluso las filosofías realizan al ser humano para que no se deje atrapar por las engañosas formas del mundo externo (la maya del budismo, el cielo del Tao, el mito platónico de la caverna, etc), y que trate de juntar tesoros en el Cielo, o sea valores espirituales y trascendentes antes que objetos materiales; de ahí la terrible irresponsabilidad de aquellos materialistas que emprenden una exagerada acumulación de riquezas más allá de lo necesario para una vida razonablemente digna, a costa del hambre y miseria de sus semejantes; de tal irreal afán egoísta han de ser apartados y corregidos por su propio bien y el de los demás, y puestos a salvo mediante su reintegro al mundo real de la solidaridad con el prójimo, de la sacralidad cósmica.

Una de las formas privilegiadas en que el ser humano retoma su contacto con la realidad, con lo sagrado, es mediante la reactualización del Tiempo mítico primordial, y lo hace mediante las fiestas, conmemoraciones o ritos litúrgicos, adquiere así la posibilidad de vivir la vida en un doble plano: como existencia humana y participando asimismo de una vida trans-humana, transcendente, cósmica, sacra (sagrada). El Tiempo sagrado es por su propia naturaleza reversible, actualizable, es un Tiempo mítico primordial hecho presente; mediante el rito, la conmemoración o la fiesta litúrgica se reactualiza un acontecimiento sagrado que tuvo lugar en un pasado mítico, “al comienzo”.

El Tiempo sagrado es indefinidamente recuperable y repetible por el artificio de los ritos o fiestas, no “transcurre”, ni cambia ni se agota, en cada fiesta se reencuentra la primera aparición del Tiempo sagrado tal como se efectuó en el origen de los tiempos, cuando al crear las diferentes realidades que constituyen hoy día el Mundo, los dioses fundaban asimismo el Tiempo sagrado, ya que el Tiempo contemporáneo de una creación quedaba necesariamente santificado por la presencia y la actividad divina. Y aquí aparece una concepción que puede sernos de gran ayuda en este tiempo inclemente de crisis, comprender que no sólo vivimos en el “presente histórico” posmoderno, sino que podemos con decisión y esfuerzo personal incorporarnos a un Tiempo sagrado que en ciertos aspectos puede equipararse con la “Eternidad”.

Podemos permanecer en el torbellino ilusorio del ritmo temporal posmoderno con un comienzo y un fin que es la muerte, sujetos al sufrimiento pasivo de las vicisitudes temporales, o comenzar a participar de la experiencia y vivencia religiosa que aún mediante una simple oración, plegaria, meditación o contemplación nos conecta con la realidad cósmica permitiéndonos hacer un intervalo “sagrado”, que “detiene” y no participa de la duración temporal profana que le precede y le sigue, que tiene una estructura totalmente diferente y otro “origen”, pues es un Tiempo primordial, sagrado, no-histórico, y que posibilita la inserción de la presencia divina, “salir” de la duración profana para enlazar con un Tiempo “inmóvil”, con la Eternidad, o sea permite santificar el mundo, el tiempo profano, mediante su intersección con el Tiempo sagrado (el “Eterno Ahora” de los hinduistas).

Por la reactualización de sus mitos el hombre religioso se esfuerza por aproximarse a lo trascendente, a Dios, y por participar en el Ser. En las distintas religiones, la eterna repetición de los gestos divinos se justifica para imitar a Dios; así el calendario sagrado, las fiestas y conmemoraciones se presentan como “el eterno retorno” de un limitado número de gestos divinos, como un retorno periódico de las mismas situaciones primordiales y por consiguiente la reactualización del Tiempo sagrado. Gracias a ese”eterno retorno” a las fuentes de lo sagrado y lo real se salva la existencia humana de la nada y de la muerte, y enriqueciendo aún más el concepto desde el cristianismo, la intervención de Dios en la Historia, especialmente la encarnación en la persona histórica de Jesucristo, hace que la Historia se presente como una nueva dimensión de la presencia de Dios en el mundo, y vuelve a ser Historia santa, con un fin trans-histórico: la salvación del hombre.

Tal como postula el Dr. Víctor Frankl, creador de la logoterapia, la auténtica religiosidad es una realidad en el ser humano, perteneciente a la decisión personal y propia del yo, puede permanecer o hacerse inconsciente o ser reprimida, en este sentido la denomina “la presencia ignorada de Dios”, significando con ello que hay siempre en nosotros una tendencia inconsciente hacia Dios, que Dios a veces nos es inconsciente, que nuestra relación con Él puede ser inconsciente, es decir reprimida y por tanto oculta para nosotros mismos. La tarea del psicoterapeuta, de hacer consciente lo inconsciente, también consiste en reactualizar esta realidad espiritual inconsciente pero siempre presente, pues el hombre neurótico acusa una deficiencia: su relación a la trascendencia se halla perturbada, está reprimida, lo que puede llegar a ser patógeno; y cuando Freud dice que la religión es la neurosis obsesiva común al género humano, podríamos responderle que por el contrario la neurosis obsesiva es la religiosidad psíquicamente enferma, es una fe atrofiada, que se ha deformado o desfigurado, así, en la existencia neurótica se venga de sí misma la deficiencia de su trascendencia.

En la investigación clínica, en especial el análisis y fenomenología existencial han desarrollado numerosos estudios que demuestran que la experiencia subjetiva del tiempo personal es la del fluír de la vida, como una energía viviente espontánea que es percibida fluyendo a distinta velocidad según las etapas de la vida (a un niño pequeño le parece que fluye mucho más despacio que a un adulto y dicha velocidad parece aumentar con la edad); y también según las circunstancias: parece correr más despacio en momentos de ansiedad, aburrimiento, pena, tristeza, y más aprisa en tiempos de gozo, felicidad o exaltación; e incluso según el estado psíquico: para el depresivo el tiempo parece fluír desesperadamente despacio, estancarse y hasta detenerse; para el maníaco acelerarse excesivamente; para el esquizofrénico fijarse en el presente.

En el individuo normal, pasado, presente y futuro constituyen una unidad estructurada, aunque cada uno aisladamente sea experimentado en forma distinta, donde el futuro se presenta abierto a la proyección de planes y el pasado accesible, con valor y resignificable; a diferencia del maníaco y el sicópata que no proyectan plan alguno sobre el futuro pues les resulta vacío, y del depresivo que lo vive como inaccesible y bloqueado.

La construcción de altares y templos, los calendarios y la significación religiosa del Año Nuevo, remiten simbólicamente a la renovación anual del Mundo, al reencuentro, restitución o reactualización en cada nuevo año de la santidad original que tenía cuando salió de manos del Creador. Dado que toda existencia comienza en el tiempo, pues antes que el Cosmos entrase en la existencia no había tiempo cósmico, o que una determinada especie vegetal fuese creada, el tiempo que ahora necesita para brotar, dar fruto y perecer no existía, todo creación es concebida como si tuviera lugar en el comienzo del Tiempo, in principio, y es por eso que el mito desempeña tan considerable papel, ya que revela como ha llegado a la existencia una realidad.

Aquí ya empezamos a encontrar puntos de contacto con lo recomendable en una sana terapéutica psíquica: el rearmar y readaptar la personalidad restituyendo y reactualizando un punto de equilibrio psicológico que nos permita ir de a poco dando respuestas positivas a los requerimientos generados por la crisis global y readaptarnos dinámicamente a la nueva realidad, no para aceptarla pasivamente sino para participar activamente en su transformación y al mismo tiempo madurar personalmente. En las ceremonias del año nuevo hay una reactualización de la cosmogonía, implicando la reanudación del Tiempo en su comienzo, es decir la restauración del Tiempo “puro” que existía en el momento de la Creación, que hacen de ésta una época propicia para la realización de las “purificaciones” y la “expulsión de los pecados”.

Vivencias análogas pueden hallarse en las purificaciones rituales: simbolizan una combustión, una anulación de los pecados y de las faltas del individuo y de la comunidad en su conjunto, renovando todo lo que el Tiempo profano desgastó, se procede así a abolir la duración, se reintegra el momento mítico en que el mundo había venido a la existencia inmerso en un tiempo “puro”, “fuerte” y sagrado. De aquí que el hombre religioso, sediento de realidad, ha de esforzarse por incorporarse periódicamente a ese Tiempo original de la Creación del Mundo; la festividad no es la “conmemoración” de un acontecimiento mítico (y por ende, religioso), sino su reactualización. Mediante la vivencia religiosa, el hombre reactualiza, entonces, la cosmogonía no sólo todas las veces que “crea” cualquier cosa (una ciudad, una casa, un libro), sino que inclusive el mito cosmogónico también desempeña un importante papel en las curaciones, en las que se persigue la regeneración del ser humano; y aquí pensamos si por analogía no debiéramos considerar más de una festividad o actividad multitudinaria moderna cuasi ritual como por ejemplo los cacerolazos o justas deportivas populares, como intentos imperfectos (pero aún así válidos) de purificación, regeneración y restauración psicológica –de lo sano, real, sagrado, eterno- en la conciencia individual y colectiva desgarradas y enfermas por la egoísta maldad histórica temporal profana.

La repetición o recitación ritual del mito cosmogónico implica la reactualización de este acontecimiento primordial, ya que aquél para quien se hace o recita queda proyectado mágicamente al “comienzo del Mundo” y se convierte en contemporáneo de la cosmogonía, retornando así al Tiempo de origen, cuya finalidad terapéutica es la de comenzar una nueva vez la existencia, es como que no hay una reparación de la Vida, sino una re-creación, una regeneración por este retorno al Tiempo sagrado del origen. Aquí también adquiere suma importancia la simbología religiosa de las aguas: el contacto con ellas implica siempre un renacer (como en el rito del bautismo); preceden a la Creación (dice el Génesis: “el Espíritu de Dios se cernía sobre las Aguas”) y por la inmersión en ellas los pecados se lavan y purifican y las formas se disuelven pasajeramente para dar lugar a una nueva creación, una nueva vida regenerada. Esto podemos también relacionarlo con el concepto filosófico dialéctico hegeliano de tesis-antítesis-síntesis, donde ante la interacción con la realidad un punto de síntesis es al fin encontrado en un nivel superior de la espiral evolutiva, transformándose en una nueva tesis y así sucesivamente al infinito; y con la concepción hindú del Ser supremo en su aspecto trinitario (Brahma, Vishnu y Shiva) como creación, conservación y destrucción del universo, para volver nuevamente a comenzar en un eterno retorno a la existencia.

También el mito del origen de la terapéutica curativa está siempre incorporado al mito cosmogónico, describiendo la enfermedad y evocando el momento mítico en que una divinidad o un santo logran dominar el mal, o sea da cuenta del origen de la enfermedad y de su tratamiento.

En conexión con el tema de la enfermedad, las hierofanías del Sol y la Luna dan cuenta de todo lo que en el Cosmos participa de la Vida, es decir del devenir, del crecimiento y decrecimiento, de la “muerte” y la “resurrección”, revelando al hombre religioso que la Vida y la Muerte están indisolublemente ligadas y sobre todo que la Muerte no es definitiva, que va siempre seguida de un nuevo nacimiento, una recreación, una regeneración.

El hombre religioso asume un modo de existencia específico en el mundo, siempre reconocible. En cualquier contexto histórico, el homo religiosus cree siempre que existe una realidad absoluta, lo sagrado, que trasciende este mundo, pero que se manifiesta en él y, por eso mismo, lo santifica y lo hace real. Cree que la vida tiene un origen sagrado y que la existencia humana actualiza todas sus potencialidades en la medida en que es religiosa, es decir en la medida en que participa de la realidad. Al reactualizar la historia sagrada y los mitos, al imitar el comportamiento divino, el hombre se instala y mantiene junto a los dioses, lo divino, es decir, en lo real, significativo y trascendente. Este modo de estar en el mundo lo separa grandemente del hombre arreligioso para el cual lo sacro es el obstáculo que se opone a su libertad, aunque en el fondo el hombre profano es el resultado de una desacralización de la existencia humana, lo cual implica que se formó por oposición a su predecesor, esforzándose por vaciarse de toda religiosidad y significación trans-humana, pero sin conseguirlo plenamente ya que haga lo que haga es heredero del homo religiosus, y todo esto puede ser captado en los innumerables ritualismos degradados de aún la más desacralizada de las sociedades modernas. También en las seudo religiones, en las místicas políticas y aún en movimientos laicos y técnicas terapéuticas modernas como el psicoanálisis se encuentran comportamientos religiosos mítico-iniciáticos camuflados o degradados.

Toda crisis existencial, como la que hoy vivimos, pone de nuevo sobre el tapete a la vez la realidad del Mundo y la presencia del hombre en el Mundo: la crisis existencial es, a fin de cuentas, “religiosa”, puesto que en los niveles arcaicos de cultura, el ser se confunde con lo sagrado. Es la experiencia de lo sagrado la que fundamenta el Mundo, o sea que en la medida en que el inconsciente es el resultado de innumerables experiencias existenciales, no puede dejar de parecerse a los diversos universos religiosos. Entonces es la religión la solución ejemplar de toda crisis existencial, no sólo porque es capaz de repetirse indefinidamente, sino también porque se la considera de origen trascendente y por consiguiente, se la valora como revelación recibida de otro mundo, trans-humano. La solución religiosa no sólo resuelve la crisis, sino que al mismo tiempo deja a la existencia “abierta” a valores que ya no son contingentes y particulares, son absolutos, permitiendo así al hombre el superar las situaciones personales y tener acceso al mundo del espíritu. Vemos así que aún el hombre más decididamente antirreligioso comparte aún en lo más profundo de su ser un comportamiento orientado por la religión. En este sentido, gracias a los símbolos, el hombre sale de su situación particular y se “abre” hacia lo general y universal.

Los símbolos despiertan la experiencia individual y la transmutan en acto espiritual, en aprehensión metafísica del Mundo; al comprender el símbolo, el hombre religioso llega a vivir lo universal, mientras que para el hombre arreligioso, el símbolo no despierta su conciencia total haciéndola abierta a lo universal, solo lo salva en parte de su situación individual, permitiéndole, por ejemplo integrar una crisis de profundidad y devolverle provisionalmente el equilibrio psíquico amenazado, pero no lo eleva aún a la espiritualidad, no ha logrado revelarle una de las estructuras de lo real. El hombre arreligioso de las sociedades modernas recibe aliento y ayuda de la actividad de su inconsciente, sin llegar empero, a acceder a una experiencia y a una visión del mundo propiamente religiosas. El inconsciente le ofrece soluciones a las dificultades de su propia existencia, y en este sentido desempeña el papel de la religión, pues, antes de hacer a la existencia creadora de valores, la religión le asegura la integridad.

En cierto sentido, podría decirse que entre los modernos que se proclaman arreligiosos, la religión y la mitología se han “ocultado” en las tinieblas de su inconsciente, en una perspectiva judeo-cristiana podría decirse igualmente que la no-religión equivale a una nueva “caída”del hombre, que habría perdido la capacidad de vivir conscientemente la religión y por tanto, de comprenderla y asumirla, pero en lo más profundo de su ser, en el inconsciente conserva aún su recuerdo, al igual que después de la primera caída.

Si la psicoterapia considera el fenómeno de creer no como una fe en Dios, sino de una manera más amplia, como fe en un sentido, entonces le es enteramente legítimo ocuparse de este fenómeno. Así, Albert Einstein decía que “preguntarse por el sentido (de la propia vida) significa ya tener religión”; en forma similar Paul Tillich afirmaba: “ser religioso significa preguntarse apasionadamente por el sentido de nuestra existencia”. La fe religiosa es en último término una fe y una confianza en este “ultrasentido” o último sentido. Este concepto de la religión es amplio y alejado de las iglesias que exigen creer a toda costa: el amor y la fe no pueden ser manipulados. En ese sentido, parecería que más que a una religión universal, estaríamos marchando a una religiosidad personal, a partir de la cual cada uno encontrará su lenguaje propio, personal, el más afín a su íntima naturaleza, cuando se torne hacia Dios. Por supuesto, podrán existir rituales y símbolos comunes, pero como pasa con la diversidad de lenguas, que en todas y cada una el hombre puede acercarse a la verdad, así también cualquier religión puede servirle de vehículo para llegar al único Dios.

Cuando el hombre reactualiza su religiosidad latente, se conecta con lo real, sabe, y el que sabe dispone de una experiencia más rica y diferente a la del profano, esto equivale a decir que toda experiencia humana es susceptible de ser transfigurada, de ser vivida en otro plano trans-humano, trascendente, sagrado. En lenguaje sencillo esta postura significa que para salvarnos como seres humanos, para no suicidarnos como especie, debemos volver a las fuentes espirituales, recrear nuestra religiosidad y el mensaje cristiano de amar al prójimo (“Dios es Amor por sobre todas las cosas”), volver a revalorizar y reactualizar la insustituible contención afectiva de la familia más allá de los defectos que pueda tener; volver a sentir con el corazón a los seres queridos y las pequeñas grandes cosas como el mate compartido, el bullicio de los niños, el cariño de los animalitos, el barrio, los vecinos, las plantas del jardín y las arboledas, la calesita y los amigos de la niñez, las calles y el potrero del parque trajinados cuando chicos, nuestros viejos poemas y canciones, el club que se lleva en el alma, los amaneceres, las puestas de sol y las noches estrelladas, volver a sentir el milagro de abrir los ojos cada día, volver a sentir que con cada latido participamos de la Creación divina, nos abrimos a su amor y descubrimos el sentido a nuestra vida contribuyendo así con la evolución universal.

 

 

 

Este nuevo ensayo continúa la saga de anteriores escritos de honda inspiración humanista y cristiana. Aquí es expuesta con frescura patagónica la renovada esperanza que desde finisterris, el sur del Sur, se proyecta continentalmente mediante sucesos de raigambre política y el abnegado ejemplo educativo de los pioneros salesianos, educadores natos, que con su experiencia nos demuestran en la práctica que una nueva clase de sistema puede desarrollarse, menos salvaje e individualista, más altruista y comunitaria.    

 

¡el Sur también resiste!

¡eureka, el sistema puede ser vencido!

Amigos, sepámoslo todos con alegría, un nuevo tiempo de esperanza ha comenzado. Y éste no es estrictamente un tiempo cronológico, si bien lo abarca. Como explicité en otro de mis escritos (Crisis global, ética trascendente y religiosidad: el mito del eterno retorno) existe un tiempo mítico, un tiempo sagrado no-histórico, emparentado con la eternidad, que es vivenciado mediante la oración, meditación, y rituales  invocadores de los gestos divinos primordiales. Este tiempo sacro se reactualiza periódicamente y en un eterno retorno nos vuelve a conectar con las fuentes de lo sagrado y lo real, nos posibilita una vivencia interior que nos vuelve a relacionar con el Cosmos, nos resitúa en el camino ético, en la trascendencia religiosa de nuestra existencia humana y en el sentido verdadero de nuestra vida, orientándola hacia un pleno desarrollo espiritual, salvándola de la nada y de la muerte, constituyendo a los sucesos históricos como una nueva dimensión de la presencia de Dios en el mundo, ya con un fin trans-histórico: la salvación del hombre. Para el ojo avizor de aquellos que mediante la intuición escudriñamos interiormente el devenir de los tiempos, esta oportunidad se ha presentado nuevamente, quizás no todos la capten aún (“muchos serán los llamados, pocos los elegidos”) pero la invocación colectiva y los ruegos ante tanto padecimiento han sido escuchados, y el reflujo, el retorno interior a  esa existencia pura, original, sagrada, ha recomenzado, y con ella la re-generación del ser humano y del tejido social dañado. Los signos interiores que los poetas, intuitivos y soñadores visualizamos lo indican con claridad, y paulatinamente alcanzarán una plena expresión externa y se irán percibiendo en la vida cotidiana.

Antes de pasar a la consideración mundial de dicha situación, quisiera enlazarla con algunos simples sucesos que nos son cercanos, para poder luego comprenderla en su real dimensión  global.

A nadie escapa que nos hallamos al sur, y precisamente desde el sur del sur, de lo más austral de nuestra tierra y de la Tierra, un cambio político cualitativo ha sido gestado; sin hacer distinción de bandería política, una nueva y más justa forma de resolución de los problemas sociales ha comenzado a ejecutarse, un nuevo paradigma de comportamiento más solidario está siendo explicitado, y una renovada visión regional se manifiesta y es acompañada con esperanzada expectativa  por otras naciones y líderes políticos de toda América, deseosos de reposicionar la región más equilibradamente en el contexto del intercambio mundial. 

El ejemplo salesiano: conocimiento para todos

En ese positivo marco, y como ejemplo de lo que puede la inquietud del espíritu humano pese a la carencia de medios y la lejanía de los grandes centros urbanos, me sorprendió gratamente descubrir en Internet un proyecto educativo-cultural llamado Infociber-ISES, desarrollado por el Instituto Salesiano de Estudios Superiores de Río Gallegos, provincia de Santa Cruz, con la colaboración de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, México, y bajo el auspicio del CONSUDEC, Consejo Superior de Educación Católica, tendiente a posibilitar mediante las económicas herramientas informáticas e Internet el acceso al conocimiento a la mayor cantidad de personas, sin que sean un obstáculo sus condiciones de pobreza o debilidad, lo que constituye un objetivo sumamente virtuoso pues apunta al pleno desarrollo espiritual de la persona humana mediante la doble vertiente de la obtención del conocimiento y su aplicación posterior en el mundo laboral, poniendo énfasis en la capacitación a lo largo de toda la vida, el acceso a la cultura y a la plena empleabilidad para  todos, visualizando el trabajo como suprema dignidad del hombre. 

Nuestros hermanos sureños cristalizan así un sueño y forjan una utopía, bien realizable por cierto: generar un sencillo banco de datos para permitir un acceso rápido y  sistemático a los contenidos que se necesitan, ordenando mediante una sencilla clasificación científica basada en la CDU, Clasificación Decimal Universal ideada  por Dewy en 1876, todo el conocimiento humano disperso y desordenado existente en Internet. Esta clasificación basada en diez clases fundamentales ordenadas del 0 al 9 (Generalidades, Filosofía, Teología-Religión, Ciencias Sociales-Derecho, Filología-Lingüística, Ciencias Puras,  Ciencias Aplicadas,  Bellas Artes-Artes Aplicadas, Literatura, Historia-Geografía) está construída yendo de lo general a lo particular, y cada clase se subdivide asimismo en diez subclases. Esta CDU se estructura en carpetas abiertas en la PC doméstica o en una  biblioteca, o un colegio, y en las mismas se va almacenando todo el material que se encuentra en Internet y los links o ligas que remiten a ellos, posibilitando de esta forma no solo el mejor acceso para su estudio posterior,  sino estimular  durante su desarrollo un proceso creativo-analítico de gran valía en el educando, siempre con la mira de despertar su alma al mundo del conocimiento, a proveerlo de valores humanos positivos y favorecer su crecimiento espiritual, basados en las palabras de Su Santidad Juan Pablo II: “si conseguimos vivir el orden como opción de vida, el efecto inmediato será la serenidad  que invadirá nuestro ánimo y nuestra existencia, y esto es la paz, o al menos nuestra contribución para que se vaya logrando”. Quienes deseen profundizar tan meritoria obra salesiana, pueden consultar más detalles de la misma en su página web: http://www.hcdsc.gov.ar/biblioteca/ises/INDEX.ASP   o   http://www.biblioises.aike.org  

Ahora bien, podría decirse que estos  son sucesos aislados, remotos, distantes, insignificantes, que nada tienen que ver ni influencian a los grandes centros de poder mundial, sin embargo no es así, y paso a explicitar por qué.

Sistema es todo

Muchas veces hablamos de sistema, que el sistema es esto y lo otro, es perverso, maléfico, mercantilista, inhumano, etc, y la mayoría de las veces con razón, pero tenemos la tendencia a olvidar y descuidar una concepción fundamental: siempre, por definición intrínseca de lo que es un sistema, desarrollamos nuestra vida dentro de él.  Siempre, nos guste o no, estamos dentro del sistema y en relación con sistemas; estamos rodeados por miles de sistemas, pequeños, medianos y grandes, toda la vida es en realidad un sistema, de mayor o menor complejidad, con mayor o menor orden u organización. Puede ser una célula, un conejo como organismo vivo, un ser humano íntegro o concebido como la integración de sus sistemas respiratorio, circulatorio, digestivo, etc; un sistema social o comunidad integrada por obreros, maestros, técnicos, clérigos, médicos, etc; etnias dentro de un país, bloques de países dentro de regiones del mundo, planetas agrupados en torno a una estrella refulgente o sol, sistemas solares girando en torno a una galaxia de millones de estrellas, millones de galaxias girando en torno al universo y así hasta el infinito de nuestra imaginación.

Cuando empezamos a reflexionar sobre esta realidad, también comenzamos a darnos cuenta que su naturaleza básica es interacción, y acorde con la teoría de los sistemas una modificación en un elemento del sistema, por más pequeño que sea, cambia todo el sistema. Su equilibrio inestable hace que se reconstituya nuevamente y ya no es el mismo, su característica estructural cambia, hasta su eje o centro puede cambiar, lo que antes estaba al norte ahora puede estar al sur, lo que antes era el centro puede pasar a ser la periferia, y viceversa (“los últimos serán los primeros”), a veces también hasta sus funciones se modifican.

El  sistema puede ser cambiado

El  concepto fundamental a entender es que el sistema, por su propia estructura, es influenciable, modificable, maleable, perfectible, pasible de ser dotado y de adquirir nuevas cualidades y desempeñar más adecuadamente sus funciones: la historia de la evolución humana así lo prueba, hay un largo camino desde el australopitecus y el cromagnon hasta el homo sapiens, desde la fogata primitiva hasta Internet. Y en ese sentido, las ideas mueven al mundo y siguen siendo lo más importante; los poetas, escritores, idealistas, políticos bien intencionados, los luchadores del espíritu humano, los constructores de sueños y utopías, como lo fueron en su tiempo entre otros Gandhi, Luther King, Lumumba, Churchill, Guevara, Pasteur, Gibrán, Martí, Mistral, Eva Perón, Emerson, Don Bosco, Schweitzer, la Madre Teresa y hoy Juan Pablo II, son todos ejemplos de cómo el accionar de una vida influencia al sistema de la vida en su conjunto, y si bien en la actualidad asistimos a la pretensión dominadora de una potencia hegemónica no debemos desesperar ni claudicar, los ideales de luchar por una  vida mejor, con educación, salud, seguridad, libertad, empleo y vivienda digna para todos, también son patrimonio de la mayoría de los integrantes individuales de esa pretendida potencia y de la humanidad toda, es cuestión de trabajar sobre esas coincidencias, fortalecer  esas ideas-fuerza positivas con una dedicada tarea de persuasión política a nivel de sociedades y países y el sistema de a poco irá alcanzando otro nivel cualitativo, más equilibrado, razonable y justo, lo importante es entender que todos estamos dentro del sistema, y que no hay acción pequeña sin resultado. Todo suceso grande o pequeño lo afecta en su conjunto, podrá o no verse inmediatamente, pero cuando cierto monto de sucesos ocurren, el sistema sufre un cambio cualitativo y se transforma en otro nuevo, se perfecciona, de allí el título de la nota, que ahora vemos sería no tanto que puede ser vencido, sino que puede ser transformado; a lo largo de esta nota por la interacción de los elementos-ideas el concepto-sistema cambió, de vencido mutó a transformado.

Globalizar el conocimiento y la bondad

La globalización, si bien en algunos aspectos ha sido traumática y salvaje por el hincapié en un economicismo capitalista carente de valores humanos, en el sentido conceptual que aquí exploramos puede llegar a convertirse y transformarse en algo positivo, en cuanto a constituir un aspecto relacional más profundo entre todos los seres humanos sin distinción de razas, lugares ni sistemas económicos, siendo Internet la mejor muestra de esto, algo que nuestros hermanos salesianos, habituados a visualizar en la lejanía sureña cercana a la inmensidad, vieron con meridiana claridad; es algo así como el arte marcial del jiu-jitsu, quien se defiende en realidad no hace el menor esfuerzo, solo desvía para otro objetivo la fuerza que el enemigo aplica; esto es similar, a las mismas herramientas con que se hace el daño se les confiere una nueva dirección y se las aplica para el bien, el capital puede reorientarse (por personas imbuidas de propósitos políticos nobles y valores humanos trascendentes) a metas sociales benéficas: construcción de viviendas, escuelas, hospitales, caminos, etc; así el sistema globalizado dejará de ser salvaje e individualista para ser altruista y comunitario.

En mayor o menor medida, influyen tanto los pequeños actos diarios, como los grandes  sucesos mundiales, meditemos por ejemplo qué perturbación tremenda sufriría el sistema humano si por ejemplo arribaran mañana extraterrestres a relacionar su civilización con la nuestra, o sin ir más lejos si se produjera el profetizado retorno de Cristo a la tierra; la conmoción sería enorme y los valores humanos cambiarían trascendentemente, ya que se vislumbraría con toda claridad la  realidad de la vida espiritual y la inutilidad de buscar acumular excesivos bienes materiales. Con nuestro modesto accionar cotidiano, trabajando, estudiando, cultivándonos, estamos sembrando la semilla de un cambio interior de nuestro propio sistema de ideas y valores (de ahí la importancia de la educación), y también un cambio exterior del sistema de relaciones humanas, económicas, políticas y de todo tipo en que vivimos. Si bien el mal aún no ha sido derrotado totalmente, por lo menos está más aislado, el egoísmo y afán desmedido de riqueza y poder está más visualizado como un factor negativo para el espíritu; los pueblos reclaman con justa razón terminar con las guerras, el hambre, la miseria, la ignorancia, el desempleo y la exclusión social. Cuanto más educación adquiramos, más progresaremos espiritualmente y evolucionaremos individualmente, más interacción positiva produciremos cooperativamente entre todos y más rápido y óptimamente evolucionará el sistema en que nos movemos y tenemos nuestro ser: ya sea la familia, la pequeña comunidad barrial, la sociedad, la nación, la región, el mundo, el Cosmos finalmente, lo cual realimentará la evolución individual y social en una espiral evolutiva de perfección divina ilimitada, a imagen y semejanza del Creador. Por eso amigos, con inquebrantable fe en este nuevo tiempo de esperanza, bajo esta celeste Cruz del Sur inspiradora, acompañadnos a cultivar los sueños y utopías, que son paradójicamente la única realidad imperecedera, para que desde estos lejanos confines le hagamos saber al mundo que no todo está perdido, que... ¡el Sur también resiste!    

 

 

Profesor Sergio Pelliza, director Biblioteca del ISES, con Padre Bustamante,  titular del CONSUDEC

 

 

 

 Lucisterris

(Presentación del Faro de la Utopía en Internet)

Desde el lejano Sur del mundo, el  Faro de la Utopía  ilumina con la luz del alma las mentes y los corazones de los hombres para guiarlos en el sendero de la evolución espiritual promoviendo la buena voluntad, las rectas relaciones humanas, la fe, esperanza, solidaridad y caridad, pues sin duda un mundo mejor es posible.

En este sitio web de mi propia construcción, encontrarás distintos escritos que expresan una visión humanista y trascendente del ser humano, entendido como una integridad bio-psico-socio-espiritual, capaz de descubrir el sentido de su vida accediendo al amor, cultivando su inteligencia y templando su voluntad para superar así todas las crisis y dificultades.

Este es un modesto aporte a la educación, la cultura y el desarrollo material y espiritual de los pueblos.  Está destinado a personas de cualquier edad, sexo, raza, condición social, religión o creencia; en realidad la única y radical diferencia que debe importarnos es si siguen el sendero del Bien o del Mal.  Solo se destacan en especial algunos materiales específicos para los jóvenes, motivo hoy día de nuestras mayores preocupaciones, como modo de ayudarlos orientándolos sanamente, esclareciéndolos y motivándolos para que busquen y encuentren un sentido a su vida, luchando en consecuencia por los nobles ideales que atesoran, eludiendo así el peligro de caer en el vacío existencial o las adicciones.

Este sitio web, que he elaborado modestamente, está sin embargo sustentado por un poderoso ideal: la creencia en que un modo de vida más digno para todos con acceso a la alimentación, vivienda, educación y trabajo es no solo necesario sino un derecho humano inalienable e intrínseco de la condición humana.

Los que por obra de la misericordia y gracia infinita de Aquel Ser a quien vagamente damos el nombre de Dios, hemos sido iluminados con una chispa de Su resplandor, debemos actuar como transmisores de Su luz en la Tierra, a cualquier costo. Esa es ahora y siempre nuestra tarea primordial; la crisis que azota nuestro planeta con la globalización del capitalismo salvaje es esencialmente espiritual, ética y de valores. No debemos tampoco desanimarnos, generalmente nadie es profeta en su tierra y las ideas pioneras solo son reconocidas en su valía mucho tiempo después.  

Con base en la Síntesis integradora, siempre es enriquecedor conocer que el Único Dios nos transmite Su mismo mensaje en las diversas culturas, filosofías y religiones.  Todo ser humano debiera leer al menos una vez la Biblia y el Bhagavad Gita o Canto Celestial (la Biblia de Oriente, la traducción de Yogui Ramacharaka es una de las mejores); ambos libros son tesoros de la cultura universal y fuente de inagotable inspiración, tanto para el creyente como para quien no lo es.

Empieza a quedar claro que Fides et Ratio, fe y razón, no son conceptos antagónicos sino complementarios. Esto también se manifiesta en el campo de la psicología; más allá de las modas pasajeras e intelectualizaciones, estamos avanzando hacia una concepción menos mecanicista, biologista e instintivista del ser humano. Hoy surge con fuerza la idea más holística de concebir al ser humano como una integridad bio-psico-socio-espiritual, abierto a la trascendencia y la realización de valores. La concepción psicoanalítica, que tanto ha aportado en ese campo, sufre de gran carencia antropológica, es menester pues enriquecerla y completarla con los aportes humanísticos de otras corrientes como la Logoterapia del Dr. Viktor Frankl. el Análisis Existencial e incluso enseñanzas provenientes de la filosofía espiritual como las de Alice Bailey .  Podemos afirmar que estamos avanzando en dirección a una Psicología Trascendente, en el marco de una nueva Educación para el progreso espiritual, no sólo para acumular conocimientos.  

En especial, muy grande es la responsabilidad de quienes hacen política hoy; tantas veces en los últimos años ha sido tergiversada y defraudada la voluntad popular, que les resulta difícil ser creíbles. Personalmente, creo que luego de mucho tiempo de postergaciones, nuestro primer Presidente patagónico está realizando un proyecto de país serio y honesto, ojalá continúe esta senda para bien nuestro como habitantes y para ejemplo del mundo, como expreso en mi último ensayo “¡El Sur también resiste!”

Este modesto aporte, elaborado trabajando solo en Argentina con un viejo computador, con el soporte generoso de un servidor web de España -Mi@rroba.com-, con el apoyo afectivo y recomendación de una sensible mujer de Brighton, Inglaterra -Suzanne Rough Directora de The DK Foundation- , y el reconocimiento del más popular buscador web de EEUU-USA -Google-, es una clara muestra de la férrea voluntad cooperativa del espíritu humano en pos de un noble ideal,  y demuestra que Internet es el punto de encuentro del nuevo ciudadano mundial y símbolo de la fraternidad universal que debemos urgentemente promover entre los pueblos.

Alborea una nueva era espiritual, los líderes del mundo civilizado como Su Santidad Juan Pablo II lo han anticipado, preparémonos todos con profunda dedicación pues el redescubrimiento y la reaparición del espíritu crístico en nosotros está próxima, en tal sentido, se nos impone una verdad irrefutable:”solo por el amor será salvo el hombre”.  

Que puedan estos escritos inspirar aunque sea a una persona y mejorar su conducta y vida, ya será suficiente recompensa, pues “quien salva un alma, salva toda la humanidad”.   

Juan Martín Nuñez , Licenciado en Psicología (UBA) Posgrado en Logoterapia (UCA), Creador y Director del sitio web Faro de la Utopía ©DNDA354196, http://farodelautopia.webcindario.com  )  Santos Lugares, Argentina, 2004 

 

                               Crisis mundial: debemos cambiar los valoreeconómico$ por los valores ético-espirituales

Segunda Fundación de la Utopía

Hermanas y hermanos míos de todos los confines, este que les voy a transmitir en octubre de 2008 no es un escrito más; estos que estamos atravesando mundialmente son momentos fundacionales históricos por los cambios que van a sobrevenir y que deben sobrevenir, y que afectarán ineludiblemente a toda la Humanidad; el que tomemos conciencia de ello facilitará sin duda nuestro caminar por el sendero de evolución espiritual que cada vez más claramente empezamos a distinguir delante nuestro. Aquí sentado frente a mi computadora, en una hermosa mañana de primavera en los Santos Lugares donde en este momento solo se escucha el trinar de los pájaros, y mientras procuro que nuestras mascotas Loli, Canela y Wendy -la perrita salchicha, la maltesa y el gato beige- no cometan más travesuras que las habituales, pienso en como ir transmitiéndoles el mensaje que claramente me ha sido inspirado durante la meditación de estos últimos días.

Creo que una de las formas más comprensivas de ir exponiendo la situación es poner en claro algunos conceptos sobre los cuales hace años vengo machacando y que la realidad  -o al menos lo que a la mayoría les parece tangiblemente real-  se ha encargado de demostrar palmariamente con el paso inexorable del tiempo que eran acertados y correctos. Primero les sugeriría que relean  Lucisterris  (Primera Fundación de la Utopía), la presentación del sitio web  Faro de la Utopía , donde en 2004 se establecieron las bases y herramientas comprensivas espirituales para un entendimiento más correcto de la actual situación de crisis económica mundial -la que en este escrito se devela en realidad como una crisis fundamentalmente de base ética- , y de la crisis o caída de los valores ateos posmodernos que son sin lugar a dudas los verdaderos causantes de semejante descalabro social e individual en el desarrollo de la vida comunitaria de los pueblos (allí se manifestaba por ejemplo: "la crisis que azota nuestro planeta con la globalización del capitalismo salvaje es esencialmente espiritual, ética y de valores.  No debemos tampoco desanimarnos, generalmente nadie es profeta en su tierra y las ideas pioneras solo son reconocidas en su valía mucho tiempo después..." , quizás debamos pensar que los tiempos se van acortando aceleradamente y por nuestro propio bien debemos ir enfrentando estas situaciones críticas ya).

Iremos pues desgranando sintéticamente algunos conceptos importantes que trataré de amenizar con la transmisión de algunas vivencias individuales que ya comienzan a suceder planetariamente como forma de ir engarzando nuestra conducta individual con la que se espera de nosotros comunitariamente. A tal fin, y para entender mejor lo que vayamos comentando, les sugiero nuevamente releer algunos de mis artículos obrantes en Faro de la Utopía  como por ejemplo  Revalorizar la Ética: el imperativo actual   ,  ¡El Sur también resiste!   , La adolescencia en la posmodernidad, crisis y oportunidades , Crisis Global, Ética trascendente y religiosidad, el mito del eterno retorno , What the bleep is this movie??(Qué carachos es esta película??   Mochono y su enigma filosófico , Carta urgente desde los Santos Lugares  , y otros de destacados autores como el Licenciado en Ciencias Políticas Eduardo Bustelo Graffigna: "Pobreza Moral -Reflexiones sobre política social amoral y la utopía posible" , el teólogo y ecologista Leonardo Boff: LAS UTOPÍAS DEL TEÓLOGO Y ECOLOGISTA BOFF , el filósofo y médico hindú Sri Swami Pranavananda Saraswati: SRI SWAMI PRANAVANANDA : SU MISIÓN MUNDIAL  , etc.  Este arsenal de ideas orientadas humanísticamente a lo trascendente nos servirá para darnos una idea de las falencias insalvables del sistema de valores ateos individualistas, egoístas y carentes de solidaridad sobre los que se asienta el sistema económico y financiero del capitalismo salvaje o capitalismo neutrónico (deja los edificios en pie pero destruye los seres humanos); y asimismo también nos resultará útil para ir comenzando a vislumbrar un acercamiento íntimo a valores espirituales trascendentes, que por la simple creciente influencia del alma y propio espíritu interno inevitablemente más tarde o temprano se irá produciendo en cada persona y podrá variar según sus características y su circunstancia de vida, sin que importen demasiado en este momento crítico los detalles externos; algunos se sentirán atraídos por el judaísmo, otros por el cristianismo Juan Pablo II: cuatro desafíos tiene el mundo en 2005, la vida, el pan, la paz y la libertad   , el budismo, el hinduísmo, el islamismo, la filosofía yoga, las filosofías espirituales como las enseñanzas de Alice Bailey: Mi trabajo (por el Maestro Djwhal Khul, El Tibetano)  La Gran Invocación - Fundación Lucis , o quizás formas más despojadas de lo estrictamente religioso como la estética, el arte y la belleza, pero siempre imbuídas de un sentimiento de amor trascendente universal y orientadas a vivenciar y practicar el Supremo Bien en relación con el prójimo a quien crecientemente se reconocerá como un Tú, no un otro a quien excluír o explotar, un compañero de ruta en el sendero evolutivo a quien generosamente debemos tender la mano para ayudarle a avanzar.

A poco que meditemos sobre los conceptos expuestos precedentemente, descubriremos que efectivamente la actual crisis mundial si bien tiene una manifestación económica, en su raíz es indudablemente una crisis de base ética.  El desastre económico ha sido causado por los procederes fraudulentos y rapiñeros de los sectores financieros y bancarios que con total codicia desde hace años han estafado a muchísima gente en todos los países sin importarles para nada que con esto los condenaban a la pobreza, el hambre, la miseria, la exclusión social; evidentemente los valores que guiaron sus conductas no han sido humanísticos, espirituales y solidarios, solo buscaron acrecentar sus riquezas y poder económico a cualquier precio, al respecto Michael Moore hace un realista, descarnado y muy lúcido análisis de lo sucedido en la meca del capitalismo en un valioso ensayo: MICHAEL MOORE propone su propio plan de rescate en EEUU ante la crisis del sistema capitalista donde podemos ver claramente la inconducta moral carente de toda ética que provocó este cataclismo.  Por otra parte, y como siempre no hay mal que por bien no venga, además de provocar este tsunami un shock en las conciencias de los ciudadanos del país símbolo del capitalismo (y por supuesto en otros países no menos importantes, diríase que en todo el orbe) los ha llevado a replantearse un estilo de vida dispendioso y superfluo que hasta ahora los caracterizaba, con el cual no cuidaban para nada el medio ambiente (por ejemplo utilizando grandes autos a nafta generadores de enorme polución que destruye aceleradamente la capa de ozono y descongela los polos, arrasamiento de los pocos bosques que van quedando en el planeta provocando la extinción de los espacios verdes tan necesarios para la oxigenación de la vida, etc).  Este derroche egoísta de recursos pretendiendo que son ilimitados y su utilización para fines egoístas y propósitos meramente hedonistas, conjuntamente con la estafa a los ciudadanos y la apropiación indebida de sus posesiones económicas y/o inmobiliarias son prácticas que deben finalizar ya, no por que lo digamos nosotros, sino simplemente porque los ciudadanos estadounidenses y de otros países desarrollados o en vías de desarrollo ya han experimentado en carne propia que así el sistema de vida es inviable y colapsa tarde o temprano como está hoy sucediendo.  La hecatombe global es de crédito económico (credere) y de credibilidad humana, se ha perdido la confianza base de todo el sistema capitalista actual, que pregonaba que la libre actuación del mercado sin ninguna clase de regulación estatal era la panacea universal; ahora que todo explotó y se comprobó la falacia y mentira de este erróneo e interesado paradigma, hasta en el mismo EEUU debieron tomarse medidas intervencionistas de corte estatista, nacionalizar bancos, inyectar fondos, pero ha sido una reacción tardía que no aportó ninguna solución de base.  Esto ha llevado a su vez a entender que son los pilares ideológicos y guías orientadoras de funcionamiento y metas del sistema las que hay que cambiar; la estructura del sistema actual ha colapsado y no tiene más arreglo, no hay salvataje posible y eso lo iremos percibiendo en el derrumbe de los monopolios, los bancos, mercados de valores y bolsas, más dedicados últimamente a la especulación y los negociados oscuros que al genuino comercio, en la creciente recesión, desempleo, desaceleramiento productivo; lo único que puede hacerse válidamente con el sistema económico actual es redefinirlo en su orientación ética para que sea una herramienta al servicio efectivo de la producción y el trabajo, y que a través de un nuevo planeamiento crediticio genuino aporte fondos para verdaderamente impulsar la producción -no para estafar a los ciudadanos-, desarrollar la obra pública, crear empleos, redistribuír mejor las ganancias, facilitar el consumo básico orientado a la alimentación, desarrollar una política real de viviendas para todos con préstamos que puedan pagarse, prohibiendo la tercerización de hipotecas e incorporando comités de monitoreo conformados por ciudadanos en toda la cadena económica.  No es necesario pasar tampoco al otro extremo, a un colectivismo socializante estatista a ultranza que sofoque al ciudadano y anule sus libertades individuales y sus derechos humanos, ese sistema ya ha fracasado y todos lo sabemos. Este nuevo sistema organizado sobre bases éticas debería aprovechar las nuevas tecnologías pero poniéndolas al servicio de una planificación de desarrollo social auténtico tendiente a que un orden mundial coordinado busque urgentemente y con prioridad la inclusión de las mayorías, la disminución del hambre y la pobreza mundiales, y vaya adecuando paulatinamente las estructuras de los actores intervinientes (bancos, financieras, bolsas, comercio internacional) a esta nueva realidad; los que así no lo perciban simplemente desaparecerán, ya no hay más lugar para nuevos experimentos, estafas ni mentiras, y la eventual cuota de sacrificio y dolor debe ser asumida prioritariamente por los poderosos, los dueños de la riqueza global, los millonarios propietarios de grandes fortunas e inmensa cantidad de bienes que viven en una burbuja materialista ficticia mientras las masas expoliadas y explotadas sufren en todo el planeta por no poder alimentarse, vestirse, acceder a una vivienda; y está bien que así sea y la carga más dura la asuman los ricos, tienen tanto que ni lo notarán el esfuerzo; el planeta es de todos y todos debemos disfrutarlo, no puede pertenecer más a una minoría privilegiada que goce egoístamente de sus riquezas en desmedro de las grandes mayorías excluídas de los bienes y la vida humana digna.

Al respecto, por ejemplo en EEUU ya han comenzado a notarse signos de un retorno de los ciudadanos a un estilo de vida más frugal y sensato, no tan consumista como hasta hoy, vuelven a fijarse más en lo que se compra para alimentarse y vestirse, no tanta comida chatarra, no realizar gastos superfluos ni derroches, cuidar más el ingreso, pasar a un auto económico y no mantener tres, etc, y al mismo tiempo empezar a hacer vida más hogareña, dedicar más tiempo a la familia y actividades que no sean estrictamente negocios, concurrir más a los servicios religiosos. Son pequeñas señales pero van en el buen sentido, de a poco el estilo de vida debe adecuarse a los valores espirituales, debe ir tomándose conciencia que la presencia del ser humano sobre la Tierra tiene un sentido trascendente, que no es azarosa sino orientada a un desarrollo interno para descubrir su verdadero ser, que volver a Dios es imperioso, y que sería bueno tratáramos de acercarnos a Él lo más livianos y despojados de ornamentos posible, recordemos que el humilde carpintero de Galilea decía: "dejad que los niños y los pobres (humildes) vengan a mí, de ellos es el Reino de los Cielos". Sobre todo las clases dirigenciales de cualquier índole deberían tomar nota de esto, en especial los políticos que tantas preocupaciones nos causan con sus trapisondas e inconductas, y esto vale para cualquier orientación que tengan, ya que al fin lo que importa es si realizan obras para el bienestar del conjunto de la ciudadanía o solo se enriquecen usando su función sea cual sea la postura que dicen tener, conservadora o progresista, que luego en la práctica se encargan de contradecir.  En tal sentido, considerando esta crisis mundial económica pero de raíz ética, por la injusta concepción egoísta de enriquecimiento desmedido cuyas consecuencias afectan a todos, podría ser bueno conseguir establecer tal como plantea Moore respecto a las casas y autos, una autolimitación en las posibilidades de enriquecimiento individual, dado además el sin sentido que ello tiene, pues mientras hay millonarios que tienen 50 casas hay familias que no tienen donde vivir.  Una idea podría ser que una familia pudiera tener por ejemplo hasta 5 propiedades como máximo, con lo que sus necesidades habitacionales estarían muy bien cubiertas pudiendo incluso usar alguna para alquilar o veranear, en caso que quisiera comprar más propiedades previamente debería en la zona donde reside construír  un hospital comunitario con equipamiento instrumental; en caso de llegar luego a tener 10 propiedades debería construír entonces un hogar para ancianos, y así sucesivamente hacer obras cada 5 más que compre, quizás con un tope limitativo de hasta 20 propiedades en total; y algo similar en cuanto al dinero, para qué tantos millones, tanta ambición desmedida e improductiva cuando ese capital podría ponerse en acción para servir al prójimo, es evidente que si solo un pequeño grupo consigue enriquecerse y la mayoría trabajadora apenas sobrevive, el mecanismo de distribución de la riqueza está mal planteado o funciona mal y debe corregirse.  Bastaría con poder facilitar el acceso a cada familia por lo menos a una vivienda única familiar (como ejemplo directo de la inequidad e iniquidad del sistema económico comento que esto no es fácil aquí donde ya pasamos varios cataclismos económicos y creo que hoy en ningún lado, en mi caso personal aún no lo he logrado, continúo pagando un préstamo interminable por la muy modesta vivienda familiar que habitamos).  En estos días fue al respecto muy claro el Papa Benedicto XVI al mencionar que estábamos viendo que las bases del capitalismo actual son nada, apenas papeles sin valor, que era necesario volver a Dios y los valores cristianos, o sea a las conductas y procederes que nos lleven a aliviar el sufrimiento del prójimo, no a pretender ser millonarios en dólares, adornarnos con oro y joyas, hacer vidas lujuriosas mientras otros no pueden alimentarse, no está bien pensar en que la meta de la vida es enriquecerse, comprarse un auto lujoso, propiedades, tal como a veces escuchamos proclamar a algún político o a algún filósofo ateo posmoderno trasnochado propagandizado por el sistema capitalista que nos habla del hedonismo consumista con total desparpajo; tomemos conciencia que eso no es libertad, en las condiciones del mundo actual tan  humanamente injustas, tan críticas ecológicamente y tan inequitativas económicamente, eso es libertinaje.  Recordemos el ejemplo del Señor de Amor y Sacrificio y de la Luz de Asia, Jesucristo y Buda, ambos monjes mendicantes que vivieron austeramente predicando y recorriendo los caminos con la red del pescador de almas, y daban el consejo de "no acumules tesoros materiales en la tierra donde el orín y la polilla corroen, atesora bienes espirituales en el Reino de los Cielos junto al Padre"..."alcanza el conocimiento espiritual, realiza la iluminación y serás libre y feliz".  Valoremos las actitudes caritativas y compasivas de la Madre Teresa de Calcuta o de Gandhi, de Juan Pablo II y de todos los santos de las distintas religiones y filosofías, ejemplos perennes de vidas orientadas espiritualmente a la humildad y servicio a la humanidad que es servicio a Dios.

Hermanas y hermanos míos, ya campea aquí el atardecer de un día agitado para el mundo, el búho de Minerva levanta vuelo puntual y la sabiduría surge ante nuestra vista.  Aún frente a las adversas y complejas condiciones de vida actuales, mantengamos la calma, el contacto con nuestro propio ser espiritual nos proveerá la paz que excede a toda comprensión y aprenderemos a tolerar sin autoculpabilizarnos los todavía existentes errores de nuestras personalidades, que iremos con paciencia y tenacidad corrigiendo a medida que avancemos y ésta se diluya cada vez más en el naciente espíritu crístico: "Cristo en nosotros esperanza es de gloria".  También tengamos mayor indulgencia para con los errores ajenos sin por eso dejar de manifestar firmemente nuestra sincera opinión. Tengamos asimismo fe y esperanza, el sendero iluminado se abre ante nosotros, cada vez es más clara su percepción por parte de la humanidad, cada uno irá encontrando y construyendo su propio puente de plata y seguirá su más adecuado rumbo para arribar a la riqueza espiritual eterna, que les puedo asegurar es mejor que la fugaz económica.  Leamos los escritos inspirados, estudiemos lo más que podamos, el dominio de las energías de los diversos cuerpos constitutivos del ser humano es una tarea exigente pero fructífera para descubrir nuestro lugar en el esquema evolutivo y cooperar con el mismo; igual que la práctica de la evocación e invocación de la luz espiritual, la plegaria y la meditación, ésta es una época de esfuerzo y urgencia espiritual, la comprensión de los misterios de Dios nos abre nuevas perspectivas para apreciar mejor su grandeza, "pedid y se os dará, golpead y se os abrirá"; seguid la inspiración interior que es la mejor guía, del intelecto paulatinamente arribarán a la certera intuición del espíritu que no falla.  Desde la otra orilla y durante el camino del discípulo incontables manos afectuosas y voces de ayuda nos alientan a proseguir, a lo lejos titila la luz blanca inmarcesible del Cristo de cuyo ígneo corazón brota un torrente de Amor indescriptible por todos y cada uno de nosotros, y cuando el cansancio, el temor y la soledad acechen, siempre pongamos atención y escucharemos su cálida voz diciéndonos: "no temáis, heme aquí, Yo estoy con vosotros hasta el fin de los tiempos".

 February 2009   ETICA Y OBAMA  por el reconocido Filósofo y Teólogo Hans Küng   (febrero de 2009)  Meses después de la precedente declaración de Faro de la Utopía "Crisis Mundial: debemos cambiar los valores económico$ por los valores ético-espirituales", nos enorgullecemos que el destacado Filósofo y Teólogo Hans Küng exprese en su reciente escrito exactamente lo mismo que he afirmado en mi artículo, que "la crisis que azota nuestro planeta con la globalización del capitalismo salvaje es esencialmente espiritual, ética y de valores".  Dice Küng: "Es hora de que la ética ayude a superar la crisis"..."En los países industrializados ricos, tras una época de conducta miope y cínica de buscar las mayores ganancias posibles, es posible que estemos en los comienzos de una nueva era de modestia y sostenibilidad. Las compañías enfrentan una creciente presión para comportarse éticamente, y por fin se castiga el comportamiento empresarial poco ético", ... , "la nueva arquitectura financiera que muchos demandan hoy, y que se necesita con urgencia, debe estar sostenida por un marco ético. Los fatales instintos humanos de la avaricia y la soberbia sólo se pueden dominar mediante algunas normas éticas elementales",...,"En la avaricia los seres humanos pierden sus "almas", su libertad, su compostura, su paz interior, y con ello lo que los hace humanos",..;"Muchas esperanzas en todo el mundo se centran en el presidente Barack Obama, que asumió con una estatura moral extraordinaria para un político. No haré un juicio sobre sus planes para la economía global hasta el momento; sin embargo, no hay duda de que ha reconocido la dimensión ética de la crisis económica actual".

Indígnate!!!!!


“No somos antisistema, el sistema es antinosotros”
“Cuidado, el pueblo está enojado”
“Mandan los mercados y no los he votado”
“Que la calle es tuya, tonto”
“Hay noches que todavía sueño”
“Inmigrantes, vosotros sois el mar de Madrid”
“No es crisis, es estafa”
“Pienso, luego estorbo”
    -       “Seamos realistas, pidamos lo imposible”.

“Me sobra el mes al final del sueldo” .   Jóvenes que anticipan una vida peor que la de sus padres protagonizan la ola de protestas que cruza Europa y el mundo árabe. En ese contexto, un sobreviviente de la Resistencia se convierte en best-séller.

Son apenas doce páginas de texto, pero bastaron para poner en palabras el clima de descontento y profundo malestar social que atraviesa Europa desde el estallido de la crisis económica de 2008. Publicado en Francia en octubre de 2010, Indignez-vouz! (editado en Argentina como ¡Indígnate!) se convirtió rápidamente en un manifiesto político que entroncó de manera directa con las movilizaciones y reacciones populares que con distintas formas surcan la arena pública de una Europa sumida desde hace tres años en el estancamiento económico y el ajuste fiscal.
 

Su autor es Stéphane Hessel, un diplomático y activista de los derechos humanos de 93 años que en su biografía reúne algunos de los elementos clave de la Europa de la segunda mitad del siglo XX, y que en el contexto actual parecen piezas de un viejo museo de los tiempos heroicos de la posguerra. Combatiente de la Resistencia francesa, colaborador de Charles De Gaulle en el gobierno provisional en el exilio, sobreviviente del campo de concentración de Buchenwald (de donde pudo escapar y evitar ser ejecutado), participante de la redacción en 1948 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, Hessel es uno de los últimos representantes de aquella generación que rediseñó Europa a partir de la devastación dejada por la guerra y el fascismo. Y ese es precisamente el tono que sobrevuela a lo largo de su breve manifiesto: el de un hombre que sobre el final de su vida ve cómo los gobiernos europeos desmantelan las conquistas sociales y jurídicas alcanzadas medio siglo antes, frente al desconcierto e impotencia de una población que no acierta a decir basta.

Entre el panfleto político y el testimonio de una larga vida, ¡Indígnate! funciona como un llamado que más que a inventar nuevos horizontes políticos convoca a retornar a las fuentes de donde surgió ese gran compromiso entre el Estado y el mercado conocido como Estado de bienestar y que permitió a Europa occidental alcanzar sus mejores niveles de vida. Su publicación y el éxito que alcanzó la obra (más de un millón y medio de ejemplares vendidos en Francia y traducciones a 25 idiomas) expresa el clima de frustración y desconcierto que corre a la par de la crisis económica y de la ausencia de alternativas políticas tradicionales que propongan una salida superadora de un escenario dominado por los salvatajes billonarios a los mercados financieros y la profundización de las reformas que recortan los derechos de los trabajadores.
Se trata, además, de una voz que remite a los tiempos épicos de la Resistencia y que con esa autoridad moral convoca a los jóvenes a redescubrir la indignación como motor de la acción política: “El motivo principal de la Resistencia era la indignación. Nosotros, veteranos de los movimientos de resistencia y de las fuerzas combatientes de la Francia libre, llamamos a las jóvenes generaciones a vivir y transmitir la herencia de la Resistencia y de sus ideales. Nosotros les decimos: tomad el relevo, ¡indignaos!”

Una indignación que ya no tiene los mismos orígenes que aquella de hace 70 años cuando el totalitarismo se esparcía por el continente, sino que es suscitada por la creciente exclusión social, la ampliación de la brecha entre ricos y pobres, la devastación de los recursos naturales del planeta y la subordinación de las instituciones democráticas a los intereses de los mercados financieros. Fuentes menos visibles, más complejas e impersonales pero igualmente dañinas.


Y es indignación, justamente, la palabra que más se repite hoy en España y otros países de Europa. Indignación por un gobierno socialista que emprende con entusiasmo el desmantelamiento de las instituciones de protección social, indignación por un sistema de partidos enfrascado en disputas autistas, indignación por una crisis económica cuyos costos son pagados por los desdichados de siempre, indignación por el final abrupto del sueño del consumo y el despertar subsiguiente: el de un país hipotecado al que se le exigen nuevos sacrificios. Una semana antes de las últimas elecciones españolas, el 15 de mayo, una multitud heterogénea ocupó las plazas de las principales ciudades españolas para protestar contra la política económica del gobierno socialista (y en igual medida contra las recetas ofrecidas por la oposición del Partido Popular) y por la situación que atraviesan los jóvenes (de los cuales el 40% está desempleado), los inmigrantes, los jubilados, los trabajadores y las familias que ven perder sus viviendas ante el colapso del mercado inmobiliario español, núcleo central de la burbuja especulativa que estalló con la crisis mundial de 2008.

Ante la ausencia de articulación de esos reclamos en una opción política tradicional, las movilizaciones reunieron multitudes congregadas alrededor de consignas básicas que resumían reivindicaciones largamente desatendidas, expresadas en eslóganes que recordaban la sintaxis creativa y directa del Mayo del 68 francés: “Si no salimos en los periódicos saldremos en los libros de historia”; “Me sobra el mes al final del sueldo”; “Cada cuatro años elegimos a quien financiar, no les votes”; “Queremos la dictadura del amor, no la del dinero”. Unas multitudes que se organizaron de manera horizontal, sin referentes políticos identificables, siguiendo una lógica de ocupación festiva del espacio público y cuyas demandas se sintetizaban en el pedido de una mayor democratización a todos los niveles, una “democracia real ya”, tal como se denominó el colectivo que agrupa a las distintas expresiones movilizadas en España.

La ola de protestas que cruza toda Europa y especialmente a los países más golpeados por la crisis empalma con los levantamientos populares que se han puesto en marcha en el mundo árabe. A pesar del abismo que separa las dos regiones en lo que tiene que ver con los niveles de vida y la tradición democrática, es el espectro de la crisis económica y sus consecuencias lo que permite pensar esas convulsiones como formando parte de un mismo proceso.

Ya sea en la calles de Túnez, en las plazas de El Cairo o Atenas, en Damasco o en Barcelona, lo que se reclama coincide en numerosos puntos: el rechazo a los representantes políticos, el hartazgo ante las medidas económicas impopulares, la exasperación frente a gobiernos que aceptan tranquilamente la bancarrota de sus países. También es coincidente el protagonismo de los jóvenes que ven abrirse frente a ellos la perspectiva cada vez más cierta de una vida peor que la de sus padres y que utilizan las nuevas herramientas tecnológicas que facilita Internet para nuclearse, sobrepasando y desconcertando a las organizaciones políticas tradicionales.

El manifiesto de Stéphane Hessel es un signo de los tiempos indignados que corren en el Viejo Continente. Es la resonancia que despierta, más que el contenido del texto, lo que explica su sorprendente difusión. La indignación puede ser también una pasión estéril si no va acompañada de una acción que concrete en el espacio público sus demandas. Algo de eso parece estar ocurriendo ahora en Europa y en Oriente Medio.
Su éxito o fracaso, como siempre en política, es una posibilidad abierta.

 

PROMOVER  VALORES  ÉTICOS  EN  LAS  NACIONES   (concuerda con los objetivos de los "indignados")     Una colaboración de nuestro amigo Juan Manuel Trabado, de Unidad de Servicio, España   (Junio 2011)

¿Cuánto aportarían quienes más tienen si pagaran impuestos sin privilegios, atajos ni favores?

12/05/11  (Artículo de Xavier Caño Tamayo, periodista y escritor)

Ajustes, recortes sociales, reducción de gasto público y reformas “estructurales”. ¡Qué peligro! Única receta del FMI, OCDE, Banco Central Europeo, Comisión Europea y Bancos centrales nacionales para afrontar los graves problemas que la crisis trae a Europa. Medidas que perjudican a la mayoría de ciudadanos. Pero de verdadera reforma del sector financiero, ni hablamos. Y a quienes más tienen, ni tocarlos.

El catedrático de economía Juan Torres escribe que ahora hay que aumentar los impuestos de las rentas del capital y de la actividad bancaria, especialmente las procedentes de la especulación. Por ejemplo, suprimiendo desgravaciones fiscales injustas que benefician a las rentas más elevadas. Mejor que los recortes.

¿Cuánto ahorra, por ejemplo, el gobierno español con recortes que perjudican a millones de ciudadanos? 15.000 millones de euros. ¿Cuánto aportarían quienes más tienen si pagaran impuestos sin privilegios, atajos ni favores? 40.000 millones de euros. Por ejemplo, restaurar el suprimido impuesto español sobre patrimonio recaudaría más de 2.200 millones de euros; congelar las pensiones españolas sólo ahorra 1.500 millones. Y en el resto de Europa, por el estilo.

Pero ningún gobierno europeo se propone establecer un sistema de impuestos más justo. A los ricos no se les molesta y, si llegan a pagar algo de más, poco y por poco tiempo. Y tampoco nadie propone recortes legítimos y necesarios como reducir gastos superfluos, ostentosos y protocolarios, recorte del gasto militar, supresión de subvenciones por amiguismo o sintonía ideológica, supresión de asesores de dudosa necesidad, recortar (en España, por ejemplo) lo mucho que el Estado dona graciosamente a la Iglesia Católica.

“Las medidas propuestas por el gobierno (español, pero también otros) son más de lo mismo: mantener los privilegios de quienes provocaron la crisis”, según Juan Torres.

Y, como remate, el Fondo Monetario Internacional exige más: abaratar el despido de los trabajadores, “flexibilidad” salarial y una “fuerte y rápida reforma del sistema de pensiones”. ¡Que paguen los que menos tienen!

¿Qué significan esos recortes y propuestas del FMI, bancos centrales, Comisión Europea, OCDE y demás leales gendarmes de los intereses de la minoría privilegiada? Cientos de millones de ciudadanos lo van a pasar mal, muy mal. Eso significa.

Pero ellos erre que erre, aunque las recetas neoliberales del FMI causaran el hundimiento de Argentina (sin clase media en meses), provocaran la ruina de países centroamericanos e incrementaran el empobrecimiento de países africanos. Ellos a lo suyo y que el mundo reviente.

Pero, qué curioso, quienes imponen recortes y ajustes como “única” salida no se aplican la receta. Los funcionarios del FMI no pagan impuestos por sus sueldos, un contable de esa equívoca entidad cobra 90.000 dólares anuales y un jefe de departamento cobra entre 150.000 y 300.000 dólares anuales limpios más ayuda a la vivienda. Y pueden jubilarse a los 50 años con una reducida disminución de la pensión.

Fuente y artículo completo: http://www.canalsolidario.org/noticia/cuanto-aportarian-quienes-mas-tienen-si-pagaran-impuestos-sin-privilegios-atajos-ni-favores/23907?utm_medium=email&utm_campaign=boletin&utm_source=semanalCSO

Comentario de Juan Manuel Trabado (Unidad de Servicio, España):   como he mencionado alguna que otra vez no se trata de ser antisistema ni prosistema, ni nada de eso, se trata simplemente de reconocer la verdad de los hechos y los principios o causas que los rigen y ver si dichos principios son correctos o erróneos, y si son erróneos tratar de cambiarlos para bien del conjunto, lo que puede implicar modificar o cambiar de sistema pero lo importante en si mismo no es eso, sino el que las actuaciones estén regidas por valores y principios éticos y espirituales.

Los datos que se mencionan en el artículo enviado y en otros enviados otras veces muestran claramente que los valores que rigen esas decisiones no son los de responsabilidad y buena voluntad para el bien común, sino sobre todo la conservación de intereses egoístas y privilegios para una reducida parte de la sociedad, fundamentalmente para los mas ricos y de mayor capacidad económica, aun a costa del bien de la mayoría. Simplemente con quitar esas desgravaciones fiscales injustas de los ricos se podría conseguir un notable aumento de los ingresos del estado que podrían aumentar aun mas si se estableciesen unos impuestos de la renta progresivamente crecientes para que realmente paguen mas quienes mas tienen proporcionalmente. También cabria hacer una distinción entre fondos de los ricos y fondos invertidos en empresas que dan trabajo y dan beneficio social, debiendo ser los impuestos proporcionalmente mayores para las grandes fortunas que no están invertidas en beneficio social.  También es importante prohibir tener cuentas en paraísos fiscales o al menos gravarlas fuertemente y cobrar los impuestos de las 659 grandes fortunas con cuentas bancarias en suiza sin declarar (Véase http://www.eleconomista.es/flash/noticias/3156312/06/11/Rechazan-publicar-la-lista-de-los-implicados-en-el-escandalo-de-las-cuentas-suizas-.html).

Son solo algunas de las medidas que podrían aplicarse, junto a otras mencionadas otras veces, y que reducirían grandemente el déficit del estado sin tener que recortar servicios sociales ni poner la mayor parte de la carga sobre quienes menos tienen como está sucediendo y podrían ser algunos de los modos de manifestación de valores y principios como el de compartir y distribución de responsabilidades y riqueza.

Recientemente también los sindicatos han recogido hasta un millón de firmas que han entregado para pedir la retirada de la reforma laboral que se realizó y que empeora las cosas ya que permite a las empresas despedir simplemente con preveer que quizás puedan tener pérdidas en el futuro aun cuando tengan beneficios, en vez de permitirlo solo cuando tengan perdidas reales por cierto tiempo, sobre todo en el caso de las grandes empresas. Este es el camino correcto que se debe seguir es decir, no montar alborotos que no conducen a nada, sino informar adecuadamente de las cosas a la población y si hace falta hacer recogidas de firmas con propuestas especificas de interés general. Por otra parte hay otra cuestión sobre la que habría que reflexionar y es preguntarse porqué a pesar de esas medidas antisociales gran parte de la población sigue votando sobre todo a unos partidos tradicionales mayoritarios cuyas opciones políticas demuestran ser contrarias al bien de la mayoria y privilegian a una pequeña parte sobre los demás. Un mayor grado de información y perseverancia en la promoción de valores éticos y de buena voluntad y lo que ellos implican puede hacer que gradualmente mas personas se decidan a cambiar de opciones y buscar alternativas , otros posibles partidos con opciones mejores para el bien común o la reiterada petición a los mismos de que se comprometan con actuaciones que realmente beneficien al bien común y la posible realización de referendums vinculantes sobre cuestiones importantes,  como en el caso reciente de Italia donde se han realizado de modo vinculante con el resultado de que la mayoría rechaza la energía nuclear de fisión por peligrosa y rechaza la ley que permite a los políticos como Berlusconi ser inmunes y no acudir si son citados a juicio.  Eso si es una muestra de democracia real como se pedía en el reciente movimiento del 15 M (indignados) de España, con una mayor participación ciudadana no solo para elegir representantes sino también para la toma de decisiones en cuestiones de importancia general.

Sigamos promoviendo los principios y valores éticos y espirituales porque cuando estos existen en la sociedad y sus representantes políticos, las correctas actuaciones se producen automáticamente y predomina aquello que es para bien del conjunto.

Hay una sola religión, el amor
Hay un solo lenguaje, el del corazón
Hay una sola raza, la humanidad
Hay un solo Dios y está en todas partes ...

 

 

 

YOANI SANCHEZ , DE CUBA , BLOGERA MUNDIAL….¡HASTA LA LIBERTAD SIEMPRE!

 

Yoani Sánchez: "El fidelismo se hace jirones" Para la bloguera cubana, con la suspensión de los permisos de salidas, el régimen cubano "se deshace".  Celebró la medida anunciada por el gobierno de Raúl Castro; señaló que la decisión se tomó por la presión que ejercen los cubanos con el uso de las nuevas tecnologías

La bloguera cubana, Yoani Sánchez, opositora al régimen cubano, no tardó en reaccionar a la nueva reforma migratoria. En Twitter, donde la siguen más de 300 mil personas, escribió: "Lo primero que pensé cuando supe de la nueva Ley Migratoria: 'El fidelismo se hace jirones, se deshace'".

Sánchez, filóloga de 37 años, recibió una treintena de premios internacionales, entre ellos el Maria Moors Cabot, en 2009, y el International Women of Courage Award en 2011, que otorga la cancillería de EE.UU. Las autoridades cubanas nunca le permitieron salir del país para recibir esos lauros.

"#Cuba Me han negado el permiso para viajar en 20 ocasiones durante 5 años. Lo lograré a partir del 14.01.2013? La apertura será tan abierta?", escribió en Twitter, poniendo en duda la efectivdad de la medida. Y siguió: "#Cuba Mis amigos dicen que no me haga ilusiones con nueva 'Ley Migratoria'... me aclaran que yo estoy en la 'lista negra' Pero lo intentaré! "   LEER MÁS

Las graves violaciones a los derechos humanos por la dictadura comunista de Cuba: la represión actual      MAYO 2012    y visita  Generación Y

"Las aparentes contradicciones de Yoani Sanchez": aclaraciones sobre un artículo que pretendía criticarla, pero no lo consiguió, y "el pasaporte sin uso de Yoani"-VIDEO- SETIEMBRE 2012

Octubre 5, 2012 - El Gobierno cubano, en otro de sus atropellos propios de un régimen dictatorial nazi-comunista, detuvo por 30 horas a la bloguera Yoani Sánchez, conocida mundialmente por sus críticas a la administración Castro en su sitio web Generación Y , cuando fue a cubrir periodísticamente para el diario El País de España un juicio contra un político español al este de Cuba en la ciudad de Bayamo.  Yoani había presentado el mes pasado una denuncia contra La Habana en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.  LEER MÁS

Cuba: Yoani Sánchez gana la dura batalla contra la dictadura comunista: finalmente podrá salir de la isla      Enero 2013  

Después de varios petitorios rechazados durante años, la bloguera recibió su pasaporte que le permitirá viajar al exterior

LA HABANA.- Desde la llegada de Raúl Castro a la presidencia de Cuba, en los últimos años el gobierno de aquel país ha flexibilizado, en mayor o menor medida, ciertos derechos que durante casi medio siglo fueron restringidos a sus ciudadanos. Uno de los más reclamados por los cubanos era la posibilidad de viajar. Tal fue el caso de la bloguera Yoani Sánchez, una acérrima opositora al régimen castrista, a quien en reiteradas ocasiones se le negó el derecho a salir de la isla. Sin embargo, en el día de hoy, la bloguera recibió con total sorpresa la noticia de que su pasaporte había sido aceptado.

"Increible!! Me llamaron a casa para decirme que ya estaba listo mi pasaporte! Acaban de entregarmelo!", publicó Sánchez en su cuenta personal de Twitter , con un alto grado de asombro.  

Yoani Sánchez @yoanisanchez

 

#Cuba Increible!! Me llamaron a casa para decirme que ya estaba listo mi pasaporte! Acaban de entregarmelo! :-)#ReformaMigratoria

11:15 PM - 30 Jan 13

"Estoy feliz y triste: por una lado ya tengo mi documento para viajar, pero a varios amigos como @JAngelMoya no se lo permitiran", agregó la bloguera, quien al mismo tiempo compartió detalles sobre el nuevo pasaporte: "El nuevo pasaporte tiene algunos cambios con relacion al anterior. Banda con codigo biometrico, simbolos provinciales en cada pagina".  Por último, Yoani Sánchez compartió con sus seguidores una foto del pasaporte que anheló durante tanto tiempo: "Aqui esta, ahora falta poder abordar ese avion#ReformaMigratoria http://twitpic.com/bzm78i "..

 

Triunfó la libertad!!!!  Después de muchos años de lucha Yoani Sánchez venció a la dictadura comunista y pudo salir de Cuba!!!        18 febrero 2013

  Yoani llegó a Brasil para iniciar su gira mundial

Yoani Sánchez viajará por 80 días, con un itinerario que incluye a República Checa, España, México, Estados Unidos, Holanda, Alemania, Suiza, Suecia, Italia y Perú. Desde cada ciudad sumará nuevas experiencias que ella narrará, como siempre, en las redes sociales, en su blog Generación Y  pero con una Internet libre ante la cual se sigue sorprendiendo. ///

Sánchez, de 37 años, llegó a Brasil para la exhibición del documental Conexión Cuba-Honduras, dirigido por el brasileño Dado Galvão y que la incluye entre los entrevistados. Sin embargo, ante las protestas en su contra, los organizadores decidieron suspender la presentación y dar lugar a un debate.

"Los gritos, los insultos... fue como si hubiesen sido orquestados por terroristas. Yo soy una persona pacífica y trabajo con la palabra, no tenía por qué haber tanta agresividad", se quejó hoy la autora del blog "Generación Y" en una conferencia de prensa en la ciudad Feria de Santana y en su propio sitio web.

Anoche, cerca de cincuenta simpatizantes del régimen cubano entraron en el salón del Museu del Saber para increpar a la bloguera a los gritos de "Viva la revolución" y "Cuba sí, yanquis no", según informó la agencia EFE. Antes, en los aeropuertos de las ciudades de Recife y Salvador, la bloguera ya había despertado un fuerte revuelo, tanto de la gente que la apoya como de sus detractores, quienes la consideran "una agente del imperialismo".

La polémica creció cuando la revista opositora de Brasil Veja publicó que el embajador de Cuba en Brasil, Carlos Zamora, habría comandado una reunión con militantes de partidos de izquierda de Brasil para denigrar la imagen de la bloguera en Brasil.

Sin embargo, la bloguera rescató el lado positivo de esas manifestaciones: la libertad de expresión. "Estoy inmensamente feliz de estar en Brasil, no sólo porque finalmente he podido salir de Cuba después de años de encierro insular, sino porque me he encontrado una sociedad que me impacta por su pluralidad. He encontrado algo así como lo que podría ser Cuba en cuanto a diversidad de opiniones en unos 20 años", aventuró la bloguera.

Por otro lado, Sánchez les contestó a quienes aseguran que sus viajes son financiados por el gobierno de Estados Unidos e ironizó que de ser así, ella viviría en otro lugar y "no seguiría caminando por las calles de La Habana".

"Eso es otra de las tonterías. Es obvio que un cubano no se lo puede financiar", la respaldó su esposo y explicó que los viajes son financiados por las instituciones que invitan a Sánchez a dar charlas o incluso una colecta organizada desde las redes sociales.

El capítulo en Buenos Aires, por ahora, sigue en blanco. 

Mientras la bloguera cubana Yoani Sánchez, una de las voces más críticas y reconocidas al régimen comunista, comenzó con polémica su "gira mundial", muchos se preguntaban por qué no incluyó entre sus destinos a la Argentina. La respuesta no reside en una falta de voluntad de la filóloga sino en las trabas para conseguir la visa para entrar en este país.

"Para Yoani fueron más complicados los trámites para entrar a la Argentina que para conseguir la visa en Estados Unidos, Europa o Brasil", explicó a LA NACION el esposo de la bloguera, el periodista Reinaldo Escobar, desde Cuba.

Escobar remarcó que si bien Buenos Aires estaba en un primer itinerario de su mujer, Sánchez debió resignar la visita a la Argentina por el poco tiempo del que disponía para solicitar todas las visas.

Buena Noticia!!!   Ultima noticia: 20 de Febrero 2013  Luego de las trabas en Cuba, Yoani Sánchez obtendrá la visa argentina en Brasil   La bloguera disidente confirmó que le estamparán el permiso hoy en la Embajada de Brasilia; ayer, había denunciado demoras para conseguirla en La Habana

Después de la polémica que generaron sus revelaciones respecto de las trabas con las que se encuentra un cubano que desee obtener una visa para visitar la Argentina, la bloguera disidente Yoani Sánchez -actualmente en medio de una "gira mundial" tras la flexibilización de las restricciones migratorias en la isla- anunció esta mañana que obtendrá hoy finalmente el permiso para entrar al país.  Sánchez comunicó la "muy buena noticia" -como ella la calificó- en diálogo con el programa Mañana Sylvestre, de Radio Del Plata. La bloguera indicó que ayer mismo se comunicó con ella el embajador argentino en Brasil, Luis María Kreckler, para comunicarle que allí le estamparían la visa.

Escrito por Yoani en su sitio web Generación Y :  Para los cubanos de mi generación, la idea de anhelar el éxito implicaba el padecimiento de una terrible desviación ideológica, no sólo si se pretendía sobresalir en lo personal sino también en el ámbito profesional o económico. Se nos educó para ser humildes y se nos impuso la norma de que al recibir algún reconocimiento público, era obligatorio subrayar que sin la ayuda de los compañeros que nos rodeaban hubiera sido imposible obtener semejante resultado. Lo mismo ocurría con la simple tenencia de un objeto, el disfrute de una comodidad o la “malsana” ambición de prosperar.  La pretensión de ser competitivo se castigaba con etiquetas muy difíciles de despegar de nuestro expediente, como las acusaciones de autosuficiente o inmodesto. El éxito tenía que ser -o parecer- común, fruto del esfuerzo de todos, bajo la sabia dirección del Partido. Así aprendimos que la autoestima tenía que disimularse y que había que ponerle riendas al entusiasmo emprendedor. Los mediocres tuvieron su agosto en esta sociedad que terminó por cortar las alas a los individuos más atrevidos, mientras potenciaba el conformismo. Eran los tiempos de ocultar las pertenencias materiales, demostrar que todos éramos hijos de abnegados proletarios y afirmar que odiábamos profundamente a los burgueses.  Algunos fingieron que abrazaban el igualitarismo, pero en realidad acumulaban privilegios y amasaban fortunas, mientras repetían en los discursos los llamados a la austeridad. Eran los que seguían diciendo en las autobiografías que venían de una familia pobre y que su aspiración principal era servir a la patria. Con el tiempo sus colegas del trabajo descubrían que detrás de la imagen de ascetismo se escondía un desviador de recursos del Estado o un acumulador compulsivo de posesiones materiales. Aún hoy, la máscara de la frugalidad ha seguido en sus rostros, aunque sus abultados abdómenes digan todo lo contrario.

¡Felicitaciones a la querida amiga Yoani!!!, otro paso más en su larga y fecunda lucha por la vigencia de los derechos humanos en todo el mundo que da a través de su blog  Generación Y  . Aunque el gobierno de Cuba no la deja viajar a España a presentar su nuevo libro, ella nos lo comenta y explica como siempre mediante este sencillo y exquisito video hallable en esta dirección  http://vimeo.com/25369818   (luego al pie de la foto se puede leer su escrito en su blog (13 de mayo 2011).

¿Un manual o un soneto?  Junio 2011 Generación Y

Hace mucho leí que la prueba de fuego de un poeta era hacer un soneto. La camisa de fuerza de la métrica y la cadencia obligada de su composición sacaban lo peor o lo mejor de quienes ya se habían ejercitado en las lides de la rima asonante. Confieso que con mis irreverentes diecisiete años me parecía que esos endecasílabos, agrupados en dos cuartetos y dos tercetos, eran sólo para aquellos que no habían podido probarse en la libertad de la poesía moderna. Alardes de novedad de los que me pavoneaba, hasta que leí a Quevedo y la teoría de rechazar la combinación de “cuidado” con “enamorado” se me cayó al piso.

Pues bien, tengo que decirles que al igual que un soneto, no hay nada más difícil de escribir que un manual técnico. Ya sé, ustedes se reirán, dirán que cualquiera alcanza a redactar el prospecto de un medicamento o las explicaciones de uso de una lavadora. Inténtenlo a ver si pueden, experimenten para que vean cuán difícil es hacer un folleto de instrucciones y que éste no contenga la misma cantaleta aburrida y falta de gracia que tienen tantos otros. Se percatarán entonces de cuán arduo resulta no parecer demasiado didácticos ni petulantemente profesorales, para evitar que el aburrimiento haga desistir a los lectores.

Les cuento esto porque acabo de terminar un manual sobre WordPress con el título “Un blog para hablar al mundo”. Cuando repaso las más de cuatrocientas páginas que redacté, me preguntó cómo encontré –en esta Cuba inestable– el tiempo, la paz y la destreza para terminar tal libro. Algunos amigos me dicen que he incursionado en un género menor… y eso me hace reír. En realidad –les revelo– sólo he hecho mi propio y delicado soneto, con veinte capítulos que vienen a ser como catorce versos y algunos consejos técnicos a falta de declaraciones de amor. Mi libro, vaya coincidencias de la vida, se presentará en Madrid el próximo 21 de mayo, justo donde nació aquel poeta de gafas redondeadas y nariz aguileña. El mismo insolente que escribió “nadar sabe mi llama la agua fría y perderle el respeto a ley severa”, como si en lugar de un romance eterno relatara el acto de gestionar un blog desde un país hundido en la censura.

 Barack Obama contesta preguntas de Yoani

Gran respaldo y apoyo solidario de Barack Obama a Yoani   Sanchez al contestarle un cuestionario que ella le envió y decirle que la felicitaba por el premio Moors Cabot obtenido, y que lamentaba que el gobierno cubano le prohibiera concurrir a EEUU a recibirlo.    Noviembre 2009 CLICK ACÁ PARA LEER RESPUESTAS COMPLETAS

 

  2014 - EL DIARIO DIGITAL DE YOANI SANCHEZ

     

LA SABIDURÍA DE ALEJANDRO MAGNO

 Una anécdota ejemplificadora, especialmente ante la muerte del dictador Khadafi  (octubre 2011)

 Dicen que el emperador de emperadores y dueño del mundo, sintiendo que su fin se acercaba, llamó a sus consejeros y generales y les dijo que a su muerte debían cumplirle 3 deseos:   uno, que su ataúd fuera cargado por todos los médicos del reino;  dos, que al paso del cortejo fúnebre, lo siguiera el de todos los cofres con todos los tesoros y joyas que había en el reino los que debían arrojarse a lo largo del camino; y  tres, que cuidaran que de su ataúd asomaran sus manos bamboleándose a la vista de todos.

Estupefactos y extrañados ante tal insólito pedido, todos le preguntaron a qué se debía tal raro encargo.  Alejandro Magno les dijo entonces:  uno, el que mi ataúd sea cargado por todos los médicos del reino demuestra que nadie tiene el poder de vida eterna ni puede vencer a la muerte; dos, que se tiren a mi paso todos los tesoros y joyas en el camino significa que ninguna riqueza ni tesoro puede llevarse al más allá y la inutilidad de tratar de acumularlos; y tres, que mientras avanza el cortejo se vean mis manos bamboleandose en el aire significa que venimos a la vida con las manos vacías y con las manos vacías nos vamos.  

       Una valiosa anécdota sobre la que todos debiéramos meditar, en especial la clase política mundial, y más aún los dictadores.

 Publicado por nuestra amiga Yoani Sanchez (Cuba) en su mundialmente famoso blog  Generación Y

LOS FINALES.

Ceausescu se iba en su helicóptero, Sadam Husein se ocultaba en un hueco, el tunecino Ben Alí huyó al exilio, Gadafi se fugaba en un convoy y terminó escondido en un desagüe. Los autócratas escapan, se van, no se inmolan en los palacios desde los que dictaban sus arbitrarias leyes; no mueren sentados en las sillas presidenciales con la banda de tela roja cruzándoles el pecho. Siempre tienen una puerta escondida, un pasadizo secreto por el que se escabullen cuando sienten el peligro. Por décadas construyen su búnker secreto, su “punto cero” blindado o su refugio bajo tierra, pues temen que ese mismo pueblo que los aplaude en las plazas puede ir a por ellos cuando les pierda el miedo. En las pesadillas de los dictadores, los demonios son sus súbditos, los abismos toman forma de turbas que quieren derribar sus estatuas, escupir sobre sus fotos. Estos señores despóticos sufren de un sueño ligero por estar atentos a los gritos, a los golpes contra su puerta… viven –de presagiarla– muchas veces su propia muerte.

Me hubiera gustado ver a Muamar el Gadafi frente a un tribunal, encausado por los crímenes que cometió contra su país. Creo que la muerte violenta de los sátrapas sólo les otorga un halo de martirio que no merecen. Deben quedar vivos para escuchar el testimonio público de sus víctimas, ver a sus países marchar sin el estorbo que ellos representaban y comprobar la veleidad de los oportunistas que un día los apoyaron. Deben sobrevivir para presenciar el desmontaje de la falsa historia que reescribieron, observar como las nuevas generaciones empiezan a olvidarlos y recibir sobre sí la diatriba, el escarnio, la crítica más feroz. Linchar a un déspota es salvarlo, otorgarle una puerta de salida casi gloriosa que le evita el castigo perdurable de ser juzgado ante la ley.

Continuar el ciclo de la crispación que estos tiranos han sembrado en nuestras naciones resulta extremadamente peligroso. Matarlos porque han matado, agredirlos porque nos han agredido, prolonga la violencia y nos convierte en seres como ellos. Ahora que las imágenes de un Gadafi ensangrentado y balbuceante recorren el mundo, no hay un solo totalitario que no se mire asustado en el espejo de ese final. Por estos días, las órdenes de reforzar los túneles secretos y de ampliar los planes de fuga deben rondar por más de un palacio presidencial. Pero cuidado, los dictadores tienen muchas formas de escapársenos y una de ellas es la muerte. Mejor que sobrevivan, que se queden y así comprobarán que ni la historia ni sus pueblos los absuelven jamás. 

 

Filosofía Yoga, Análisis Existencial y Logoterapia, senderos de trascendencia espiritual

Análisis Existencial-Logoterapia  y Filosofía Yoga :  un ideario espiritual coincidente, que opera como útil herramienta proactiva en la búsqueda de sentido de la vida.

Su análisis en el marco situacional de la educomunicación social salesiana.

 (Version ampliada de la Presentación hecha en el 4to.Congreso Latinoamericano de Logoterapia y Análisis Existencial, en la UCA, Argentina, agosto 2011)   -luego a continuación obra la Presentación resumida efectuada en dicho Congreso-.

 

Juan Martín Silvano Núñez
Licenciado en Psicología (UBA) -  Posgrado Logoterapia (UCA)
Representante en.Cap.Fed. del Proyecto educativo-cultural INFOCIBER-ISES
Instituto.Salesiano Estudios.Superiores de.Río Gallegos, Santa Cruz

Asesor Cultural Mutual AEANA

Creador y Director Sitio Web Faro de la Utopia
http://farodelautopia.webcindario.com
  e-mail: farodelautopia@yahoo.com.ar

 

Resumen :    La corriente de psicología humanística conocida como Análisis Existencial y Logoterapia (Austria) y la Filosofía Yoga (India) manifiestan notables coincidencias en un ideario de gran valía espiritual que actúa como herramienta proactiva en la búsqueda de sentido de la vida por parte de todo ser humano, erigiéndose en valiosas herramientas prácticas para realizar la felicidad aún en esta época posmoderna tan crítica y conflictiva.  Ambas conciben al ser humano como una unidad antropológica que se convierte en persona precisamente en el ámbito de la dimensión existencial-espiritual, en la cual lo específicamente propio y constitutivo del ser humano (existenciales) son su espiritualidad, libertad y responsabilidad; que son la esencia de la existencia auténticamente humana. Su análisis en el marco situacional de la educomunicación social salesiana.

Abstract:  The teachings of humanistic psychology known as Existential Analysis and Logotherapy (Austria) and Yoga Philosophy (India) show remarkable similarities in their ideas of great spiritual value that acts as a proactive tool in the search for meaning in life by all human being, elevated to valuable practical tools for happiness even in this postmodern age so critical and contentious. Both conceive the human being as an anthropological unity that becomes a person specifically in the field of existential and spiritual dimension, in which the fundamental component specifically human (existential) are spirituality, freedom and responsibility, which are the essence of authentic human existence. Their analysis in the situational context of social educommunication Salesian.

 

LOGOTERAPIA   YOGA  (Palabras clave) – Categoría: Investigación, Tema: Educación

 

 

     Tanto en la Filosofía Yoga (originaria de India) como en la corriente de psicología humanística conocida como Análisis Existencial y Logoterapia (originaria de Austria) podemos reconocer fundamentos comunes dirigidos a una realización y trascendencia espiritual, y que dada su importancia para dar un sentido a la vida y mejorar la calidad del desarrollo del ser humano en esta época posmoderna tan conflictiva, convendría ponerlas de manifiesto; tal es pues el objetivo de este breve ensayo.

     Es conveniente trazar una sintética semblanza de cada enseñanza a modo introductorio, y luego desarrollar un poco más en detalle los puntos de contacto que ambas poseen, en especial considerando la similar concepción antropológica y filosófica del ser humano, sorprendente si pensamos que responden a distintos orígenes, tanto geográfico -Oriente y Occidente-, como cultural, étnico y religioso.  

     La filosofía Yoga (de la raíz sánscrita “yug”, yugo, unión; y el sufijo “ghan”, fin, identificación) tiene como meta la re-unión con Dios, el Ser superior, una re-integración, un retorno del Ser fragmentado al Ser total, una identificación con el principio divino; es la unión del Yo individual con el Yo supremo, Dios.  En palabras de Sri Swami Pranavananda Saraswati (médico, filósofo y humanista indio contemporáneo, un rishi o sabio, uno de los más destacados exponentes actuales a nivel mundial de la sabiduría eterna, cuyos valiosos conceptos reproduzco en este ensayo) “la Yoga es una Filosofía, una Ciencia, un Arte de Vivir, originario de la India donde se practica desde hace miles de años. No es una religión o secta (es practicada por católicos, judíos, musulmanes, etc), sino un sistema para disciplinar y alcanzar así la pureza y perfección del cuerpo físico, mental y espiritual. Es profunda, penetrante, iluminadora, tolerante y esencialmente humanística. Su meta es liberar al individuo de sus disturbios mentales, de sus deseos conscientes y subconscientes, los cuales lo distraen de su objetivo, alejándolo de la paz y perfección”.  Este enfoque psicológico del Yoga es muy importante pues coincide básicamente con el ideario del Análisis Existencial y Logoterapia, que según luego expongo, también es liberador del mero deseo, promoviendo mediante la realización de valores éticos la actualización de la potencia sanadora del espíritu (reflejo de la presencia ignorada de Dios) y la trascendencia, el ir más allá de los límites personales en busca del propio y verdadero Ser; alejándose así de la concepción clásica del psicoanálisis freudiano-lacaniano ateo, que postula un hombre casi prisionero de sus deseos e instintos que lo dominan y arrastran, con escasa o nula libertad para autodeterminarse y trascender espiritualmente, pensamiento este de una gran pobreza antropológica y humanística.  

     En el aspecto mental, la Yoga propone la práctica de la concentración y meditación, las que producen enorme bienestar interior y sensación de paz y armonía. Y en lo que se refiere a lo espiritual, la Yoga señala sugerencias concretas a fin de estimular y vigorizar las virtudes (valores) del ser humano, para convertirlo en un ser noble, pleno de tolerancia y consideración hacia los demás.

     Considera la Yoga asimismo, que es de suma importancia mantener nuestro cuerpo sano y en buen estado físico, pues sin salud no se puede hacer nada en la vida, y para cualquier actividad, ya sea laboral, científica, artística, deportiva, social, etc., se requiere tener buena salud. En este sentido, la Yoga ofrece sugerencias sencillas, transmitiendo conocimientos importantes que son necesarios para mantener en buen estado la salud. ¿Y por qué es importante practicar concentración y meditación para obtener control mental? Todo lo que experimentamos, lo hacemos con nuestra mente. En ella se encuentran nuestros pensamientos, razonamientos, creatividades, deseos, sentimientos, emociones, frustraciones, complejos, etc. Todas aquellas cosas que nos provocan alegría, dolor, contentamiento, sufrimiento o que nos perturban, nacen y viven en nuestra mente. Así como es nuestra mente, así es nuestra vida. Así como pensamos, así es como son nuestras acciones. Una mente positiva nos ofrecerá una vida totalmente diferente a una mente negativa. Muchas personas no tienen conciencia de ello y en consecuencia, desconocen qué hacer para mejorar y cambiar su vida y no arrostrar tantos problemas.  

      La práctica de la Meditación, especialmente la aprendida de un Maestro originario de la India, permite en poco tiempo alcanzar objetivos beneficiosos. En este sentido podemos decir, que la ciencia occidental ha reconocido desde hace muchos años, los innumerables beneficios que se obtienen de una sencilla práctica diaria de Meditación. Uno de sus efectos es que reduce el stress de la vida diaria y permite afrontar las vicisitudes del diario vivir con tranquilidad y firmeza.  Si algún mensaje contienen los Aforismos de Patanjali para el mundo occidental de hoy, es precisamente el de la necesidad de la meditación, pues es indispensable una experiencia interna de iluminación personal.

     Esta concepción del Yoga como sistema de vida, lo define entonces como una doctrina y disciplina de la unificación con Dios, mediante la comunión del individuo con el Espíritu Universal por la plegaria, el amor, el auto-sacrificio, el conocimiento y la meditación. De acuerdo con el concepto Yoga, todo saber viene al hombre de la Fuente Divina conocida como Brahman, que se manifiesta universalmente (en forma similar al cristianismo) en tres aspectos o Trinidad (Trimurti): Brahma (creación), Vishnu (conservación) y Shiva (destrucción).  

     Existen cinco medios diferentes de alcanzar dicho conocimiento, los cuatro primeros inmateriales, ya sea por realización o iluminación (Brahmanda), revelación intuitiva cósmica mediante el sonido (Nada), comprensión interior surgida por la vida recta (Bindu), o inspiración superior originada por la investigación académica científica (Pinda); siendo el quinto medio a través de las palabras mediante cualquier enseñanza que tenga forma material, como todo género de escrituras religiosas o filosóficas del mundo, siendo asequibles a cualquier ser humano que se interese en ellas.     

     Las Sagradas Escrituras Hindúes tienen siete subdivisiones o ramas.

     La primer rama está constituida por los Vedas (en sánscrito: conocimiento), la fuente de sabiduría más antigua de la India: cuatro libros sagrados cuyo origen se estima en cerca de 1.500 años AC-Antes de Cristo, siendo el más conocido e importante el Rig-Veda (himnos sagrados devocionales), junto al Yajur-Veda (litúrgico), el Sama-Veda (cánticos), y el Atharva-Veda (fórmulas mágicas).   

     Los Upanishads son escritos filosóficos últimos complementarios que siguen a los Vedas, conteniendo el sistema filosófico-religioso y metafísico de éstos, y constituyen la expresión de los sabios acerca de sus experiencias iluminadas que no fueron alcanzadas por la percepción ordinaria (upa: cerca, nishads: sentado; es la sabiduría que se alcanza sentado cerca de un Gurú o Maestro, los discípulos hacen preguntas y el Maestro da las respuestas); exponen y aplican la significación secreta y mística, la doctrina esotérica de los textos Védicos.

     Los Upanishads son a los Vedas lo que la Kabalah a la Biblia judía, y son la fuente de los sistemas filosóficos hindúes Samkhya y Vedanta.

     La segunda rama está constituída por las Vedangas, seis ciencias sagradas consideradas como subdivisiones de los Vedas (Siksha o entonación de los mantras; Nirukta o interpretación –física, mental, espiritual- de los mantras; Vyakaran o gramática sánscrita; Jyotish o astronomía y astrología; Chhandas o reglas de composición de poesía y música sagrada; Kalpa o ciencias naturales y físicas).

     La 3ra. rama de las Sagradas Escrituras Hindúes está constituída por los sistemas de filosofía hindú: Darshanas, en número de seis (Yoga, Vedanta, Samkhya, Nyaya, Vaiseshika, Mimansa), siendo las dos primeras las más conocidas en Occidente.

     La cuarta rama son los Smiritis o leyes sociales (leyes de Manu y de Yajna Valka).

     La quinta rama son los Puranas o colección de escrituras antiguas, simbólicas y alegóricas; narraciones y leyendas escritas para personas poco instruídas que no podían leer los Vedas por su escasa preparación intelectual. Existen 18 Puranas principales, dos adicionales (Uppuranas y Mahapuranas) y uno complementario o Itihasa (poema épico).  Entre los textos del Itihasa figuran la epopeya del Ramayana y la epopeya del Mahabharata cuyo autor es Vyasa y del cual forma parte el universalmente conocido Bhagavad Gita (Canción Celestial), extraordinaria exposición de enseñanzas espirituales del Yoga dadas por Krishna -como la encarnación de Dios- a su discípulo Arjuna. 

     El Mahabharata es el más grande poema épico de la India y el más largo del mundo, siete veces más extenso que la Ilíada y la Odisea juntas; narra la gran guerra de los Bharatas, o sea los Kauravas y Pandavas, dos familias muy emparentadas. Se canta en él a hombres y guerras del lejano pasado, diez siglos antes de Cristo, describiendo batallas en que se mezclan los dioses con los humanos, siendo difícil discriminar cuál es la parte histórica y cuál la mitológica, siendo el Bhagavad Gita su joya más célebre y trascendente, asemejada a la Biblia en Occidente.   

     La sexta rama de las Sagradas Escrituras Hindúes son los Tantras, reglas o rituales para invocar la ayuda del poder femenino o energía cósmica universal presente en toda la naturaleza, conocida como Shakti.

     La séptima rama son los Upvedas, que explican las ciencias aplicadas o experimentales, como Medicina, Arquitectura, Física, Química, etc.

     El Yoga, doctrina integrante entonces de los sistemas de filosofía hindú, se supone que fue fundado por Yajnavalkya, un sabio que vivió en tiempos previos al Mahabharata y a quien se acredita ser autor del Yajur Veda. No obstante, fue Patanjali quien codificó y expuso los fundamentos del Yoga con su famoso compendio Yoga Sutras (Aforismos del Yoga), donde logró recoger las experiencias, conocimientos y opiniones de otros yoguis, adaptándolas e integrándolas, fundamentando así una enseñanza precisa con principios definidos, llegando entonces sus Aforismos a ser un clásico en la India y por ende en casi todo el mundo espiritual y filosófico.

     Si algún mensaje contienen los Aforismos del Yoga para el mundo Occidental de hoy, es precisamente el de la necesidad de la meditación, y esta necesidad surge porque es indispensable una experiencia interna de iluminación personal, que nos permita encontrarnos con nuestro propio y verdadero Ser, nuestro espíritu, y estar así en condiciones de captar que somos parte de ese Ser Supremo al que vagamente damos el nombre de Dios, y que es Amor por sobre todas las cosas.  El Yoga es pues básicamente la doctrina y disciplina de la unificación con Dios a través de la meditación.

     Para lograr esa meta, existen en Yoga varios senderos, siendo los 7 principales los siguientes:

1) Karma Yoga (Sendero de la acción): Según la Ley de Karma, todo el bien que se hace, traerá la merecida recompensa. De la misma forma, el mal que se hace, traerá un mal resultado. Se trata de la ley física que dice que para cada acción hay una reacción contraria. De modo que en esta Filosofía, la reciprocidad o la Justicia, prevalecen automáticamente. Cada buena acción de cualquier índole que sea, acerca más al ser humano a su meta final. Este es el Sendero de los hombres que dedican toda su actividad al servicio de la Humanidad.

2) Bhakti Yoga (Sendero de Devoción): Es el del amor y devoción a Dios y servicio al prójimo. Relacionado con el corazón. A lo que uno ama, a eso sirve. Mientras más plenamente lo ame, más totalmente se dedicará a ello. Cuando la unión es completa entre el amante y el bienamado (el devoto y Dios), no existen las diferencias, sino solamente la identidad. Un ser se realiza a sí mismo por medio de la entrega de sí mismo, de todo corazón, a lo más preciado. El devoto avanzado siente que él voluntariamente le debe todo al bienamado, sin esperar en cambio ninguna recompensa ni reconocimiento. La persona que practica este Sendero, realiza y comprende que la naturaleza de Dios es omnipotente y puro amor; además, gracias a su desinteresada devoción, aman a todos y sienten la Presencia Divina dentro y fuera, en todas partes, doquiera.

3) Jñana Yoga (Sendero del Conocimiento o de Sabiduría): El tercer modo de progresar hacia esa Unión con la Realidad Ultima, es por medio del logro de la comprensión. Esto implica una búsqueda del conocimiento tanto del ser y el objeto como son en la experiencia, como del ser y el objeto como son en su Realidad Ultima.  Emplea el discernimiento y conocimiento abstracto.  Relacionado con el intelecto y la especulación metafísica.  El estudio de las escrituras de la Ciencia Yoga con la guía de un Maestro (sabio) normalmente ayuda en este proceso de autorrealización. Este es el Sendero del autoanálisis seguido por los videntes de la verdad. Yo no soy cuerpo. Yo no soy mente. Yo no soy sentimiento. Yo no soy intelecto. Soy algo más alto y diferente de todo esto. Soy Espíritu.   Por medio de este proceso introspectivo se realiza la identidad con Brahman (Ser supremo).

4) Raja Yoga (Yoga Real, Sendero del Dominio Mental): Enfoca la atención y los esfuerzos en el cuerpo y la mente con el propósito de dominarlos y de eliminar cada uno de los elementos físicos y mentales que impiden que el alma goce de la perfecta Unión. Este es el sendero que fue sistematizado por el mencionado famoso filósofo Patanjali, mediante los Yoga Sutras alrededor de 300 años AC-Antes de Cristo.  Hay ocho pasos o etapas en este sistema de Yoga: 1) Yama-abstinencias: (ahimsa, dominio propio, abstinencia de toda clase de violencia física o mental; satya, abstinencia de la mentira, hablar con verdad; asteya, abstinencia del robo o apropiación indebida; brahmacharya, abstinencia de la lujuria, practicar la continencia o moderación sexual; y aparigraha, abstinencia de la ambición o apego mundano a personas, lugares o cosas);  2) Niyama-observancias: (shauch, cultivar la pureza del cuerpo y de la mente; santosh, serenidad, estar contento con lo que se tiene sin importar las circunstancias;  tapas, disciplina, restricción del placer y apego mundano; swadhayaya, estudio de sí mismo, estudio de literatura inspirada y escrituras sagradas para lograr una vida noble; iswarapranidhan, dedicación del ser al ideal del Ser Supremo, devoción a la forma de Dios, personal e impersonal; 3) Asanas (posturas corporales correctas; obtención de una posición estable del cuerpo, sin que se obstruyan las energías circulantes, en etapas más adelantadas significa también una correcta actitud psíquica y mental);  4) Pranayamas (dominio del ritmo respiratorio; manejo consciente de las energías psíquicas, de las fuerzas vitales); 5) Pratyahara (dominio y retiro de los sentidos de los objetos, aislamiento de la mente de los estímulos sensoriales, manteniéndola perfectamente despierta y atenta); 6) Dharana (Concentración perfecta; aplicación total de la mente sobre un punto: físico, psíquico, mental y espiritual); 7) Dhyana (Meditación contemplativa; penetración de la mente en el punto señalado en el Dharana) y 8) Samadhi (Éxtasis o Estado Trascendental, conciencia cósmica; ascensión final de la conciencia: unificación, integración, identificación total del sujeto con el objeto). El Samadhi puede ser de dos tipos: sarvikalpa samadhi (con semilla) aún relacionado a un pensamiento simiente inspirador, o nirvikalpa samadhi (sin semilla); en este último el yogui realiza una unión suprema y divina más allá de toda comprensión humana, y dícese que solo los grandes mahatmas eligen permanecer encarnados para servir y proteger a la humanidad luego de alcanzar tal estado de conciencia cósmica.  

5) Mantra Yoga (Sendero de la oración o sonido): En este sendero, las personas practican los Japam del mantra, que son fórmulas sagradas de palabras de poder dadas a los discípulos por los Maestros. Con la repetición de ciertos sonidos externos e internos, vibraciones e invocaciones rítmicas, el individuo alcanza su meta, considerándose muy en especial el Pranava o sonido primordial, el AUM, la santa palabra creadora.

6) Kundalini Yoga (Tantra Yoga, sendero de la energía psíquica y fisiológica):  Hay seis plexos nerviosos (Sat-Chakras o Centros Energéticos) en el cuerpo, a lo largo de la columna vertebral. Cuando Kundalini Shakti (la serpiente del poder) descansa en la base, es activa solamente en los centros bajos e inferiores y el hombre tiene sólo experiencias finitas, perecederas. Cuando por ciertos métodos de la Yoga, la Kundalini se sacude, despierta y se mueve hacia arriba, separándose de sí misma y vivificando los chakras en su ascenso; entonces el poder móvil de su creación y unidad se junta con la conciencia pura (en el chakra sahasrara, la cima de la cabeza) y se alcanza la iluminación (podemos ver este áureo resplandor en íconos, pinturas o vitrauxs de grandes santos).

7) Hatha Yoga (Sendero del control del cuerpo físico y la vitalidad): Consiste en varios ejercicios, posturas (Asanas) y respiraciones (Pranayamas), que proveen salud y bienestar corporal. La gente hoy en día necesita antes que nada salud.  Prevenir las causas de la enfermedad y el sufrimiento es una tarea tan sagrada como efectuar la curación de millones que anhelan desesperadamente ser curados. Un organismo viviente no debería enfermarse durante el tiempo que viva si está acorde con las leyes de la naturaleza. Las personas no comen, ni beben, ni se visten, ni tampoco duermen apropiadamente con naturalidad, pero siguiendo las reglas de Hatha Yoga nunca se enfermarán, gozarán siempre de una completa salud.

     A los efectos de una mejor comprensión de las metas espirituales propuestas por el Yoga, es imprescindible hacer una breve mención especial sobre la filosofía y enseñanza contenidas en el Bhagavad Gita.  Nadie podrá jamás describir con palabras lo glorioso del Gita, ya que éste es un libro que contiene las doctrinas esotéricas más elevadas del Mahabharata, uno de los libros épicos de la India. Esta canción divina fue cantada por primera vez en los campos de batalla de Kurukshetra, un lugar a menos de 120 kilómetros de Nueva Delhi, capital de la India.  El Señor Krishna –como Dios encarnado-, a fin de disipar los sentimientos cobardes y pusilánimes de su devoto discípulo Arjuna y mostrarle el verdadero sendero del deber y la rectitud, pronunció las frases plenas de profunda sabiduría que vinieron a componer el Bhagavad Gita.  Entre las Escrituras mundiales, el Gita mantiene una posición única, pues su llamado tiene una universalidad no encontrada en ninguna otra. Ahora es fácilmente obtenible en casi todos los idiomas del mundo, pues contiene las más elevadas doctrinas esotéricas, descriptas hermosa, dulce y sencillamente. En ella se encuentra la profunda espiritualidad de los Upanishads, una emocionalmente satisfactoria religión centrada alrededor de un Dios personal. La religión eterna (Sanatan Dharma) está basada en los Vedas y Upanishads y el Gita es exposición de las mismas por el gran sabio Sri Vyasa, quien había recopilado y asimilado todos los pensamientos de tales escrituras  Uno por uno y a través de sus dieciocho capítulos, todas y cada una de las distintas fases de la actividad y desarrollo humanos son tratados y analizados, desde la más sencilla tarea cotidiana hasta el estado más exaltado del sentido espiritual. En el Gita encontramos que la reconciliación de todas las corrientes en pugna del pensamiento y la robusta afirmación de las variedades de las experiencias espirituales alcanzan una elevación de inigualada excelencia. En ninguna otra escritura de todo el mundo encontramos tan hermosa reconciliación doctrinal de todas las exigencias de la vida y de la comunidad con aquellas de la perfección individual, de las exigencias del progreso corporativo en el mundo externo con el anhelo místico del alma. 

     La enseñanza central del Gita es la obtención de la libertad mediante la ejecución del deber individual (Swadharma) en la vida. "Haz tu deber sin mirar a los resultados del mismo. Así obtendrás la purificación del corazón que es esencial para Moksha", parece ser la clave de las enseñanzas de Shri Krishna para Arjuna, quien estaba sintiendo temor en su mente.  

     La enseñanza del Gita principia con el propósito de disipar el temor que reside en el corazón de todos. El temor es el enemigo cruel, implacable y despiadado del cuerpo, la mente y el alma. En casos extremos de temor los cabellos se tornan canos de la noche a la mañana y la gente muere de temor debido al pavor repentino, la agitación y acelerado latir y palpitaciones del corazón. El incesante fluir del conocimiento de Dios es la única panacea para la enfermedad incurable o crónica del temor hondamente arraigado. En el momento que olvida el centro o lo cambia del conocimiento de Dios al conocimiento del cuerpo, aparece el temor lanzándose sobre el pobre y desamparado hombre apoderándose de él mientras le absorbe la sangre. La semilla del temor existe no sólo en el hombre sino en todas las criaturas del Universo.  Por ello es que el gran monje, Swami Vivekananda, dijo: "si existe tan sólo una palabra que encontrarás como una bomba del Upanishad estallando como una granada sobre las masas de la ignorancia, ésa es la palabra "valentía".  La única religión que debería de enseñarse, es la religión del valor.

     Para disipar el temor y apasionamiento del corazón de Arjuna, el Señor Krishna le reveló su verdadera naturaleza y le explicó que Dios es el gobernador de todos los seres de la creación y, por lo tanto, el mundo es Suyo, y El es el Señor de la acción.  Todos los seres ordinarios son actores de su drama y, por lo tanto, uno debe de obrar siempre en el cumplimiento de su intención.  De hecho todas las criaturas se encuentran participando en este drama de la vida, movido únicamente por lo Divino. Y aquél que tiene el único ideal de servir a lo divino a través de todos sus actos, está libre de la esclavitud de la vida y de la muerte y obtiene la salvación. A aquél que ofrece el fruto de sus obras con verdadero espíritu de servicio a Dios, el pecado y la virtud no lo tocan.

     El camino de la salvación es el ofrecimiento de todos y cada uno de nuestros actos como una ofrenda a El.  Completa sumisión y abandono sin reservas de los frutos de las acciones, son los requisitos que nos exige el Gita.

     Segundo, el Gita enseña que somos imperecederos, inmóviles, eternos y perdurables en vuestra verdadera naturaleza.  No debe de pensarse que uno es un cuerpo sujeto a nacimientos y muertes.    

     Tercero, los que han nacido, morirán algún día y los que murieron, sus renacimientos serán inevitables.  Por lo tanto, no deben acongojarse por los eventos inevitables. 

     Cuarto, aquellos cuyas mentes están siempre ocupadas y profundamente adheridas a la prosperidad mundana y los placeres sensuales, no pueden alcanzar la paz. E1 que renuncia a todos los deseos y se libera del egoísmo y afectos sin anhelar el placer, alcanza la paz y el conocimiento supremo. 

     Quinto, al acudir al Maestro Espirítual (Gurudeva), con corazón cándido y sincera devoción, aun cuando uno sea el más pecador de los pecadores, vencerá a todos los pecados al obtener el conocimiento supremo. 

     Sexto, cuando uno se conforma tanto al honor como a la infamia y es justo con el amigo como con el enemigo, siempre equilibrado en la felicidad como en la miseria, así como en cualquier otra circunstancia, entonces es cuando puede gozar la bienaventuranza del estado trascendental (Samadhi) que está por encima de las tres formas (gunas) de la naturaleza (Sattwa, Rajas, Tamas).

     Séptimo, la pasión, la ira y la codicia son conocidas como la Triple Puerta del Infierno, conducentes a la perdición del alma y uno debe siempre prevenirse de estos tres enemigos de la vida.   

     Octavo, el supremo deber del hombre, es el de prestar cotidianos servicios, en todas formas posibles, a los padres, preceptores y otras personas que son superiores en edad y cualidades; el amor y servicio deben de ser nuestro lema. 

     Noveno, toda clase de lujos mundanos, honores, fama, prestigio social, esposa, progenie, o riqueza y cualesquiera otros objetos igualmente mezquinos y transitorios, son obtenidos automáticamente por la fuerza del Prarabdha. E1 deseo de incrementarlos, debe de considerarse como un obstáculo en la realización de Dios.

     Décimo, el Sonido Primordial o Pranava, el AUM, es el Dios en la forma de Shabda Brahman y el que lo recuerda a la hora de la muerte, se libera del ciclo mundano, por lo que los yoguis recomiendan crear el hábito de realizar la repetición mental, la pronunciación fuerte y prolongada y la meditación acerca de "AUM" porque esta santa palabra lo contiene todo y por ende debe de ser el mantra principal de cada uno. 

     En el Gita se encuentra la descripción detallada del sendero de la acción (Karma Yoga), el sendero de la devoción (Bhakti Yoga), y el sendero del conocimiento (Jñana Yoga), ajustándose los tres a las diferentes personas de acuerdo con sus temperamentos: activos, emocionales y filosóficos.  

    Las formas de acercarse a la realidad fundamental son varias, pero la meta es sólo una.

    Es prácticamente imposible explicar la filosofía y otras enseñanzas fundamentales del Gita, que son un tema tan amplio, en un breve ensayo; pero es posible remarcar que el mundo moderno que se ha desviado completamente de su finalidad, sólo puede ser reconstruido mediante las actividades desinteresadas de los Karma-Yoguis en todas las esferas de la vida, bien sean sociales, políticas, económicas o intelectuales. La enseñanza del Gita cuando es correctamente apreciada y observada obrando acorde a ella puede asegurar la felicidad y eliminar los sufrimientos humanos, encontrándose la solución a todos los problemas de la vida en esta Escritura Universal mientras se camina el sendero que lleva hacia la eternidad espiritual y se puede realizar así el divino arrobamiento.

     Aunque no es materia estricta del presente ensayo, sería injusto no efectuar aunque fuere una breve reseña de otra joya de la espiritualidad humana cual es la doctrina del budismo, nacida también en esa misma tierra de la India, y que ha alcanzado trascendencia universal.  Como verán, guarda también numerosos puntos de contacto con los fundamentos metafísico-antropológicos de la Filosofía Yoga y el Análisis Existencial y la Logoterapia.

    Cuando 600 Años antes de Cristo, el Maestro de la Ley y la Misericordia, el Príncipe Siddartha Gautama salió de su palacio a ver por primera vez el mundo, descubrió la vejez, la enfermedad, el sufrimiento y la muerte. Perplejo por esa visión decidió a sus 29 años hollar los polvorientos caminos de la India en busca de respuestas a los enigmas de la existencia. Convertido en asceta trashumante peregrinó de sitio en sitio sin hallar la verdad, hasta que decidió sentarse a meditar bajo la sombra del  árbol Bo, proponiéndose permanecer allí hasta alcanzar el supremo conocimiento.     

    Tras largo y fecundo tiempo de meditar, alcanzó la suprema luz, transformándose en Buda, el Iluminado.  

    Entonces, la Luz de Asia, el Señor de Compasión y Amigo de la Humanidad, decidió transmitir al mundo el néctar de su sabiduría y reuniendo a sus discípulos les dijo en su primer sermón cerca de Benarés, sentando las bases de su doctrina:

    “Presten atención a estas cuatro Verdades Sublimes:

El existir como una personalidad separada condena al sufrimiento y al dolor, se sufre desde el nacer hasta el morir.

La causa suprema de la miseria es el deseo de poseer y conservar lo poseído; esto es ignorancia y creencia ilusoria sobre el verdadero Yo.

     El sufrimiento puede concluír, la liberación se logra desechando todos los deseos salvo el de recto conocimiento.

     El Sendero de la Liberación y de la cesación de todos los opuestos es el Octuple Noble Sendero, el sendero de la inmortalidad”.

     Este camino de aniquilación del deseo (Trisna) es pues un sendero de ocho sublimes pasos de conocimiento llamado Bodhi (Iluminación). La luz brilla sobre el que holla el sendero paso a paso.    

    Las ocho santas virtudes o perfecciones del Sakhyamuni (Buda) son:

    El recto conocimiento: Benditos quienes conocen que la Vida es Una, sus formas van y vienen, mas la Vida misma fluye siempre.

    La recta intención: Benditos quienes se arman de fortaleza; ecuánimes en el sufrimiento y la pena, alcanzan sabiduría.

    La recta palabra: Benditos quienes a todos hablan con dulzura y simpatía; sin cólera ni odio sus palabras son veraces y agradables.

    La recta conducta: Benditos los que actúan rectamente repudiando toda idea de lucro; con móvil puro renuncian a la codicia, la cólera, a la concupiscencia.

    El recto medio de vida: Benditos quienes arrojan de su vida cotidiana la malevolencia y la soberbia, actuando conforme a la Ley, con afinidad y amor.

    El recto esfuerzo: Benditos quienes andan por el Camino y saben que es la vida inviolable; luchan por la Paz y siempre ante ellos brilla la Sublime Verdad de la Vida.

    La recta meditación: Benditos quienes meditan en silencioso gozo y ven cuan rica es en verdad la vida de compasión, de servicio, de amor. Radiante como la Lámpara de Luz es esta vida.

    La meta de la vida es alcanzar la purificación,  pero ésta se logra gracias a la Compasión.

    Es necesario desechar los falsos ídolos de la vida convencional, de aquí la importancia de la meditación, la que da un nuevo discernimiento, un conocimiento nuevo. Cuando la compasión nace, se cosechan nuevas energías para servir al mundo. La naturaleza y el hombre contienen insensatez y muerte, todo aparece como ilusorio y falso, no obstante, a través de la meditación y de la contemplación, el mundo puede convertirse en el espejo de la Divinidad.  Mientras que el elefante ve reflejada su imagen en el espejo de agua del lago y se aleja, el hombre al mirarse exclama: soy yo, soy yo!!; pero Buda dice a sus fieles discípulos:“mira, el elefante ha resultado ser el mas sabio de los dos, pues luego de mirarse en el espejo de agua no se reconoció y se alejó, mientras que el hombre en su ignorancia creyó reconocerse, sin darse cuenta de su error, pues has de saber, amado discípulo, que el verdadero Yo está  más allá  de los lazos de la maya (ilusión)”.

    Como perenne legado, el Tathágata dejó a sus más cercanos y fieles discípulos su más preciado tesoro espiritual en estas palabras: “sabed que si bien la doctrina del Buda es una, ésta se desdobla en dos: la doctrina del Ojo, la externa, basada en las palabras y los conceptos racionales, dirigida a las masas incultas y paradójicamente a los eruditos; y la doctrina del Corazón, la interna, basada en la suprema compasión y caridad, en la íntima comunión espiritual; a esta última debéis prestar especial atención, pues aún la ignorancia misma es preferible a la Sabiduría de la Cabeza si ésta no tiene la Sabiduría del Alma para iluminarla y dirigirla”.

    Mediante las ocho virtudes o senderos de iluminación se alcanza la suprema perfección y se entra en el Nirvana, la Suprema Paz y Perfección, que no significa ningún aniquilamiento sino todo lo contrario: la expansión de la estrecha conciencia de la personalidad hasta abarcar el espíritu universal y unificarse con el núcleo espiritual subyacente a todas las criaturas.  Hollando estos ocho pasos del sendero, los mortales pueden lograr la vida perfecta.  Así conceptuó Buda el camino de la Paz, de la Compasión, de la Iluminación.

     Vemos entonces que la enseñanza de la Filosofía Yoga es esencialmente humanística y en sus distintas vertientes puede adaptarse con éxito a la vida cotidiana para conservar la armonía y la paz dentro del individuo, de la sociedad, de la nación y del mundo en general.  Al igual que en la postura antropológica del Análisis Existencial y Logoterapia, insiste en que hay algo esencial e irreductible en cada hombre (el Atma o espíritu) y en su valor intrínseco.  Yoga significa unión con la Realidad Ultima, así como también la disciplina necesaria para lograr esa unión. La verdadera fuente de conocimiento no está en los libros, sino en la comunión directa con la Verdad eterna. Si no se logra el conocimiento de esta Suprema Verdad, la filosofía permanece en el nivel de la exposición académica y la religión degenera en la creencia dogmática. Yoga es un método práctico y racional de cuya eficacia los científicos, psicólogos y filósofos modernos están convencidos, y desearían penetrar en las profundidades de esta filosofía para saber más acerca del secreto del mundo interno y externo. La Filosofía Yoga es una experiencia de la totalidad o de la conciencia ilimitada y no acepta diferencias de raza, color, credo, clima o nacionalidad. El que haya sido descubierta en la India, no significa que sea solamente para los hindúes, sino igualmente valedera para toda la humanidad, para el Universo entero. 

     Un enfoque de rigor epistemológico (revisión crítica de los fundamentos de las distintas teorías científicas), nos permite conocer el origen, fundamento y desarrollo de la teoría psicológica conocida como Análisis Existencial y Logoterapia (o terapia del logos, del Sentido) y así constatar las sorprendentes y auspiciosas coincidencias esenciales que ésta tiene con la Filosofía Yoga y lo mucho que pueden contribuír ambas para superar la gran crisis ética y moral que afronta la humanidad en esta inclemente época posmoderna donde predomina la transvaluación de los valores y de esta manera no se le da atención a lo verdadero y lo superficial tiene importancia; lo ideal es ignorado y a lo inútil se le da prioridad.  Debe entenderse que  ni el Estado ni ningún sistema socio-político pueden liberar a quien está atado por cadenas de ignorancia. Todo sufrimiento tiene su causa en la ignorancia. El individuo solamente puede ser liberado mediante su conocimiento superior y desarrollo espiritual, y aunque el hombre crea o no en una filosofía, religión o Dios, quiere liberarse de todos los sufrimientos y miseria. La cesación absoluta de la miseria es posible por medio de la iluminación espiritual.

     El Análisis Existencial es un método antropológico de comprensión e interpretación del fenómeno humano (nombrado por su creador  el Dr. Víctor Frankl como Existenzanalise en alemán; similar pero no igual al Análisis Ontológico o Daseinanalise de Biswanger), mientras que la Logoterapia es su aplicación terapéutica implementada con determinadas técnicas para modificación de conductas (por ejemplo intención paradójica y derreflexión) pero también por estar al servicio del ser humano que padece, con apertura a técnicas complementarias como por ejemplo las tomadas del entrenamiento autogénico, más otras conductuales, gestálticas y corporales como pueden ser la Bioenergética, Tai Chi Chuan, Terapia Craneosacral Biodinámica o el Hatha Yoga.   

     En los países de habla inglesa, el término Logotherapy ha sido empleado englobando el Análisis Existencial como método y la Logoterapia como su aplicación terapéutica (lo hizo el mismo Frankl para que no se confunda el Daseinanalyse de Biswanger con su Existenzanalyse) pero en español podemos ser más precisos diferenciando ambos, el método y su aplicación terapéutica.

     Antes de avanzar con el despliegue de las principales conceptualizaciones de esta teoría, que nos ha de posibilitar comprender las fecundas y auspiciosas coincidencias espirituales que tiene con la Filosofía Yoga, es menester describir muy brevemente su ubicación en un esbozo de esquema de las distintas teorías psicológicas de la personalidad, cada una de las cuales tiene su fundamentación propia, la cual se sepa o no, está referida a una idea filosófica respecto a “qué es ser persona”.  Se puede considerar que hay cinco tipos básicos de teorías:

1)      La biológica,  que centra sus conceptos en el cuerpo, en el ser natural, en la materia, la energía y la evolución; se refiere a la persona-organismo y pueden mencionarse la Reflexología, el Conductismo (Pavlov, Watson), utilizando un método Explicativo.

2)      La psicológica,  centrada en el psiquismo, las vivencias, las motivaciones, las motivaciones. La más difundida es la Psicoanalítica (Freud, Jung, Lacan) referida a la persona-profunda-inconsciente, y que utiliza un método Interpretativo (Hermenéutica). No por menos difundida es menos importante la teoría psicológica Comprensiva (Dilthey, Jaspers), referida a la persona consciente, y que utiliza el método Comprensivo Psicológico.

3)      La psicológica social,  vinculada o no al psicoanálisis, que centra sus conceptos en la relación interpersonal dentro de los grupos de pertenencia (microsociología), refiriéndose a la persona en grupos, destacando la influencia cultural (antropología cultural) de la convivencia humana y en especial la influencia del lenguaje (Adler, K.Horney, H.Sullivan, E.Fromm, Moreno), utilizando variados métodos.

4)      La sociológica,  centrada en las fuerzas supraindividuales de la sociedad (macrosociología) que condicionan la personalidad de cada sujeto. La más difundida basada en la psicología dialéctica (Marx) acentúa conceptos económicos respecto a la producción de los bienes, y utiliza un método Comprensivo Histórico-Social (Dialéctico-Marxista). Otras teorías sociopsicológicas no marxistas (Mead, Merton) destacan factores médico-sociales, demográficos y socioculturales (conceptos actuales sobre las enfermedades, educación del público, crecimiento de las poblaciones, reducción de la mortalidad, clases sociales, profesiones, religión, familia y acontecimientos sociales: guerra, revoluciones, huelgas).

5)      La existencial,  que centra sus conceptos en el “ser-en-el-mundo-siendo-con-los-otros y realizando la existencia como un quehacer dirigido al futuro”. La persona es el Dasein o existente, el ser ahí  arrojado al mundo como proyecto, con un modo propio de ser en el triple mundo de los otros, de las cosas y de sí mismo. Ese mundo propio vivido y realizado singularmente, caracteriza a la personalidad. La escuela Antropológica Existencial puede ser Pre-tea (Heidegger, Binswanger, Boss), Atea (Jean Paul Sastre, con su Ser para la Nada); que utilizan un método Interpretativo (Hermenéutica); o Teísta (Jaspers, Marcel, Levelle, Frankl), que utilizan un método Intelectivo Eidético (Dialéctico no marxista).

     El Análisis Existencial frankliano no conlleva necesariamente la aplicación de la Logoterapia sino solo en aquellas personas que presentan un cuadro neurótico noógeno, es decir originado en la dimensión noética (del espíritu) del ser humano y que tiene una causalidad de tipo espiritual, axiológica (de valores), ética, moral, marcada por el conflicto.  Complementariamente se puede decir que siempre que se recurra adecuadamente a la Logoterapia se hará inspirándose en el marco de referencia analítico-existencial.

     El Dr. Víctor Frankl, médico psiquiatra vienés (Austria), neurólogo, filósofo y psicólogo (1905-1993) creó su monumental obra del Análisis Existencial y Logoterapia a partir de haber afrontado por su condición de judío las terribles experiencias de los campos de concentración nazis durante la segunda guerra mundial (1939-1945), vicisitudes que narró en su primer conocido libro “Un psicólogo en el campo de concentración”.  Las tremendas y dramáticas situaciones pasadas, despertaron en su espíritu muy profundas reflexiones sobre la naturaleza humana, que volcaría luego en su rica y prolífica obra científica y difundiera a través de libros, cátedras universitarias, audiciones radiales y televisivas, entrevistas y conferencias en todo el mundo. Un destacado biógrafo contemporáneo de tan magna obra es el Dr. Luis Guillermo Pareja Herrera, Psicoterapeuta y escritor, nacido en Arequipa, Perú, el 17 de Julio de 1949, quien es ciudadano mexicano, y reside allí hace muchos años; vive y trabaja hoy en el desierto chihuahuense.  Es Licenciado en Filosofía con especialización en Psicología, con Maestría y Doctorado  Summa cum Laude en Desarrollo Humano de la Universidad Iberoamericana de México. Ha sido amigo y colaborador científico profesional de Frankl por 25 años, y en su libro “Víktor Frankl-Comunicación y Resistencia”, nos brinda un detalladísimo e invalorable panorama de la obra científica-humanística del gran psiquiatra vienés, y a través de su investigación -muchos de cuyos conceptos reproduzco en este ensayo-  llegamos a comprender y aquilatar en su justa valía tan extraordinaria y esclarecedora obra.

     Víktor Frankl fue contemporáneo de Freud, con quien tuvo intercambio científico personal.  El modelo psicoanalítico freudiano es de corte conceptual mecanicista, psicodinámico, y su intento fue hallar el sentido de los síntomas histéricos –neurosis-, adentrándose en las profundidades inconscientes, llegando a develar una de las dimensiones de la realidad humana.  Estas fuerzas inconscientes (deseos, impulsos –pulsiones, instintos-), a las que considera la verdadera imagen del ser humano, son reprimidas e impedidas de manifestarse por el mundo del Yo y de la realidad social, a no ser que se efectúen transacciones de equilibrio entre las tres instancias psíquicas conocidas como Ello, Yo y Superyo.  El pensamiento freudiano acentúa la fuerza obligatoria del inconsciente que la persona ha de cargar bajo la forma de energía impulsiva, impulsos, fuerzas instintivas.  Para el psicoanálisis freudiano, lo específicamente humano queda en la esfera de la búsqueda del placer, la recuperación de la homeostasis, la dinámica afectiva y la energía instintiva; quedando cualquier manifestación humana, incluso las más depuradas como la religiosidad, el arte, como manifestaciones sublimadas de un mismo origen sexual, consolidando una visión reduccionista y psicologista de su análisis, de carácter nihilista pues considera que en última instancia el ser humano no es más que el producto de sus determinaciones genéticas, sociales, etc. 

     Mientras que para Freud la motivación básica que mueve la conducta humana es la búsqueda del placer (por lo cual su teoría es considerada filosóficamente de raíz hedonista), para Frankl es la búsqueda del sentido o Voluntad de Sentido, considerando lo más específicamente humano la intencionalidad de nuestras acciones, que va más allá del placer y que busca hacer real aquello que se des-cubre como valioso (le doy valor) para mí o para el nosotros, viendo en el placer no un fin sino la consecuencia de haber dirigido nuestra intencionalidad hacia algo, una actividad o hacia el encuentro humano -persona, personas- que son distintos de nosotros mismos, destacando la primacía de las pulsiones “espirituales autoconscientes” e “inconscientes espirituales-existenciales” que nos permiten captar el “sentido” de la vida en el contexto de los valores esperados. La existencia de una voluntad en busca de un sentido es la motivación básica del ser humano, y expresa algo inherente al mismo que no es otra cosa que la búsqueda de la felicidad, ser feliz. 

     Por la fundamental capacidad autotrascendente del ser humano podemos comprobar que solo cuando soy capaz de salir de mí mismo, sin dejar de ser yo-mismo, y me encuentro con el mundo de las cosas –ya sea para contemplarlas, transformarlas o recrearlas-  y cuando voy al encuentro humano sea en forma de colaboración, trabajo, creación de comunidad y fraternidad, amistad o relación amorosa-  es que puedo experimentar el ser feliz, pero como consecuencia de mi dirección intencional, libremente asumida.

     Por eso Frankl considera que la motivación básica de la personalidad no puede limitarse a la obtención de la homeostasis freudiana, ya que sería empobrecer las posibilidades humanas de crecimiento el significar la vida humana por la supresión de las tensiones, sino que lo que verdaderamente da significación a la vida humana es el saber manejar las tensiones que la vida diaria pone como retos, siendo además que en el nivel suprapsicológico como el de la filosofía moral, se ve que el dinamismo de la historia viva es dialéctico e implica esencialmente la conciencia de las tensiones, las alternativas y el paso cualitativo superior a una forma más desarrollada.

      El ser humano no está “impulsado” a buscar un sentido, para recuperar un equilibrio, sino que está “atraído” por el sentido y ante él se decide libremente.  El Análisis Existencial y la Logoterapia van entonces más allá de la dimensión instintiva inconsciente del psicoanálisis freudiano, accediendo a otras dimensiones como son un inconsciente espiritual y una espiritualidad y religiosidad inconscientes.  

     Lo que constituye a la persona espiritual, como tal, es su capacidad de tomar actitud ante sí misma o tomar distancia de su dimensión psico-física. Solo así es como el ser humano se estructura a sí-mismo, como una unidad espiritual y psicosomática. El ser-humano, en la perspectiva analítica-existencial siempre es visto como una unidad-antropológica, pese a las diferencias dimensionales de tipo ontológico. Cuerpo, alma y espíritu son dimensiones del ser humano, y de las tres la espiritualidad es la genuina dimensión de la existencia humana.  En la espiritualidad humana tienen su lugar el intelecto, la razón, y también y de modo especial, la emoción y los sentimientos.  Los existenciales específicamente humanos no son característicos sino constitutivos del ser humano, y son : la espiritualidad, la libertad y la responsabilidad.

     Dentro de la espiritualidad humana está la espiritualidad inconsciente (cuya inconcientización estriba en la supresión de la autoconciencia reflexiva, mientras que el autoentendimiento implícito de la existencia humana permanece en pie, pues el mismo es peculiar de toda existencia, de todo ser hombre).  El Análisis Existencial considera que no solo hay una “impulsividad inconsciente” sino también una espiritualidad inconsciente, donde arraiga el logos (“sentido”).  El logos es el punto de partida y el de llegada.  El logos, tomado como lo espiritual, tiene pues poco que ver con la pura inteligencia y razón.

     Al hablar de espiritualidad inconsciente es bueno precisar que por inconsciente se entiende en el Análisis Existencial y Logoterapia lo irreflexionado. Y lo irreflexionado es también y necesariamente irreflexionable.  Esto se puede ilustrar diciendo que el ojo humano es ciego a sí mismo, en el lugar de conjunción del nervio óptico con el globo ocular, donde se encuentra la mancha ciega de la retina.  Aquí encontramos una extraordinaria coincidencia con el pensamiento hindú, ya que en los Upanishads, Brhad-Aranyanka, dice: “el Atman (espíritu humano) se diferencia del Brahma (espíritu divino), que este último es Inconcebible, no es concebido”.  El Análisis Existencial concluye entonces que la autorreflexión humana ni se da perfecta ni tampoco es deseable pues el espíritu humano no está dirigido a contemplarse a sí mismo, sino encaminado hacia algo o hacia alguien que está más allá de él o junto a él; y que es más plenamente humano en cuanto es intencional (referido a “trascendente”), y en cuanto más intencional más existencial.   

     El Análisis Existencial es superador del análisis somático -orgánico, funcional- ,  y del análisis psicológico o psicoanálisis de los procesos dinámicos inconscientes, que busca el restablecimiento del equilibrio entre las diversas instancias psíquicas.   Presupone las aportaciones de ambos análisis pero da un paso integrador hacia delante. Considera que lo importante es tomar al ser humano como una unidad antropológica que se convierte en persona precisamente en el ámbito de la dimensión existencial-espiritual.  Y lo específicamente propio de la dimensión existencial del ser humano es su libertad y responsabilidad.  Libertad y responsabilidad de la libertad son la esencia de la existencia auténticamente humana.  Si entendemos que el ser humano es el ser libre y responsable (responde, da respuestas a la vida) y que ha de ser consciente de esa responsabilidad y libertad, podemos decir que el Análisis Existencial es una forma psicoterapéutica que arranca del espíritu de la conciencia de responsabilidad y libertad.  Por lo tanto, el objetivo fundamental del Análisis Existencial y Logoterapia es la facilitación del proceso en el que el ser humano se hace consciente de que la esencia de su existencia es la conciencia de su libertad y la responsabilidad de su libertad (como ser único, irrepetible, llamado a buscar el sentido de su vida y a realizar los valores, finito, es decir, confrontado con la facticidad radical y con apertura a la trascendencia espiritual, lo infinito y eterno).  Este objetivo fundamental se concreta en un objetivo práctico cual es que el ser humano descubra por sí mismo el Sentido de su existencia, el para qué o por quién vivir, el sentido de su     ser-en-el-mundo, y el sentido de todo aquello que es componente o parte de nuestra condición humana.  Por tanto nada le es ajeno al Análisis Existencial y Logoterapia (el amor, el sufrimiento, el trabajo, la comunidad humana, la muerte, etc).  Por otra parte, con los datos ofrecidos por el análisis somático y psicológico que traducen los llamados condicionamientos de tipo herencial, orgánico, psicológico y las condiciones sociales del medio ambiente, el Análisis Existencial y Logoterapia procede a evaluar cual es la ubicación del ser humano ante la situación concreta que vive.

     En relación al reconocido Alfred Adler (creador de la segunda escuela vienesa de psicoterapia), con quien tambien trabajó Frankl, el punto más claramente distinto se sitúa en que mientras que para Adler la más fuerte motivación de la conducta humana es la Voluntad de Poder (como forma de compensar su complejo de inferioridad), para Frankl sigue siendo la búsqueda del Significado o la Voluntad que busca el Sentido.

     El pensamiento frankliano, conocido como tercera escuela vienesa de psicoterapia, parte de los pilares básicos que son Freud y Adler, pero supera sus limitaciones e incorpora una nueva dimensión a la concepción antropológica del ser humano: la dimensión noética o espiritual.  Mientras que Freud y Adler se interesaron por el problema neurótico señalando el primero que la neurosis es una limitación del Yo a nivel de la conciencia, y Adler que es una limitación del Yo a nivel de la responsabilidad; Frankl hará una síntesis diciendo que los fundamentos radicales del ser humano son la combinación de ambas dimensiones, conciencia más responsabilidad, que dan una imagen de unidad en totalidad de la persona, o sea que “ser persona equivale a ser consciente y ser responsable”.  Frankl también discrepa en la concepción de la persona mentalmente enferma             -psicopatología-  pues considera que las tendencias psíquicas tienen contenidos que no son siempre sexuales y que aparecen en la sintomatología neurótica y los síntomas neuróticos no son solamente medios para un fin sino que se manifiestan en la expresión de las más diversas tendencias –arte, experiencia religiosa- y que van más allá de contenidos sexuales reprimidos (Freud) y de ser medios para conseguir un fin, o al servicio de otras tendencias no constructivas (Adler).  También Freud y Adler tienen una concepción distinta en cuanto a la teleología o meta final de la psicoterapia.  El psicoanálisis intenta un compromiso o mediación equilibrada entre las pretensiones inconscientes y las exigencias de la realidad en forma de adaptación de la persona a su mundo exterior; mientras que la psicología individual de Adler desea la animosa conformación de la realidad y ante el tener-que-ser del Ello se ha de imponer el querer del Yo. El pensamiento frankliano se sitúa dialécticamente en el nivel de síntesis y va más allá de la adaptación y la conformación, para señalar que la unidad en totalidad de la persona no se reduce a la dimensión somática (biológica) y psicológica (individual y social) sino que comprende la dimensión del espíritu humano -noética, existencial- y en esta dimensión radica lo específicamente humano del ser humano en cuanto tal (y aquí podemos ya visualizar el fundamental y valioso principio de conexión con la concepción de la Filosofía Yoga en cuanto a la presencia de una instancia decisiva en la vida humana: el Ser o Espíritu). 

     Esta dimensión ontológica y específicamente humana del espíritu humano (noética o existencial),  ha de estar presente en la terapéutica moderna por una sencilla razón: que no todos los padecimientos humanos son ni se expresan por el “complejo de Edipo” o los “sentimientos de inferioridad”, sino que parten también de un nivel noológico (noético o existencial, espiritual) donde se pone en juego la vida total de la persona confrontada ante decisiones que ha de tomar (en libertad y con responsabilidad) ante problemas éticos y de orden moral que presentan con frecuencia una sintomatología neurótica pero cuya raíz no es somática (biológica) ni psicológica sino noógena (espiritual).  Así pues la Tercera Escuela Vienesa de Psicoterapia o Análisis Existencial y Logoterapia es una terapéutica que parte de la dimensión noógena (espiritual) para abordar problemas específicos de esa dimensión, pero sin descuidar ni negar que estos mismos conflictos tengan sintomatología somática y/o psicológica.

     Por otra parte, hay una muy importante diferencia en la conceptualización antropológica, ya que Freud y Adler enfatizan más las limitaciones, ataduras y la supuesta impotencia humana ante ellas, de tal modo que “los instintos viven al hombre” y no es el hombre quien los maneja; enfatizando así el peso de los condicionamientos biológicos, psicológicos y sociales sin ver que la verdadera libertad humana del espíritu (siempre abierto a la trascendencia) es quien de veras decide ante los condicionamientos de la vinculación con la naturaleza.  Por tanto el Análisis Existencial y la Logoterapia ponen en primer plano el hecho fundamental de la responsabilidad junto con el de la conciencia, poniendo el acento en la existencia como una forma “sui-géneris” o en palabras del psiquiatra y filósofo Karl Jaspers, la persona es un ser: “que no solo decide que no es pura y simplemente, sino que además decide en cada caso lo que es”.

     El Análisis Existencial frankliano, comprendido dentro de las corrientes existencialistas teístas, y su método psicoterapéutico que es la Logoterapia, que es la única psicoterapia reconocida oficialmente por el Vaticano (Iglesia Católica), conciben al ser humano, como una integridad bio-psico-socio-espiritual, que obra éticamente al elegir en libertad y con responsabilidad, moralmente iluminado por un horizonte de valores trascendentes. Esta imbricación entre la ética, la moral, la libertad, la responsabilidad y los valores, nos da la idea de la íntima relación y necesaria interconexión existente entre dichos elementos, y sirve para entender la grave crisis ética que vive el mundo actualmente. En principio debemos considerar que no es posible entender la ética aisladamente. Como forma de enriquecer este ensayo reflexivo sobre la infinita riqueza espiritual que pueden aportar al desarrollo humano tanto la Filosofía Yoga como el Análisis Existencial y Logoterapia, y considerando la gran base ética común que poseen ambas doctrinas, expongo con modestia (no desde una soberbia torre de marfil) un modelo pensado con el fin pedagógico de mejor abordar y esclarecer esta compleja problemática filosófica que lleva siglos de estudio (indicativo de su difícil comprensión), lo cual nos hará valorar aún más los trascendentes aportes de ambas enseñanzas. Este modelo postula cinco conceptos fundamentales que a manera de pentágono conforman la estrella de cinco puntas como mítico símbolo de la Conciencia, del Ser con posibilidad de trascender, que existe, que es, que elige en libertad y con responsabilidad un rumbo ético (entre el bien y el mal) moralmente iluminado por un horizonte de valores trascendentes.

                 VALORES

ETICA                                MORAL

               CONCIENCIA

 

LIBERTAD                     RESPONSABILIDAD

 

     Tomando estos cinco conceptos cual estrella cuyos rayos confluyen interiormente en un núcleo denominado conciencia al cual influyen y por el cuál son influenciados, podemos describir brevemente algunas de sus características.

La Libertad y la Responsabilidad son características básicas del ser hombre, aunque sin libertad no hay responsabilidad, la responsabilidad agrega algo nuevo a la libertad, pues uno puede ser libre sin ser responsable.

Esta libertad es siempre situada en un aquí y un ahora, y mi responsabilidad (compromiso íntimo asumido) determinará el uso correcto o incorrecto que yo haga de ella, todo acorde al grado de Conciencia (núcleo de este modelo estelar) que haya desarrollado por el crecimiento, maduración y evolución.

Este desarrollo de conciencia siempre se da inmerso en la interacción permanente (al modo de la tesis-antítesis-síntesis hegeliana) de estos cinco conceptos entre sí y con el núcleo central de conciencia descripto (el que a su vez es susceptible de abarcar también estados inconscientes).

La Etica abarca globalmente a lo personal, la máscara, la conducta, la acción, lo externalizado, el espacio, lo situado, y refiere a lo relativo.

La Moral remite en forma global a lo histórico-social, los usos y costumbres, lo heredado, lo internalizado, lo mítico, el tiempo, lo vivenciado, y también refiere a lo relativo.

Los Valores, que no por casualidad están situados en el vértice superior del modelo, definen lo trascendente, lo que está más allá, la evolución espiritual superior, lo apelativo a mi realización personal y social, y refieren a lo absoluto, lo eterno.

     El ser humano, como integridad bio-psico-socio-espiritual, obra éticamente al elegir en libertad y con responsabilidad, moralmente iluminado por un horizonte de valores trascendentes. Esta imbricación entre la ética, la moral, la libertad, la responsabilidad y los valores, nos da la idea de la íntima relación y necesaria interconexión existente entre dichos elementos, y sirve para entender la crisis ética que vivimos actualmente.

Aquí es oportuno recordar que esta posibilidad que tiene el ser humano de libre elección personal (influenciada por lo social), tiene lugar en el marco de un contexto histórico (temporal, por ende relativo), que en nuestra época actual se conoce como posmodernidad.

     Algunas de las características básicas de la posmodernidad son: globalización del capitalismo salvaje con su injusta distribución de los recursos económicos (caída del imperio comunista, concentración de la riqueza en poder de pocos a costa del empobrecimiento de las mayorías); grandes avances científico-tecnológicos (biogenética, Internet); crecimiento de las sociedades occidentales consumistaspluralistas (diversas etnias y morales); abroquelamiento en oriente de estructuras sociales generadas en  fundamentalismos  religiosos; debacle en occidente de los valores morales tradicionales, lo que provoca la vigencia de una ética superficial, light, no comprometida, donde “vale todo”.

La ética (éthos) se refiere principalmente al aspecto fáctico de la moral, a la acción, a la conducta del hombre, su modo de obrar, al cómo viven y expresan su moralidad los seres humanos en la actualidad.

Para expresarlo  claramente, la ética es la moral encarnada en la persona, es la moral vivida, real; es la forma en que se manifiesta la conciencia moral.

La moral (mores) se refiere a los usos y costumbres corporizados en una normativa; implica entonces lo establecido, lo escrito, lo codificado, por así decir. Cada individuo y cada pueblo tiene su moral diferente. Una moral (cristiana, budista, musulmana, atea) es un código moral, una normativa que expone reglas a las cuales ajustar la conducta, la expresión ética.

La moral, si bien refiere a los usos y costumbres, tiene su sustento fundamental en los valores.

Si bien existen valores relativos (subjetivos, individuales) acordes para cada sujeto según el marco de su propia escala valorativa, también existen valores absolutos comunes a todos los hombres y por ellos buscados y aceptados: los valores absolutos, ideales o trascendentales, que son los que persiguen la perfección ontológica de todo ser humano y encierran la intencionalidad axiológica del mismo (ej: unidad de la humanidad, amor, verdad, bondad, belleza). 

     Filosóficamente existen básicamente dos tipos de teorías sobre los valores: las teorías relativistas y las teorías absolutistas. Para las teorías relativistas mi deseo de algo hace que ese algo tenga un valor para mí.

Para las teorías absolutistas el valor es una cualidad intrínseca del Ser, que es valioso por si  mismo,  y cuyo valor me atrae, apela a mí para realizarlo.

     Por otra parte, la biología, psicología y sociología han efectuado un cuestionamiento reduccionista sobre los sentidos y valores, arguyendo en forma simplista que no son  mas que fabricaciones que se pueden tipificar como sublimaciones, mecanismos de defensa, patrones de conducta heredados o formas de pensamiento de la clase social que se introyectan por la fuerza de la ideología dominante en el momento histórico.

Si bien no se pueden negar las influencias medioambientales, también puede establecerse claramente la esencial capacidad de autodeterminación del ser humano ante tales condicionamientos, que no son determinismos absolutos.

Esta autodeterminación se opera por la intrínseca libertad del ser humano que toma actitud ante las situaciones específicas.

El problema de fondo es operar con frecuencia una objetivación de lo que hay de subjetivo en el ser humano y una subjetivacion de lo que es objetivo en el mundo.

     Por eso si al ser humano lo objetivamos en lo que tiene de subjetivo -su espiritualidad, libertad y responsabilidad- obtendremos nada mas que una cosificacion del mismo, que le des-personaliza, le niega y quita su radical capacidad de autodeterminación en el mundo.

Así, el ser humano pierde su calidad de sujeto que se-decide-ante y pasa a ser un objeto-que-es-impulsado-y-movido-por sus pulsiones. Incluso la voluntad que busca un sentido es negada.

Pero se debe tener presente que hay situaciones que tienen un denominador común y en consecuencia hay sentidos que son compartidos por los seres humanos en las sociedades a través de la historia.

Estos sentidos, en lugar de estar referidos a una situación vital única, se refieren a la condición humana. Estos sentidos se comprenden entonces como Valores. Así pues los Valores pueden ser definidos como aquellos significados o sentidos universales que una sociedad o la humanidad entera encarna porque ellos se cristalizaron en situaciones especificas o típicas de la historia (V.Frankl, G.Pareja).

     La conciencia de tener una jerarquía natural de valores no me dispensa de la necesidad de tomar decisiones. Mi postura ante los valores es libre y me siento atraído por ellos para encarnarlos en el mundo, en el presente histórico.

Los valores me atraen, las pulsiones me impulsan. Y la atracción de los valores va mas allá  de ser atracción pues ante ella me decido.

La moral, la ética tradicional y las convenciones sociales guardan estrecha relación con los valores, en cuanto los canalizan en la practica social.

Sin embargo, toda esa estructura ha de someterse a la prueba de la conciencia del ser humano, que siempre tendrá  la ultima palabra (G.Pareja).

Según Viktor Frankl, el hombre es libre para dar una respuesta personal ante los condicionamientos, es responsable para responder ante cada circunstancia, y mediante la autotrascendencia (que es su condición fundamental) redimensiona permanentemente su realidad básicamente mediante la realización de valores, que pueden ser de tres tipos:

a) Creativos, o lo que un ser humano le da al mundo en forma de trabajo, obra, creación, transformación; b) Vivenciales o de Experiencia, lo que un ser humano recibe gratuitamente del mundo en forma de vivencia estética, arte, belleza, contemplación de la naturaleza, y el encuentro humano amoroso; c) de Actitud, la que se asume ante las situaciones límite (las tipificadas por su irreparabilidad, irreversibilidad y fatalidad), el sufrimiento, la culpa, la muerte. Los valores de actitud son los que más plenifican al ser humano y ante la falsa dicotomía Éxito-Fracaso propuesta por la sociedad consumista es menester considerar asimismo la antítesis Plenitud- Desesperación. Un aparente fracaso para esta sociedad mercantilista (como el no poder enriquecerse), no lo será tal si se le encuentra sentido a la vida, lo que llevará a la Plenitud existencial; y al contrario un rutilante Éxito (ser rico y famoso) si hay falta de sentido conduce a la Desesperación existencial. Socialmente abundan los ejemplos al respecto: grandes personajes cuyo afán de poder y status económico los sumergen en una vida frívola, egoísta e improductiva, insolidaria con el prójimo, propensa a todo tipo de adicciones, con abandono de los valores espirituales y el debido cuidado por la familia, y que muy frecuentemente acaban en la miseria moral o material, en la desesperación, la alienación o el suicidio.

     La ética moderna secular, al centrarse en la racionalidad y dejar de lado el primordial enfoque sobre los valores (mores), abandona en verdad el campo de la moral y se transforma en in-moral.

Esto ha tenido una acabada demostración en la actual posmodernidad, donde asistimos a una caída y retroceso de los valores tradicionales, al auge de una ética light, superficial y consumista caracterizada por el “todo vale”, donde ya no hay normas, reglas ni parámetros morales validos.

En una palabra, al no aportar la ética moderna secular ninguna solución, forma parte del problema.

Es que la racionalidad por si sola no puede dar cuenta de que conductas son buenas o malas, solo tenderá  a justificar ilusoriamente lo que es correcto o incorrecto, considerándolo como una guía para la acción práctica y otros subterfugios, queriendo así auto-engañarse y evitar tomar posición sobre los valores absolutos (como el Bien Supremo de Platon) que son los que en realidad manifestarán con su presencia o ausencia en la situación si una conducta es correcta o no.

     La ética moderna secular adscribe a la teoría relativista de los valores, en tanto considera que es valioso aquello que yo deseo, al contrario de la ética espiritual-religiosa que postula que existen valores absolutos, trascendentales, valiosos por si mismos, que apelan a mi y despiertan mi atracción para que yo intente realizarlos.

Por considerar al deseo como definidor de lo valioso y los valores, la ética moderna secular sostiene posiciones afines al psicoanálisis freudiano-lacaniano ateo, cuya pobre conceptualizacion antropológica del ser humano como movido básicamente por sus instintos, es determinista y reduccionista: el ser humano es poco mas que un títere llevado de aquí para allá  por sus impulsos, desde un inasible inconsciente.

Como orientación básica apunta a la búsqueda del placer y el equilibrio; la orientación hacia el sentido y el valor está  fuera de su horizonte de referencia, no capta la intencionalidad de la dimensión existencial-espiritual.

Para el psicoanálisis el ser humano esta  confrontado con el peso de sus pulsiones, con su inconsciente y no con los valores; considera que la dimensión humana es básicamente una dinámica psíquica impulsiva y desconoce una dinámica de la dimensión existencial-espiritual.

     Contrasta esto con las conceptualizaciones de otras corrientes psicológicas como por ejemplo la Logoterapia y Análisis Existencial  de Viktor Frankl, el Daseinanálisis de Ludwig Biswanger, la Psicología Comprensiva de Dilthey y Karl Jaspers, para las cuales el ser humano es una integridad bio-psico-socio-espiritual, abierto a la trascendencia, en relación con el mundo triple del ambiente, de los otros y de si mismo.

Estas corrientes tienen una orientación básica hacia el sentido y la búsqueda de valores originarios y descubren en todo lo espiritual su dimensión de intencionalidad; no sólo ven la impulsividad sino sobre todo el sentido.

Descubren que delante del querer hay una urgencia, un deber que la persona descubre en su vida, en su conciencia, en el momento histórico social concreto.

Conciben el ser humano como confrontado fundamentalmente ante los valores y atraído por ellos mas no impulsado.

     La realización de los valores supone la actitud libre y responsable del ser humano, y esta actitud esta lejos de la pura impulsividad, ha de verse dentro del contexto de una dinámica de lo existencial-espiritual donde la impulsividad tiene un papel que puede llamarse de energía alimentadora (G.Pareja).

     Vemos entonces que la ética moderna secular responde a una paupérrima concepción atea del ser humano, a una antropología materialista, a una filosofía nihilista de la cual Sartre es un acabado representante. El pesimismo y desesperanza de Sartre con su Ser para la Nada, con su conceptualizacion cosificante del ser humano (explicitada por ejemplo en que la mirada del otro me cosifica y es diabólica, en lugar de pensar que también puede haber una mirada amorosa, comprensiva y compasiva), rebaja a éste a la in-trascendencia, a la desesperanza, a la falta de sentido de su vida, al negro pesimismo existencial, a la ausencia de verdaderos valores por los cuales vivir y compartir solidariamente el humano destino; remite, simbólica y prácticamente en fin, al mal, las huestes luciféricas, los  ángeles caídos, a la gran herejía de la separatividad.

El otro no deja de ser una cosa, un otro apto para ser utilizado en la satisfacción de mis propias necesidades.

     En cambio, para otros filósofos existencialistas teístas el otro llega a transformarse en un mediante una relación responsable, igualitaria y reciproca basada en el valor absoluto del amor, que permite asimismo abrirse al TU mayor (Martin Buber).

     También la ética racionalista de Kant denota un déficit notorio para dar respuestas validas a la grave problemática moral contemporánea. Esto queda patentizado en la siguiente anécdota. Cuenta Kant que una vez un amigo suyo se refugia en su casa huyendo de un asesino. El criminal llega hasta la puerta, golpea y cuando Kant abre y lo atiende, le pregunta si allí se ha refugiado un hombre al que persigue para matarlo.

Kant postula que su deber es decir la verdad, pues el imperativo moral categórico le indica decir la verdad en todo momento y bajo toda circunstancia, aunque como en este caso, su amigo fuera asesinado. Apenas analizamos con un poco de minuciosidad esta postulación advertimos que se comete un grave error de conceptualización.

     Kant parte de realizar un juicio racional parcial acerca de si una acción es correcta (decir la verdad) o no. Se sitúa en el plano de la ética aplicada y escamotea plantearse el verdadero dilema moral, el que se define como una situación de conflicto en la que entran a jugar valores o principios que se contradicen entre sí.

Si hubiera hecho esto, habría ponderado los valores en juego, los hubiera jerarquizado y hubiera optado en consecuencia. En esta anécdota surge claro la oposición nítida de dos valores: el de decir siempre la verdad y el de preservar la vida humana.

Al optar, es evidente que preservar o defender la vida humana es un valor superior jerárquicamente al de decir siempre la verdad, por lo que podemos observar que la decisión que tomó Kant fue moralmente incorrecta e incluso gravísima y deleznable pues costaría la vida de su amigo.

Además de ver en forma patética a que tremendos errores nos puede conducir un racionalismo exacerbado en sus intríngulis metodológicos, también podemos captar en esta anécdota cuan poco se usó el sentido común (que lamentablemente suele ser el menos común de los sentidos) y como no se respetó el esencial valor de la vida humana.

     La ética moderna secular esta basada en el materialismo nihilista sartriano y en el absurdo e inhumano racionalismo kantiano que no toma en cuenta los valores o normas morales que deberían guiar nuestra conducta, pretendiendo además asumir una ficticia autonomía moral (regularnos por normas autodefinidas y autoimpuestas), que al no tener respaldo o fundamento valorativo suprapersonal o supraterrenal alguno quedan libradas al relativo arbitrio de cada cual, con una escasa posibilidad de acatamiento generalizado de las mismas (concreción de las expectativas de cumplimiento reciproco).

Se pretende escindir erróneamente lo personal de la dimensión moral, ignorando que lo personal de un modo u otro siempre se manifiesta en relación con los demás de modo que la dimensión moral siempre esta  presente.

     Es posible asumir una forma de vida y desarrollar una identidad, pero como vivimos en sociedad, el derecho de uno termina donde empieza la libertad del otro (por ejemplo los travestis escandalosos que quieren que respeten sus derechos, pero que no respetan los de los demás, alterando las buenas costumbres y la tranquilidad en la vía pública molestando con su conducta promiscua a los vecinos).

Así lo postulaban desde los antiguos griegos con la noción de Kosmos u orden universal -opuesto al kaos-, hasta Heidegger concibiendo al ser humano como un Dasein o Ser-Ahí, arrojado como proyectum a la existencia, en relación siempre con el triple mundo de las cosas, de los otros y del si mismo (Mitwelt-Umwelt-Eigenwelt).

     Al dejar al arbitrio de cada cual el inventar sus propias normas morales sin el sustento de ningún valor, cae entonces la ética moderna secular en un relativismo y escepticismo moral y queda pedaleando en el aire, sin base de sustentación, de ahí esa ridícula manía actual de buscar un reaseguro o guía en las frías normas jurídicas sin comprender que en la medida que tampoco están inspiradas en genuinos valores sólo generarán desconfianza y transgresiones.

El problema básico de la ética moderna secular es que desconoce que vivimos en un mundo múltiple, en donde miles de millones de personas aún ajustan sus conductas a auténticos valores religiosos y espirituales que más allá  de que seguramente sean susceptibles de perfeccionamiento en su captación e instrumentación, no por eso dejan de ser eficaces guías para sus comportamientos y practicas cotidianas, ya que en el fondo responden a la esencial e intrínseca condición espiritual del ser humano, a su autotrascendencia.

     Al elevarse paulatinamente sobre la falibilidad humana mediante la realización de esos valores, se le posibilita entonces al ser humano encarnar la moralidad y comportarse en forma realmente ética, generando una gozosa convivencia (“amaos los unos a los otros como hermanos que sois”) en el marco de un destino supramundano, trascendente.

Dadas las explicitaciones precedentes, el tomar la ética como objeto de estudio aislado de un contexto normativo moral que le da  sustento o priorizarla indebidamente por sobre la dimensión moral, equivale al viejo error de “poner el carro delante del caballo”.

     Para V.Frankl como para Max Scheler (autor de”El puesto del hombre en el cosmos”) la persona está abierta a la trascendencia, y esta apertura radical se da a través de la conciencia.

La conciencia en cuanto fenómeno no se queda ni se agota en si misma sino que va mas allá  de la persona.

     La persona, como ser dialogal esta  básicamente abierta al encuentro interpersonal y por eso podemos afirmar que sin dudas  la conciencia es la voz de la trascendencia.

La conciencia posibilita a la persona el sentir la presencia de una instancia supra-humana y la hace ser consciente de su ser contingente, es decir, no necesario, creado.

     La conciencia no agota su propio significado en su dimensión de hecho psicológico sino que es sólo un aspecto de un fenómeno básicamente trascendente o metapsicológico.  Scheler indica que la conciencia es la voz de la trascendencia y que por ella la persona capta la presencia, en la fe, de un juez invisible e infinito, o Dios. El material psicológico posibilita el paso a una presencia que se manifiesta y esa presencia es Dios.

     Nikolai Hartmann reflexiona sobre las diferencias ontológicas en el ser humano, que él caracteriza como estratos (en número de cuatro), que son: el físico, el orgánico, el anímico y el del espíritu. Así quien quiera comprender la conciencia a partir de fenómenos psíquicos o el ethos del hombre mediante una ley que rija los actos psíquicos, tropezará con la ley de jurisdicción de los estratos, pues introduce categorías de otro estrato existencial en lo que es propio de un estrato de constitución más elevada. El mundo real tiene unidad, pero no la de un principio, sino la de un ordenamiento, surgido en un plano superior.

     Por eso, la  fundamentación de una acción, cada vez más humana, requiere la previa asimilación de una personal cosmovisión.

Esta cosmovisión esta  formada por elementos tan valiosos como una filosofía de la vida, una antropología filosófica, ética, valores, que como conjunto, apunta a una metafísica ontológica.

Se busca afirmar la presencia de diferencias ontológicas en el ser humano y al mismo tiempo la unidad antropológica del mismo.

En otras palabras, el ser humano es una unidad a pesar de su multiplicidad.

     También Heidegger considera que la existencia no es algo ya determinado, estático y estable de una vez para siempre. Como Frankl, señala la cualidad de apertura del ser humano y la vivencia simultanea en el presente del pasado que permanece y del futuro al que nos dirigimos. Aceptar la propia vida es la misión específica que tenemos en la temporalidad en que nos movemos.

Esta aceptación es la responsabilidad específicamente humana.

Esta responsabilidad se vive en la cotidianeidad en la que oscilamos entre un escapismo -que sería la alienación según Heidegger en la exterioridad- y el dato insoslayable de hacernos cargo de nosotros mismos en el “cada día” de la vida (conciencia mas responsabilidad, según Frankl).

     Para Heidegger y Frankl el ser humano decide y se-decide sobre la base de las posibilidades que encuentra en si mismo y las que le proporciona su pasado. A partir de ellos se trasciende a si mismo llegando a constatar la esencial característica de la existencia humana que es la autotrascendencia (Frankl) o el ser-propio (Heidegger).

     Para Karl Jaspers, trascender es buscar el propio ser.

Ningún objeto es el propio ser. Tenemos que ir mas allá  y por encima de lo objetivo, es decir: trascender.

Trascender no es una obligación sino una posibilidad ante la libertad.

Podemos entregarnos al mundo, a las cosas y vivir sin trascendencia; podemos durar, pasar, y no haber sido.

Podemos incluso afrontar la muerte, el dolor, la culpa y la lucha como hechos pero no permitirles que nos afecten y condenarnos así a la in-trascendencia.

Pero la in-trascendencia es sinónimo de la deshumanización.

El ser, para Jaspers, es lo “envolvente”, y hace que la existencia humana se constituya por la trascendencia, es decir, por su abrirse al Absoluto, a Dios.

     La creencia en un solo Dios personal, creador del mundo, único y ultimo refugio nuestro, es una creencia filosófica, un trascender de mi existencia que hay que ganar sin cesar. La vida sólo tiene sentido si está encaminada hacia Dios. Bajo esta perspectiva, todo el mundo se hace relativo, pero al mismo tiempo deviene este mundo el lugar de una opción incondicional entre el bien y el mal. Por ahí carga el hombre con toda su responsabilidad de tal.

Y de ahí se desprende el deber del hombre de luchar por el bien contra el mal, pero esta lucha sólo puede darse en el amor. El amor con el que todo hombre trata de comprender al prójimo, es la realidad fundamental del hombre que le hace eterno en toda su finitud (Frankl).

La libertad y la responsabilidad constituyen la esencia de la existencia humana, y junto con la espiritualidad (dimensión noética, del logos o del espíritu, donde radica lo mas genuinamente humano) forman una trilogía.

     ¿De qué es responsable el ser humano?. Al tomar conciencia de su estar-en-el-mundo descubre que tiene la tarea de hacerse cargo en primer lugar de su propia vida, lo que implica en potencia, un proceso educativo altamente positivo, así estará preparado para comprender y acompañar a otros seres humanos en el proceso de descubrimiento y compromiso con la propia vida.

La responsabilidad fundamental de hacerse cargo de la propia vida es una tarea y misión intransferible y en ellas cada ser humano es irremplazable.

     El ser humano responde ante si mismo, ante los demás y ante Dios (lo suprapersonal). El “lugar” donde el ser humano responde es la conciencia. La conciencia como fenómeno genuino y específicamente humano se nos presenta como original, no deducible de otra instancia intrahumana y es no reducible, intuitiva y creativa.

     La conciencia es la dimensión donde el ser humano tiene el privilegio de encontrarse en la desnudez de su mismidad, en su más profunda intimidad y donde se manifiesta la presencia dialogal de Dios. La conciencia es quien guía a la libertad para que pueda responder de si, a los demás. También está  sujeta a la condición humana, a los riesgos de la falibilidad, el error y la engañosa distorsión que se presentan en el proceso de maduración y formación de la conciencia humana. La misma conciencia no escuchada por el ser humano puede extraviársele. Pero el riesgo de errar no nos dispensa de intentar, ni de la necesidad de juicio. 

     La conciencia manifiesta que el ser humano al estar-en-el-mundo, como ser-que-responde, tendrá siempre delante de si a las personas y a las situaciones; por eso decimos que es un ser, que por su conciencia, responde “ad-personam” y “ad-situationem”.

Las situaciones que son múltiples y se presentan a modo de preguntas dirigidas a cada ser humano, pueden quedar sin respuesta. Las respuestas implican decisiones y las decisiones hacen referencia a la libertad humana. Así pues en la libertad humana se hace visible la existencialidad mientras que en la responsabilidad se revela la trascendencia.

     El ser humano, para Frankl,  es responsable  de actual-izar y real-izar los significados y valores en el mundo y en su historia (G.Pareja).

Este mismo proceso pedagógico de formar una conciencia, genuinamente humana, ha de considerar que la responsabilidad nos viene de una dimensión que no somos nosotros mismos. La conciencia no se deriva del Ello o del puro Superego y, si así se aceptara, tendremos un homúnculo en lugar de un ser humano y un homunculismo en lugar de una antropología.

Avanzando más lejos de considerar a la conciencia como un mero producto de la libido psíquica inconsciente, vemos que ella se manifiesta fenomenológicamente de modo espontáneo, en la dimensión consciente como inmediata, intuitiva y absoluta.

     Según Frankl, la conciencia se presenta como básicamente inconsciente y no racional. Es no-racional porque es pre-lógica, es decir, es anterior a cualquier reflexión racional. La conciencia, tomada no como ley moral universal es, sin embargo, universal, y el fenómeno del ateísmo en esta perspectiva se consideraría como el tener conciencia y responsabilidad pero dándoles una interpretación inmanente, de tipo reductivo, en el ámbito psicológico.

     Así pues el no creyente puede pensar que su conciencia es un mero producto psicológico al cual puede desatender dado el caso de que sólo tiene que obedecerse a si mismo. El solipsismo psicológico y moral se hacen patentes como consecuencia. Esta postura no se pone en búsqueda de algo mas allá  de su conciencia y responsabilidad que podría ser el camino a la trascendencia.

La maduración de este proceso nos conduce a ver que la responsabilidad ante la propia conciencia permite plantear la pregunta de si hay alguien mas allá  de la conciencia.

     En un último análisis ciertamente debe aparecer cuestionable si el ser humano realmente puede ser responsable ante algo, o si la responsabilidad es solamente posible cuando está ante alguien.

Entonces, la conciencia encuentra su lugar de fundamentación en un dato original que es Dios.

     Así tenemos que detrás del superego del ser humano está el Tu-Dios y en la conciencia se revela el Tu-Palabra de la trascendencia.

Todas las declaraciones sobre Dios valen tan sólo “per analogiam”. Lo mismo puede decirse, por tanto, de todas las declaraciones sobre su personalidad: es como si fuera personal; es pues, suprapersonal (Frankl, Pareja).

     El inconsciente entonces es una dimensión amplia que tiene dos aspectos: un inconsciente impulsivo (Trieb), lugar de las pulsiones inconscientes; y un inconsciente espiritual, lugar de la espiritualidad inconsciente.

El inconsciente es algo mas que impulsividad inconsciente o reprimida, por el contrario, es lo espiritual inconsciente, la existencia. La existencia, es decir lo espiritual, tiene como característica ser irrefleja y, por tanto, es en si misma irreflexionable.

     El ser humano es plenamente humano cuando es capaz de ir mas allá  de donde es “impulsado” y llegar al  ámbito en que es “libre y responsable”, donde decide. El ser humano se deshumaniza cuando deja de ser responsable.

Esta postura no se pone en búsqueda de algo mas allá de su conciencia y responsabilidad que podría ser el camino a la trascendencia.

     La posmodernidad, con su pragmatismo materialista ha llevado a la ética del todo vale, donde todo esta  permitido, todo es igual, lo mismo un ignorante que un gran profesor, no hay valores, modelos ni reglas, sólo se adora al becerro de oro. Pero considerando al modelo social capitalista carente de valores humanos, criticado tanto por Juan Pablo II como por George Soros, debemos recordar aquí la sabia sentencia bíblica: “de qué vale al hombre conquistar el mundo si pierde su alma”.

Hoy a esta sociedad con crisis de valores se la llama la sociedad pluralista. Se caracteriza por un gran conglomerado de gente, mucho más que en la antigüedad; se vive diferente al pequeño círculo de la familia, el barrio, el pueblo. Hay una gran mezcla de gente, de etnias raciales y de culturas. El pluralismo es pues cuantitativo y cultural.

En la sociedad pluralista no hay una unidad moral desde el punto de vista normativo, mientras que en la vieja sociedad había una relación más estrecha de los padres con los hijos, con valores religiosos más importantes y enraizados.

Esta sociedad pluralista, entonces nos plantea una exigencia mayor para tener un comportamiento ético y ser morales.

     Aunque los valores tradicionales hayan desaparecido o estén en retirada, sin embargo, aparece ahora la enorme importancia de la conciencia individual como guía interna ante la falta de guía externa. Es prioritaria entonces una buena educación dirigida a formar la conciencia de responsabilidad, a inculcar sanos valores, a fomentar el surgimiento de la intuición en la conciencia individual como instrumento que permita descubrir la jerarquía de valores trascendentales que guíen éticamente nuestra acción.

     Así, aunque los valores tradicionales hayan caído, esta madurez de conciencia permite igual al hombre descubrir los sentidos únicos de la existencia y cumplir su misión en el mundo.

     En una sociedad pluralista se vive en un relativismo. Existe pluralismo cultural pero no debe confundirse con pluralismo ético que no debe existir. La moral no puede ser relativa, toda moral reclama absolutez, lo que debe ser, debe ser (sin entender esto como rigidez).

Es cuestión de encontrar algo absoluto en la sociedad pluralista que permita ser moral en dicha sociedad; algún valor que reconozca todo el mundo.

     Existe eso absoluto que no hace diferencias de raza, culturas, religiones y que esta en todos los seres:  la común condición humana (que en potencia y esencia es espiritual y divina).

Todos somos mortales y compartimos las mismas penurias, miserias y alegrías humanas en el camino hacia la perfección espiritual.

La común condición humana es un valor absoluto, no idealmente abstracto sino tremendamente concreto, encarnado en el semejante que tengo delante de mí.

Cuando se empieza a descubrir lo que nos hermana a todos en la sociedad pluralista, comienza entonces a haber más solidaridad y fraternidad, se va afinando el sentimiento moral.

La común condición humana es un valor absoluto porque es algo que nos trasciende, no depende de nosotros.

Descubrimos que su condición de valor absoluto, trascendente, lo hermana espiritualmente con los más puros valores divinos: “ama a tu prójimo como a ti mismo” es entonces el paradigma a imitar. Hallamos de esta manera un anclaje absoluto de la nueva moral, esta  fundada en un valor absoluto que es la común condición humana, a la vez terrestre y celeste, todos los hombres son iguales porque son mortales, con sus bondades y maldades. Ser moral implica respetar la condición humana del otro, dar la mano, ayudar. Debemos percibir lo común, lo que nos fraterniza: todos somos hombres finitos, abiertos a la trascendencia infinita.

     Hay que ser solidarios, ver lo que aflige al otro.

En esta sociedad pluralista el individuo está aislado, solo, a veces entregado a si mismo, no cuenta como antes con la ayuda del otro.

Hay problemas y necesidades comunes, a veces se persigue el consumo desenfrenado, hay falencias en la salud, la alimentación, la educación, la seguridad jurídica.

La vida es difícil, hay angustias y temores que se deben vencer.

Es posible ser moral ayudando al hermano, al semejante, respondiendo a ese reclamo y esperando que también nos ayude.

     Hay que buscar una solución a la crisis de la ética contemporánea. No basta con el imperativo racional categórico de Kant dirigido a la subjetividad del individuo, con su postulado voluntarioso que dice:”obra únicamente según la máxima que hace que puedas querer al mismo tiempo que ella sea una ley universal”; ya que cualquier energúmeno de mala conciencia pregonaría entonces que la ley de la selva es ley universal.

     El imperativo de hoy es revalorizar la ética, hay que infundirle nuevamente valores espirituales a esta ética actual tan vacía, light y superficial; debemos recuperar los valores trascendentales que guían la conciencia moral, que nos permitan distinguir el bien del mal. Solo en la medida que podamos dilucidar claramente esto nos encaminaremos a una conciencia moral esclarecida.

Un adecuado equilibrio entre la imaginación provista por los sentimientos y el conocimiento propio de la razón, no solo permite superar el viejo enfrentamiento Romanticismo-Racionalismo sino que se convierte en el instrumento adecuado para accionar correctamente en la realidad.

De ahí la importancia de fortalecer no solo la actitud racional sino básicamente toda enseñanza espiritual (sea o no estrictamente religiosa) y moral que, haciendo hincapié, en los principios y valores cristianos privilegie el valor del amor a la familia, al prójimo, a Dios, y busque realizar el supremo Bien a través del descubrimiento de nuestro propio ser como espíritu (de ahí lo atinado de revalorizar la ancestral sabiduría transmitida por la Filosofía Yoga).

     Asimismo, desde un punto de vista psicológico, los beneficios se multiplican geométricamente, ya que una persona que accede al universo de los valores y dedica su tiempo y ajusta su conducta a realizarlos, encuentra un significado, un sentido a su vida; ya no vive en vano, supera la triada neurótica de nuestro tiempo posmoderno (la violencia-agresion, la depresion-suicidio, y las adicciones, alcohol-drogas-poder) plenificando así su existencia individual y su participación comunitaria a través de su trabajo y obras, haciéndose útil y solidario para si mismo y la comunidad.

Este enfoque permite así recuperar la iniciativa, creatividad y responsabilidad individual, el hombre vuelve a ser artífice de su propio destino; ni caerá en el conformismo consumista de hacer lo que otros hacen ni en el totalitarismo masificante de hacer lo que otros exigen que haga.

     También resulta valioso escudriñar el enfoque que las principales religiones  (del latín re-ligare, re-unir al hombre con Dios) tienen sobre la dimensión espiritual del ser humano, ya que podremos descubrir una gran riqueza conceptual y practica.

     Así la Fe, el Amor, la Esperanza, la Solidaridad, la Caridad constituyen el corazón de la enseñanza cristiana y una normativa moral adecuada a toda época y lugar (“He aquí, Yo estoy con vosotros hasta el fin de los tiempos”).

     Más allá  de las humanas falencias al transmitir los preceptos del Salvador del Mundo, nuestro Señor Jesucristo, y excesos dogmáticos que se produjeron a lo largo de la historia y que ahora están en sana revisión, las enseñanzas cristianas son esencialmente buenas en su espíritu y están llamadas a perdurar en el corazón de la humanidad (“Si vosotros permaneciéreis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará  libres”).

     Muy interesantes investigaciones se hallan en curso actualmente en referencia a la dimensión espiritual del hombre y sus consecuencias éticas y morales, tanto en el aggiornamiento de las principales religiones (son realmente importantes las manifestaciones del Papa Juan Pablo II en “Cruzando el umbral de la esperanza”, y la Declaración Mundial de Etica elaborada por el Parlamento Mundial de las religiones -Chicago,1995-), como en otros campos filosofico-espirituales, por ejemplo las realizadas por la Universidad de los Siete Rayos en New Jersey, EEUU, y las de la Fundación Lucis en Londres, Inglaterra, ambas respondiendo básicamente a las enseñanzas de la destacada espiritualista Alice A. Bailey y su instructor el Maestro Djwhal Khul (también conocido como El Tibetano)  : “servicio a la humanidad es servicio a Dios”(que sin esfuerzo reconocemos coincidente con el pensar y obrar de la Madre Teresa de Calcuta); y la cada vez más creciente difusión de la práctica del Yoga en sus distintas vertientes en numerosos países.

     Grandes cambios espirituales comienzan a esbozarse en el mundo: en medio de la lucha contra las iniquidades de un capitalismo salvaje carente de valores humanos e incapaz de promoverlos, hay un renacer del sentimiento religioso en los pueblos , conscientes que no basta con solo acceder al consumo digno y propio de la vida moderna sino que también es primordial encontrar una respuesta al enigma de la existencia y  un sentido trascendente a la propia vida.  

     Está  agonizando la posmodernidad, se perciben los últimos estertores de su moral hueca y su fracasada ética racional secular, vacía y superficial.

     Allende la estéril posmodernidad ya alborea la ultramodernidad; resuena la voz del silencio y el grito lejano del espíritu : ¡el Hombre ha muerto, vive Dios!.

     Perece la idea reduccionista del homunculismo, del hombre ficticiamente autónomo y libertino. Crece la conciencia de una libertad situada, condicionada-incondicionada, con responsabilidad para decidirse ante los valores, realizarlos y trascender hacia el Absoluto.

     Renace purificada la esencia espiritual del Ser humano y a través de la oración y meditación (hacia adelante y hacia arriba) se le abren los portales del quinto reino y del camino de evolución superior (“Nadie puede venir a Mi, si no lo atrae el Padre que me envió”); siéndole posible acceder a la Vida más abundante y alcanzar la IluminaciónYo soy la Luz del Mundo, quien a Mi venga no andará  entre tinieblas” nos dice el Señor de Amor y Sacrificio, el Cristo;  “pensando -meditando- en Mí, por mi divino amor vencerás todos los obstáculos con que tropiezan los mortales” nos dice el Señor Krishna, Maestro-Gurú de todos los yoguis).

     Le es factible entonces al Ser humano sintonizar su pequeña voluntad con la del Creador colaborando con la obra divina, pudiendo al fin exclamar: “¡hágase Tu voluntad, así en la Tierra como en el Cielo!”.

     Vimos entonces en el desarrollo de este breve ensayo la similar conceptualización de índole claramente espiritual que poseen la antiquísima sabiduría de la Filosofía Yoga y el Análisis Existencial y Logoterapia.  Finalmente destaco de esta última enseñanza en especial, que en cuanto sistema científico y por sus postulados antropológico filosóficos considera plenamente válido el sentimiento de lo religioso, afirmando la naturaleza espiritual del ser humano y la vigencia de los valores religiosos; descansando asimismo sobre los fundamentos de la tradición judeo-cristiana occidental y eso permite apreciar la cercanía que se da entre este enfoque psicoterapéutico y antropológico-filosófico y las formas religiosas judeo-cristianas.  Más aún, el Análisis Existencial y Logoterapia va más allá de que la persona concreta sea o no creyente, porque sus mismos principios analítico-existenciales señalan la presencia del inconsciente espiritual, y en todo caso se ha de preguntar por el sentido que tiene la Fe para el creyente pero también se preguntará qué obstaculiza o a qué se debe la represión del Inconsciente espiritual en el no-creyente.

     Considerando estos últimos conceptos, remarco en especial el punto nodal de encuentro que se da entre ambas doctrinas a través de la oración-meditación, como práctica vía regia para acceder al descubrimiento del propio ser y del Ser superior, de Dios. 

     A poco que analizamos, vemos que la oración, que constituye una práctica fundamental de las religiones y doctrinas espirituales, adquiere el significado no solo de ruego o petición, sino también de invocación o encanto.  El Padre Nuestro cristiano, o el Mantra, oración rítmica de los brahmanes hinduistas, tienen exactamente ese sentido.  Es en síntesis, la elevación de los pensamientos y emociones, la vibración espiritual, hacia el Ser supremo, u otras entidades espirituales superiores en demanda de alivio o ayuda para sí mismo o para el prójimo.  

    Ocultamente considerada, la oración no es una súplica; es un proceso de “transmutación espiritual”, mediante el cual los pensamientos y deseos finitos se transforman en voliciones espirituales, ya sea para adquirir la voluntad de sentido de la existencia en el Análisis Existencial y Logoterapia; o para acceder en forma similar mediante la voluntad de la concentración al estado superior de Samadhi o conciencia cósmica en la Filosofía Yoga. 

 

Nota del autor: La revisión final de conceptualización filosófica y uso, significado y ortografía de términos sánscritos en este ensayo ha sido personalmente realizada por el amado Swamiji, Sri Swami Pranavananda Saraswati, quien me transmitió vía telefónica desde México DF sus observaciones, correcciones y aportes, lo cual le agradezco infinitamente. (26 de Diciembre 2009).-

- - - - - - - - -

 

Presentación Resumida hecha en el 4to.Congreso Latinoamericano de Logoterapia y Análisis Existencial, en UCA, Argentina, agosto 2011:

 

Análisis Existencial-Logoterapia  y Filosofía Yoga :  un ideario espiritual coincidente, que opera como útil herramienta proactiva en la búsqueda de sentido de la vida.

Su análisis en el marco situacional de la educomunicación social salesiana.

 

Juan Martín Silvano Núñez
Licenciado en Psicología (UBA) -  Posgrado Logoterapia (UCA)
Representante en.Cap.Fed. del Proyecto educativo-cultural INFOCIBER-ISES
Instituto.Salesiano Estudios.Superiores de.Río Gallegos, Santa Cruz

Asesor Cultural Mutual AEANA

Creador y Director Sitio Web Faro de la Utopia
http://farodelautopia.webcindario.com
  e-mail: farodelautopia@yahoo.com.ar

 

Resumen :    La corriente de psicología humanística conocida como Análisis Existencial y Logoterapia (Austria) y la Filosofía Yoga (India) manifiestan notables coincidencias en un ideario de gran valía espiritual que actúa como herramienta proactiva en la búsqueda de sentido de la vida por parte de todo ser humano, erigiéndose en valiosas herramientas prácticas para realizar la felicidad aún en esta época posmoderna tan crítica y conflictiva.  Ambas conciben al ser humano como una unidad antropológica que se convierte en persona precisamente en el ámbito de la dimensión existencial-espiritual, en la cual lo específicamente propio y constitutivo del ser humano (existenciales) son su espiritualidad, libertad y responsabilidad; que son la esencia de la existencia auténticamente humana. Su análisis en el marco situacional de la educomunicación social salesiana.

Abstract:  The teachings of humanistic psychology known as Existential Analysis and Logotherapy (Austria) and Yoga Philosophy (India) show remarkable similarities in their ideas of great spiritual value that acts as a proactive tool in the search for meaning in life by all human being, elevated to valuable practical tools for happiness even in this postmodern age so critical and contentious. Both conceive the human being as an anthropological unity that becomes a person specifically in the field of existential and spiritual dimension, in which the fundamental component specifically human (existential) are spirituality, freedom and responsibility, which are the essence of authentic human existence. Their analysis in the situational context of social educommunication Salesian.

 

LOGOTERAPIA   YOGA  (Palabras clave) – Categoría: Investigación, Tema: Educación

 

      La corriente de psicología humanística conocida como Análisis Existencial y Logoterapia (Austria) y la Filosofía Yoga (India) constituyen sin duda dos aportes de gran valía espiritual con notables coincidencias en sus fundamentos teóricos (ideario) orientados a promover la búsqueda de sentido de la vida por parte de todo ser humano, erigiéndose así en valiosas herramientas prácticas para realizar la felicidad aún en esta época posmoderna tan crítica y conflictiva.  Entre otras, una importante coincidencia a destacar es que ambas, Logoterapia y Yoga, conciben al ser humano como una unidad antropológica que se convierte en persona precisamente en el ámbito de la dimensión existencial-espiritual, en la cual lo específicamente propio y constitutivo del ser humano (existenciales) son su espiritualidad, libertad y responsabilidad; que son la esencia de la existencia auténticamente humana. 

     Por las limitaciones de espacio para su publicación completa, esta Presentación ha de ser considerada como una breve introducción al tema, y para favorecer la mejor comprensión y profundización de los puntos aquí esbozados, es menester destacar que los mismos se desarrollan en un marco teórico holístico integral conocido como la “educomunicación social salesiana”, que considera primordial la elaboración de este tipo de contenidos para la educación espiritual del ser humano y su apropiada difusión mediante las nuevas tecnologías informáticas. En una pequeña pero muy atinente disgresión se puede decir que la novedosa Propuesta de Educomunicación para la Familia Salesiana, elaborada por ECOSAM-Equipo de Comunicación Social del Instituto de las Hijas de María Auxiliadora en América (Caracas, marzo de 2001) presenta en sus tres partes –Marco Situacional, Marco Teórico y Marco Operativo- las razones que hacen impostergable una propuesta de esta naturaleza, las referencias en que se apoya y los posibles caminos que la hacen viable, uno de los cuales pongo en práctica aquí.  Entre algunos de sus muchos valiosos aportes se puede destacar que toma como referencia un aggiornado marco situacional, ya que con la consolidación de la Era de la Información todo cambió muy rápidamente, desde las cosmovisiones que alimentan el imaginario del ser humano, hasta la forma en que las personas se relacionan con sus semejantes. La humanidad está sumergida en una sociedad profundamente mediática. Gran parte de las transformaciones actuales tienen como testigo ineludible a la comunicación masiva. Los medios de comunicación adelantan transformaciones culturales que inciden en el área comunicativa y educativa de la sociedad.  Esto ha de plantear sin duda la efectiva concreción de una democratización que no sea excluyente, pues si bien las redes electrónicas están constituyendo un nuevo espacio para la opinión pública en el que el pensamiento colectivo pudiera construirse con puntos de vista diferentes y a partir de distintos lugares, el nivel de desigualdad y de desequilibrio entre el Norte y el Sur del Planeta, ahonda aún más las diferencias entre quienes están “enganchados” a la tecnología y quienes no tienen posibilidad de frecuentar ni siquiera la escuela.  Un paliativo para esto ha sido el equipamiento gratuito de computadoras a los alumnos primarios y secundarios en varios países, y también la creación de Bibliotecas Digitales en Internet como el proyecto educativo-cultural Infociber-ISES desarrollado por la Obra de Don Bosco, los salesianos de Río Gallegos, Argentina, en conjunto con la Benemérita Univ.Autónoma de Puebla, México, bajo el auspicio del CONSUDEC-Consejo Superior de Educación Católica, véase http://www.hcdsc.gov.ar/biblioteca/ises/INDEX.ASP - en el cual he colaborado y que fuera declarado de interés nacional por el Honorable Congreso de la Nación Argentina.       Asimismo las Redes comunicacionales instauran un nuevo modo de ser ciudadanas/os, de convivir. La existencia de redes (Internet, con sitios web, blogs, Facebook, etc) se constituye en una oportunidad para potenciar esfuerzos, para abandonar el aislamiento y los proyectos reductivos, para socializar el conocimiento y para optimizar los recursos. 

      El auge de este desarrollo informático se ha patentizado públicamente en por ejemplo el triunfo de Barack Obama en las elecciones presidenciales de EEUU; y la reciente recomendación de su utilización incluso para la tarea sacerdotal por parte del Papa Benedicto XVI  (enero 2011, Mensaje para la Jornada mundial de las Comunicaciones sociales: "Con las nuevas tecnologías nace un nuevo modo de aprender y de pensar…Pueden contribuir a satisfacer el deseo de sentido, de verdad y de unidad que sigue siendo la aspiración más profunda del ser humano"…). ver  http://www.vatican.va/phome_sp.htm

     Para ser congruente en la práctica con estos postulados, y como solo se hace camino al andar, es pertinente destacar aquí que pueden profundizarse estas enseñanzas logoterapéuticas en el sitio web de mi creación (con contenidos espirituales, psicológicos, filosóficos, antropológicos, políticos, sociales) Faro de la Utopía  http://farodelautopia.webcindario.com , donde se podrá también acceder a la versión ampliada de este ensayo; la que además entregaré gratis en CD a quien la pida en el 4º Congreso Latinoamericano.de Logoterapia y A.Existencial.

     La grave crisis mundial actual nos hace valorizar todo aporte espiritual que sea una herramienta dialéctica retroalimentadora que le permita a todo ser humano hallar los auténticos valores, realizarlos y ser feliz al descubrir el sentido de su existencia.  En busca de promover ese logro, esta Presentación también destaca el profundo basamento analítico-existencial teísta que estructura la logoterapia, muy bien expuesto por Guillermo Pareja Herrera en su fecunda y tan humanista obra.  Ver: http://lascartasdeldesierto.blogspot.com/ 

     Mientras que para Freud la motivación básica que mueve la conducta humana es la búsqueda del placer (por lo cual su teoría atea es considerada filosóficamente de raíz hedonista), para Frankl es la búsqueda del sentido o Voluntad de Sentido, considerando lo más específicamente humano la intencionalidad de nuestras acciones, que va más allá del placer y que busca hacer real aquello que se des-cubre como valioso (le doy valor) para mí o para el nosotros, viendo en el placer no un fin sino la consecuencia de haber dirigido nuestra intencionalidad hacia algo, una actividad o hacia el encuentro humano -persona, personas- que son distintos de nosotros mismos, destacando la primacía de las pulsiones “espirituales autoconscientes” e “inconscientes espirituales-existenciales” que nos permiten captar el “sentido” de la vida en el contexto de los valores esperados.   La existencia de una voluntad en busca de un sentido es la motivación básica del ser humano, y expresa algo inherente al mismo que no es otra cosa que la búsqueda de la felicidad. 

     El ser humano no está “impulsado” a buscar un sentido, para recuperar un equilibrio, sino que está “atraído” por el sentido y ante él se decide libremente.  El Análisis Existencial y la Logoterapia van entonces más allá de la dimensión instintiva inconsciente del psicoanálisis freudiano, accediendo a otras dimensiones como son un inconsciente espiritual y una espiritualidad y religiosidad inconscientes.  

     Lo que constituye a la persona espiritual, como tal, es su capacidad de tomar actitud ante sí misma o tomar distancia de su dimensión psico-física. Solo así es como el ser humano se estructura a sí-mismo, como una unidad espiritual y psicosomática. El ser-humano, en la perspectiva analítica-existencial siempre es visto como una unidad-antropológica, pese a las diferencias dimensionales de tipo ontológico. Cuerpo, alma y espíritu son dimensiones del ser humano, y de las tres la espiritualidad es la genuina dimensión de la existencia humana.  Dentro de la espiritualidad humana está la espiritualidad inconsciente (cuya inconcientización estriba en la supresión de la autoconciencia reflexiva, mientras que el autoentendimiento implícito de la existencia humana permanece en pie, pues el mismo es peculiar de toda existencia, de todo ser hombre).  El Análisis Existencial considera que no solo hay una “impulsividad inconsciente” sino también una espiritualidad inconsciente, donde arraiga el logos (“sentido”)El logos es el punto de partida y el de llegada.  El logos, tomado como lo espiritual, tiene pues poco que ver con la pura inteligencia y razón.

     Al hablar de espiritualidad inconsciente es bueno precisar que por inconsciente se entiende en el Análisis Existencial y Logoterapia lo irreflexionado. Y lo irreflexionado es también y necesariamente irreflexionable.  Esto se puede ilustrar diciendo que el ojo humano es ciego a sí mismo, en el lugar de conjunción del nervio óptico con el globo ocular, donde se encuentra la mancha ciega de la retina.  Aquí encontramos una gran coincidencia con el pensamiento hindú, ya que en los Upanishads, Brhad-Aranyanka, dice: “el Atman (espíritu humano), se diferencia del Brahma (espíritu divino) pues este es Inconcebible, no es concebido”.  El Análisis Existencial concluye entonces que la autorreflexión humana ni se da perfecta ni tampoco es deseable pues el espíritu humano no está dirigido a contemplarse a sí mismo, sino encaminado hacia algo o hacia alguien que está más allá de él o junto a él; y que es más plenamente humano en cuanto es intencional (referido a “trascendente”), y en cuanto más intencional más existencial.   Considera que lo importante es tomar al ser humano como una unidad antropológica que se convierte en persona precisamente en el ámbito de la dimensión existencial-espiritual.  Y lo específicamente propio, la esencia de la dimensión existencial auténtica del ser humano es su libertad y responsabilidad de la libertad. Por lo tanto, el objetivo fundamental del Análisis Existencial y Logoterapia es la facilitación del proceso en el que el ser humano se hace consciente de que la esencia de su existencia es la conciencia de su libertad y la responsabilidad de su libertad (como ser único, irrepetible, llamado a buscar el sentido de su vida y a realizar los valores; finito, es decir, confrontado con la facticidad radical y con apertura a la trascendencia espiritual, lo infinito y eterno).  Este objetivo fundamental se concreta en un objetivo práctico cual es que el ser humano descubra por sí mismo el Sentido de su existencia, el para qué o por quién vivir, el sentido de su  ser-en-el-mundo, y el sentido de todo aquello que es componente o parte de nuestra condición humana.   Por tanto, al igual que a la Filosofía Yoga, nada le es ajeno al Análisis Existencial y Logoterapia (el amor, el sufrimiento, el trabajo, la comunidad humana, la muerte, etc).  Para más, ver:Viktor Frankl Institut  http://logotherapy.univie.ac.at/

    La filosofía Yoga (de la raíz sánscrita “yug”, yugo, unión; y el sufijo “ghan”, fin, identificación) tiene como meta la re-unión con Dios, el Ser superior, una re-integración, un retorno del Ser fragmentado al Ser total, una identificación con el principio divino; es la unión del Yo individual con el Yo supremo, Dios.  En palabras de Sri Swami Pranavananda Saraswati (médico cirujano, filósofo y humanista indio contemporáneo -1930/2010- , un rishi o sabio, uno de los más destacados exponentes a nivel mundial de la sabiduría eterna, con quien tuve la gran dicha de estudiar personalmente estas enseñanzas, y que a principios del 2010 tuvo la deferencia de supervisar desde México el contenido técnico-filosófico de la enseñanza yoga que aquí expongo) “la Yoga es una Filosofía, una Ciencia, un Arte de Vivir, originario de la India donde se practica desde hace miles de años. No es una religión o secta (es practicada por católicos, judíos, musulmanes, etc), sino un sistema para disciplinar y alcanzar así la pureza y perfección del cuerpo físico, mental y espiritual. Es profunda, penetrante, iluminadora, tolerante y esencialmente humanística. Su meta es liberar al individuo de sus disturbios mentales, de sus deseos conscientes y subconscientes, los cuales lo distraen de su objetivo, alejándolo de la paz y perfección”.  Este enfoque psicológico del Yoga es muy importante pues coincide básicamente con el ideario del Análisis Existencial y Logoterapia, que según luego expongo, también es liberador del mero deseo, promoviendo mediante la realización de valores éticos la actualización de la potencia sanadora del espíritu (reflejo de la presencia ignorada de Dios) y la trascendencia, el ir más allá de los límites personales en busca del propio y verdadero Ser; alejándose así de la concepción clásica del psicoanálisis freudiano-lacaniano ateo, que postula un hombre casi prisionero de sus deseos e instintos que lo dominan y arrastran, con escasa o nula libertad para autodeterminarse y trascender espiritualmente, pensamiento este de una gran pobreza antropológica y humanística.   En el aspecto mental, la enseñanza Yoga propone la práctica de la concentración y meditación, las que producen gran bienestar interior y sensación de paz y armonía. Y en lo que se refiere a lo espiritual, estimula y vigoriza las virtudes (valores) del ser humano, para convertirlo en un ser noble, pleno de tolerancia hacia los demás. Considera la Yoga también que es muy importante mantener nuestro cuerpo sano y en buen estado físico, pues sin salud nada se puede hacer.  La práctica de la Meditación, especialmente la aprendida de un Maestro originario de la India, permite reducir el estrés de la vida diaria y afrontar las vicisitudes con tranquilidad y firmeza. 

     Esta concepción del Yoga como sistema de vida, lo define entonces como una doctrina y disciplina de la unificación con Dios, mediante la comunión del individuo con el Espíritu Universal por la plegaria, el amor, el auto-sacrificio, el conocimiento y la meditación. De acuerdo con el concepto Yoga, todo saber viene al hombre de la Fuente Divina conocida como Brahman, que se manifiesta universalmente en tres aspectos (en forma similar al cristianismo)  o Trinidad (Trimurti): Brahma (creación), Vishnu (conservación) y Shiva (destrucción).  

     Las Sagradas Escrituras Hindúes tienen siete subdivisiones o ramas: Vedas-Upanishads (en sánscrito: conocimiento; la fuente de sabiduría más antigua de la India: cuatro libros sagrados cuyo origen se estima en cerca de 1.500 años AC); Vedangas, Darshanas (seis sistemas de filosofía hindú: Yoga, Vedanta, Samkhya, Nyaya, Vaiseshika, Mimansa), Smiritis, Puranas, Tantras, Upvedas.   Dentro de los Puranas figuran el Ramayana y la epopeya del Mahabharata (el poema épico más largo del mundo, siete veces más extenso que la Ilíada y la Odisea juntas, cuyo autor es Vyasa) del cual forma parte el universalmente conocido Bhagavad Gita (Canción Celestial, asemejada a la Biblia en Occidente), extraordinaria exposición de enseñanzas espirituales del Yoga dadas por Krishna –como la encarnación de Dios- a su discípulo Arjuna.  El Yoga se supone que fue fundado por Yajnavalkya, un sabio que vivió en tiempos previos al Mahabharata y a quien se acredita ser autor del Yajur Veda. Pero fue Patanjali quien codificó y expuso los fundamentos del Yoga con su famoso compendio Yoga Sutras (Aforismos del Yoga). El Yoga es pues básicamente la doctrina y disciplina de la unificación con Dios a través de la meditación.   Para lograr esa meta, existen en Yoga varios senderos, siendo los 7 principales los siguientes: 1) Karma Yoga (Sendero de la acción): Según la Ley de Karma, todo el bien que se hace, traerá la merecida recompensa.; 2) Bhakti Yoga (Sendero de Devoción): Es el del amor y devoción a Dios y servicio al prójimo. Relacionado con el corazón. A lo que uno ama, a eso sirve; 3) Gnani Yoga (Sendero del Conocimiento o de Sabiduría): El tercer modo de progresar hacia esa Unión con la Realidad Ultima, es por medio del logro de la comprensión; 4) Raja Yoga (Yoga Real, Sendero del Dominio Mental) que fue sistematizado por el mencionado famoso filósofo Patanjali, mediante los Yoga Sutras alrededor de 300 años AC-Antes de Cristo. Hay ocho pasos o etapas en este sistema de Yoga: Yama o dominio propio, Niyama o deber religioso, Asanas o posturas correctas, Pranayamas o dominio respiratorio, Pratyahara o dominio de la mente, Dharana o concentración perfecta, Dhyana o meditación, y Samadhi o éxtasis o Estado Trascendental, conciencia cósmica; ascensión final de la conciencia: unificación, integración, identificación total del sujeto con el objeto; 5) Mantra Yoga (Sendero de la oración o sonido, del AUM o palabra creadora); 6) Kundalini Yoga (Tantra Yoga, sendero de la energía psíquica y fisiológica) considera los seis plexos nerviosos -Sat-Chakras o Centros Energéticos- en el cuerpo, a lo largo de la columna vertebral. 7) Hatha Yoga (Sendero del control del cuerpo físico y la vitalidad).    La enseñanza central del Gita es la obtención de la libertad mediante la ejecución del deber individual (Swadharma) en la vida. "Haz tu deber sin mirar a los resultados del mismo. Así obtendrás la purificación del corazón que es esencial para Moksha (felicidad)", es la clave de las enseñanzas de Shri Krishna para Arjuna, quien estaba sintiendo temor en su mente, ya que el Gita tiene como meta disipar el temor que reside en el corazón de todos.  

       La Filosofía Yoga, al igual que el Análisis Existencial y Logoterapia, insiste en que hay algo esencial e irreductible en cada hombre (el Atma o espíritu).  Yoga significa unión con la Realidad Ultima, así como también la disciplina necesaria para lograr esa unión. La verdadera fuente de conocimiento no está en los libros, sino en la comunión directa con la Verdad eterna. Si no se logra el conocimiento de esta Suprema Verdad, la filosofía permanece en el nivel de la exposición académica y la religión degenera en la creencia dogmática. La Filosofía Yoga es una experiencia de la totalidad o de la conciencia ilimitada y no acepta diferencias de raza, color, credo, clima o nacionalidad, y aunque originaria de India, es igualmente valedera para toda la humanidad.  En Argentina, quien creó un puente de sabiduría entre Oriente y Occidente mediante prolíficas obras ha sido el Padre Ismael Quiles SJ (1906/1993) -Creador y Director de la Escuela de Estudios Orientales, Decano de la Facultad de Filosofía y rector de la Universidad del Salvador, ver  http://www.biblioteca.salvador.edu.ar/Bibdigital/ .

     La humanidad enfrenta hoy una gran crisis ética donde predomina la transvaluación de los valores, no se atiende a lo verdadero y lo superficial tiene importancia; lo ideal es ignorado y a lo inútil se le da prioridad.  Ni el Estado ni ningún sistema socio-político pueden liberar a quien está atado por cadenas de ignorancia, causa de todo sufrimiento. El individuo solo puede ser liberado mediante su saber superior y desarrollo espiritual, y aunque el hombre crea o no en una filosofía, religión o Dios, quiere liberarse de todo sufrimiento y miseria; esto puede lograrse por medio de la iluminación espiritual al encontrar un sentido a la vida.

     En un enfoque epistemológico, el Análisis Existencial y Logoterapia (o terapia del logos, del Sentido) es un método antropológico de comprensión e interpretación del fenómeno humano (nombrado por su creador  el Dr. Víctor Frankl como Existenzanalise en alemán; similar pero no igual al Análisis Ontológico o Daseinanalise de Biswanger), mientras que la Logoterapia es su aplicación terapéutica implementada con determinadas técnicas para modificar conductas (por ejemplo intención paradójica y derreflexión) pero también por estar al servicio del ser humano que padece, con apertura a técnicas complementarias como por ejemplo las tomadas del entrenamiento autogénico, más otras conductuales, gestálticas y corporales como pueden ser la Bioenergética, Tai Chi Chuan o Yoga en sus diferentes ramas.   

     En los países de habla inglesa, el término Logotherapy ha sido empleado englobando el Análisis Existencial como método y la Logoterapia como su aplicación terapéutica (lo hizo el mismo Frankl para que no se confunda el Daseinanalyse de Biswanger con su Existenzanalyse) pero en español podemos ser más precisos diferenciando el método y su aplicación terapéutica.

      El pensamiento frankliano, conocido como tercera escuela vienesa de psicoterapia, parte de los pilares básicos que son Freud y Adler, pero supera sus limitaciones e incorpora una nueva dimensión a la concepción antropológica del ser humano: la dimensión noética o espiritual.  Mientras que Freud y Adler se interesaron por el problema neurótico señalando el primero que la neurosis es una limitación del Yo a nivel de la conciencia, y Adler que es una limitación del Yo a nivel de la responsabilidad; Frankl hará una síntesis diciendo que los fundamentos radicales del ser humano son la combinación de ambas dimensiones, conciencia más responsabilidad, que dan una imagen de unidad en totalidad de la persona, o sea que “ser persona equivale a ser consciente y ser responsable”.  Frankl también discrepa en la concepción de la persona mentalmente enferma -psicopatología-  pues considera que las tendencias psíquicas tienen contenidos que no son siempre sexuales y que aparecen en la sintomatología neurótica y los síntomas neuróticos no son solamente medios para un fin sino que se manifiestan en la expresión de las más diversas tendencias –arte, experiencia religiosa- y que van más allá de contenidos sexuales reprimidos (Freud) y de ser medios para conseguir un fin, o al servicio de otras tendencias no constructivas (Adler).  También Freud y Adler tienen una concepción distinta en cuanto a la teleología o meta final de la psicoterapia.  El psicoanálisis intenta un compromiso o mediación equilibrada entre las pretensiones inconscientes y las exigencias de la realidad en forma de adaptación de la persona a su mundo exterior; mientras que la psicología individual de Adler desea la animosa conformación de la realidad y ante el tener-que-ser del Ello se ha de imponer el querer del Yo. El pensamiento frankliano se sitúa dialécticamente en el nivel de síntesis y va más allá de la adaptación y la conformación, para señalar que la unidad en totalidad de la persona no se reduce a la dimensión somática (biológica) y psicológica (individual y social) sino que comprende la dimensión del espíritu humano -noética, existencial- y en esta dimensión radica lo específicamente humano del ser humano en cuanto tal (y aquí podemos ya visualizar el fundamental y valioso principio de conexión con la concepción de la Filosofía Yoga en cuanto a la presencia de una instancia decisiva en la vida humana: el Ser o Espíritu). 

     Esta dimensión ontológica y específicamente humana del espíritu humano (noética o existencial),  ha de estar presente en la terapéutica moderna por una sencilla razón: que no todos los padecimientos humanos son ni se expresan por el “complejo de Edipo” o los “sentimientos de inferioridad”, sino que parten también de un nivel noológico (noético o existencial, espiritual) donde se pone en juego la vida total de la persona confrontada ante decisiones que ha de tomar (en libertad y con responsabilidad) ante problemas éticos y de orden moral que presentan con frecuencia una sintomatología neurótica pero cuya raíz no es somática (biológica) ni psicológica sino noógena (espiritual).  Así pues el Análisis Existencial y Logoterapia es una terapéutica que parte de la dimensión noógena (espiritual) para abordar problemas específicos de esa dimensión, pero sin descuidar ni negar que estos mismos conflictos tengan sintomatología somática y/o psicológica.

     Por otra parte, hay una muy importante diferencia en la conceptualización antropológica, ya que Freud y Adler enfatizan más las limitaciones, ataduras y la supuesta impotencia humana ante ellas, de tal modo que “los instintos viven al hombre” y no es el hombre quien los maneja; enfatizando así el peso de los condicionamientos biológicos, psicológicos y sociales sin ver que la verdadera libertad humana del espíritu (siempre abierto a la trascendencia) es quien de veras decide ante los condicionamientos de la vinculación con la naturaleza.  Por tanto el Análisis Existencial y la Logoterapia ponen en primer plano el hecho fundamental de la responsabilidad junto con el de la conciencia, poniendo el acento en la existencia como una forma “sui-géneris” o en palabras del psiquiatra y filósofo Karl Jaspers, la persona es un ser “que decide que no es pura y simplemente, sino que además decide en cada caso lo que es”.

     El Análisis Existencial frankliano, comprendido dentro de las corrientes existencialistas teístas, y su método psicoterapéutico que es la Logoterapia (única psicoterapia reconocida oficialmente por el Vaticano, Iglesia Católica), conciben al ser humano, como una integridad bio-psico-socio-espiritual, que obra éticamente al elegir en libertad y con responsabilidad, moralmente iluminado por un horizonte de valores trascendentes.    Asimismo, desde un punto de vista psicológico, los beneficios se multiplican geométricamente, ya que una persona que accede al universo de los valores y dedica su tiempo y ajusta su conducta a realizarlos, encuentra un significado, un sentido a su vida; ya no vive en vano, supera la triada neurótica de nuestro tiempo posmoderno (la violencia-agresion, la depresion-suicidio, y las adicciones: alcohol-drogas-poder) plenificando así su existencia individual y su participación comunitaria a través de su trabajo y obras, haciéndose útil y solidario para si mismo y la comunidad.   Este enfoque permite así recuperar la iniciativa, creatividad y responsabilidad individual, el hombre vuelve a ser artífice de su propio destino; ni caerá en el conformismo consumista de hacer lo que otros hacen ni en el totalitarismo masificante de hacer lo que otros exigen que haga.

     Vemos entonces el similar ideario espiritual que poseen la antiquísima sabiduría de la Filosofía Yoga y el Análisis Existencial-Logoterapia, que apunta al encuentro del ser humano con su propio ser, a realizarse como persona espiritual.   La Logoterapia, en cuanto sistema científico y por sus postulados antropológico-filosóficos considera plenamente válido el sentimiento de lo religioso, y afirma la naturaleza espiritual del ser humano y la vigencia de los valores espirituales y religiosos; descansando asimismo sobre los fundamentos de la tradición judeo-cristiana occidental.  Más aún, el Análisis Existencial y Logoterapia va más allá de que la persona sea o no creyente, porque sus principios analítico-existenciales señalan la presencia del inconsciente espiritual, y en todo caso se ha de preguntar por el sentido que tiene la Fe para el creyente pero también se preguntará que obstaculiza o a qué se debe la represión del Inconsciente espiritual en el no-creyente.

     Considerando estos conceptos, también es notorio un importante punto de encuentro entre ambas doctrinas factible a través de la oración y meditación, como práctica vía regia para acceder al descubrimiento del propio ser (persona espiritual) y del Ser superior, de Dios.  A poco que analizamos, vemos que la meditación se define como el pensar con profunda concentración, y que la oración constituye una práctica fundamental de las religiones y doctrinas espirituales, adquiriendo el significado no solo de ruego o petición, sino también de invocación o encanto.  El Padre Nuestro cristiano, o el Mantra, oración rítmica de los yoguis y brahmanes hinduistas, tienen exactamente ese sentido.  Es en síntesis, la elevación de los pensamientos y emociones, la vibración espiritual, hacia el Ser supremo, u otras entidades espirituales superiores en demanda de alivio o ayuda para sí mismo o para el prójimo. Ocultamente considerada, la oración no es una súplica; es un proceso de “transmutación espiritual”, mediante el cual los pensamientos y deseos finitos se transforman en voliciones espirituales, ya sea para adquirir la voluntad de sentido de la existencia en el Análisis Existencial y Logoterapia, o para acceder en forma similar mediante la voluntad de la concentración al estado superior de Samadhi o conciencia cósmica en la Filosofía Yoga. 

 

Bibliografía

La presencia ignorada de Dios, psicoterapia y religión.  Víktor Frankl (Herder).

Logoterapia y Análisis Existencial.  Víktor Frankl (Herder).

Psicoanálisis y Existencialismo.  Víktor Frankl (Herder).

Víktor E. Frankl, comunicación y resistencia.  Guillermo Pareja Herrera (Premia Editora).

Propuesta de Educomunicación para la familia salesiana. ECOSAM,  Caracas.

Fides et Ratio, carta encíclica a los obispos de la Iglesia Católica sobre las relaciones entre fe y razón.  Juan Pablo II  (Edic. Paulinas).

Cruzando el umbral de la Esperanza.  Juan Pablo II (Edic. Paulinas).

Éticas teológicas, ayer y hoy.  José Vico Peinado (Ediciones Paulinas)

Hacia una Ética Mundial, Declaración del Parlamento de las Religiones del Mundo.  Hans Küng, Karl-Joseff Kuschel (Edit. Trotta)

Fundamentos de la Psicología Médica, un enfoque epistemológico.  Flavio Nuñez (L.L.Edit.)

Guía de la Logoterapia.  Tulio Bazzi-Eugenio Fizzotti (Herder)

Viktor E. Frankl.  La humanidad posible.   Claudio García Pintos  (Edit. Almagesto)

Psicología Esotérica.  Alice Bailey (Edit. Kier-Lucis).

Los problemas de la Humanidad.  Alice Bailey (Edit. Kier).

El puesto del hombre en el Cosmos.  Max Scheler (Losada).

Autobiografía de Gandhi –la historia de mis experimentos con la verdad-.  (M.Avila Edit.)

Bhagavad Gita.  Yogi Ramacharaka (Edit. Kier).

Yoga y Swami Pranavananda, Su misión mundial. (Edit. Círculo Yoga Swami Pranavananda).

Autobiografía de un Yogui contemporáneo: Paramhansa Yogananda  (Edit.Kier)

La Doctrina Secreta. (Tomos I a VI)  H.P.Blavatsky (Edit. Kier).

De Freud a Frankl, interrogantes sobre el vacío existencialE.Fizzotti, S.Salesiano (EUNSA)

Tu vida tiene sentido.  Elizabeth Lukas (Edic. SM, Madrid).

Logoterapia en cárceles. El sufrimiento como escuela de humanización. Lucía Copello (San Pablo)

Lo sagrado y lo profano.  Mircea Eliade (Edit. Labor).

Filosofía y Vida.  Ismael Quiles, Superior Jesuita (Edic. Desalma).

La crisis del Psicoanálisis.  Erich Fromm (Paidós-Studio).

Psicología de la Personalidad.  Oscar Oro (Ed. F. Arg. Logoterapia)

Ética Médica.  Marcos Meeroff (Akadia).

Juan Martín Silvano Nuñez , Licenciado en Psicología (UBA, Universidad de Buenos Aires) Posgrado en Logoterapia (UCA, Universidad Católica Argentina) - Creador y Director del sitio web Faro de la Utopía  http://farodelautopia.webcindario.com   Desempeño en Consultorios Externos de Psicología Médica del Hospital de Clínicas José de San Martín de Buenos Aires. Docente de la Cátedra de Psicología Médica de la Facultad de Medicina (U.B.A.) y de la Cátedra de Orientación Psicológica de la Facultad de Psicología (U.B.A.). Participante de jornadas, seminarios, congresos  y cursos de especialización.  Formación en Religiones Comparadas, Filosofía Oriental y Filosofía Espiritual con el destacado Médico de India Sri Swami Pranavananda Saraswati y Fundación Lucis Argentina - Lucis Trust Inglaterra. Formación Bianual Logoterapeuta Fundación Argentina de Logoterapia. Cursante Doctorado en Psicología Universidad del Salvador. Representante en Capital Federal de los Proyectos Educativo-Culturales INFOCIBER-ISES y AIKE HACER MAS del Instituto Salesiano de Estudios Superiores-ISES de Rio Gallegos, Provincia de Santa Cruz, Patagonia Austral, Argentina, (con aporte profesional en ambos), desarrollados en conjunto con la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, México, bajo el auspicio del CONSUDEC, Consejo Superior de Educación Católica. Tutor de la Sección Psicología de la página web del I.S.E.S.. Realización de Diseño, Redacción, Estilo, Compaginación y Contenido Teórico (psicológico, filosófico, cultural, religioso) del Proyecto U.N.E.S.C.O. en Argentina.  Asesor Cultural Mutual AEANA. Integrante de la Academia del Pensamiento Nacional. Conferencista, Ensayista, Escritor y Periodista (como Colaborador Profesional).

 

Nota del autor: La revisión final de conceptualización filosófica y uso, significado y ortografía de términos sánscritos en este ensayo ha sido personalmente realizada por el amado Swamiji, Sri Swami Pranavananda Saraswati, quien me transmitió vía telefónica desde México DF sus observaciones, correcciones y aportes, lo cual le agradezco infinitamente. (26 de Diciembre 2009).-

 

 Jesuita como el Papa Francisco, el español y argentino por adopción Padre Ismael Quiles, fue un destacado filósofo y teólogo especializado en estudios orientales como la filosofía yoga y budista.

          

 El Padre Ismael Quiles ha sido uno de los mayores expertos en filosofía oriental y un sabio promotor del estudio comparado de la misma con la filosofía occidental.  En sus  Obras Completas, accesibles para su lectura en formato digital   (ir al sitio web de la Universidad del Salvador  http://www.biblioteca.salvador.edu.ar/Bibdigital/  ) encontramos una extraordinaria fuente de sabiduría lograda mediante una sincera e inclaudicable búsqueda de la verdad que acerque al ser humano a su creador, Dios.   En su biografía, ver:  http://www.biblioteca.salvador.edu.ar/Bibdigital/biografquiles.htm    conocemos los detalles de una vida dedicada por entero a la obtención de la verdad espiritual.   En su escrito "Qué es el Yoga": http://www.biblioteca.salvador.edu.ar/Bibdigital/biblio/VOLUMEN11/ (volumen 11 de sus obras), apreciamos han sido sembradas las semillas de un fecundo debate aún no saldado entre ambas concepciones filosóficas y religiosas concomitantes, respecto a la naturaleza del verdadero yo del ser humano, la cual pudiera según fuere concebida, dar o no razón a otras construcciones filosóficas en especial orientales relacionadas con la "ronda del renacimiento y  de la muerte".  Si bien hay en occidente una tradición personalista, sin embargo la concepción de lo que se entiende por Persona-personalidad, refiere a la idea griega de la "máscara" transitoria con que el espíritu se reviste, y tanto la filosofía yoga como la budista adhieren similarmente a la misma al expresar que el verdadero yo está más allá de los lazos de la "maya" o ilusorio mundo de los sentidos; lo cual da pie a continuar desarrollando con ahínco investigaciones filosóficas y religiosas con seguridad fecundas y enriquecedoras espiritualmente.     

 

    

 

YOGA PARA LA HUMANIDAD

DR. SRI SWAMI PRANAVANANDA SARASWATI

7 de Mayo de 2006 - 50 Años de su Primera llegada a América

7 de Junio de 2006 - 55 Años de la labor Mundial Humanitaria

13 de Agosto de 2008 - 47 años de su llegada a Argentina

52 Años de su dedicación Total al Servicio de la Humanidad

SRI SWAMI PRANAVANANDA : SU MISIÓN MUNDIAL    Médico y filósofo hindú, dedicó su vida a difundir los principios de la Yoga (una filosofía de vida, no una religión) y promover el desarrollo espiritual de los pueblos. Fundó numerosas instituciones en todo el mundo y ha visitado más de 128 países.  Ha sido sin duda un mahatma, un hombre santo y sabio, a quien tuve la dicha de conocer en Buenos Aires en 1970 y estudiar bajo su dirección Filosofía Oriental, Religiones Comparadas y el Bhagavad Gita (me bautizó Vasudeva como discípulo); la inmensa misericordia del Señor me permitió atisbar algunos destellos de su visión de amor universal; aprovechemos sus elevadísimas enseñanzas para progresar espiritualmente y acercarnos a Dios.

  Swamiji dejo su cuerpo físico el 27 de junio de 2010 a las 11:30 horas, en su casa de Ojo de Agua, Tecamac, cerca de la Ciudad de México. El día siguiente lunes a las 11:30 horas su cuerpo fue incinerado en la población de Tezcoco, Edo. Mexico. El jueves 1 de julio sus cenizas fueron esparcidas en el Oceáno Pacífico, frente al Puerto de Acapulco.

     SWAMIJI, SANTO MAHATMA, continúa guiándonos e iluminándonos desde la eternidad junto a Dios.     

        MÁS INFORMACIÓN EN ESTE SITIO WEB:   http://www.institucionesyoga.org/      

SINTESIS BIOGRAFICA DEL DR. SRI SWAMI PRANAVANANDA SARASWATI

Sri Swami Pranavananda Saraswati nació en una culta familia en Maharaspur, Distrito de Chhatarpur, Provincia de Madhya Pradesh, India, el 1 de febrero de 1930 y se educó en las instituciones educacionales de su país.
Excelente estudiante de improvisada oratoria y dirigente de asociaciones estudiantiles, recibió numerosos premios y distinciones por su destacado desempeño.
Luego de graduarse en Medicina y Cirugía, practicó su profesión en la India Central y prestó servicios en el Departamento de Salud Pública.
Posteriormente, la reflexión sobre los problemas existenciales de la vida y su destino, lo atrajeron al campo filosófico, convirtiéndose más adelante en especialista en filosofía integral. En el transcurso de sus investigaciones descubrió los principios universales de la Filosofía Yoga para el bienestar y progreso del ser humano de todo el mundo.
El célebre Médico y Filósofo ha consagrado hasta el momento 55 años de su vida al servicio de la Humanidad y 52 años de Dedicación Total al ser humano.
Es Fundador y ha sido durante muchos años Director, de un centenar de Instituciones y Proyectos en variados campos, en diversos países.
Comenzó su Labor Mundial Humanitaria, el 7 de junio de 1954. Primero viajó por toda la India y luego, en 1955, inició su Primera Gira Mundial que abarcó 50 países. A lo largo de todos estos años, más de 50, ha realizado numerosas Giras Mundiales. Ha visitado 128 países y dirigido más de 35.000 programas públicos en el mundo entero. Ha participado en numerosos congresos nacionales, internacionales y mundiales y ha recibido innumerables Premios, Distinciones y Homenajes en reconocimiento de su extraordinaria Labor Mundial Humanitaria.
Acerca de la Vida, Obra y Enseñanzas de Swami Pranavananda, se han publicado hasta la fecha 115 libros y filmado más de 300 videocasetes, en los cuales se relata su actuación en el campo educacional, cultural, social, político, diplomático, y en todas las esferas de la vida humana.
Una síntesis de su biografía ha sido publicada en 21 idiomas del mundo (ver Libros Nº 91 versión en español y Nº 92 versión en inglés, de nuestra serie de publicaciones).
El día 7 de mayo de 2006, se cumplieron 50 Años de su Primera Llegada al Continente Americano y con este motivo, se han realizado innumerables festejos en todas las Instituciones que el Dr. Swami Pranavananda fundara en este Continente.

SU LABOR PARA LAS NACIONES UNIDAS Desde el mes de diciembre del año 1956, ocasión en la cual el Dr. Swami Pranavananda visitara por primera vez la sede central de las Naciones Unidas en New York, ha colaborado intensamente promoviendo sus ideales y proyectos, para el mejoramiento de todos los seres humanos. Ha participado en innumerables conferencias mundiales, foros internacionales y reuniones nacionales, organizadas por las Naciones Unidas en diversos países. Una de sus organizaciones argentinas, el “Movimiento para la Paz Universal”, fue designada oficialmente por el Secretario General de las Naciones Unidas, como “Mensajero de la Paz” en el año 1987, en reconocimiento de su Labor para promover la paz en las diferentes esferas de la vida humana. Es invitado frecuentemente a participar en los distintos programas y reuniones de las Naciones Unidas, ámbito en el que ha expresado sus conceptos y pronunciado sus Mensajes en innumerables oportunidades sobre variados temas. Más detalles acerca de su tarea para esta Organización Mundial, se encuentran en los libros Nº 55, 57 y 64 de nuestra serie de publicaciones (ver lista de libros).

SU OBRA EN LA ARGENTINA En relación a nuestro país, el próximo 13 de agosto de 2006 se cumplieron 45 años de su Primera Llegada a la Argentina. El Maestro se encuentra radicado en nuestro país desde su Primera Llegada (hoy año 2008, en México), oportunidad en la cual dictó una serie de conferencias públicas que contaron con una gran cantidad de asistentes. La prensa, radio y televisión argentinas, transmitieron su Mensaje a todo el país. Swami Pranavananda viajó por todas las Provincias argentinas y sostuvo conversaciones y diálogos con las más altas personalidades del gobierno nacional, provincial y municipal, así como también con políticos, diplomáticos y dirigentes nacionales. A poco de su primera llegada a la Argentina, en el año 1961, Swami Pranavananda fundó el Círculo Yoga Swami Pranavananda; en el año 1978 fundó la Institución para el Progreso de la Mujer y en el año 1986, el Movimiento para la Paz Universal”, cuyos objetivos y actividades se describen en “Instituciones”.
Todas estas asociaciones civiles, son educacionales y culturales, no lucrativas, en las cuales colaboran “ad honorem” numerosas personas, hombres y mujeres de diferentes profesiones y oficios, con el objetivo de servir a la comunidad argentina.

“PREMIOS SWAMI PRANAVANANDA” EN LA ARGENTINA En homenaje a Swami Pranavananda, las Organizaciones argentinas por El fundadas y dirigidas por muchos años, el Círculo Yoga Swami Pranavananda, la Institución para el Progreso de la Mujer y el Movimiento para la Paz Universal, entregaron anualmente, a partir del año 1992 hasta el año 2000 inclusive, “PREMIOS SWAMI PRANAVANANDA”, a las más distinguidas personalidades argentinas en el campo de la Filosofía, de la Mujer y de la Paz. Los Premios fueron entregados en cada ocasión, en importantes Ceremonias de Entrega en la sede de las Instituciones y asistió a estas reuniones numeroso público. Estas Ceremonias fueron filmadas en videocasete y se tomaron de ellas numerosas fotografías.

Sus objetivos fueron desde un comienzo, los siguientes:

1.- Fomentar el estudio, la práctica y la difusión de la ciencia Yoga en sus diversos aspectos.

2.- Promover la confraternidad universal, entendimiento mutuo y cooperación entre todas las naciones, comunidades y razas, con el propósito de establecer en forma permanente la Paz Mundial.

3.- Ayudar a establecer las condiciones adecuadas para que la humanidad alcance salud, felicidad, sabiduría y realización.

PENSAMIENTOS UNIVERSALES DE SWAMI PRANAVANANDA

1.          Hay dos tipos de verdad: relativa y absoluta. La relativa cambia con el cambio de tiempo y circunstancia. La absoluta nunca cambia. En igual forma existen dos tipos de valores: relativos y absolutos. Valores relativos son aquellos que cambian con el cambio de tiempo y situación. Valores absolutos son los permanentes.

2.          Formamos parte de un proceso universal. Nuestra estructura orgánica, química y molecular, es de la misma substancia del Universo. Microcosmos y Macrocosmos, son dos aspectos de la misma Realidad.

3.          Toda vida es una sola. Este mundo es un solo hogar y todos constituyen una sola familia humana. La Creación es un todo orgánico. Ningún hombre es independiente del todo.

4.          Cuando uno comprende que todos los seres humanos son realmente un solo espíritu, entonces llega a la comprensión de la Unidad en la Diversidad.

5.          El ser humano no es completo hasta que no llega a la perfección total. Su potencialidad latente y capacidad creadora deben ser desarrolladas para poder alcanzar su meta en esta vida.

6.          El primer objetivo debe ser adquirir autoconocimiento. Cuando este punto es iluminado, la luz está en todos lados. La gran sabiduría es: “Conócete a ti mismo”.

7.          El ideal de la educación debe ser el desarrollo integral de la personalidad humana en sus diversas facetas.

8.           Los inventos científicos y las obras realizadas por la tecnología, así como los sistemas socioeconómicos y políticos, son producto de los pensamientos. Es necesario desarrollar la mente y la capacidad de pensar.

9.          Por medio de la fuerza de voluntad se pueden lograr realizaciones enormes. Esta fuerza del alma reside en todos nosotros. Algunos tienen conciencia de ella, otros pasan su vida sin haberla utilizado jamás.

10.        Los hombres de cualquier país viven con libertades y derechos civiles, pero están esclavizados por sus hábitos, emociones, pasiones, instintos, complejos, miedos, temores, dificultades, tradiciones e inhibiciones y no pueden elevarse. Tienen libertad exterior y no tienen liberación interna.

11.        Los diferentes países constantemente quieren efectuar grandes obras, pero olvidan construir y formar a los seres humanos. Formación no quiere decir solamente crear grandes técnicos y especialistas: es construir un ser humano integral, que en toda circunstancia de la vida sea sereno, armonioso, lleno de paz, tranquilidad, paciencia y sabiduría.

12.         En la misma forma en que el ser humano trabaja para el progreso material, debe esforzarse para el progreso espiritual. La síntesis de ambos, conducirá a su felicidad.

13.         Toda la Creación trabaja alrededor de un principio fundamental de cooperación y servicio mutuos. La participación consciente en este proceso se llama amor y produce un sentimiento de realización.

14.         Hay que encontrar la diferencia entre el ser y el hacer. La mayoría de las personas siempre dedica su atención para hacer y se olvida de ser, lo que causa muchos trastornos en la vida.

15.         No importa cuánto uno conozca, todo es limitado. Hay muchos fenómenos desconocidos, teorías y conceptos que todavía no se pueden comprobar.

16.         Dentro de ti hay inmensa sabiduría y también radica tu propia transformación

17.         No hay nada imposible para quienes tienen firmeza. Cada  quien tiene capacidad para superarse. Buen caminante es el que tiene determinación; se fija una meta y continúa en ella a pesar de problemas y crisis, hasta alcanzarla.

18.         Cuando el hombre hace conciencia de que tiene inmensas posibilidades, busca y encuentra algo que le conduce a una vida superior, donde disfruta libertad, igualdad y fraternidad.

19.         Quienes tienen mente creativa, siempre contribuyen con algo para el mejoramiento humano.

20.         En este siglo veinte la mente del hombre está dominada por ambiciones políticas, rivalidades económicas y diferencias ideológicas, las cuales conducen a la discordia y desarmonía interna y externa. El ser humano moderno vive en gran confusión de metas y valores y en estado casi permanente de desesperación y frustración, siendo víctima de las condiciones que él mismo ha creado. En esta época es indispensable, para la supervivencia de la humanidad, que el ser humano, así como las naciones, aprendan a vivir en paz, promoviendo la coexistencia pacífica, la paz mundial y la armonía universal.

21.       . Para todos deseamos lo auspicioso.
Para todos deseamos la paz.
Para todos deseamos la plenitud.
Para todos deseamos el bienestar.

7  PREGUNTAS DE SWAMI PRANAVANANDA

     El Dr. Swami Pranavananda, Fundador de las instituciones Yoga, aconseja a sus discípulos que deben formularse mensualmente las siguientes preguntas, como parte de su estudio de autorreflexión, autosuperación y autoliberación.

     ¿Quién soy yo? ¿Qué estoy haciendo en este mundo? ¿Realizo algún servicio desinteresado para el mejoramiento de la vida de otros seres humanos? ¿Cómo debo organizar mis actividades para disponer de tiempo para todo?

¿Practico mi disciplina física, mental y espiritual diariamente para lograr progreso, plenitud y paz?

     ¿Están satisfechas mis necesidades básicas de vida, incluyendo las materiales, económicas y afectivas, para ser un ser humano contento y feliz? ¿Qué debo  hacer para mejorar mi condición humana?

¿Cómo son mis relaciones con mi entorno, es decir, con mi familia, trabajo y sociedad en general y cómo debo armonizarlas?

     ¿Cumplo con mis deberes cotidianos en los diferentes campos con eficiencia, como un ser humano responsable y firme?

¿Cómo debo desarrollar mi potencialidad, creatividad y personalidad multifacética?

¿Cómo debo lograr mi transformación, armonización, liberación y realización?

Después de autorreflexionar, debe identificar cuáles son sus obstáculos, dificultades, miedos, temores, inseguridades y flojera y cómo puede solucionarlos.  Es aconsejable trabajar mensualmente con algunos aspectos hasta que logre superarlos y luego, el próximo mes, trabajar con otros y así en lo sucesivo.

Los Pensamientos Yoga y Palabras de Sabiduría le ayudarán para el logro de sus aspiraciones.

SENDEROS DE LA FILOSOFIA YOGA

Dentro de la Filosofía Yoga hay siete senderos principales:

1.- KARMA YOGA. (Sendero de la acción): Según la Ley de Karma, todo el bien que se hace, traerá la merecida recompensa. De la misma forma, el mal que se hace, traerá un mal resultado. Se trata de la ley física que dice que para cada acción hay una reacción contraria. De modo que en esta Filosofía, la reciprocidad o la Justicia, prevalecen automáticamente. Cada buena acción de cualquier índole que sea, acerca más al ser humano a su meta final. Este es el Sendero de los hombres que dedican toda su actividad al servicio de la Humanidad.

2.- BHAKTI YOGA (Sendero de Devoción): A lo que uno ama, a eso sirve. Mientras más plenamente lo ame, más totalmente se dedicará a ello. Cuando la unión es completa entre el amante y el bienamado (el devoto y Dios), no existen las diferencias, sino solamente la identidad. Un ser se realiza a sí mismo por medio de la entrega de sí mismo, de todo corazón, a lo más preciado. El devoto avanzado siente que él voluntariamente le debe todo al bienamado, sin esperar en cambio ninguna recompensa ni reconocimiento. La persona que practica este Sendero, realiza y comprende que la naturaleza de Dios es omnipotente; además, gracias a su desinteresada devoción, aman a todos y sienten la Presencia Divina dentro y fuera, en todas partes, doquiera.

3.- JÑANA YOGA (Sendero de Conocimiento): El tercer modo de progresar hacia esa Unión con la Realidad Ultima, es por medio del logro de la comprensión. Esto implica una búsqueda del conocimiento tanto del ser y el objeto como son en la experiencia, como del ser y el objeto como son en su Realidad Ultima. El estudio de las escrituras de la Ciencia Yoga con la guía de un Maestro (sabio) normalmente ayuda en este proceso de autorrealización. Este es el Sendero del autoanálisis seguido por los videntes de la verdad. Yo no soy cuerpo. Yo no soy mente. Yo no soy sentimiento. Yo no soy intelecto. Soy algo más alto y diferente de todo esto. Por medio de este proceso instrospectivo se realiza la identidad con Brahman (Ser supremo).

4.- RAJA YOGA (Sendero del Dominio Mental): Enfoca la atención y los esfuerzos en el cuerpo y la mente con el propósito de dominarlos y de eliminar cada uno de los elementos físicos y mentales que impiden que el alma goce de la perfecta Unión. Este es el sendero que fue sistematizado por un famoso filósofo: Patanjali. Hay ocho pasos o etapas en este sistema de Yoga: Yama (abstinencias); Niyama (Observancias); Asanas (posturas corporales); Pranayamas (Ejercicios respiratorios); Pratyahara (Retiro de los sentidos de los objetos); Dharana (Concentración); Dhyana (Meditación) y Samdhi (Estado trascendental).

5.- MANTRA YOGA: En este sendero, las personas practican los Japam del mantra, que son fórmulas sagradas de palabras dadas a los discípulos por los Maestros. Con la repetición de ciertos sonidos e invocaciones, el individuo alcanza su meta.

6.- KUNDALINI YOGA: Hay seis plexos nerviosos (Sat-Chakras) en el cuerpo. Cuando Kundalini Shakti (la serpiente del poder) descansa, es activa solamente en los centros bajos e inferiores y el hombre tiene sólo experiencias finitas, perecederas. Cuando, por ciertos métodos de la Yoga, la Kundalini se sacude, despierta y se mueve hacia arriba, separándose de sí misma; el poder móvil de su creación y unidad se junta con la conciencia pura.

7.- HATHA YOGA: Hatha Yoga consiste en varios ejercicios, posturas (asanas) y respiraciones (Pranayamas). La gente de hoy en día necesita antes que nada salud. Prevenir las causas de la enfermedad y el sufrimiento es una tarea tan sagrada como efectuar la curación de millones que anhelan desesperadamente ser curados. Un organismo viviente no debería enfermarse durante el tiempo que viva si está acorde con las leyes de la naturaleza. Las personas no comen, ni beben, ni se visten, ni tampoco duermen apropiadamente con naturalidad. Aquéllos que sigan las reglas de Hatha Yoga nunca enfermedad, gozarán siempre de una completa salud.

PREMIOS

En su país natal, India, Swami Pranavananda ha establecido 120 Instituciones y Programas en numerosos campos, para el bienestar humano y la mayoría de ellos ha recibido su importante ayuda económica para realizar sus múltiples actividades.

Anualmente,